viernes, 26 de julio de 2019

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL A JULIO DE 2019: se mantienen los nubarrones en la eurozona.


Para bastantes analistas, el orden multilateral establecido en la OMC (Organización Mundial de Comercio), peligra como consecuencia del bloqueo de Estados Unidos. Pasaríamos a un nuevo sistema donde el más fuerte impone sus reglas al resto.

GLOBAL:

La finalización de la cumbre del G-20 en Osaka (Japón) ha dado como resultado un escenario más favorable. Frente a la evidencia de que Estados Unidos y China no alcanzarían un acuerdo comercial completo, la decisión de ambas partes de pactar una tregua abre un posible periodo de calma comercial.
La Casa Blanca ha prometido congelar, de manera indefinida, los nuevos aranceles por importe de 300.000 millones de dólares que amenazaba imponer. Tarifas que se habrían sumado a otras por valor de 250.000 millones de dólares ya en vigor, y que hubiesen implicado que todas las importaciones de Estados Unidos a China, hubiesen estado sujetas a nuevos aranceles.

ESTADOS UNIDOS:

La expansión económica de la economía estadounidense, va a superar en este mes de julio, su anterior récord de 120 meses seguidos de crecimiento.
La tasa de paro es la más baja en medio siglo, han subido los salarios, la vivienda vale más que antes de la Gran Recesión, la subida de precios es muy moderada, y la confianza se mantiene fuerte. Sin embargo, este periodo se está caracterizando por tratarse de una recuperación más lenta y muy desigual.
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha descartado una recesión inminente, pero se muestra muy prudente por la incertidumbre de las consecuencias de las amenazas del presidente Trump, en su desafío comercial a China.
En el mercado laboral estadounidense es donde se observan los mayores avances. El sector privado ha creado una cifra superior a los 21 millones de puestos de trabajo. La población ocupada es un 9% superior a la que había previamente a la Gran Recesión. Muchas empresas tienen dificultades para encontrar mano de obra cualificada para cubrir alrededor de 7,5 millones de nuevos puestos de trabajo.
Los salarios han subido desde el año 2010, pero, sobre todo, y este es el problema, en las rentas más altas, por tanto, aumentando la desigualdad.
Considerando la inflación, los salarios reales (valorados en dólares de igual poder adquisitivo) apenas han mejorado, de forma que el poder adquisitivo de los trabajadores es el mismo que hace cuatro décadas. La realidad, es que con una tasa de paro tan baja, los salarios deberían haber subido mucho más.
El presidente Trump atribuye el crecimiento económico actual a sus políticas, en particular al recorte de impuestos, la desregulación y el proteccionismo comercial. El PIB crece, pero no al ritmo del 4% que prometió como candidato, ni por encima del 3% de su plan presupuestario. Trump culpa al alza de tipos de interés, al señalar: que “tenemos el potencial de subir como un cohete”.
No obstante, la economía muestra síntomas de debilidad por la escasa mejora de la productividad, y los efectos de la eclosión de las plataformas digitales en los negocios tradicionales.
La economía avanza con solidez, pero el crecimiento se modera y crece el temor de que la guerra arancelaria de Donald Trump lleve la economía a una recesión que corte de forma abrupta el camino de crecimiento ininterrumpido del PIB.
Frente a este panorama, la Reserva Federal de Estados Unidos no ha variado los tipos de interés, pero ha emitido señales que indican que las bajadas de las tasas de interés están cerca.
Ante el incierto panorama económico, y también bajo una intensa presión política por parte del propio Trump –no cesa de criticar que los tipos de interés estén tan lejos de los de la zona euro (en el 0% desde 2016)-, la Fed decidió mantener los tipos de interés de Estados Unidos entre el 2,25% y el 2,5%.
No obstante, el banco central estadounidense ha emitido claras señales que hacen esperar que dé un giro a sus políticas y pronto pase a recortar de nuevo el precio del dinero. Desde enero, mientras el mercado se preguntaba si habría más subidas de tipos, el banco central señalaba que serían "pacientes" antes de adoptar cambios. Ahora las referencias a la "paciencia" desaparecen del comunicado en la señal más clara hasta ahora de que considera un recorte preventivo, dado que las subidas de precios son muy bajas.
La Reserva Federal afirma en su comunicado, que "la incertidumbre sobre las perspectivas económicas se incrementó, y que va a actuar de manera apropiada para sostener la expansión". Y es que, realmente, la creación de empleo se está frenando, y ha comenzado a perderse el efecto de la rebaja de impuestos.
El presidente Donald Trump, horas antes de comenzar la reunión de la Reserva Federal que ha mantenido los tipos, dirigió la carga contra el jefe de Banco Central Europeo, Mario Draghi, al lamentar que siga estimulando su economía a expensas de Estados Unidos. “Es muy injusto”, valoró al tiempo que acusó a la autoridad monetaria europea de estar manipulando el euro para crear una ventaja competitiva.

EUROZONA:

La recuperación de la economía europea sigue cerrando las heridas de la Gran Recesión. A comienzos del año 2016, la eurozona recuperó el nivel de PIB previo al shock derivado de la crisis. A finales de ese año, el número total de trabajadores empleados en los Diecinueve también se situó en zona previa a la quiebra de Lehman Brothers.
Según la Oficina Estadística de la Unión Europea (Eurostat), la tasa de desempleo en la región de euro ha caído al 7,5%, lo que supone la tasa más baja desde el año 2008.
En comparación con mayo de 2018, el paro bajó en 23 Estados miembros, se mantuvo estable en Austria y se incrementó en Dinamarca (de 5% al 5,1%), Luxemburgo (del 5,6% al 5,7%), Polonia (del 3,6% al 3,7%) y Suecia (del 6,2% al 6,3%).
El mayor descenso interanual de paro entre los países de la UE correspondió a Grecia, con una bajada del 20,2% al 18,1%, seguida de España, con un retroceso del 15,4% al 13,6%, y Chipre, que se situó en el 6,5% desde el 8,3% de un año antes.
La tasa de desempleo juvenil entre los Veintiocho se redujo en mayo al 14,3%, desde el 15,1% de un año antes, mientras que en el club de países que comparten la moneda comunitaria se situó en el 15,7%, desde el 17% de mayo de 2018. Por su parte, España registró la segunda tasa de paro juvenil más elevada de la UE, con un 31,7%, solo por detrás del 40,4% de Grecia en marzo de 2019, pero por delante de Italia, con un 30,5%.
La economía comunitaria sigue muy lejos de alcanzar las cifras de crecimiento de Estados Unidos.  La incertidumbre derivada del Brexit, las tensiones comerciales amenazan la situación en la eurozona. Durante el tercer trimestre el avance de la eurozona fue muy bajo, (el 0,2%), y existe de nuevo el riesgo de la deflación. Por eso el presidente del BCE, Mario Draghi, ha asegurado que “serán necesarios estímulos monetarios adicionales, si no hay progresos que empujen la inflación hacia arriba”. Lo que provocó las críticas mencionadas anteriormente, de Donald Trump. 
Y es que el presidente del BCE, Mario Draghi, se ha mostrado convencido de que, en el inmediato futuro, el riesgo deflacionario (aunque no usó esa terrible expresión, sino la de “inflación demasiado baja”), y con él, el estancamiento, seguirán acechando.
El razonamiento del BCE parte de que los riesgos ya han sido graves en 2018. Y Draghi señaló los desfavorables “factores geopolíticos”, al “creciente riesgo de proteccionismo” y a “las vulnerabilidades de los mercados emergentes”. Ninguno de esos nubarrones se ha “disipado”, certificó. Con lo que abrió la posibilidad a medidas de expansión monetaria.
Frente a la pregunta de cuales serían esas nuevas medidas, Draghi se refirió en concreto a nuevos recortes de los tipos de interés (supondría ahondar en terreno negativo), a medidas que mitiguen los efectos colaterales desfavorables de los mismos y al programa estrella de la expansión cuantitativa, la compra de activos públicos y empresariales.
De ahí, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contestara en su cuenta de Twitter: “Mario Draghi acaba de anunciar que podría aumentar los estímulos, lo que inmediatamente ha hecho caer al euro frente al dólar, haciendo que sea injustamente más fácil para ellos competir contra EE UU. Se han estado saliendo con la suya en este aspecto durante años, junto a China y otros”.
Contestando, Draghi no se amilanó ante esos exabruptos de Trump. En un debate, por la tarde, con otros banqueros centrales, rechazó las insinuaciones sobre una supuesta manipulación de los tipos de cambio en beneficio de la zona euro. “Nuestro mandato es la estabilidad de los precios, no tenemos objetivo de tipo de cambio. La revisión es aplicable a todos los instrumentos disponibles, sean bajadas de tipos de interés o incrementos de los programas de compras. No apuntamos al tipo de cambio”.
En apoyo de Draghi y contra Trump, el veterano exvicepresidente de la Reserva Federal Stanley Fischer, declaró: “si este hombre consigue un segundo mandato, convertirá a EE UU en un país tercermundista”.
Por último, señalar que Christine Lagarde ha resultado elegida para encabezar la institución europea con mayor poder efectivo, el BCE. El desembarco en la institución de la exministra francesa y actual jefa del FMI implica que, por primera vez, los dos primeros espadas del Eurobanco son figuras de marcado carácter político sin experiencia como banqueros centrales. 
Lagarde tratará de cubrir su falta de experiencia en al ámbito de los bancos centrales, con unas habilidades comunicativas indiscutibles y su capacidad para tejer consensos. Los mercados saludaron el nombramiento con subidas, un síntoma de que apuestan por una Lagarde continuista respecto a los estímulos de Mario Draghi. O que incluso podría ir más allá que su antecesor.
ESPAÑA:
Según la Contabilidad Nacional publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la economía española creció un 0,7% entre enero y marzo, una décima más que en el trimestre precedente, gracias, principalmente, a la inversión, que pasó de una tasa negativa del 0,2% en el último cuarto de 2018 a mostrar un crecimiento hasta marzo del 1,4%,
El consumo, por su parte, siguió mostrando este trimestre tasas positivas, con avances del 0,4% en el caso de los hogares (lo mismo que en el trimestre anterior), del 0,7% en las instituciones sin fines de lucro (siete décimas más) y del 0,4% en las Administraciones Públicas, igualando el crecimiento del trimestre anterior.
El PIB creció en valores interanuales durante el primer trimestre un 2,4%, una décima superior al del trimestre anterior. La demanda nacional contribuyó con 2,2 puntos al crecimiento, tres décimas menos que en el último cuarto de 2018, mientras que la demanda externa volvió a tasas positivas y aportó dos décimas, en contraste con las dos décimas que restó en el último trimestre del año pasado.
El empleo, medido en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, aceleró una décima su crecimiento trimestral, hasta el 0,7%, y dos décimas su avance interanual, hasta el 2,8%, lo que supone la creación en un año de 510.000 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo. Con el repunte interanual del 2,4% del PIB registrado en el primer trimestre del ejercicio, la economía española acumula 21 trimestres consecutivos de tasas interanuales positivas, mientras que con el avance trimestral del 0,7% se acumulan 22 trimestres consecutivos de alzas.
El crecimiento trimestral del 0,7% supera en una décima las previsiones que había realizado del Banco de España. El PIB a precios corrientes aumentó un 3,3% en tasa interanual, dos décimas más que en el último trimestre de 2018. Con ello, el deflactor implícito de la economía avanzó un 0,9%, una décima superior a la del trimestre anterior.
Según los datos del INE, el consumo de los hogares mantuvo su crecimiento trimestral entre enero y marzo en el 0,4%, con casi seis años seguidos en terreno positivo, al igual que el gasto público (+0,4%), que acumula nueve trimestres consecutivos al alza, mientras que el gasto en consumo de las instituciones sin fines de lucro avanzó siete décimas, en contraste con el estancamiento observado en el último trimestre de 2018.
Por su parte, la inversión retornó a valores positivos en el arranque de 2019 al crecer un 1,4%, frente al retroceso del 0,2% del último trimestre de 2018, por el crecimiento en un 4,3% de la inversión en maquinaria, bienes de equipo y sistemas de armamento. Por contra, la inversión en vivienda moderó 1,1 puntos porcentuales su avance hasta marzo, desde el 1,3% al 0,2%, y la inversión en productos de la propiedad intelectual disminuyó un 1,1%, frente al crecimiento del 0,5% del trimestre anterior.
Entre enero y marzo, las exportaciones se estancaron (0%) y las importaciones cayeron un 0,3%. Esta evolución contrasta con las tasas positivas registradas en el trimestre anterior (en el último trimestre de 2018 las exportaciones aumentaron un 0,7% y las importaciones no experimentaron variación).
En tasa interanual, la economía española creció en el primer trimestre del año un 2,4%, una décima más que en el trimestre anterior, con una menor contribución de la demanda nacional, que se vio compensada con una aportación positiva de la demanda externa. Los dos principales componentes de la demanda nacional (consumo e inversión) mostraron en el primer trimestre tasas positivas interanuales, aunque inferiores a las del trimestre anterior en el caso del consumo y superiores en el de la inversión.
