miércoles, 7 de septiembre de 2011

LA SITUACIÓN ECONÓMICA A SEPTIEMBRE 2011: la incertidumbre y desconfianza en niveles máximos

En las economías de Estados Unidos y de la zona euro se han agudizado, aún más si cabe, la incertidumbre y los riesgos sobre el crecimiento económico a corto y a medio plazo. Es apreciable el estancamiento que podría costar la pérdida de más millones de puestos de trabajo, proyectando un modelo de crisis similar al de la Gran Depresión.

GLOBAL:

Nadie tira del carro. Japón lleva dos décadas pérdidas y ha tenido que intervenir en el mercado de divisas para depreciar el Yen tratando de favorecer a sus exportaciones. Incluso China e India, que han permanecido hasta ahora inmunes, han comenzado a notar el impacto de la crisis de la deuda de los países desarrollados, que han disminuido el consumo de productos importados.
Existe una enorme debilidad del consumo en Europa y en Estados Unidos, y son pésimas las noticias para las empresas, ya que el sector privado está prácticamente estancado debido a la ralentización industrial en Alemania y Francia (el índice Ifo de confianza empresarial en Alemania ha caído bruscamente).
Otros inequívocos síntomas de recaída en la crisis, son la bajada del precio del petróleo motivada por la menor demanda, y las fuertes caídas en los mercados de valores.
La locomotora alemana muestra síntomas de flaqueza, ya que en el segundo trimestre registró un débil crecimiento en su PIB del 0,1%. En la misma línea, la producción manufacturera cayó en agosto en todos los países de la eurozona por primera vez en dos años, y los nuevos pedidos para exportaciones registraron un retroceso por segundo mes consecutivo.
Las turbulencias financieras sufridas este verano y la extrema volatilidad de los mercados bursátiles se mantendrán, y las expectativas para los meses próximos no son nada halagüeñas.
Lo peor es que no hay, como en el año 2008, posibilidad de estímulos fiscales para fomentar la actividad. Es más, la eurozona está embarcada en una carrera de recortes en el gasto público para tratar de solventar la crisis de la deuda soberana.
Hace ya tiempo que la política monetaria se ha quedado sin munición, en un contexto de falta de liquidez y de tensión interbancaria similares a los del comienzo de la crisis.
Si añadimos el grave problema del desempleo, está claro que la prioridad de los dirigentes debería ser el crecimiento económico. En contraste, parecen más ocupados en responder, de forma titubeante y con poco éxito a la vista de los resultados, a los dictados de los mercados.
En el foro de los grandes actores de las finanzas, reunidos en Jackson Hole, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, señalo que los bancos europeos necesitan de una " urgente recapitalización sustancial obligatoria a través de los canales privados, si es posible”. Añadiendo, respecto a Europa, que “si bien la consolidación fiscal sigue siendo imprescindible, las políticas económicas deben apoyar el crecimiento”.
Respecto a Estados Unidos, Lagarde señalo que “el equilibrio debe ser justo entre reducir la deuda pública y respaldar la recuperación, sobre todo confrontando seriamente el desempleo a largo plazo”.

ESTADOS UNIDOS:

La economía de Estados Unidos se encuentra en una fase de crecimiento anémico. Se ha “parado en seco”: en el primer trimestre, en tasa anualizada, creció tan sólo un 0,4%, y en el segundo, según lo adelantado, creció un exiguo 1,3%, cuando en realidad se necesita un crecimiento en su producto del 5%, para que mejoren el empleo y su déficit público.
Existen, nada menos, que 25,1 millones de parados, que originan un importante recorte del consumo privado contrayendo a la demanda interna del país. Los precios de la vivienda, situados en niveles del año 2002, no cesan de caer tras cuatro años de desplomes. Según la Reserva Federal, el valor de las propiedades inmobiliarias de las familias ha caído desde 13,5 billones de dólares en 2006, a 5,3 billones en 2009.
Superado el espectáculo político entre republicanos y demócratas, se consiguió elevar el techo de endeudamiento, pero por primera vez en la historia, Estados Unidos vio rebajada la calificación de su deuda por la Agencia Standard & Poor's, lo que provocó una tremenda sacudida en la economía mundial.
Por su parte, el principal prestamista, China, respondió calificando a Estados Unidos de “país adicto a la deuda”, pidiendo al Gobierno de Washington determinadas garantías que difícilmente puede darle, por lo que ha surgido un nuevo riesgo: que el fondo soberano chino reduzca sus adquisiciones de deuda en dólares, agravando los problemas de financiación que padece la economía mundial y repercutiendo en el crecimiento y la creación de empleo.
Por otro lado, se ha sabido que la Reserva Federal norteamericana está controlando de cerca a las filiales en Estados Unidos de los grandes bancos europeos, por temor a que la crisis de la deuda llegue a afectar a Norteamérica.
La preocupación principal de la Reserva Federal es que la crisis de la deuda en la zona euro imponga una carga sobre esos bancos, algo que podría provocar futuras dificultades para financiar préstamos. Y es que la Reserva Federal ha detectado diversos síntomas de debilidad en los bancos, sobre todo en la parte europea, aunque "esos problemas aun no se acercan a la severidad de crisis pasadas", según han señalado diversos analistas.
La desaceleración económica ha obligado a la Casa Blanca a rebajar de manera notable sus previsiones de crecimiento para este año y el siguiente, ya que la Oficina del Presupuesto de la Casa Blanca, prevé que la economía estadounidense crezca a un ritmo del 1,7% en 2011 y del 2,6% en 2012. Se trata de un notable recorte en sus previsiones, ya que en febrero estimaba que el crecimiento de su PIB fuese del 2,7% y 3,5% respectivamente.
En relación al déficit público federal hay que señalar que se ha reducido en este año a 1,3 billones de dólares (8,8% del PIB), frente a los 1,65 billones estimados previamente. Para el año 2012 se espera que se aproxime a una cifra equivalente al 6,1% del Producto Interior Bruto estadounidense.
Por otro lado, la Agencia Federal de la Vivienda ha presentado una demanda multimillonaria masiva contra la banca por negligencia. En total, son 17 entidades las demandadas.
Se trata de una acción legal por la vía civil muy similar a la que en julio lanzó contra el grupo suizo UBS, en la que le reclama 900 millones de dólares (633 millones de euros). Ya avisó en aquel momento el regulador que seguirían demandas contra otros bancos.
Se considera que los bancos faltaron a su obligación de comprobar la calidad de los activos que colocaban en el mercado y fallaron al ver que los hipotecados estaban aportando pruebas falsas o exagerando sus ingresos para hacerse con los préstamos.
Quizás sea la única vía por la que el regulador trata de exigir responsabilidades a Wall Street por los excesos durante los años del boom inmobiliario, buscando un cierto reembolso al contribuyente para limitar las pérdidas con la depreciación de esos activos.

CHINA:

El primer ministro chino, Wen Jiabao, hizo un llamamiento a los países afectados por la crisis de la deuda para que adopten "políticas fiscales y monetarias concretas y responsables".
La economía china creció un 9,5% en el segundo trimestre respecto al mismo periodo del año pasado, lo que supone tan solo una ligera desaceleración frente al 9,7% del primer trimestre. En 2010 subió un 10,3%. El Fondo Monetario Internacional (FMI) predijo en junio que China crecerá un 9,6% este año.
La producción industrial ralentizó ligeramente su crecimiento al 14%, frente al 15,1% en junio, y la inflación alcanzó el 6,5% en julio (el valor más alto desde junio de 2008). Según Wen Jiabao, por ahora, la economía de China mantiene un buen ritmo de crecimiento, advirtiendo la necesidad de mantener alta la guardia ante los riesgos en alza de unos mercados tensos y las oscuras perspectivas económicas mundiales.
La balanza comercial china registró un superávit de 31.480 millones de dólares en julio, gracias a un aumento del 20,4% de las exportaciones, que llegaron a 175.130 millones de dólares, mientras las importaciones subieron un 22,9%.
Ahora bien, muchos analistas opinan que la falta de confianza de los consumidores en Estados Unidos y Europa disminuyendo sus importaciones, acabará afectando a China en los próximos meses.

EUROPA:

Si bien los casos no son parecidos, Francia e Italia, han entrado en la batalla de los ajustes presupuestarios tratando de conseguir estabilizar a sus déficits y, además en el caso de Italia además, como respuesta al fuerte aumento de su prima de riesgo.
Francia, con nada menos que una tasa de endeudamiento equivalente al 84% del PIB, y a pesar de que su economía ha sufrido una importante desaceleración en el segundo trimestre, ha adoptado un conjunto de medidas para cumplir el objetivo de déficit,
Italia, cuya economía no ha crecido prácticamente durante los últimos 10 años y una deuda que supera el 120% del PIB, ha aprobado un ajuste presupuestario adicional al de julio de este año de más de 45.000 millones de euros, incluyendo una subida fiscal para las rentas más altas, la supresión de Ayuntamientos y provincias, junto a recortes adicionales del gasto ministerial.
El programa de ajuste anunciado por Portugal (espectacular subida del IVA, que supone una retirada importante de rentas privadas), el adicional de España, y los que sufren Irlanda y Grecia, dibujan un escenario casi común, en el que aproximadamente el 50% del presupuesto europeo está sometido a importantes restricciones de gasto.
La causa inmediata es que no es posible aplicar políticas fiscales de estimulo a la demanda –ni disminución de impuestos, ni aumento de los gastos públicos- lo que hace aún más difícil la necesaria recuperación del consumo.
Los ajustes presupuestarios y de rentas precisos para mantener la estabilidad monetaria en la región del euro, pueden originar una recaída de Europa en un nuevo ciclo contractivo. Y es que pese al sufrimiento de los recortes, las deudas soberanas no descienden a corto plazo y la tasa de ahorro no aumenta al ritmo suficiente para financiar los gastos nacionales.
Surge, por tanto, una fuerte contradicción en las políticas aplicadas: una política fiscal contractiva fortísima con muy bajos tipos de interés, unida a la incapacidad de conseguir que los créditos bancarios fluyan normalmente como es indispensable en el grave contexto actual.
Son necesarias respuestas urgentes: quizá la reforma de los mercados y más unidad fiscal. A la vista de los resultados, en prácticamente todo el territorio europeo, las medidas adoptadas hasta ahora no parecen rendir los esperados efectos.
Los ataques de los mercados durante el pasado mes de agosto a España e Italia llevaron al euro a una auténtica situación límite, por lo que Francia y Alemania trataron de construir barreras de contención, reforzando las bases de la eurozona por los flancos más débiles, la gobernanza económica y la austeridad fiscal.
Nicolas Sarkozy y Angela Merkel declararon su intención de crear "un verdadero Gobierno económico europeo" que "devuelva la confianza a los mercados" y que suponga "una nueva fase de colaboración en la eurozona". "El euro sigue siendo nuestro futuro, es el fundamento de nuestra prosperidad", señaló el mandatario francés.
Acordaron crear un Consejo Europeo integrado por los jefes de Estado y de Gobierno de los 17 países miembros de la eurozona, que se reunirá al menos dos veces por año y más si necesario.
Especial mención merece el acuerdo de establecer la denominada, en la teoría económica clásica, "regla de oro" del equilibrio presupuestario. Conlleva que las Constituciones de cada país incluyan un compromiso de disciplina fiscal, al estilo del que figura en la norma alemana. Merkel remachó que se trata de poner "un freno a la deuda". A juicio de los dirigentes, la iniciativa lanzaría un mensaje fuerte a los mercados de la voluntad de las economías de sanear el estado de sus finanzas. Para esto también los líderes europeos proponen un calendario claro, dado que esperan que los 17 países de la zona lo adopten antes del verano del año que viene.
La ley fundamental germana limita al 0,35% del PIB el déficit del Gobierno federal en 2015 y lo prohíbe para los Gobiernos regionales (länder) a partir de 2019. En Francia, Sarkozy quiere presentar la medida para su votación en otoño en su propio Parlamento, en el que la oposición socialista ya ha avisado de sus reticencias.
Además, Alemania y Francia van a trabajar juntos para establecer un impuesto sobre las transacciones financieras que será presentado al resto de los socios europeos durante el mes de septiembre. Se trata para Merkel de "una necesidad evidente", pero a la que algunos países, como el Reino Unido, son reticentes. Aunque no dieron más detalles, el impuesto emularía a la denominada tasa Tobin. La idea ha rondado en todas las cumbres europeas sin que hasta la fecha nadie haya sido capaz de concretarla. La suma conseguida podría ser destinada a algún tipo de fondo europeo de ayuda.
Además, Francia y Alemania pactaron reforzar su propio gobierno económico con dos medidas. La primera consistirá en una armonización del impuesto de sociedades de los dos países (el 33,3% en el caso de Francia y el 29,41% en el de Alemania), decisión que se tomará en un consejo conjunto a principios de 2012. La segunda es el compromiso a coordinar y establecer políticas presupuestarias comunes previas a la aprobación de sus cuentas en los respectivos Parlamentos.
Pese a las reticencias de algunos políticos alemanes, no queda totalmente descartada la emisión de eurobonos para financiar los déficits públicos.
Francia no pedirá a los ricos un gran esfuerzo. Se decantará por aplicar un gravamen excepcional del 3% a los ingresos procedentes del trabajo y de las rentas del capital que superen los 500.000 euros anuales, y lo hará por un plazo de tiempo limitado, hasta que el déficit público se limite al 3% del Producto Interior Bruto (previsto para el año 2013). Esta contribución supondrá un importe estimado de 200 millones de euros en el año 2012.
Igualmente, se eleva el impuesto sobre las ganancias del capital desde el 12,3% al 13,5% y se sube el precio del tabaco en un 6%, entre otras actuaciones de emergencia.
Ahora bien, existe un problema de solvencia de varios de los mayores bancos de la eurozona, en los que el “agujero” de la banca gala está poniendo en peligro al fondo de rescate europeo, como consecuencia de que los bancos franceses tienen comprometidos 37.000 millones en Deuda griega. Con los títulos bancarios “cayendo a plomo”, marcada por el pánico y la inefectividad de los gobiernos y reguladores para frenar la espiral bajista en las Bolsas.
Si bien las tres grandes agencias de calificación de riesgos, por ahora, no se plantean bajar la calificación de la deuda francesa, también se ha visto sometida al castigo de los mercados. La razón, para muchos analistas, es que se trata del país de la eurozona con mayor volumen de deuda pública con respecto al PIB, aunque tiene todavía la máxima calificación de las agencias (triple AAA). Francia es un país vulnerable, sobre todo si empeora aún más la economía griega.
Realmente, la situación se plantea en forma extremadamente delicada en los próximos meses: la crisis de la deuda soberana puede estar provocando otra crisis financiera que provocará a su vez otra gran recesión, dando lugar a más crisis de deuda soberana, lo que supondría el fin del área euro.
Hemos asistido durante el pasado mes de agosto a un episodio más en la crisis de la deuda europea (no será el último), agravado por la falta de reflejos y decisión del BCE a la hora de intervenir en los mercados, ahuyentar a los especuladores y calmar a los asustados inversores.
El ataque fue muy grave, ya que afectó a dos grandes economías de la región del euro (Italia y España), cuya deuda a 10 años llegó a pagar diferenciales respecto a la alemana de más de cuatrocientos puntos básicos. La tormenta amainó relativamente, tras la intervención comprando títulos el Banco Central Europeo, y aún en estos momentos dichos diferenciales se sitúan muy por encima de los 300 puntos (un nivel insoportable para estas economías a medio plazo).

ESPAÑA:

La situación de la economía de nuestro país es muy compleja, y puede agravarse durante los próximos meses. Según algunos cálculos, las facturas impagadas de las Administraciones se han multiplicado por cuatro desde el estallido de la crisis, hasta superar los 50.000 millones. La cifra supone alrededor del 5% del PIB y, unida al desplome de los ingresos y la sequía del crédito, se ha convertido en la pesadilla más cruel para los 3,2 millones de empresas españolas, de las que un 99% son pymes. En marzo de 2009 los impagos a proveedores sumaban 12.300 millones, según el sindicato de inspectores de Hacienda Gestha.
El retraso en los pagos afecta con contundencia a los empresarios de obra civil (15.050 millones de euros de deuda) y a los trabajadores autónomos (14.983 millones de euros). La industria del medicamento (5.450 millones de euros), las empresas de recogida de basura (4.000 millones) y las de limpieza (1.000 millones) están acusando a los Gobiernos de las distintas Administraciones de financiarse a su costa.
Al record de la prima de riesgo española superior a los 400 puntos, alcanzado durante el mes de agosto, hay que unir que el Gobierno ya ha admitido que el crecimiento durante este año será menor. El Ejecutivo reconoce que no será posible el crecimiento de nuestra economía del 1,3% que se había marcado como objetivo este año.
Los datos del segundo trimestre, con el desplome de la inversión y la contención del gasto doméstico, no le han dejado otra opción. El Banco de España ya pronosticó hace meses que el crecimiento del PIB como mucho será del 0,8%.
Los datos publicados por el INE (Instituto Nacional de Estadística) también han arrojado un jarro de agua fría sobre las expectativas. El PIB aumentó un exiguo 0,2% en el segundo trimestre respecto al primero, dos décimas menos que en el periodo de enero a marzo. El avance respecto al año anterior es del 0,7%, lo que también supone una desaceleración de dos décimas.
El frenazo ha sido aún mayor de lo esperado. Las administraciones públicas siguen con el cinturón apretado, y al retroceso de la construcción y de la inversión en bienes de equipo se sumó la marcha atrás en el consumo de los hogares. El gasto doméstico, aunque creció el 0,6% en el segundo trimestre con relación a los primeros meses del año, se redujo de abril a junio un 0,2% respecto al mismo periodo de 2010, algo que no sucedía desde hace año y medio, en plena recesión.
A principios de septiembre, el Congreso de los diputados con el exclusivo apoyo de los dos grandes partidos (PSOE y PP), decidió de forma apresurada la reforma de la Constitución española para introducir la prohibición de los déficits públicos.
El Gobierno y el Partido Popular trataron de justificar la reforma por la necesidad de incrementar la confianza en la economía española. Existe unanimidad en que se trata de una justificación para “salir del paso”, ya que se trata de una medida que no entrará en vigor hasta el año 2020, y que además depende para su concreción de lo que establezca una ley orgánica.
Claramente, la reforma no es una respuesta a los mercados, sino a los dos miembros de la eurozona que han sido más reticentes a la compra de deuda española e italiana por parte del Banco Central Europeo, y que también se han mostrado más reacios a la imprescindible creación de los eurobonos (Francia y Alemania).
Sin embargo, los mercados no se dieron por enterados: la Bolsa española lideró las pérdidas en Europa, con una caída del 1,4%, y la prima de riesgo de los bonos españoles aumentó. La desconfianza se mantiene pese a la reforma.
Por otro lado, Agosto fue otro mal mes para el mercado laboral. Según el registro de los Servicios Públicos de Empleo, el paro aumentó en 51.185 personas respecto al mes anterior (un 1,25% más). Se quiebra así una racha de cuatro meses consecutivos con recortes en el número de parados, una tendencia que ya había perdido fuelle en julio.
El incremento del paro registrado, como viene ocurriendo desde mediados de 2009, es menor que el del año pasado (algo más de 61.000 parados en agosto), pero la diferencia es ya muy escasa. El Ministerio de Trabajo destacó que es el mejor dato en este mes desde 2006, pero hasta entonces lo habitual era que el desempleo aumentara, por el final anticipado de contratos relacionados con la temporada turística, entre 20.000 y 30.000 personas respecto a julio.
En agosto, el paro creció sobre todo en el sector servicios, en 37.707 personas (1,59%), seguido de la construcción, en 10.392 (1,44%), y la industria, con 9.421 (2 %), aunque bajó entre el colectivo sin empleo anterior en 3.868 (-1,06%) y en la agricultura, en 2.467 (-1,75%). Solo Navarra, La Rioja y Canarias esquivaron el aumento del paro registrado, mientras que Cataluña, Murcia y Extremadura encabezaron las subidas, con incrementos superiores al 2% respecto a julio.
Tras el alza del mes pasado, el número de parados registrados se eleva a 4.130927 personas. Como se sabe, este registro, basado en el número de personas que dicen buscar trabajo en los registros de los Servicios Públicos de Empleo, es diferente al que realiza el Instituto Nacional de Estadística, que situó el desempleo en 4,8 millones de personas entre abril y junio. El INE hace sus estimaciones a partir de una Encuesta de Población Activa (EPA), que los expertos suelen preferir para tomar el pulso al mercado laboral.
En la comparación interanual, el aumento del paro registrado sigue por encima del 4%, cuando en el primer tercio del año esa tasa había disminuido al 3%.
Lo inesperado fue el hecho de que el número de afiliaciones cayó (136.834 ocupados menos), como también es normal en agosto. Pero lo que ya no es tan corriente durante la crisis económica es que el descenso en las afiliaciones sea mayor que en el mismo mes del año anterior.

MERCADOS:

En el momento de redactar este análisis, los mercados europeos se han desplomado ante el temor a una nueva recesión a ambos lados del Atlántico, dando lugar a un nuevo "lunes negro", donde el Ibex sufrió la tercera mayor caída del año.
Las Bolsas, han sufrido fuertes caídas por el miedo al nuevo escenario que se avecina de Gran Recesión. Los bancos se hundieron en la Bolsa, los bonos italianos recibieron un duro castigo por undécima jornada consecutiva, pero sobre todo la deuda de Grecia señala ya inequívocamente el camino de la suspensión de pagos. El bono griego a dos años ha llegado a pagar en algunos momentos tipos de interés del 50%, señalando que la probabilidad de quiebra es exageradamente elevada: los mercados se cobran en intereses el capital que quizá ya no recuperen.
Existe un doble desafío: la amenaza de recaída en la economía global que va calando, especialmente en Europa y Estados Unidos; y la grave circunstancia de crisis fiscal europea cada vez más patente, con dos boquetes abiertos en Grecia e Italia (y a su rebufo, España) que contrastan con la proverbial inacción de los líderes europeos, incapaces de hacer valer el acuerdo alcanzado en julio para rescatar a Atenas.
Realmente, la incertidumbre es enorme. La Bolsa española ha sufrido importantes caídas, y en todos los parqués europeos ha ocurrido lo mismo, arrastrados por los bancos.
Las primas de riesgo de los periféricos (el sobrecoste que pagan los países que despiertan más dudas) se fueron otra vez por las nubes. La prima de riesgo italiana escaló hasta los 371 puntos, y la española hasta los 341 puntos. El miedo se ha llevado el dinero a otros sitios: los intereses de la deuda a 10 años de Alemania y Estados Unidos (los bonos a los que acuden los inversores en tiempos de desasosiego) cayeron en ambos casos por debajo del 2% por primera vez. Se trata de un listón que para los analistas da muestras de la creciente probabilidad de recaída en la recesión.
El oro, el dólar y el franco suizo (valores refugio por antonomasia) volvieron a subir ante esa búsqueda de seguridad por parte de los inversores.