Así, el consumo aumentó un 1,6%, cuatro décimas menos que en el último trimestre de 2018, mientras que la inversión aceleró su avance anual hasta el 4,7%, desde el 4,4% anterior. Dentro de la partida del consumo, el de los hogares moderó cinco décimas su crecimiento anual, hasta el 1,5%, mientras que el de las instituciones sin fines de lucro se moderó cuatro décimas, hasta el 0,1%. Al mismo tiempo, el gasto de las administraciones públicas desaceleró su aumento anual dos décimas, desde el 2,2% al 2%.
Por su lado, la inversión registró un crecimiento interanual del 4,7%, (tres décimas más que en el trimestre anterior), tras moderarse el repunte interanual de la inversión en vivienda y construcción en dos puntos, hasta el 4,3%, y ampliarse el de maquinaria, bienes de equipo y sistemas de armamento 4,5 puntos, desde el 2,8% al 7,2%.
La construcción moderó su tasa de crecimiento interanual hasta el 6,6%, desde el 7,2% del último trimestre de 2018, en tanto que la agricultura no mostró variación alguna. Por su parte, los servicios intensificaron su crecimiento interanual en el 3,1%.
En cuanto al empleo, el INE asegura que en tasa interanual, el empleo registró un avance del 2,8%, dos décimas más que en el trimestre anterior, lo que supone la creación neta aproximada de 510.000 empleos equivalentes a tiempo completo en un año.
Durante el primer trimestre, la ocupación en la construcción mantuvo su crecimiento interanual en el 11,3%, mientras que el empleo en los servicios aceleró su avance desde el 2,7% al 2,8%. Por su parte, el empleo en la industria no experimentó cambios y la agricultura volvió a destruir empleo por quinto trimestre consecutivo, con un retroceso similar al del trimestre anterior, del 1,1%.
El empleo asalariado, por su parte, creció un 3,3% interanual entre enero y marzo, una décima más que en el trimestre anterior. La productividad por puesto de trabajo equivalente a tiempo completo retrocedió un 0,4% y la productividad por hora efectivamente trabajada también disminuyó un 0,4%. En este contexto, la remuneración de los asalariados pasó de crecer un 4,4% a aumentar un 5%, su mayor repunte desde el tercer trimestre de 2008.
Este crecimiento es consecuencia de la evolución del número de asalariados y del aumento en cinco décimas de la remuneración media por asalariado (del 1,1% al 1,6%). Así, el crecimiento del coste laboral por unidad de producto (CLU) se situó en el 2,1%, 1,2 puntos más que la variación experimentada por el deflactor implícito de la economía (0,9%).
Por su lado, El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha adelantado que la inflación en España se está desinflando. En el pasado mes de junio, el IPC interanual ha bajado cuatro décimas en solo un mes, hasta el 0,4%. Marca así su nivel más bajo en tres años, arrastrado por el menor coste de la energía en comparación con el mismo mes de 2018, tanto en el caso de la gasolina y el diésel como en el de la electricidad.
Siendo la caída pronunciada, la más brusca se produjo el mes pasado, cuando el IPC se situó en el 0,8% interanual desde el 1,5% al que había escalado en abril después de tres meses al alza. De hecho, no se producía una caída de siete décimas de golpe en el índice desde mayo de 2017. El mes pasado la explicación de esa bajada estaba, en parte, en la Semana Santa, que al ser en abril provocó ese mes una subida de los carburantes y de algunos productos y servicios relacionados con el turismo, que cayeron al mes siguiente. 
Con este nuevo dato, el IPC interanual encadena dos meses consecutivos de descensos y se sitúa en su nivel más bajo desde septiembre de 2016. Con las cuatro décimas en las que ha retrocedido en junio, se acumula un recorte de 1,1 puntos en solo dos meses. El INE publicará, el próximo 12 de julio, los datos definitivos del IPC de junio.
El Banco de España, en su último informe anual recordaba que la baja inflación está presente en toda la zona euro desde 2013. El mercado espera que dentro de cinco años los precios solo suban en la eurozona al 1%, según miden los seguros para protegerse del riesgo de inflación, una tasa muy baja que, según los expertos, dificulta la recuperación. 
En otro orden, casi 12 años después, la Seguridad Social ha vuelto a marcar otro récord de afiliación. En junio subió en 75.584 el número de cotizantes y se llegó 19.517.697, según el Ministerio de Empleo.
El anterior máximo en afiliación se había alcanzado en julio de 2007, justo el mes anterior a que explotara en Estados Unidos la crisis de las hipotecas subprime y comenzara una crisis cuyas consecuencias todavía se ven en España. Una de esas heridas es el paro que, aunque también arrojó en junio buenas noticias -bajó en 63.805 desempleados registrados-, sigue por encima de los tres millones y la rebaja mensual es la menor en 10 años. El mes pasado se cerró una de las heridas de la crisis: la de la afiliación a la Seguridad Social. Hubo una media de 19,517 millones de cotizantes, casi 25.000 más que en julio de 2007, cuando se había marcado el récord anterior. Una marca a la que se llegó pese a que la creación de empleo se va frenando en los últimos meses.
En junio la afiliación creció en 75.584 nuevos cotizantes, incluyendo a las cuidadoras de familiares dependientes. El número se sitúa justo en la media de lo que ha sido junio en los 19 años que van de este siglo, pero es el dato más bajo desde 2016. Esta hipótesis también se asienta en lo sucedido durante los últimos 12 meses, en los que ha aumentado la afiliación en 510.707 personas y ha crecido un 2,69%. Este es todavía un porcentaje alto, pero muestra que la desaceleración económica va llegando al mercado laboral.
Junio suele ser un buen mes para la creación de empleo. Las empresas todavía están completando sus plantillas para la temporada alta de turismo y para cubrir las vacaciones estivales. No obstante, estas contrataciones se atemperan en el saldo final por la salida de trabajadores en actividades como la educación, en la que al llegar el verano no se renuevan contratos que han estado vigentes durante el curso.
Esta dinámica se aprecia con claridad en las cifras de afiliación del régimen general, el de los asalariados. Los cotizantes aumentaron con claridad en ramas como la hostelería, con 37.225 nuevos trabajadores. También subieron los empleados en sanidad y servicios sociales, 31.799 afiliados más, justo cuando las plantillas menguan por las vacaciones y en los lugares turísticos aumentan para hacer frente a la mayor población que deben atender. También destacan las subidas de sectores como el comercio al por menor o la industria manufacturera.
La bajada mayor llega por la educación. Perdió 53.423 cotizantes, el 5,46% del total de sus afiliados, en un solo mes. Es probable que esta caída continúe en julio y, en cambio, se invierta en septiembre y octubre. Esa ha sido, al menos, su dinámica en los últimos años y fue calificada por Granado de “perniciosa”. No obstante, la tendencia de fondo es creciente en esta actividad, como también lo viene siendo en sanidad si se observa la evolución anual.
Otra de las tendencias de fondo que se aprecian es el aumento constante de las plantillas en la Administración. Tras los recortes que se produjeron al comenzar esta década, en los últimos ejercicios se está recuperando personal en el sector público. Esto se ve en el desglose de afiliación que, con un mes de retraso, proporciona la Seguridad Social. En mayo de este año había 2,54 millones de afiliados en los tres niveles de la Administración (estatal, autonómico y local), un 3,95% más que en el mismo mes del año anterior.
En lo referente a la protección contra el desempleo, su cobertura mejoró en mayo (también este dato del mercado laboral se suministra con un mes de retraso). Alcanzó el 60,09%, cuatro puntos porcentuales más que hace un año. Esta mejora está vinculada tanto a la recuperación laboral como a la ampliación del subsidio de desempleo destinado a los más mayores, cuya edad de acceso se ha rebajado de 55 a 52 años. Esta medida explica que las solicitudes y las altas de los subsidios hayan crecido en mayo en torno a un 20% respecto del mismo mes del año anterior. Menor fue el incremento del gasto en este punto, un 10%, hasta los 804 millones, convirtiéndose de largo en la ayuda que más dinero consume en el seguro contra el paro (1.745,6 millones).