EMPRESAS:

A consecuencia de la crisis, los beneficios de las empresas han caído, y sin embargo no se han visto afectados los bolsillos de los encargados de dirigirlas.
De enero a junio de este año las empresas del Ibex 35 ganaron 19.970 millones de euros. Esta cantidad supone una caída del 6,13% respecto a los beneficios obtenidos en el mismo periodo del año anterior
En este contexto, los consejeros y miembros de la alta dirección han visto incrementarse de forma notable sus honorarios. En el caso de los componentes de los consejos de administración de los grupos del Ibex la retribución agregada en el primer semestre de 2011 sumó 120,6 millones de euros, cifra que equivale a un incremento del 13,7% sobre 2010. Por lo que se refiere a los directivos, estos se embolsaron 151,5 millones, un 14% más.

miércoles, 15 de junio de 2011

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL JUNIO 2011: la amenaza griega.

Se sabía que la salida a la Gran Recesión no iba a ser nada fácil, pero incluso para los más pesimistas, no tan difícil. El rebrote de los problemas de la crisis griega, las dudas sobre el mercado de trabajo en Estados Unidos (la creación de empleo neto no agrícola en mayo fue de 54.000 puestos frente a los previstos de 165.000 puestos),y los graves problemas del director del FMI, no han hecho sino avivar la incertidumbre.

GLOBAL:

El caso Dominique Strauss-Kahn puede provocar varios daños colaterales:
El primero, sobre el rescate a la economía griega (y la de otros países, llegado el caso). No en vano, el político francés ha sido uno de sus más firmes defensores.
El segundo, es sobre el propio Fondo Monetario Internacional. Strauss-Kahn había logrado revitalizar la institución y vencido su tradicional ortodoxia, apostando por nuevos caminos (hace poco habló a favor de los controles de capitales en los países emergentes).
El Fondo, fuertemente cuestionado en el pasado por haber estado aletargado en turbulencias anteriores, recuperó su figura de gran árbitro internacional, poco después de la llegada del francés a la dirección general a finales de 2007.
Desde entonces, en varios momentos de vital importancia, el FMI ha desempeñado un papel relevante en la salida a la crisis, impulsando la cooperación internacional en los primeros momentos de la crisis financiera, limando asperezas entre las grandes potencias cuando estaban enfrentadas (entre los partidarios de los planes de estímulo y los defensores de la austeridad), defendiendo una mayor regulación y diseñando los rescates de países afectados por los problemas de la deuda soberana, como Grecia o Portugal.
La detención de Strauss-Kahn tiene un impacto claro para el FMI y para su imagen, por mucho que la entidad haya anunciado que continua plenamente operativa.
Ante los problemas, la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, ha dado el paso de postularse para dirigir el Fondo Monetario Internacional (FMI). Lagarde tiene un historial brillante y es la gran favorita al contar con el respaldo unánime de Europa y en general de los países ricos, aunque su candidatura deberá sortear algunos obstáculos: la herencia francesa de Strauss-Kahn, el hecho de que ninguno de los tres últimos directores europeos haya agotado su mandato y el denominado caso Tapie, un viejo y complicado litigio empresarial que aún colea. Pero sobre todo deberá lidiar con la firme oposición de los países emergentes a perpetuar la tradición de que tenga que ser un europeo quien lidere el FMI.
Los BRICS (siglas de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) han dado un paso adelante: instando a “abandonar la obsoleta convención no escrita que requiere que el jefe del FMI proceda necesariamente de Europa”. Esa tradición “resta legitimidad al Fondo”, según los cinco países, que reclamaron un proceso de elección “competitivo, realmente transparente y basado en los méritos de los candidatos” y no en su nacionalidad.
Incluso China ha lanzado señales contradictorias al suscribir el comunicado de los BRICS, pero dejando entrever sus simpatías por Lagarde, que ha jugado un papel clave en la presidencia francesa del G-20 ante la guerra de divisas, para tratar de contener las presiones estadounidenses contra el gigante asiático.

ESTADOS UNIDOS:

En un interesante artículo el nobel Paul Krugman se refiere al problema del paro, cita a España dentro de Europa y a Estados Unidos con casi 14 millones de desempleados. Plantea que, frente a esta tragedia que debería ser la principal prioridad económica, se ha impuesto el consenso a ambos lados del Atlántico de los que manejan los hilos, sobre que no se puede, ni se debe hacer nada respecto al empleo.
Alude Krugman al informe de la OCDE sobre previsiones económicas, como reflejo de las elites económicas europeas, que señala que “el margen de maniobra de las políticas macroeconómicas para abordar el problema del desempleo se ha agotado en su mayoría, instando a los países a centrarse en reformas a largo plazo”. Estas políticas tienen poco impacto a corto plazo sobre la actual situación grave de desempleo.
Según Krugman, “el núcleo de nuestro problema económico lo constituye en realidad la deuda -principalmente la deuda hipotecaria- que las familias asumieron durante los años de la burbuja de la última década. Ahora que la burbuja ha estallado, esa deuda está actuando como un lastre del que no consigue librarse la economía, impidiendo cualquier recuperación real del empleo. Y una vez que uno cae en la cuenta de que el problema es la sobrecarga de deuda privada, se percata de que hay algunas cosas que se podrían hacer al respecto”.
Postula Krugman que se de empleo a los parados en cosas útiles como reparar carreteras (lo cual, al aumentar los ingresos, también facilitaría que las familias devolviesen lo que deben). De la misma forma, plantea un programa gubernamental de modificación de hipotecas, para reducir las deudas de los propietarios de viviendas en apuros. Incluso llega a señalar como deseable “que la inflación volviese a subir hasta el 4%, lo que contribuiría a reducir la carga real de la deuda”.
Afirma el nobel que si bien estas políticas serían poco ortodoxas, también lo son los problemas económicos a los que nos enfrentamos. Y señala: “quienes advierten sobre los riesgos de la acción deben explicar por qué estos riesgos deberían preocuparnos más que la certeza de que seguiremos sufriendo masivamente si no hacemos nada”.
Krugman afirma ser consciente de los obstáculos políticos que dificultan que realmente se ponga en práctica cualquiera de las políticas que podrían funcionar. Pero esa no es razón para dejar de hablar del asunto.
Por otro lado, la Fiscalía del Estado de Nueva York ha vuelto a resucitar la investigación contra los grandes bancos de Wall Street por las prácticas que siguieron durante la burbuja inmobiliaria en la titulización de deuda vinculada a hipotecas de baja calidad. Entre las entidades examinadas están, de momento, los gigantes Goldman Sachs, Morgan Stanley y Bank of America.
La nueva investigación del fiscal general de Nueva York, Eric Schneiderman, se encuentra en una fase preliminar, de recopilación de información y documentos. Su predecesor en la fiscalía, el actual gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, ya inició un expediente similar tras la quiebra de Lehman Brothers. Ese caso no acabó en ninguna acción concreta, pero su material podría ser muy útil en la nueva investigación.
La intención del fiscal es examinarlo todo, desde las prácticas que se siguieron en la concesión de hipotecas hasta el empaquetado y despiece de la deuda que se ofreció a los inversores en forma de titulizaciones y derivados. La investigación de Schneiderman lleva abierta varias semanas, pero es pronto aún para saber si desembocará en una acción por la vía civil o criminal.
Tampoco se descarta que otros bancos pudieran ser objeto de investigación por el papel que tuvieron en la crisis hipotecaria. La titulización de deuda con alto riesgo de impago fue uno de los factores detrás del terremoto financiero que arrastró a la economía a la Gran Recesión. Dos años y medio después, la única entidad sancionada por estas prácticas ha sido Goldman Sachs.
El Congreso de Estados Unidos, en el examen que hizo de las causas de la crisis, culpó a estas tres entidades de haber alimentado con sus prácticas el colapso del mercado de deuda. Pero en el mismo paquete, y sin exigir responsabilidades, metió a los reguladores, las agencias de calificación y los propietarios que sabiendo que no podían pagar solicitaron créditos.
En paralelo, sigue abierta la negociación por el escándalo de los desahucios automáticos. Jamie Dimon, presidente de JPMorgan Chase, una de las entidades que más responsabilidad tuvo en la crisis, dijo que sentía mucho los errores que han llevado a la calle a cientos de propietarios a los que se ha embargado sus viviendas.

JAPÓN:

El terremoto y el tsunami que sacudieron Japón el 11 de marzo han dado la puntilla a la débil economía del país, que ha entrado en recesión en el primer trimestre del año tras caer un 3,7% en tasa anualizada, casi el doble de lo previsto por los analistas. El impacto de la catástrofe, agravada por el accidente de la central nuclear de Fukushima, paralizó el tejido productivo de Japón y ahondó la atonía del consumo de las familias, con lo que el volumen de la economía nipona ha retrocedido a los niveles que tenía en 1991.
Japón, que el año pasado cedió el puesto de segunda economía mundial a China, ha visto como su PIB caía un 0,9% intertrimestral en los tres primeros meses del año. Este retroceso se suma al recorte del 0,75% sufrido en el último trimestre de 2010, con lo que se confirma la entrada en recesión del país.
El ministro de Economía, Kaoru Yosano, ha reconocido que se espera que la economía de Japón permanezca débil por el momento, pero ha añadido que la demanda de bienes se está recuperando por los esfuerzos de reconstrucción y confía en que eso impulsará el crecimiento durante el segundo trimestre: “La economía tiene la fuerza para recuperarse”, ha declarado tras describir la contracción como un “fenómeno temporal”.
Esta previsión es compartida por los organismos internacionales como el FMI, que aunque ha rebajado sus proyecciones para este 2011 ha revisado al alza su cifra para 2012 por el efecto de las labores de reconstrucción del país. El Banco Central de Japón comparte esta visión sobre la evolución de la economía japonesa a medio plazo.
Algunos analistas apuntan que lo más preocupante es la disminución de consumo privado en un 0,6%, ya que la población ha decidido apretarse el cinturón después de la catástrofe natural que ha asolado Japón. El consumo, al igual que en otras naciones desarrolladas como EE UU, representa casi el 60% de la economía japonesa.
El segundo pilar de la economía nipona es el comercio y el superávit comercial del país, que ha caído un 34,3% en marzo frente al mismo mes hace un año.
A pesar de los datos, se espera que el Banco de Japón mantenga la política monetaria estable, aunque está listo para relajar su postura si los daños resultan mayores de lo esperado.

UNIÓN EUROPEA:

La deuda de Grecia no podrá atenderse si no hay una reducción significativa de sus intereses y del principal. Hace ya más de un año de que recibiera el rescate, y el Gobierno griego ha declarado su incapacidad para atender el servicio de la deuda correspondiente al próximo año. La situación de Grecia es peor que hace un año y, a pesar de los ajustes en las finanzas públicas, los mercados exigen un tipo de interés que duplica el de entonces.
Las agencias de rating no han dejado de agravar la herida, degradando aún más la calidad crediticia de Grecia.
Para más inri, los resultados de las otras economías rescatadas, Irlanda y Portugal, están manifestando la mala gestión que se está realizando de la crisis europea. La torpeza y el desencuentro entre las instituciones europeas han motivado que después de un año continúen las tensiones en la región del euro.
El Banco Central Europeo ha propuesto que la Unión Monetaria se articule en torno a un ministerio de finanzas, o cualquier otra institución. Lo importante es que todos los que sigan dispuestos a compartir moneda, también lo estén también a ceder bastante más soberanía.
Otra lección es la falta de responsabilidad de los políticos para llegar a acuerdos con el FMI y la UE en las condiciones de la nueva financiación. Esas actuaciones están contaminando igualmente al resto de las economías de la eurozona consideradas periféricas.
La experiencia griega no es ni mucho menos similar a la española, pero los mercados siguen observando con inquietud a la economía española y, muy especialmente, la de sus finanzas públicas, el impacto en las mismas del pobre crecimiento económico y el elevado desempleo. La interinidad abierta tras las pasadas elecciones tampoco favorece la mejora de la percepción de la solvencia española. Sobre todo si se hace de la fiabilidad de las cifras de déficit y deuda de las comunidades autónomas, puesta en entredicho con las auditorias emprendidas, un asunto de batalla electoral.
En una reciente entrevista realizada a Paul De Grauwe (asesor de la Comisión Europea) este economista ha declarado que es peor la crisis política que la económica, ya que Alemania parece empeñada en ponerlo difícil, generando incertidumbre con declaraciones desafortunadas. La imposición de Berlin de que paguen, los que el entrevistado llama “países pecadores”, recortando los déficit drásticamente en plena recesión, es “una bomba. Grecia tiene que cambiar, sus ciudadanos tienen que pagar impuestos, no pueden engañar a Europa, pero es peligroso rebasar algunos límites”.
Señala De Grauwe respecto a la situación española, que “no se trata de una crisis de España, sino de la eurozona. España tiene su responsabilidad, pero a la vez es víctima de las decisiones de otros: antes y después de la crisis. Si Europa no está dispuesta a ayudar a España, dando señales claras, va a resultar difícil que la crisis deje de sobrevolar a Madrid”.
Por otro lado, Bélgica ha comenzado a tener dificultades por su elevada deuda pública. La inexistencia de un Gobierno oficial desde junio de 2010, le impide realizar las reformas precisas para su consolidación fiscal. Los mercados ya le han pasado factura elevando su prima de riesgo al reducir su clasificación crediticia y sembrando dudas sobre su capacidad para recortar el déficit fiscal por debajo del 3% para 2013.
La Agencia Fitch ha rebajado su calificación desde estable a negativa. En línea con las medidas imperantes, se solicita al Ejecutivo belga que reduzca el déficit de algunas Administraciones públicas, racionalice el gasto de la Seguridad Social, y a que recaude más impuestos.
Fitch, que de esta forma se ha sumado la rebaja de Standard & Poor’s en diciembre, insiste en que el problema no es el déficit, sino las escasas medidas adoptadas para reducir la deuda.
La reacción de los mercados, constituidos en “crueles justicieros”, no se ha hecho esperar: las subastas de deuda pública belga han alcanzado los 127 puntos básicos sobre el bono alemán, el interés más alto en cuatro meses, cerca del récord de 144 puntos alcanzado en enero pasado y lejos de la media de 90 puntos de los últimos 12 meses.
Bélgica deberá pagar más en cada subasta al mercado por las deudas que contraiga. Ello ha hecho cundir la preocupación de algunos analistas que temen que el pago de estos elevados intereses ponga en riesgo precisamente a la solución que parecen castigar los mercados: la reducción del déficit fiscal a medio plazo.
La economía belga tiene una deuda pública equivalente al 96,8% del PIB, la tercera más elevada de la eurozona después de Grecia e Italia. Los datos de la OCDE indican que el déficit cerró en el 6% del PIB en 2009 y el 4,2% en 2010. Este mismo año el Ejecutivo espera reducir esos números rojos al 3,6%, aunque los analistas creen que esta cifra estará por encima de las previsiones oficiales. En cualquier caso, las dudas se ciernen sobre el próximo año, cuando el Ejecutivo provisional belga espera bajar del 3%, algo que, según los últimos datos, parece poco probable.
Bélgica no es Grecia ni Portugal, pero se encuadra junto a Italia en un grupo de países de riesgo moderado a los que se les pide reformas urgentes para no terminar a largo plazo en la necesidad de un rescate de la UE. El principal problema sigue siendo la clase política, que tiene serias dificultades para acordar un Gobierno definitivo antes de presentar los presupuestos del próximo año. De momento, el país lleva 11 meses con un Ejecutivo provisional, con la inacción que eso significa, y nada parece indicar que se encuentre una solución rápida al conflicto a pesar de las demandas de los mercados y de su monarca.
Los datos de la economía belga del primer trimestre indican que el PIB ha crecido un 3% interanual, aunque es probable que el año se cierre en torno al 2% y que para el próximo curso se crezca hasta el 2,4%. Por ahora, solo tiran de la economía el comercio exterior -que el año pasado ha tenido un crecimiento de dos dígitos-, mientras que el consumo privado está estancado en un 1,6% de crecimiento anual. Esto último principalmente porque las cifras de paro no remontan, con un 8,3% en 2010 y una previsión del 7,6% para este año.

ESPAÑA:

Según el profesor de Harvard Niall Ferguson, “Berlín y las instituciones europeas han impuesto a los países más endeudados severas curas de austeridad para reducir sus déficits y obtener ayudas que no acaban de funcionar. Esa dolorosa fórmula agrava la tensión social, pero sobre todo dificulta la salida de la crisis económica y siembra sospechas sobre el pago de las deudas. Atrapada en ese laberinto, declara este profesor que la Unión Europea se ha convertido en una trituradora política: el fracaso de los rescates y la oleada de austeridad han transformado a la UE en una máquina de matar Gobiernos”.
La debilidad económica y la actual incapacidad política para resolver los problemas, puede ser sólo el principio si el contagio de las tres rescatadas alcanza a Italia, Bélgica y España. Los tres países tienen problemas fiscales, pero han conseguido distanciarse del furgón de cola europeo. Italia y Bélgica comparten dificultades: Bélgica carece de Gobierno desde hace meses y en Italia, las perspectivas de bajo crecimiento y el escaso compromiso político para acometer reformas explican el castigo de las agencias de calificación.
Pero el caso de España es distinto: según los analistas de Standard & Poor’s “cumple por sistema” sus objetivos de recorte del déficit y tiene “más margen de maniobra” que economías como la italiana, y sin embargo está más cerca de Grecia, Irlanda y Portugal que Bélgica e Italia.
“El efecto contagio explica el repunte de la prima de riesgo española. Pero no solo hay razones externas: los mercados temen que emerjan déficits ocultos en las autonomías, pero sobre todo estiman que el margen de maniobra de Zapatero se ha reducido tras las elecciones. Según algunos analistas, los mercados creen que vienen unos meses en los que se va a congelar el impulso reformista, y desconocen los planes del PP y de Mariano Rajoy, que no ha dado un solo mensaje claro en materia de política económica.
Consecuencia de todo ello, es que la prima de riesgo ha llegado a los 250 puntos básicos. Es decir, España paga por su deuda 2,5 puntos más en intereses que Alemania, el país más seguro.
Y es que la corrección de los desequilibrios públicos depende en buena medida de las comunidades autónomas. Y, a juzgar por los datos del primer trimestre, las metas regionales no están en absoluto garantizadas. Más de la mitad de estas Administraciones -nueve de 17- registraron hasta marzo un déficit superior a lo esperado, con un resultado conjunto del 0,46% del PIB. La cifra duplica el desequilibrio alcanzado en el primer trimestre de 2010, según se desprende de los datos divulgados por el Ministerio de Economía. En solo tres meses, las autonomías han consumido casi la mitad del déficit que tienen adjudicado para todo el año, un 1,3%.
La vicepresidenta y ministra de Economía, Elena Salgado, argumentó que los desequilibrios obedecen a “una evolución del gasto superior a la que debería producirse en el año 2011″, que deslizó la vinculación de ese escenario con la cita electoral del 22 de mayo y confió en que los gastos se moderen a partir de ahora.
Los mercados observan de cerca el déficit autonómico para calibrar si España cumple sus objetivos. Después de un 2010 en el que la Administración central compensó unos números rojos autonómicos mayores de lo presupuestado, los analistas son conscientes de que las comunidades tienen la llave del déficit este año. De hecho, la Administración central redujo a la mitad los números rojos en los cuatro primeros meses del año, una evolución esperanzadora que quedó algo empañada por el dato autonómico. El déficit estatal sumó 2.450 millones de euros, un 0,22% del PIB.
Las comunidades gestionan gastos difíciles de moderar, como la educación o la sanidad, y además poseen un margen de maniobra limitado en la recaudación fiscal. A esos dos elementos se les suma la menor capacidad de reacción que han demostrado para reconducir sus cuentas. El resultado es que los ingresos han caído un 2,2% respecto al primer trimestre de 2010 y los gastos aún han crecido un 5,4%.
Dentro de este diagnóstico conjunto, hay situaciones muy dispares. Algunos territorios como Baleares, Castilla-La Mancha, Murcia y País Vasco han agotado ya casi todo el margen del año. Otros (Aragón, Galicia y La Rioja) incluso registran superávit. En general, las cifras conocidas ahora resultan poco indicativas del cierre del ejercicio. Como ejemplo, baste citar que Madrid, una de las más cumplidoras, sobrepasa lo esperado, mientras Cataluña, cuyo déficit previsto duplica el autorizado, está casi en equilibrio.
Frente a los desequilibrios del Estado y Comunidades Autónomas, la Seguridad Social registra un superávit equivalente al 0,6% del PIB hasta abril. No obstante, la cifra empeora la obtenida en el mismo periodo de 2010 porque el gasto en pensiones sube a un ritmo muy superior al de las cotizaciones.
Respecto al mercado de trabajo, el paro registrado (aquellos que acuden a inscribirse como desempleados en las oficinas públicas de empleo) disminuyó en mayo en 79.700 personas. Nos encontramos en los meses más favorables del año por motivos estacionales. Hace un año por estas fechas también se produjo una reducción similar, 76.200 personas. La tendencia muestra, solamente, que el ritmo de aumento del desempleo se está ralentizando.
Las afiliaciones a la Seguridad Social aumentaron en mayo en 117.900 personas, pero en cifras desestacionalizadas disminuyeron en unas 14.000. También en estos datos se observa que el ritmo de caída se va moderando.
Si trabajamos con medias trimestrales (más sólidas que los datos mensuales) podemos observar que la media de abril y mayo da una tasa anualizada de -0,7% respecto a la media del primer trimestre del año, periodo en que la afiliación se redujo un 1,1% respecto al trimestre anterior. Las variaciones de estas tasas a lo largo de 2010 fueron mucho menores, lo que significa que las condiciones del mercado laboral y, por consiguiente, del conjunto de la economía podrían estar mejorando a un ritmo algo más rápido que en los trimestres anteriores.
La moderación en el ritmo de caída de los afiliados se produce a pesar de que en el sector de la construcción se acelera la destrucción de empleo. Esto viene observándose desde el segundo trimestre del pasado año y está directamente relacionado con el ajuste fiscal, que afecta duramente a la inversión pública. En cambio, en la industria y los servicios las cosas van a mejor. En el primer caso todavía sigue el ajuste del empleo, pero a menor ritmo, y en el segundo ya se está creando empleo neto desde hace un año y se ha acelerado en abril y mayo, notándose la notable recuperación del turismo exterior.
Ahora bien, se ha producido una caída de los contratos indefinidos del 8% y un aumento de los temporales del 17%. Parece claro que la reforma laboral no ha servido para hacer crecer a la contratación indefinida.
En un informe publicado por la OCDE sobre las perspectivas económicas de los países industrializados, se oscurece el horizonte de la economía española, ya que se apunta la idea de que la recuperación será insuficiente para absorber el enorme volumen de desempleo (4,9 millones de parados, un 21,3% de la población activa) generado en esta crisis económica.
La debilidad de la recuperación española se manifiesta también en los pronósticos de los próximos dos años: la OCDE mantiene que el PIB español no aumentará más que el 0,9% (el Gobierno vaticina un 1,3%) este año; pero para 2012 fija su previsión de crecimiento en el 1,6%, dos décimas menos que lo que anticipaba en su informe de noviembre. En esto coincide con el Fondo Monetario Internacional, que no ve crecimientos superiores al 2% hasta 2017, un avance que el Ejecutivo confía en lograr ya el próximo año.
La realidad, es que la única posibilidad que tienen las empresas españolas de garantizar su supervivencia es intentar vender fuera. Siempre ha ocurrido en las fases recesivas esa obligada salida al exterior: las empresas tratan de hacer de la necesidad virtud. El aumento de las exportaciones de bienes y servicios es un reflejo circunstancial de esa imperiosa exigencia de supervivencia.
Se trata de una de las razones de la rápida reducción del déficit exterior de la economía española, desde niveles cercanos al 10% del PIB en las vísperas de la crisis global. La otra razón explicativa de la caída del déficit por cuenta corriente hasta niveles inferiores al 4% del PIB, es el desplome de las importaciones, como consecuencia de la debilidad económica.
Si la caída de las compras al exterior no ha sido mayor es debido a la inelasticidad de las importaciones energéticas, dada la todavía marcada dependencia energética española y la correspondiente ineficiencia en su utilización: la española sigue siendo una de las economías avanzadas que más energía consume por unidad de producto.
Sería un error considerar que tras ese dinamismo exportador se ampara un reforzamiento de la competitividad internacional de la economía española. Esta no se ha erosionado mucho, a tenor del mantenimiento de la cuota en las exportaciones mundiales, pero es cierto que esas exportaciones de bienes y servicios (el turismo de forma destacada), son muy sensibles a las variaciones de precios y, en el caso del turismo, al desplazamiento de la demanda desde destinos competitivos, los que hoy sufren tensiones geopolíticas.
La calidad de la oferta de bienes y servicios de la economía española apenas ha variado en estos años de crisis, a pesar de la diversificación sectorial conseguida desde 2009. La frontera de la innovación, de las exportaciones de bienes de elevado valor añadido, sigue distante, salvo tan honrosas como escasas excepciones.
En todo caso, es fundamental intensificar el tirón de las exportaciones. Ello hace aún especialmente más grave la irresponsable imputación alemana a “los pepinos españoles” de la terrible bacteria ”E.coli”, que ha causado tanto daño a las exportaciones de frutas y verduras españolas.
En otro orden, Moody’s ha criticado la estrategia de las cajas: separar en “banco malo” (se concentran en el los activos inmobiliarios) y “banco bueno” (integra el negocio bancario). La agencia explica la estructura del Banco Financiero y de Ahorro (banco malo) de Caja Madrid y Bancaja, que será la matriz de Bankia (el banco bueno), que cotizará.
Para Moody’s, el pago a los acreedores del banco malo ”dependerá en gran medida de los dividendos del banco bueno. Esta situación da lugar a la “subordinación estructural” incluso a la inversa. La agencia concluye que se perjudica a los acreedores del banco malo. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), así como todas las emisiones de deuda garantizadas por el Estado, estarán en el banco malo. Moody’s cree que habría que aislar mejor al banco malo para que no perjudique al otro.