MERCADOS:

Durante el pasado mes de junio, tan sólo 29 valores, de los 109 del cuadro central, han cerrado el semestre con ganancias que superan el 15%, sin tener en cuenta los dividendos abonados, en línea con la revalorización del Euro Stoxx 50 (15,73%) y la de las bolsas de Italia (15,88%), Francia (17,09%) y Alemania (17,4%). En el pelotón de cola lleva el farolillo rojo el índice S&P IPC de México (3,4%) precedido por el Nikkei de Japón (6,3%) y del Ibex 35 (7,72%).
De los 29 valores cuya revalorización está en línea con las grandes bolsas mundiales, sólo 8 pertenecen al Ibex 35, con dos bancos en positivo: Santander (2,71%) y BBVA (6,07%) y números rojos para el resto del sector con mayor ponderación en la formación del Ibex. Unos tipos por los suelos y las pocas expectativas de que vayan a subir este año, están detrás de la debacle.
Por lo que respecta al mercado de divisas, el dólar estadounidense ha venido disfrutando de su condición de la divisa con la mayor rentabilidad del mundo, ya que los tipos de interés alcanzaron el 2,5% después de cuatro subidas el año pasado. Esto llevó a los inversores a vender sus euros y yenes para comprar dólares.
Sin embargo, la reunión de los líderes del G20 en Osaka y el giro de la Fed de EEUU en su reunión de junio podrían perjudicar al dólar.
Los mercados prevén de dos a tres recortes de los tipos de interés en EEUU para este año, están afectando negativamente a la cotización del dólar en el mercado de divisas.
A raíz de la reunión de la Fed, hubo ventas masivas del dólar, lo que llevó al euro a cotizar por encima de 1,13 dólares y a que el yen registrara su nivel más alto en más de un año. De hecho, en lo que va de mes, el dólar ha perdido terreno frente a todas las divisas del G10 a excepción del dólar australiano.
También parece que el dólar de EEUU ha perdido parte de su atractivo como activo refugio frente al oro. Desde la reunión de la Fed, el precio del metal amarillo ha subido a 1.406 dólares la onza troy, el nivel más alto desde agosto de 2013.
Por otro lado, en relación al Euribor, los analistas siguen mostrando un gran recelo, ya que ha tenido lugar la cuarta caída mensual consecutiva del índice de referencia para la aplastante mayoría de las hipotecas variables en España.
A la espera de la implementación definitiva de la nueva metodología para calcular este índice, prevista en otoño, el euríbor a 12 meses cierra junio en -0,189 (más de cinco puntos básicos menos con respecto a mayo, -0,134, y a solo un paso de batir su récord negativo, registrado en febrero y marzo del año pasado, cuando tocó suelo en -0,191).
Según cálculos del comparador bancario iAhorro, aquellos que tengan una hipoteca variable y a los que toque la revisión ahora van a notar un abaratamiento de su cuota, aunque sea muy leve, ya que en su diferencial se les aplicará un euríbor que es 0,8 puntos básicos más bajo que el de hace un año, cuando estaba en -0,181. Es la primera vez que las cuotas disminuyen desde agosto del año pasado. En el caso de un préstamo de 300.000 euros a 30 años con un tipo de interés compuesto por el euríbor más un diferencial del 0,99%, hace un año la mensualidad era de 939,12 euros, contra los 938,22 euros actuales, lo que, en el conjunto del año, supone un ahorro de 10,8 euros.
Sin duda las posiciones de los presidentes de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo (BCE), explican la caída del Euribor.
Los analistas de Bankinter, en su informe sobre estrategia de inversión en el tercer trimestre, auguran que “el euríbor cierre este año en torno a -0,2, el próximo, alrededor de -0,10, y 2021 en -0,05. El espejismo de un euríbor que despega rápidamente para recuperar niveles por encima del cero es solo un recuerdo lejano. Al revés, la perspectiva de una todavía larga permanencia en zonas negativas, una situación que se prolonga desde febrero de 2016, es una bocanada de oxígeno más para los titulares de hipotecas variables, pero también un elemento perturbador para los bancos que las concedieron”.
Hasta ahora, el euríbor se ha venido calculando preguntando diariamente a los 18 bancos que conforman el panel del administrador del índice, el Instituto Europeo de Mercados Monetarios (EMMI, por sus siglas en inglés), con qué tipos de interés estiman que prestarían dinero a otras entidades. Entre ellos, están los españoles BBVA, CaixaBank, Cecabank y Santander.
En las simulaciones que el EMMI realizó el año pasado para testar el funcionamiento del nuevo Euribor, resultó un euríbor más volátil y que podía alcanzar niveles incluso más bajos que los actuales, lo que provoca cierta perplejidad entre los operadores.
Algunas fuentes señalan que su implementación tendrá lugar el próximo otoño, aunque se requiere el visto bueno de la Financial Services and Markets Authority (el equivalente de la CNMV en Bélgica).
Por otro lado, respecto al mercado del automóvil, hay que señalar que si bien, tanto junio como julio son los meses fuertes de ventas de coches, el pasado mes de junio no ha sido bueno. Las ventas cayeron un 8,3% (130.519 unidades) y registraron las peores cifras desde 2016, consolidando a España como uno de los peores mercados europeos. En el primer semestre las ventas han caído un 5,7% de turismos y todoterrenos, y la patronal europea ACEA prevé que este año las ventas caigan un 1%.
Y es que las compras de particulares no levantan cabeza y ya acumulan diez meses consecutivos de caídas. En junio acumuló una contracción del 17,9% y sus datos absolutos (50.408) cada vez están más cerca de las matriculaciones realizadas por empresas de alquiler (40.972, un 5% más), que en ese mes aprovechan para preparar la campaña de verano. No hay comunidad autónoma donde crezcan las ventas de clientes no vinculados a empresas.

EMPRESAS:

Inditex ha cerrado el primer trimestre con unas ventas de 5.927 millones, una mejora del 5% respecto al mismo periodo del año anterior. Se trata de un nuevo récord de ingresos para este período. Hay que recordar que la compañía que preside Pablo Isla cerró el ejercicio 2018 con el menor incremento de ingresos de su historia, del orden del 3%, y que el crecimiento en el primer trimestre del mismo fue de apenas el 1,5%.
La compañía explica que, en la segunda mitad del trimestre, las ventas se vieron afectadas "por condiciones meteorológicas adversas tal como se ha visto reflejado en las estadísticas sectoriales publicadas en diversos mercados". Inditex indica también que "con la vuelta de condiciones de mercado normales, las ventas han retornado a los niveles previos". La dirección se ha puesto como objetivo para este año un crecimiento de las ventas comparables de entre el 4% y el 6%.

viernes, 7 de junio de 2019

LA EUROZONA, ¿TRAMPA A LA JAPONESA?


En la teoría Macroeconómica se estudia la llamada “Trampa de la liquidez”. Sus características son las de una “depresión económica”: una débil o muy baja actividad económica, con unos precios cayendo, y unos tipos de interés bajísimos. Hoy en día, actualizada esa situación a los tiempos que corren, se habla de “Trampa a la japonesa”.

Paradójicamente, en esas circunstancias, la política monetaria ya no es eficaz, “se ha agotado la munición”. En ese contexto, lo único válido son políticas de demanda: intensificar el gasto público, sobre todo las inversiones, además del consumo.