MERCADOS:

La Bolsa española está más cerca de entrar en pérdidas anuales. El Ibex 35 ha acumulado una caída del 1,25%, y ya solo gana un 3,72% desde enero. El índice va perdiendo soportes. La pérdida de los 10.300 no invita a la alegría.
El panorama que se dibuja no es fácil. El mes de junio se presenta decisivo para el devenir de los mercados a medio plazo. El Consejo Europeo del 24 de junio es la gran referencia en la que, además del rescate griego, deberá detallarse la ampliación del actual fondo de rescate, incluidas las cláusulas de la participación del sector privado en los rescates. Además, se conocerán las pruebas de esfuerzo de los bancos europeos, y se pondrá final al segundo programa de inyección monetaria de la Reserva Federal estadounidense (Quantitative Easing).
Por lo que respecta al mercado de la vivienda, el director general del servicio de estudios del Banco de España José Luis Malo de Molina, ha asegurado que aunque los precios de la vivienda han caído un 20% desde el primer trimestre de 2008, aún queda recorrido a la baja, hasta completar un descenso del 30% para finales de 2012, ya que el ajuste de precios de la vivienda aún no se ha completado.
Finalmente, según datos de las asociaciones de fabricantes (Anfac) y de vendedores (Ganvam), las matriculaciones de automóviles alcanzaron 78.870 unidades durante el pasado mes de mayo, lo que supone un descenso del 23,3% en comparación con el mismo mes de 2010.
De esta forma, el mercado automovilístico español encadena once meses consecutivos de retrocesos, desde que expirara el Plan 2000E de ayudas a la compra a mediados de 2010, y se retrotrae hasta niveles del año 1993.

EMPRESAS:

El presidente de Telefónica, César Alierta, recibió el año pasado 6,6 millones en efectivo y acciones por valor de unos dos millones de euros adicionales. Percibió dietas de 300.000 euros por la presidencia de la compañía y de 100.000 euros más por ser miembro de la comisión ejecutiva. Por sus tareas como directivo tuvo una retribución fija de 2,23 millones, en línea con la de los presidentes de otras grandes empresas no financieras españolas. El de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, recibió 2,31 millones de sueldo fijo, y el de Repsol, Antonio Brufau, 2,25 millones, por ejemplo.
El resto de la retribución es variable y está ligada a la marcha de la compañía. En 2010, Telefónica obtuvo el récord de beneficios en la historia empresarial española con un aumento del 30,8%, hasta 10.167 millones. Por su gestión, Alierta recibió una retribución variable de 4,01 millones.
El presidente de Telefónica también recibió durante 2010, 116.239 acciones de la compañía, valoradas en dos millones de euros. Esas acciones derivan del plan aprobado en 2006 por la junta de accionistas que pretende retener a directivos clave y ligar su retribución a la rentabilidad que obtienen los accionistas. El programa se aplica a unos 1.500 directivos del grupo en todo el mundo.
Estos hechos añaden, si cabe más polémica, al recordar el plan para recortar la plantilla de Telefónica de España en unas 6.000 personas.

martes, 17 de mayo de 2011

MANIFIESTO ECONOMISTAS ATERRADOS

En septiembre de 2010, se publicó en la AFEP (Association Francaise D´Economie politique), el “Manifiesto de economistas aterrados” que está siendo apoyado por multitud de economistas y otros profesionales (profesores universitarios y de otros ámbitos).

El Manifiesto consiste en la denuncia de 10 falsas evidencias, cuyos efectos pueden ser devastadores. En el propio manifiesto se proponen posibles alternativas para su solución y debate social.

Señalan sus autores en el preámbulo, que “la actual crisis es mucho más que una crisis económica. Es también una crisis social que se destaca sobre el fondo de las crisis ecológica y geopolítica, y que sin duda, viene a confirmar una ruptura histórica. Se persigue con el Manifiesto que la ciencia económica clarifique la pluralidad de la opciones posibles, proponiendo un gran debate, de forma que sea la ciudadanía directamente afectada la que decida. En definitiva, que no sean los políticos y los grupos de poder acompañados de sus “voceros” mediáticos, los que impongan las, aparentemente, únicas soluciones.

La economía desde hace algunos años se ha olvidado de su finalidad fundamental (la satisfacción de las necesidades humanas). Las políticas económicas actuales se formulan con total sumisión a las exigencias de los mercados financieros. Nos encontramos inmersos en el llamado “capitalismo financiero”

Los economistas debemos asumir nuestras responsabilidades frente a la sociedad, tratando de explicar a los ciudadanos que está ocurriendo, cuáles son sus posibles consecuencias y qué futuro se nos puede plantear. Todo ello, contra aquellos “pretendidamente expertos” que sólo actúan para justificar “las soluciones inevitables”, que ni son inevitables y, lo que es peor, puede que tampoco sean soluciones, sino todo lo contrario.

La opinión y la participación social deben redirigir a los políticos hacia las necesidades reales de las personas a las que representan.

El manifiesto contiene 10 falsas evidencias, proponiendo a debate posibles soluciones a cada una de ellas. Aunque recomiendo su lectura en un pequeño libro que se ha publicado en español, también se puede acceder directamente al mismo en las siguientes direcciones:

http://www.assoeconomiepolitique.org/?article140&lang=fr

http://economistes-aterres.blogspot.com/2010/09/manifeste-des-economistes-aterres.html

A modo de resumen, se exponen los siguientes hechos:

Desde hace treinta años, con la plena libertad de circulación de capitales, se ha construido un mercado financiero mundial, como único mecanismo eficiente de asignación del capital. Se pensaba, que de esta forma, se alcanzaría una situación más estable que en el pasado.

Pues bien, los precios alcanzados en ese mercado han sido completamente desestabilizadores, excesivos e irracionales, como demuestran las burbujas financieras que, una tras otra, han tenido lugar.

Las alzas de los precios atraen a nuevos compradores, incrementando aún más los precios. La promesa de mayores bonus futuros para los gestores ha reforzado los empujes alcistas, hasta que cualquier incidente imprevisible ha provocado “el reventón” de las sucesivas burbujas que hemos padecido. Algunos ya han realizado sus plusvalías, a costa de los que sufren las pérdidas y de la sociedad en general que ha de soportar los desequilibrios y problemas económicos desencadenados.

El mercado, por tanto, no ha sido eficiente en su objetivo fundamental: la fijación de los precios.

Otro importante problema es que frente al “problema del agente” -no coincidencia de los objetivos de los administradores con la propiedad-, se trató de conseguir que fuesen convergentes fijando a los gestores unas exigencias crecientes de rentabilidades sobre la inversión.

El contrapeso, como presión, para la consecución de los objetivos por los agentes o gestores, es que los capitales no satisfechos, en cualquier momento, pueden marcharse a otra parte (deslocalización). La situación resultante es evidente: la soberanía política y los asalariados se encuentran en franca situación de debilidad.

Por otro lado, la exigencia de mayores (crecientes) beneficios inhibe a la inversión: cada vez resultará más difícil encontrar proyectos competitivos para satisfacerla. Como consecuencia, se impone una presión constante a la baja de los salarios y del poder adquisitivo, lo que contrae a la demanda. Este frenazo a la inversión y al consumo puede conducir a un paro endémico.

Por tanto, se puede inferir que el funcionamiento actual de los mercados financieros, no favorece el crecimiento económico.

La anterior situación, se ha contrarrestado a través del endeudamiento de los particulares y por las burbujas financieras que han creado el espejismo de una riqueza ficticia, al permitir un crecimiento del consumo sin salarios que, inevitablemente, ha de reventar previamente al ineludible ajuste.

En otro punto de manifiesto, se reflexiona respecto al modo de valoración de un titulo financiero: la estimación del flujo futuro de rendimientos que va a generar. Este método precisa de una evaluación financiera que, desafortunadamente, no es neutral: afecta al objeto medido, compromete y construye el futuro que imagina.

Las Agencias de Calificación contribuyen, en gran medida, a determinar los tipos de interés en los mercados de renta fija, por lo que si rebajan su calificación desencadenan subidas del tipo de interés exigido para adquirir los títulos de Deuda Pública del Estado al que se le ha bajado la nota, aumentando o propiciando el riesgo de quiebra que habían anunciado: “sus expectativas dan lugar a la materialización del hecho”.

La explosión reciente de la Deuda Pública en Europa y en el mundo, se debe a los planes de salvamento de las instituciones europeas y, sobre todo, a la Gran Recesión provocada por la crisis bancaria y financiera que comenzó en 2008.

Sin embargo, desde los años noventa ha sido, comparativamente, mucho más importante la caída de los ingresos públicos como consecuencia de la debilidad del crecimiento en ese periodo y, sobre todo, de la contrarrevolución fiscal que la mayor parte de los Gobiernos han emprendido desde hace veinticinco años.

Los Estados europeos no sólo no han armonizado su fiscalidad, sino que se han entregado a la competencia fiscal, bajando los impuestos sobre sociedades, sobre las rentas elevadas y sobre el patrimonio.

Proporcionalmente, esa es la causa más fuerte del crecimiento de la Deuda Pública, y no el crecimiento del gasto.

En otra falsa evidencia, se reflexiona sobre el crecimiento de los gastos públicos: la tasa de crecimiento del PIB no es independiente de los mismos: a corto plazo, los gastos públicos amortiguan la amplitud de las recesiones (estabilizadores automáticos); y a largo plazo, las inversiones y gastos públicos (educación, sanidad, investigación, infraestructuras,..) estimulan el crecimiento.

Si la reducción de los déficits compromete o recorta a la actividad económica, la deuda pública crecerá aún más en el futuro.

Los partidarios de duros ajustes estructurales europeos, olvidan que sus principales clientes son los demás países europeos, por lo que la reducción masiva de los gastos públicos en el conjunto de la Unión Europea, podría agravar la recesión, y motivar un nuevo incremento de la Deuda Pública.

Igualmente, se analiza la creencia de que bajar los impuestos estimula el crecimiento. Quizá sea cierto si se reducen a los que viven de un salario, pero no si se bajan a las clases más adineradas. En este caso, no van a incrementar su consumo, sino su ahorro. Afirman, que ello ha dado lugar a la siguiente injusticia:

La competencia por bajar los impuestos a los más ricos, motiva que su ahorro incrementado se dirija a la compra de los títulos de Deuda Pública que ha crecido por la disminución de los ingresos públicos. Con lo que se ha creado un mecanismo de redistribución inverso: de las clases populares hacia las clases acomodadas, a través de la deuda pública, cuyos intereses se remuneran mediante impuestos obtenidos de todos los contribuyentes.

También se apunta a la prohibición, vigente desde Maastricht, respecto a la suscripción directa por el BCE de emisiones de Deuda Pública de los Estados miembros, que han de recurrir a los mercados financieros. Es cierto, que a consecuencia de la Gran Recesión, los Bancos Centrales (entre ellos el BCE) han adquirido obligaciones a los Estados a un tipo de interés de mercado. Sin embargo, los países del sur (los periféricos, entre ellos España) han sido víctimas de ataques especulativos.

Si la crisis de la deuda se agrava, esos países pueden llegar a una situación insostenible a consecuencia del incremento en los tipos de interés que les exige el mercado, lo que unido a la caída del producto y renta que los planes de ajuste le imponen, dará lugar, de nuevo, a mayores subidas en las primas de riesgo exigidas. Se trata de un círculo vicioso.

Se critica en el manifiesto el enorme deterioro del modelo social de la Unión Europea, fruto del compromiso social posterior a la segunda guerra mundial (protección social y servicios públicos). Frente a la mundialización, Europa no ha asumido especificidad.

Afirman, que la organización de la política económica (independencia del Banco Central Europeo y el Pacto de Estabilidad) está marcada por la desconfianza hacia los Gobiernos democráticamente elegidos, que ven cortada su autonomía en estos ámbitos.

En contraste, no se ha puesto en marcha política alguna en materia de crecimiento o de empleo. No se tienen en cuenta las asimetrías en la situación de cada uno de los países. En definitiva, los objetivos de finanzas públicas establecidos, no tienen en cuenta las situaciones económicas nacionales individuales.

Concluyen que la Europa social se ha quedado en papel mojado: sólo la Europa de la competencia y de las finanzas se ha consolidado realmente.

Por último, se cuestiona el modelo de construcción de la eurozona. La imposición de políticas macroeconómicas semejantes a economías con situación distinta, ha provocado disparidades en el crecimiento. La rigidez monetaria, reforzada por el euro, ha permitido que todo el peso de los ajustes recaiga sobre el trabajo, promoviendo la flexibilidad y austeridad salarial, que se refleja en la pérdida de participación de las rentas del trabajo en la distribución del producto o renta nacional.

Alemania ha sabido liberarse de importantes excedentes comerciales en detrimento de sus vecinos y, sobre todo de sus propios trabajadores, al imponer un descenso del coste del trabajo y de las prestaciones sociales. Ha agrandado sus ventajas comerciales frente al resto de socios en la Unión Europea que, al partir de niveles salariales menos elevados, no han podido tratar a sus trabajadores con tanta dureza.

Previamente a la crisis, las finanzas públicas europeas estaban en mejor situación: el déficit público del conjunto de la eurozona era del 0,6% del PIB en 2007, frente a cerca del 3% en Estados Unidos o Japón. Sin embargo, la zona del euro sufría importantes desequilibrios: los países del norte (Alemania, Austria, Holanda, países escandinavos) limitaban sus salarios y demandas internas, mientras que los periféricos (España, Grecia, Irlanda) experimentaban un crecimiento vigoroso motivado por las débiles tasas de interés y acumulando, al mismo tiempo, grandes déficits exteriores.

La crisis financiera iniciada en Estados Unidos dio lugar, en ese país, a una auténtica política de relanzamiento presupuestario y monetario, al tiempo que iniciaba un movimiento de regulación financiera. En Europa, por el contrario, no se ha sabido impulsar una política coordinada de recuperación, lo que ha supuesto una pérdida del producto relativamente más fuerte en Unión Europea.

En contraste, la Comisión europea exige a los Estados miembros su compromiso de que, con independencia de su real situación económica, sitúen sus déficits públicos por debajo del listón del 3%. A la vez, las diversas instancias europeas continúan reclamando mayores restricciones en los salarios, y modificaciones en los sistemas públicos de jubilación y sanidad, con el evidente riesgo de hundir al continente en la depresión, y aumentar las tensiones entre los países.

La usencia de una efectiva coordinación europea, y de un auténtico presupuesto europeo que contemple la solidaridad que inspiró en sus inicios a las entonces Comunidades, están incitando a los operadores financieros a volverle la espalda al euro, e incluso a especular abiertamente contra él.

lunes, 9 de mayo de 2011

SITUACIÓN ECONÓMICA A MAYO DE 2011: la gravedad del desempleo.