Pues bien, parece que esa situación parece asemejarse cada vez más a la vivida en la eurozona:

-          Una tasa de crecimiento del área muy débil:  en el conjunto de la Unión Europea, el PIB registró un crecimiento del 0,5% en los tres primeros meses de 2019, frente al avance del 0,3% del trimestre anterior.
     En comparación con el primer trimestre de 2018, el PIB de la zona euro creció un 1,2% interanual, mientras que el de la UE lo hizo un 1,5%.
    Según las previsiones de la Comisión de la Unión Europea, este 2019 y el próximo año, no lo hará muy por encima del 1%.
-        
      Los precios, que no terminan de despegar. Es sorprendente, (recordando tiempos pasados, dónde el problema eran las fuertes subidas de precios o inflación) que llevemos tiempo persiguiendo que los precios repunten al 2%. El IPC Armonizado de la zona Euro, durante mayo fue, en tasa interanual, de un 1,2%, con incremento en ese mes del 0,2%.

-              Unos tipos de interés de referencia del BCE situados en 0%, e incluso negativos, y un Euribor (interbancario en la zona) que en mayo ha vuelto caer, hasta el – 0,134 %.

No es de extrañar, que una vez más, el Banco Central Europeo ha dado muestras de su preocupación, al mantener los tipos de interés en su nivel actual, y anunciar que, como mínimo, hasta mediados de próximo año 2.020, no habrá subidas de tipos de interés.

Todo ello, incluso, dejando entrever que, quizá, sea necesario implementar nuevas medidas cuantitativas. Es decir, que el Banco Central Europeo intensifique sus compras de Obligaciones, tanto públicas como privadas.

Por tanto, se impone la realidad de la amenaza de caer en el tiempo en esa situación, en la que Japón lleva más de dos décadas.

Y claro, si la política monetaria aparece como ineficaz para aumentar el crecimiento económico (hasta ahora parece que ha evitado males mayores, saliendo de la recesión y superando la débil deflación que hemos padecido), habrá que intensificar, como comentaba anteriormente, a las políticas de demanda.

Se trata de estimular la demanda agregada a través de sus dos componentes (consumo e inversión, tanto públicos como privados).

Incrementar la inversión pública en la zona euro, en un momento de fuerte nivel de endeudamiento, ha de acometerse con sumo cuidado. Según Eurostat, la Deuda Pública se situó en 2018 en una cifra equivalente al 85,1% del PIB. Grecia (181,1%) e Italia (132,2%) son los dos países más endeudados de la región.  En el conjunto de la Unión Europea, en el 80% del PIB (12,71 billones de euros).  

Por esa razón, parece conveniente, que sea emprendida con la financiación y el protagonismo de las grandes instituciones comunitarias, en aquellas áreas donde más se precisa (fundamentalmente digitalización y cambio climático).

Respecto al endeudamiento privado, sigue siendo, sobre todo en España muy elevado (ha venido creciendo junto al aumento en el consumo). Lo que hace muy poco recomendable que aumente aún más. Igualmente, indeseable sería una bajada del consumo de las familias, ya que, automáticamente, tendría un efecto negativo para el necesario crecimiento del PIB.

La otra posibilidad, sería bajar los impuestos, lo que en las circunstancias actuales, no creo que aumentara la recaudación (todo lo contrario), por lo que sería preciso disminuir considerablemente el Estado de Bienestar, sobre todo en su componente de gasto social (sanidad, educación, pensiones…).  Medida, que aparte de frenar el consumo, iría frontalmente contra la necesidad de recuperar y corregir las mayores desigualdades que ha generado la Gran Recesión sufrida.

Finalmente, es preciso recuperar el poder adquisitivo de las familias, incrementando sus ingresos con la mejora de sus salarios, que, desde hace años, han visto disminuir las capas medias y bajas de la sociedad. Este medida, incrementaría el consumo de las economías domesticas, redundando positivamente en el crecimiento económico. 

Es obvio, que todas estas medidas exigen la actuación decidida y coordinada de los Gobiernos. Medidas de diferente calado social que, sin duda, han de ser adoptadas. De lo contrario, se profundizará en esa “Trampa a la japonesa”, de la que resulta tan extremadamente complicado salir.


jueves, 6 de junio de 2019

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL A JUNIO 2019: se mantiene el peligro de guerra comercial.


La batalla comercial entre Estados Unidos y China no es sino la cara más visible de una rivalidad estratégica entre las dos potencias, una pugna por el poder mundial que en parte se decidirá por quien domine la innovación tecnológica.

GLOBAL:

Está teniendo lugar una tremenda sacudida en el negocio tecnológico global: Huawei ha sido incluido en una lista negra por Estados Unidos, que, en la práctica, impide a las empresas estadounidenses venderle componentes o software a esa empresa.
Huawei representa el desafío de China a las potencias económicas occidentales, por el enorme y vertiginoso crecimiento que está viviendo. La compañía, que fue fundada hace, tan solo, 30 años, es, en la actualidad, el primer fabricante de productos tecnológicos del mundo y el segundo mayor vendedor de teléfonos móviles (solo superada por la coreana Samsung).
Huawei obtuvo unas ganancias durante 2018 de alrededor de 7.900 millones de euros (un aumento del 25% respecto al ejercicio anterior).
Washington acusa a Huawei de robar tecnología, de incumplir el régimen de sanciones con Irán y, muy especialmente, de mantener unos lazos con el Gobierno chino que la convierten en un peligro para su seguridad nacional. Estas son las razones que señala para su inclusión en la “lista negra”.
No obstante, la Administración de Donald Trump ha anunciado una tregua de tres meses, aprobando una licencia temporal para el fabricante chino hasta el 19 de agosto, a fin de que pueda mantener las redes y proporcionar actualizaciones de software a los terminales existentes.
El desarrollo de las redes 5G, cuyo trono también se encuentra en el fondo de esta batalla, se encuentra en riesgo con esta guerra comercial.
Si bien, la guerra comercial entre Pekín y Washington se plantea como una carrera de fondo y de resistencia, ya que la rivalidad afecta a otros muchos más importantes puntos, y no sólo al volumen de ventas.
La posición de Trump deja, también, a los socios europeos en una situación complicada. La política, y los desaires y exabruptos de Trump han dado paso a un evidente enfriamiento con Europa, pero los países de la Unión Europea cuentan con la firma asiática para el despliegue de la red 5G en Europa, sin la cual su desarrollo podría retrasarse años. No obstante, a consecuencia de los riesgos para la Ciberseguridad, la Comisión Europea ha anunciado que antes del 30 de junio, llevará a cabo una evaluación de riesgos de la red de infraestructuras 5G.
Hasta ahora el Gobierno chino ha reaccionado moderadamente. De forma, que su portavoz, Lu Kamg, señaló que “Pekin presta atención al desarrollo de la situación, y apoyará a las empresas chinas para defender sus derechos legítimos mediante vías legales”. Y eso que, la medida puede dejar a las empresas chinas sin proveedores clave para desarrollar sus productos. Aspecto clave para desarrollar sus productos, por ejemplo, semiconductores, un sector liderado por Estados Unidos, o el sistema operativo Android.
Se trata de un grave asunto, que se enmarca en la guerra comercial desencadenada por el presidente Trump, que está alentando el riesgo de aparición de nuevos aranceles que entorpezcan el comercio internacional.
Y el comercio mundial, peligrosamente, se ve amenazado con la proliferación de nuevos conflictos internacionales:  el contexto externo sigue deteriorándose, como resultado de la multiplicación de conflictos comerciales internacionales el más reciente entre Estados Unidos y México. Lo examinaremos más adelante.