Estados Unidos, la economía más grande del mundo, también está con “el agua al cuello”. Ya van dos ocasiones, en las que el FMI le ha pedido que reduzca su déficit, que mantenga su deuda pública, y que luche para evitar el desorden existente en los mercados financieros mundiales. La deuda de los países desarrollados está en el nivel más elevado de toda su historia: el endeudamiento público en los países ricos superará el 100% del PIB de este año por primera vez desde la II Guerra Mundial.
Los mercados, ese ente abstracto pero que tiene nombre y apellidos, en base a una “supuesta eficiencia”, han amedrantado a algunos países europeos. Sin embargo, por ahora, no disparan contra los principales culpables de la gravedad de la situación que sufrimos...entre ellos Estados Unidos y Japón.
Indigna contemplar que a los responsables de la crisis financiera, no sólo no se les ha exigido responsabilidades, sino que proseguimos con los mismos hábitos y hechos que desencadenaron la crisis que la inmensa mayoría de la sociedad está soportando.
ECONOMÍA GLOBAL:
La deuda pública federal estadounidense superará el 110% del PIB; pero los problemas no son exclusivos de ese país, la deuda japonesa alcanzará el 250%, y en Europa rebasará el 100% en Italia, Irlanda, Grecia y Portugal. Según el FMI, aunque “los déficits públicos están mejorando en 2011 (con la excepción de EE UU y Japón) no cabe descartar los riesgos de nuevas perturbaciones del sistema financiero, subidas de los intereses de la deuda o incumplimientos en los planes de ajuste".
Las economía desarrolladas están aquejadas de ese fuerte endeudamiento como consecuencia de los planes de estímulo fiscal que evitaron que cayéramos en una Gran Depresión como la del 29; y también como consecuencia de las inmensas ayudas que se han dado a la banca: solo en 2010 se inyectaron 820.000 millones de euros en los bancos, con Irlanda (casi el 30% del PIB) a la cabeza seguida de Alemania (10,7%), Reino Unido y Holanda (6%), Grecia (5%), Bélgica (4%), Estados Unidos (3,4%) y España (2%).
Ahora bien, el informe del FMI nada dice, por cierto, de detener esas ayudas, lo que fuertemente contrasta con las políticas de austeridad y ajuste que se nos imponen. Los bancos son diferentes, tanto si están en Londres, Nueva York, o en Pernambuco…
ESTADOS UNIDOS:
Es la primera vez en 97 años de historia de la Reserva Federal estadounidense, que el organismo que preside Bernanke ha dado una rueda de prensa para explicar sus decisiones: el objetivo es conseguir una mayor transparencia.
Bernanke se mostró pesimista respecto a la evolución del PIB, pero señaló que tenía una mejor expectativa respecto al desempleo, ya que estima que la tasa de paro se situará entre el 8,4% y el 8,7% en 2011. La previsión anterior oscilaba entre el 8,8% y un 9%.
Sin embargo respecto al PIB rebajó sus previsiones para este año: la economía crecerá entre un 3,1% y un 3,3%, frente al 3,9% que estimaba en enero.
Todo ello, ha llevado a dejar los tipos de interés oficiales entre el 0% y el 0,25% (nivel que mantiene desde el año 2008). Afirmó que los tipos seguirán excepcionalmente bajos durante "un periodo prolongado". "Probablemente serán necesarias un par de reuniones de la Fed antes de que haya acción", dando así una señal de que el plan de recompra de bonos (emitiendo dinero a cambio) continuará hasta finales de junio.
“La economía crece con moderación y confía en una mejora gradual del empleo, mientras que la inflación seguirá estable". Indicó Bernanke que la inflación sigue relativamente baja si se excluyen del índice los elementos más volátiles: “el incremento en el precio de la energía y de otras materias primas empujaron al alza la inflación en los últimos meses", admitió, pero se confía en que los efectos de este repunte sean "transitorios".
En contraste con el Banco Central Europeo, a Bernanke le preocupa más el paro. La coyuntura actual, admitió, sigue incierta. A los problemas derivados de la crisis de la deuda soberana en Europa, la tensión en el Magreb y la espiral en el precio del petróleo, hay que añadir la amenaza de de la agencia Standard & Poor´s de rebajar la calificación a Estados Unidos (actualmente la máxima AAA) respecto a su Deuda Pública.
El desempleo persistentemente alto (40 millones de parados) dependientes de las ayudas públicas para poder comprar alimentos; la vivienda que continua deprimida; y la caída de los salarios, están pesando más que el ligero repunte habido en los precios. En definitiva, esta posición amplifica las diferencias de la política monetaria entre el BCE y la Fed, lo que en gran parte, está llevando a una mayor apreciación de euro (depreciación del dólar).
Señaló Bernanke que “la mejor manera de mantener un dólar fuerte, es teniendo unos fundamentos económicos sólidos, incluida una tasa de inflación estable y una recuperación económica sólida”. El tipo de cambio ha llegado a alcanzar los 1,48 dólares por euro.
Por otro lado, el economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, señaló en el informe de Perspectivas Económicas Mundiales de la institución, que se mantienen muchos riesgos potenciales que podrían causar graves daños: la crisis fiscal europea ya los ha provocado, pero en su opinión el mayor riesgo procede de Estados Unidos. La economía norteamericana tiene "una necesidad particularmente urgente" de atajar sus problemas fiscales "para disipar el riesgo de fuertes fluctuaciones en el mercado de bonos.
En concreto, puede causar "abruptos incrementos en los tipos de interés" en la deuda pública y "desestabilizar los mercados de deuda globales". Por ello el FMI ha exigido a Estados Unidos que adopte urgentemente una serie de medidas: una "reforma de la tributación" (eufemismo que esconde en realidad una subida de impuestos) y una reforma de la Seguridad Social (importantes recortes).
En la crisis de deuda europea, dos países se han beneficiado de los problemas de los periféricos: Alemania y Estados Unidos, cuyos bonos han pagado tipos de interés muy bajos por la fuerte demanda habida entre los inversores a los bonos de esos dos países que disfrutan, por el momento, de un menor riesgo.
Para el FMI los peligros que acechan a la recuperación son:
La divergencia existente: la economía global crecerá en torno al 4,5% este año y el siguiente, pero a ritmos de velocidad muy diferentes. Las economías desarrolladas crecerán un 2,5%, frente al 6,5% de los emergentes. En las economías más desarrolladas los miedos se concentran en el mantenimiento de un bajo crecimiento, combinado con el hecho de que los bancos sigan si recuperarse (consiguientemente se mantenga en el mismo nivel el anémico crédito). En las economías en desarrollo, por el contrario, el peligro es el recalentamiento y la formación de burbujas, junto a la inflación por los elevados niveles en el precio de petróleo y de las materias primas.
La inflación: el FMI ha cuestionado la última subida de tipos del Banco Central Europeo (BCE), ya que ha señalado que “la inflación va a mantenerse baja e incluso a caer en los países desarrollados". La inflación apenas se va a notar porque el peso del petróleo en esas economías ha caído, hay exceso de capacidad y la indexación salarial es menor que en otras épocas. En los emergentes la historia es diferente: la menor credibilidad de los bancos centrales y el mayor peso de los alimentos y las materias primas en la cesta de la compra hace a esos países más vulnerables. Aun así, según Blanchard, "la inflación no va a descarrilar la recuperación".
Finalmente, una importante circunstancia: a pesar de las medidas extraordinarias, la “barra libre de liquidez” y todas las inmensas ayudas públicas, "la banca sigue sin estar fuerte y en esas condiciones la solidez del sistema monetario, pese a que ha mejorado, sigue frágil".
CHINA:
El índice de precios al consumo creció un 5,4% en marzo en tasa interanual, acelerado por la subida del precio -11,7%- en los alimentos y la efervescencia inmobiliaria. Es el aumento de inflación más elevado desde julio de 2008. Durante el mes de febrero los precios ya habían subido un 4,9%. Una cifra superior al objetivo del 4% de las autoridades chinas para finales de este año.
Respecto al PIB, según la Oficina de Estadísticas del país, creció un 9,7% en el primer trimestre de este año. Durante todo el año 2010, el PIB aumentó un 10,3%. El objetivo para ese año era el 8%.
Una vez más, la prioridad es la lucha contra la inflación, por el temor a nuevas protestas sociales (uno de los desencadenantes de las movilizaciones a favor de la democracia en la Plaza de Tiananmen en 1989 que acabó con miles de muertos por la intervención de ejercito). En una economía dónde los salarios son tan bajos es un asunto peligroso, ya que las familias han de dedicar más de la mitad de sus ingresos a la compra de los alimentos básicos.
El primer ministro de China, Wen Jiabao, ha solicitado mayores esfuerzos para controlar la inflación manteniendo a la fuerte actividad económica: "tenemos que gestionar con habilidad la relación entre el impulso del crecimiento económico y el freno a la inflación".
Por otro lado, el fuerte superávit comercial ha dado lugar a que las reservas de divisas de China hayan superado, por primera vez, los tres billones de dólares. A finales de marzo, alcanzaron 3,04 billones, un 24,4% más que un año antes y casi el triple que los 1,1 billones de dólares de Japón, el segundo país con más moneda extranjera del mundo. El significado de ese fuerte incremento es que China es, en estos momentos, el principal prestamista de aquellos países que, por el contrario, han gastado más de lo que pueden.
UNIÓN EUROPEA:
El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, dejó entrever que no habrá otra subida de los tipos de interés en junio. Tras elevar el precio del dinero en la eurozona en un cuarto de punto hasta el 1,25% en abril (la primera subida en casi dos años) la autoridad monetaria de la región del euro descartó, de momento, nuevas subidas en los tipos de interés oficiales (al menos hasta junio).
La mayoría de analistas opina que los tipos seguirán en el 1,25% en junio. Como respuesta, el euro sufrió una pequeña depreciación bajando por debajo de 1,47 dólares por euro.
En palabras de Trichet, “se van a seguir observando muy de cerca las presiones inflacionistas en la eurozona”, añadiendo que el BCE tomará "en su momento" las medidas que consideren necesarias para estabilizar la inflación.
Preguntado Trichet si la delicada situación de los denominados periféricos había influido en la decisión de mantener los tipos, aseguró que no se había considerado: "la responsabilidad de la institución es para el conjunto de la zona euro", añadiendo que “la recuperación en el conjunto de la eurozona está en marcha”.
Por otro lado, las pruebas de resistencia de los bancos europeos de este año tienen un fuerte componente español, ya que se someterán a las mismas más entidades españolas que de los tres mayores países de la zona euro juntos (Alemania, Francia e Italia).
Del total de las entidades a realizar dichas pruebas de esfuerzo (90 bancos) 24 serán bancos y cajas españoles. De esta forma, nuestro país, es nuevamente el único que va a examinar a todo su sector financiero.
Francia y el Reino Unido examinarán a solo cuatro entidades, mientras que Italia hará las pruebas a cinco bancos, y Alemania, a 13 entidades.
Durante el año 2010, se aplicaron criterios más laxos (la credibilidad de las pruebas quedó en entredicho, ya que los bancos irlandeses las aprobaron y posteriormente se comprobó su nula validez ya que las dificultades bancarias provocaron el rescate del Estado irlandés).
Se endurecen las nuevas pruebas de resistencia: la definición de capital (core Tier 1) que se usará en las pruebas de resistencia es bastante similar a la que ha usado el Banco de España para medir el capital principal. La nueva legislación española exige un capital principal del 8% (que sube al 10% en las cajas no cotizadas sin inversores privados y dependencia de la financiación mayorista), pero ese nivel se exige en condiciones normales. Según esos criterios, las necesidades de recapitalización del sistema financiero español eran de unos 15.000 millones de euros.
La nueva definición de solvencia pone en apuros a algunas entidades regionales alemanas que tienen las llamadas "participaciones silenciosas" de carácter público, ya que esas participaciones no computarán como capital. La debilidad del sistema financiero alemán se puede poner de relieve en una serie de bancos: el Nord LB (Norddeutsche Landesbank), o a Helaba (Hessen-Thüringen), que a diferencia de West LB, HSH Nordbank o LBBW no recibieron inyección de capital público.
Por lo que respecta a Portugal, su rescate ascenderá a 78.000 millones de euros. La vivienda, el mercado de trabajo, los transportes públicos, la justicia, van a verse afectadas.
El endeudamiento es muy fuerte en la economía lusa: más de 2,4 millones de portugueses deben unos 120.000 millones de euros en créditos hipotecarios, como consecuencia del modelo seguido durante los últimos años (casa nueva, coche nuevo, crédito barato,…).
La morosidad se ha disparado, y los bancos reciben todos los días viviendas que no pueden pagarse. Estimaciones señalan que hay un millón de pisos cerrados en Portugal (edificios prácticamente deshabitados que configuran un desolador paisaje de urbanizaciones fantasma).
El problema se repite: una familia de clase baja compró una vivienda al límite de sus posibilidades. Ahora, por el paro o el divorcio y con el crédito más caro, no puede pagar y el acreedor (el banco) se queda con el piso.
Los futuros prestamistas de Portugal exigen una reforma laboral, flexibilizando el despido individual, los horarios de trabajo, y situando la edad de jubilación a los 68 años, por lo que las mejoras sociales vigentes desde la revolución de los claveles, es muy probable que se vayan a pique.
Los transportes públicos constituyen un agujero negro. La deuda de las empresas del sector asciende a 12.000 millones de euros. Una deuda transferida por los sucesivos Gobiernos hacia las empresas de transportes de gestión pública que, según sus responsables, tienen unos costes de explotación superiores a los ingresos tarifarios. Según los responsables del sector, se trata de una deuda impagable.
En relación a Grecia, continúan las malas noticias económicas: los mercados temen por el impago de su deuda (superará el 160% del PIB en el año 2012), y Eurostat (la Oficina Estadística Europea) ha señalado que el déficit público griego en 2010 fue el 10,5% de su PIB (la previsión era de un 9,4%).
La situación es tal, que el diferencial de la deuda griega a 10 años en relación con el bono alemán se ha elevado a un récord de, nada menos que, 1.205 puntos básicos.
Por otro lado, la economía del Reino Unido creció un famélico 0,5% en el primer trimestre de este año (en el trimestre anterior cayó medio punto). La mayoría de analistas han valorado como una señal de estancamiento económico.
Las cifras conocidas son muy negativas para el sector de la construcción, que se ha contraído un 4,7%, equivalente a una caída de tres décimas del PIB. El sector energético ha caído un 3,5% debido a la contracción de la demanda tras el súbito empuje provocado por la ola de frío polar del anterior trimestre.
Algunos analistas están señalando que la economía británica está inmersa en un problema de estanflación (inflación sin crecimiento económico).
No obstante, el conservador David Cameron, se congratuló en la Cámara de los Comunes del retorno al crecimiento, calificándolo de "un éxito". Los analistas habían advertido que un crecimiento inferior al 1% sería decepcionante.
ESPAÑA:
Según la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al primer trimestre del año, en España la Gran Recesión está siendo más intensa que en otros países.
La variante española de la Gran Recesión es una crisis más prolongada, que devora empleo y suma, según la citada EPA, casi los 5 millones de parados.
La gravedad es que esto ocurre cuando ya se han destruido 2,4 millones de puestos de trabajo, y con una tasa de paro del 21,3%.
En el primer trimestre de 2011, más de 42.000 personas dejaron de buscar trabajo (efecto desánimo o desaliento de los parados). Solo en lo peor de la Gran Recesión, en 2009, disminuyó más la población activa (suma de los parados y ocupados). Estas personas que pasan a ser inactivos (abandonan el proceso de búsqueda de empleo) ponen en evidencia que existe una importantísima ausencia de expectativas de encontrar un empleo. En caso de que hubiera de nuevo mejores expectativas, estos inactivos que han abandonado el proceso de búsqueda de empleo (no se consideran parados) pasarían a buscar trabajo y se computarían, por tanto, como activos al ser considerados nuevamente parados.
Sin embargo, el Paro Registrado (los que acuden a inscribirse como desempleados demandantes de empleo a las Oficinas Públicas de Empleo) ha registrado durante el pasado mes de abril, 64.309 parados menos. Se trata de la caída más intensa del desempleo, contabilizada en este mes, desde el año 2006. Estos datos han supuesto cierto alivio frente a los de la EPA anteriormente señalados. No obstante, se consideran más significativos los datos de la EPA.
El dato del Paro Registrado en abril presenta un serio problema: una caída de la contratación tanto temporal como indefinida. La fórmula fija retrocede tanto en el mes (13,4%) como en el año (6,5%), a pesar de que la reforma laboral destinada a impulsarla lleva en vigor desde el pasado junio.
Por otro lado, la mejora de la afiliación supera la reducción del paro registrado. Sin embargo, sigue disminuyendo el número de beneficiarios de las prestaciones por desempleo (retrocede casi un 10% interanual).
Muy relacionado con el gravísimo problema del paro en España, hay que señalar que el FMI ha señalado que estima un crecimiento para nuestro país por debajo del 2% al menos hasta el año 2017. Según el Informe de Primavera de esa institución, “a España le va a llevar muchos años conseguir que las cosas se enderecen”, Respecto al Déficit Público español señala el FMI que será del 5% en 2013.
Otro grave problema para nuestro país es, según un Informe de la OMC (Organización Mundial del Comercio) que nuestra economía ha perdido peso en el comercio mundial. Lo curioso es que siendo el aumento de las exportaciones españolas el elemento que ha posibilitado la salida de la Recesión española, el volumen de las exportaciones españolas haya perdido peso en el total del comercio mundial. Las razones se deben, sin duda, al mayor protagonismo o peso de los países emergentes en el total de las transacciones internacionales. Según el balance definitivo de la Organización Mundial del Comercio (OMC), la cuota española en las exportaciones de mercancías bajó en 2010 al 1,6% del valor total.
Hasta ahora, España había sido uno de los países europeos que mejor había resistido la irrupción de las economías emergentes (con China y Corea del Sur a la cabeza) en el comercio internacional, hasta el punto de mantener una cuota de exportaciones que oscilaba entre el 1,8% y el 2% en las dos últimas décadas. Solo Alemania había conseguido preservar su posición en los intercambios exteriores.
Pero el año pasado, la apreciación del euro y la ágil recuperación de los emergentes pasó factura a ambos lados. El peso de España en las exportaciones mundiales cayó hasta niveles inéditos desde 1990, lo que también le llevó a perder dos puestos (frente a Arabia Saudí y Taiwán) en el ranking de exportadores de la OMC, donde ahora ocupa el decimoctavo lugar. Y Alemania tuvo que ceder la segunda posición ante Estados Unidos, que aprovechó la depreciación del dólar para ampliar mercados.
En relación a los Presupuestos, las cifras presupuestarias hasta marzo revelan que el déficit de la Administración central se detuvo en 6.900 millones de euros, un 20% menos que en el primer trimestre de 2010. Un recorte que se explica porque los ingresos cayeron (16%) menos que los gastos (24%). En un sitio y el otro pesa el cambio del sistema de financiación autonómica. Porque, si se toman en conjunto todos los ingresos (sin descontar la parte cedida a las comunidades, que crece por el nuevo sistema de financiación), la recaudación mejora un 2,7% respecto al primer trimestre de 2010, al superar los 41.850 millones.
Con el nuevo modelo, al Gobierno le queda un “menor trozo del pastel” porque ha aumentado hasta el 50% la cesión a las comunidades de los grandes impuestos. Eso se compensa con una menor transferencia de recursos. En el menor gasto influye además que el Gobierno ha empezado a descontar el primer pago de lo que estas administraciones le adeudan por haber recibido dinero de más en 2009.
En el capítulo de ingresos, el IRPF ha aumentado moderadamente (un 2,4%) por las mayores retenciones a las rentas de los trabajadores. En este ejercicio 2011 opera ya la nueva escala, que eleva el gravamen para los contribuyentes que declaren más de 120.000 euros.
Los datos de la Seguridad Social abonarían la idea de una leve mejora laboral. Según el Ministerio de Trabajo, el balance del primer trimestre subió un 2,4% respecto a 2010, para dejar el superávit en 6.089 millones. Es el primer avance desde septiembre de 2008. Pero se debe más al descenso de las cotizaciones de desempleados que abona el sistema (en muchos casos porque agotan el derecho a prestación) que al leve aumento de las contribuciones.
Al continuar estancado el impuesto sobre la renta (IRPF), es el IVA el que ha tirado de la recaudación, con un aumento del 8%.
MERCADOS:
Las principales bolsas en Europa y EEUU han celebrado sesiones con una fuerte sensación de incertidumbre y pesimismo. Esto es lo que explica que el Ibex 35 se haya clasificado como el indicador con peor comportamiento de la eurozona.
La buena noticia para el selectivo español ha sido que consiguiera mantener el nivel psicológico por encima de los 10.000 puntos.
Por otro lado, respecto al Euribor, ha subido como consecuencia de la subida de tipos de interés por el Banco Central Europeo. El Euribor fija el coste de la gran mayoría de los préstamos a tipo variable para la compra de vivienda que existen en España. Pues bien, cerró el pasado mes de abril con su mayor subida anual desde finales de 2007, ante la previsión de que el instituto emisor del euro vuelva a elevar el precio del dinero de aquí a final de año.
El Euribor ha cerrado el mes pasado algo por encima del 2,09%, lo que supone un avance de 0,87 puntos para los hipotecados que tengan que revisar las condiciones de su préstamo a partir de este dato.
Aunque el impacto en las hipotecas de la subida del euríbor depende de múltiples factores, para un préstamo tipo de 150.000 euros a 25 años, contratado con un diferencial de 0,5 puntos sobre el euríbor, el aumento de la cuota a pagar será de unos 756 euros al año (63 euros al mes).
Por lo que respecta a las ventas de automóviles siguen en caída libre. Las matriculaciones alcanzaron 71.808 unidades en el pasado mes de abril, lo que supone un descenso del 23,3% respecto al mismo mes de 2010.
La caída de abril es la décima consecutiva desde el pasado julio, mes en el que se dejaron de aplicar las ayudas directas de 2.000 euros por vehículo. La cifra de ventas de abril se sitúa un poco por encima del nivel de ese mismo mes de 1993, cuando se comercializaron 68.635 unidades. En los cuatro primeros meses del año, las ventas de turismos y todoterrenos sumaron 279.960 unidades, con una reducción del 26,3% sobre igual periodo de 2010.
Por canales, las ventas a empresas repuntan un 8,6% en los cuatro primeros meses del año, con 88.230 unidades, mientras que las compras por parte de rent a car suben un 13%, con 68.230 unidades, gracias al impulso generado por las vacaciones de Semana Santa.
En cambio, las ventas a particulares siguen ofreciendo una debilidad crónica y bajan un 48,2% hasta abril, con 123.098 unidades. Si sumamos las ventas a empresas alquiladoras y no alquiladoras hasta abril ya representan el 56% del mercado. En los años de bonanza este porcentaje de las empresas no superaba el 15% y el 85% restante eran las compras que hacían los particulares.
EMPRESAS:
“Es difícil entender por la opinión pública como tan pocos pueden reclamar tanto. El importe de algunos bonus es cuestionable, y no sólo desde un punto de vista moral”. La cita corresponde a siete Ministros de Economía europeos (entre ellos Elena Salgado). La razón se encuentra en el hecho de que la retribución de los consejos de administración de la empresas cotizadas ha caído por las menores indemnizaciones, pero los bonus han subido durante el año pasado incrementando los sueldos de la alta dirección de las empresas.