ARGENTINA:

Se ha publicado recientemente por el Banco Mundial, el informe denominado “Hacia el fin de las crisis en Argentina”. Resulta enormemente clarificador que la economía de ese gran país, haya sufrido 15 recesiones económicas desde el año 1950 (en 69 años, ha sufrido 23 caídas de su PIB, situación sólo superada por la República del Congo).
Según el Banco Mundial, una de las principales explicaciones de los problemas económicos de Argentina, es “su tendencia a llevar un nivel de vida fuera de su alcance. Una tendencia a gastar por encima de las posibilidades que es aún mayor durante las expansiones, con políticas procíclicas que llevan a que el consumo y las inversiones (tanto públicas como privadas) crezcan a un ritmo mayor que los ingresos”.
Dos indicadores de su pésima gestión económica es su elevada inflación crónica (en algunas ocasiones hiperinflación), y una moneda extremadamente débil. 
La moneda argentina, el peso, perdió la mitad de su valor (el 50%) frente al dólar durante el año pasado. El peso fue la divisa que más se devaluó frente al dólar en 2018. En términos constantes, supone más o menos una billonésima parte del valor que tuvo hace 140 años.

ESTADOS UNIDOS:

Donald Trump ha tensado aún más su relación con México en su batalla por la inmigración irregular. El presidente estadounidense ha anunciado un arancel del 5% en todos los productos importados del país vecino a partir del 10 de junio. Gravamen, que señaló, irá aumentando gradualmente hasta el 25% mientras no perciba una mejora en el control de sin papeles.  De confirmarse la amenaza, supondrá un tremendo golpe para la economía mexicana.
Aparte de la amenaza de cerrar la frontera, también amenazó con usar a los dreamers (los jóvenes migrantes que llegaron a Estados Unidos siendo niños y que han crecido en ese país), como moneda de cambio.
Trump, incluso, ha amenazado señalando un calendario de medidas:  los aranceles subirán al 10% a partir del 1 de julio"; 15% a partir del 1 de agosto; 20% desde septiembre, y 25% a partir de octubre.
Tal amenaza se ha producido el mismo día en el que se estaba tratando de acelerar la aprobación en el Congreso de un nuevo Tratado Comercial con México y Canadá. Una contradicción, que evidencia la continua improvisación del presidente Trump. 
Pese a las tensiones existentes con México, el intercambio comercial entre ambos países había mejorado en los últimos meses, hasta el punto de que en enero y febrero México se convirtió en el principal socio comercial de Estados Unidos (superando en intercambios a China).

EUROZONA:

De momento, Alemania ha dejado el vértigo de la recesión económica, ya que parece salir del estancamiento económico que ha sufrido en los últimos meses.
Eurostat, Oficina Estadística de la Unión Europea, ha señalado que PIB (Producto Interior Bruto) germano, ha crecido, aunque levemente, un modesto 0,4% durante el primer trimestre de este año 2019. En la región del euro el crecimiento económico ha sido de idéntica cifra a la alemana. A esta situación ha contribuido también, la salida de Italia de la recesión económica.
No obstante, se mantienen los mismo riesgos e incertidumbres derivados del Brexit: ¿forma, y cuándo de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, y la amenaza de que las cuentas públicas italianas vuelvan a deteriorarse.
La economía española ha acelerado su ritmo (un positivo 0,7%), Francia mantuvo su trayectoria (aumento del 0,3%), e Italia recobró el pulso (aumento del 0,2%).
Según Eurostat, la economía alemana incrementó su inversión en construcción y equipamientos y el consumo privado. Y dado el bajo nivel de desempleo, los analistas consideran que la demanda interna seguirá sosteniendo la economía germana, cuyas previsiones de crecimiento fueron rebajadas, por el Gobierno de Ángela Merkel, el mes pasado hasta dejarlas en un avance del 0,5% para 2019.
Las previsiones que ha presentado la Comisión Europea apuntan hacia una desaceleración provocada por las tensiones económicas y sociales dentro y fuera del continente europeo. Bruselas rebajó la semana pasada la tasa de crecimiento prevista otra décima más respecto al informe que había elaborado en invierno (hasta el 1,2% en 2019 y el 1,5% en 2020).

ESPAÑA:

El mes de mayo suele ser uno de los mejores del año, lo que ha vuelto a ocurrir en este 2019. Los resultados del Paro Registrado de las Oficinas de Empleo, y de afiliación a la Seguridad Social han sido buenos. Durante el pasado mes de mayo, el desempleo ha disminuido en 84.075 personas.
La afiliación de las mujeres a la Seguridad Social, por primera vez, ha superado la cifra de 9 millones (se sitúa en 9.043.749, y los hombres son 10.398.364). El total de afiliados es el segundo más alto de la historia (19.442.113). El Régimen General, en el que se encuadran la mayoría de los trabajadores, supera los 16 millones de afiliados por primera vez en la historia.
Por Comunidades Autónomas, el paro desciende en todas, pero especialmente en Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana.
Por sectores, la mayor parte del empleo nuevo se ha creado en la Hostelería.
Respecto a la protección social, los parados que han trabajado antes y que tienen acceso a prestación o subsidio por desempleo son el 59,1% del total, 2,8 puntos más que en el mismo mes del año pasado (están 1.764.110 parados en esta situación).
Por otro lado, dadas las fechas, el proyecto de Presupuestos del Estado para este año 2019 parece ser que no se va abordar, sino que el Gobierno español duda en preparar ya los del año 2020.
Según algunas fuentes, el objetivo es aprobar en verano la nueva senda de déficit y el techo de gasto para el próximo año 2020, con el objetivo de presentar las cuentas del año que viene en el Congreso de los Diputados a finales de septiembre (cumpliendo así el artículo 134 de la Constitución, que fija que el Gobierno debe presentar a las Cortes el proyecto de Presupuestos antes de que acabe dicho mes).
Por esa razón, se prorrogarán los Presupuestos de 2018 a lo que resta de año, ya que como muy pronto, las cuentas se presentarían en julio en el Congreso y, con agosto en medio, tras los tres meses de tramitación que entrañarían, no entrarían en vigor hasta noviembre. Es decir, de aprobarse las cuentas de 2019 con el actual calendario solo regirían dos meses este año.
De no haber Presupuestos en 2019 y prorrogarse, no se producirían los incrementos de IRPF y Sociedades este año, sino el próximo. Distinto destino puede apuntar la subida del impuesto al diésel, que podría tener cabida en la ley de Cambio Climático y Transición Energética. El Ejecutivo aprobó el anteproyecto en febrero, pero las Cortes aún tenían pendiente tramitarlo. Esta subida al diésel reportaría 670 millones, según el Ejecutivo, aunque su tardía entrada reducirá estos ingresos.
Ahora bien, lo que el posible nuevo Gobierno tiene previsto es la tasa a los servicios digitales, y la de transacciones financieras, por las que el Ejecutivo planea recaudar alrededor de 1.200 y 850 millones respectivamente.
Por otro lado, según ha adelantado el INE, el IPC se moderó bruscamente en mayo al caer siete décimas respecto al mes anterior y situarse en el 0,8% interanual, desde el 1,5% al que había escalado en abril tras tres meses al alza. Es el nivel más bajo desde enero de 2018. El abaratamiento de ciertos servicios y productos tras la Semana Santa y el precio de la energía (la electricidad, que bajó frente a las subidas del año pasado, y los carburantes, que subieron menos) tuvieron que ver con la contundente reducción de la tasa de inflación.
La menor tasa de crecimiento de este mes, debe probablemente sus causas a la Semana Santa, entre otras cosas:  tanto este año como en 2017, la Semana Santa fue en abril, lo que provocó que en ese mes subiesen los carburantes y algunos productos y servicios relacionados con el turismo, que han caído al mes siguiente.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) señala como una de las causas de caída de la tasa de inflación, la de los precios de la electricidad, que al haber bajado, ha ayudado a que haya sido menor el IPC.  
Según el Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE), el precio medio de la luz en abril se situó en 50,29 euros el megavatio/hora (Mwh). En mayo, la media de estos 30 primeros días da un precio de 48,15 euros, una rebaja del 4,25% de un mes a otro. En términos interanuales, la rebaja es aún mayor, del 12,33%, puesto que, en mayo de 2018, la electricidad marcó un precio mayorista medio de 54,92 euros/Mwh. La rebaja del precio de la luz en mayo puede tener que ver con la llegada temprana del calor.
Esta tendencia del precio de la luz, efectivamente, contribuirá a frenar el IPC, al menos, hasta diciembre.
En cuanto a los carburantes, hace un año subieron en términos mensuales un 4,3 el gasóleo y un 3,9% la gasolina, para situarse en tasas interanuales del 12,7% y el 9%, respectivamente. Según el INE, este mes de mayo han subido menos.
Tampoco los carburantes contribuirán positivamente a la evolución de los precios, al menos hasta los dos últimos meses del año, teniendo en cuenta las tasas de doble dígito que registraron tanto la gasolina como el gasóleo en los meses centrales de 2018.
Por todo ello, la mayoría de analistas pronostican un ritmo de crecimiento de los precios modesto, de un 1% hasta diciembre (siempre y cuando el petróleo se mantenga en los niveles actuales de 70 dólares).  
En otro orden, el Banco de España advierte en su informe anual de la fragilidad de algunos colectivos con ingresos bajos y elevadas deudas que “están incrementando su gasto por encima de lo que aconsejarían las perspectivas de evolución de su renta”. Además, “la mejora de la situación encubre vulnerabilidades” y una falta de corrección de las desigualdades. A pesar de la mejora del empleo, otras rentas no salariales han crecido más, como las del autoempleo o los activos financieros. También pesa, según señala el supervisor, el menor número de horas trabajadas entre las rentas bajas.
En el citado informe, el Banco de España analiza las posibles razones, por las qué ha aguantado tanto la economía española en medio de la desaceleración global. Ya que, si bien se ha ralentizado el crecimiento económico español, lo ha hecho bastante menos que otros países del euro a pesar de que las exportaciones españolas se han comportado incluso peor debido al mal rendimiento de sus mercados y el bajo contenido tecnológico de sus ventas, que las hace más sensibles al precio.
Sin embargo, la demanda interna ha mostrado una gran fortaleza. En parte por el crecimiento del empleo y las rentas. Pero también por factores que no se antojan tan saludables. Por una parte, el consumo ha crecido más que las rentas a costa de un ahorro en mínimos y un fuerte aumento del crédito al consumo. “Algunos hogares podrían estar basando sus planes de gasto sobre expectativas excesivamente optimistas acerca de sus rentas futuras”, dice el Banco de España.
El supervisor matiza que en el conjunto de las familias las deudas han disminuido, que el exceso de gasto no es aún un problema generalizado y que en los últimos meses ha detectado una moderación del crédito al consumo concedido. Dicho esto, “la mejora de la situación patrimonial agregada encubre la existencia de algunos grupos de hogares más vulnerables”, destaca. El Banco de España ya había señalado que el 10% más pobre dedica más de un 50% de sus ingresos a pagar la hipoteca.
“Uno de los principales retos en la mayoría de las economías avanzadas, incluida la española, es asegurar que el conjunto de la sociedad se beneficie de la recuperación”, afirma. Por más que la desigualdad de rentas salariales se haya corregido gracias a la creación de empleo, esta no se ha reducido tanto como debería y “presenta todavía unos niveles más elevados que las de otras economías del entorno”.
El motivo que alega el Banco de España es que los colectivos más vulnerables y menos formados trabajan por horas, durante periodos determinados o por temporadas. Y al trabajar menos tiempo, ingresan menos. A pesar de la intensa recuperación del mercado laboral, en los últimos años la duración de los contratos temporales incluso ha descendido todavía más. “La excesiva contratación temporal es otra disfuncionalidad grave del mercado laboral español”, denuncia el supervisor. Aunque en 2018 disminuyó algo en el sector privado, afecta sobre todo a los menos formados y jóvenes.
Y la desigualdad de rentas totales apenas se ha aliviado por el mejor comportamiento de otras rentas no salariales: las de los autónomos, los activos empresariales o los activos financieros. Todas ellas han ido mejor e “inciden en mayor medida en la parte media-alta de la distribución de ingresos”. Por ello, sostiene que “es crucial mejorar la empleabilidad de los más desfavorecidos”.
El otro motivo de que la economía española haya exhibido una mayor resistencia ha sido un gasto público más expansivo de lo esperado. “A futuro, la capacidad de estos factores para seguir sosteniendo la actividad es limitada, en la medida en que su prolongación puede terminar generando ciertas vulnerabilidades en la posición financiera de los hogares y de las Administraciones”.
Respecto a las cuentas públicas, subraya que desde 2015 el déficit “solo se ha reducido por el efecto del ciclo económico y la disminución del gasto de intereses, pero no por la adopción de medidas”. Y urge a reducirlo para conseguir “un mayor margen ante perturbaciones futuras”. Habría que revisar las cestas de gastos e impuestos para que ganen en eficiencia y favorezcan el crecimiento, concluye el informe analizado.
El contexto de riesgos al alza por las tensiones comerciales, China o el Brexit, motivará que el crecimiento del PIB español se modere hacia tasas del 1,7% de aumento.
Finalmente, hay que señalar respecto a los inmuebles, que el Banco de España, no observa una sobrevaloración del precio de la vivienda. Eso sí, advierte de que se ha llegado a un punto de equilibrio, y que a partir de ahora se debe vigilar su evolución.
Finalmente, respecto al déficit del conjunto de las administraciones públicas, excluyendo las corporaciones locales y la ayuda financiera, bajó un 12,7% en el primer trimestre del año, hasta los 3.988 millones de euros, lo que equivale al 0,32% del PIB, por debajo del 0,38% del mismo periodo del año anterior.
Mientras, el déficit del Estado se elevó hasta abril un 39% en términos absolutos, hasta los 8.195 millones de euros, equivalentes al 0,65% del PIB, por encima del 0,49% del PIB registrado en el mismo periodo del año pasado, según los datos de ejecución presupuestaria publicados por el Ministerio de Hacienda.
El aumento del déficit del Estado en el primer cuatrimestre se debe fundamentalmente al crecimiento de los ingresos no financieros del 0,4%, hasta los 60.899 millones de euros, frente a un aumento de los gastos del 3,8%, hasta los 69.094 millones de euros.
No obstante, fuentes del Ministerio de Hacienda aseguran que este efecto se mitigará en la segunda parte del año, cuando se hará "evidente" la reducción del déficit público.
De su lado, la cifra trimestral de déficit público de 3.988 millones (-12,7%), excluye el saldo neto de las ayudas a instituciones financieras y equivale al 0,32% del PIB, por debajo del 0,38% del año pasado. Si se incluye en ambos periodos el saldo negativo de la ayuda a las instituciones financieras, el déficit alcanza el 0,30% del PIB en abril.
Por el lado de los gastos, los pagos no financieros efectuados por el Estado a cierre de abril se situaron en 50.243 millones, un 0,2% más que en el mismo período de 2018.
Los gastos de personal aumentaron un 7%, hasta 5.033 millones; los gastos corrientes en bienes y servicios subieron a 1.199 millones (+51,6%), y las transferencias corrientes se elevaron un 4,1%, hasta 29.552 millones. En cambio, los gastos financieros bajaron un 6,3%, hasta 11.465 millones.
Entre tanto, las transferencias de capital se redujeron un 13,4%, hasta 2.049 millones, y las inversiones reales disminuyeron un 43,4%, hasta 945 millones. Dentro de éstas, bajó la inversión civil (-15%), y dentro la del Ministerio de Fomento (-13,7%), junto a la inversión del Ministerio de Defensa (-62,2%).

MERCADOS:

Durante el pasado mes de mayo, el IBEX cayó, arrastrado por la banca, hasta los 9.465 puntos (perdiendo el 5,16% en el mes). En el momento de redactar este artículo, aunque ha caído, consigue mantener los 9000 puntos.
La Bolsa española negoció 40.137 millones de euros en renta variable en mayo, lo que supone una caída del 18,2% respecto a abril, y del 22,3% en comparación con el mismo mes de un año antes.
Esto supone que el número de negociaciones en mayo fue de 3,04 millones, un incremento del 4,5% respecto a abril y un descenso del 22,7% frente a mayo del pasado ejercicio.
La renta fija siguió registrando elevados volúmenes en el pasado mes de mayo, hasta los 29.637 millones de euros, un 36,7% más que en el mismo mes del año anterior. Así, el volumen acumulado en los cinco primeros meses del año alcanza los 158.209 millones de euros, con un crecimiento interanual del 78,1%.
Las emisiones emitidas en el mercado primario también han mantenido una alta actividad, con un aumento del 14,9% desde principios de año y una cifra agregada en los cinco primeros meses de 165.446 millones de euros. Asimismo, el saldo vivo se incrementó un 2,7%, respecto al cierre en diciembre de 2018.
Por su parte, la negociación del mercado de derivados financieros aumentó un 9% en el acumulado del año respecto al mismo periodo de 2018 debido al aumento de la negociación de un 85,9% de los Futuros sobre Acciones de 2018. En este sentido, la contratación subió un 14,1% en los contratos de Futuros sobre el Ibex 35, y un 45,1% en los Futuros Mini Ibex con respecto al mes de abril. Futuros sobre Ibex 35 elevó su posición abierta un 4,8% y Futuros sobre Acciones, un 56,7%.
Por otro lado, el Euríbor ha vuelto a bajar en mayo. Es la tercera vez consecutiva que el índice al que se referencia la mayoría de las hipotecas a tipo de interés variable desciende. Tras haber tocado fondo en febrero y marzo de 2018, cuando llegó a -0,191, el euríbor empezó a acercarse de forma paulatina, pero continuada, a aquellos valores positivos que no se obtienen desde hace ya tres años y tres meses. Antes de cambiar de rumbo y volver a bajar: hasta -0,109, en marzo, y -0,112, el mes pasado.
Esta nueva bajada del euríbor significa, para quienes firmen ahora un crédito nuevo, que pueden conseguir mejores condiciones que el mes anterior. Sin embargo, aquellos que revisen ahora los intereses de su hipoteca firmada años atrás (las que están atadas al euríbor suelen actualizarse una vez al año) verán encarecerse ligeramente sus cuotas.
Pese a que el euríbor sigue en valores negativos y se alejan las posibilidades de su recuperación en el corto plazo, los clientes de los bancos financian la compra de viviendas cada vez más a través de hipotecas a tipos fijos, un producto que no se resiente de forma directa de los altibajos del euríbor. El pasado marzo marcaron el máximo de la serie histórica: sobre el total de hipotecas constituidas para vivienda representaron el 41,9%, frente a un 58,1% de préstamos a tipo variable (eran apenas el 10% en enero de 2016).
Los préstamos a tipo fijo siguen ganando peso en el mercado hipotecario. El pasado marzo marcaron el máximo de la serie histórica: sobre el total de hipotecas constituidas para vivienda representaron el 41,9%, frente a un 58,1% de préstamos a tipo variable. Pese a que el Banco Central Europeo retrasó en su última reunión, precisamente en marzo, la decisión sobre una subida de los tipos de interés, el temor de los consumidores a que se produzca esa alza impulsa desde hace años los préstamos a tipo fijo. En diez años han pasado de ser marginales (3% en marzo de 2009) a suponer casi la mitad de los préstamos hipotecarios.

EMPRESAS:

Se está gestando un nuevo gigante del motor. La compañía italoamericana Fiat Chrysler (FCA) y la francesa Renault están en negociaciones para crear la tercera mayor automovilística del mundo. El consejo de administración de la compañía gala se reunió para “estudiar el proyecto de fusión 50/50 (cada uno de los dos la mitad del capital total).
La combinación de ambas empresas se llevaría a cabo como una operación de fusión bajo una empresa matriz holandesa y cotizaría en las Bolsas de Nueva York, Milán y París.
Un portavoz del principal accionista del grupo, el Gobierno francés (posee un 15%), ha dicho que el Ejecutivo de ese país apoya una posible fusión con FCA, pero “necesita tener más detalles”, según recogió Reuters. Cualquier pacto con la firma italiana tendrá que salvaguardar la alianza que Renault tiene con Nissan.
Fiat Chrysler prevé que una posible unión de las dos compañías generaría unos 5.000 millones de euros en sinergias al año, derivadas del ahorro en compras, eficiencias en I+D y en producción, principalmente. La compañía italiana propuso un consejo de administración de la empresa resultante de la fusión, compuesto por 11 integrantes, formado por cuatro directivos de Renault, otros cuatro de Fiat y uno de Nissan.