lunes, 11 de abril de 2011

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL A ABRIL 2011: pesa la incertidumbre sobre Cajas de Ahorro y algunos bancos. ¿Existirá contagio?

Muchos son los diagnósticos, y los que quedan por hacer, en relación a la crisis financiera que desencadenó la Gran Recesión. Además de las malas prácticas y de los fallos del mercado, la poca eficacia de los supervisores responsables ha sido notoria. Al otro lado del Atlántico, en Estados Unidos muy pocos han pagado por ello, pero sobre todo ni tan siquiera ha existido el reconocimiento, ni la más leve autocrítica de los supervisores bancarios. A este lado, en Europa, la autocrítica ha sido, si cabe, aún menos frecuente.

El Banco de España, por ejemplo, podría haber cercenado el espectacular crecimiento de los créditos a las inmobiliarias, impidiendo que los activos respecto al sector inmobiliario alcanzasen al 50% de los activos totales de las entidades de crédito. En el periodo comprendido entre los años 1999 a 2007 podría haber cortado de raíz a la tremenda burbuja inmobiliaria que se fue “hinchando”.

GLOBAL:

China, acogerá un seminario de máximo nivel sobre el sistema monetario internacional. Se reunirán funcionarios, los bancos centrales y políticos para analizar hacia dónde se está dirigiendo el mercado de divisas.

El anuncio, a mediados del mes de marzo pasado, de una intervención conjunta de los países ricos a favor del yen sorprendió al mercado. Han transcurrido más de 10años desde que no se llevaban a cabo intervenciones coordinadas en el mercado de cambios.

Existe una frase muy dura que dice, que el inversor entra en el mercado "cuando la sangre aún está en el suelo". Una vez más la realidad así lo ha evidenciado: el yen ha registrado su máximo histórico frente al dólar a mediados del mes pasado (apenas una semana después del terremoto). De esta forma, los especuladores anticipaban una importante repatriación de capitales por parte de las empresas japonesas para hacer frente a la reconstrucción y a la fuerte apreciación que se produjo tras el terremoto de Kobe en 1995. Como algún analista ha señalado, "entonces, tras mes y medio de estabilidad inicial, el yen empezó a acelerar su apreciación hasta sumar un 16% en dos meses”.

Frente a esos fuertes movimientos especulativos, el G-7 (grupo de los países ricos) decidió actuar apoyando al Yen. En todo caso, la efectividad de las intervenciones en el mercado de divisas es muy limitada, ya que se mueven diariamente alrededor de 4 billones de dólares (la cantidad de reserves de divisas en manos del G-7 asciende a 9,4 billones, según los últimos datos del Banco de Pagos Internacional).

Muchos analistas ven en la intervención del G-7 un sentido solidario y humanista más que económico, pero no se puede olvidar que si la economía de Japón comenzase a repatriar capitales, debería vender activos que posee denominados en otras divisas, lo que afectaría en gran medida a Estados Unidos (Japón figura como uno de los más importantes inversores de Deuda Pública emitida por el Tesoro estadounidense).

Ahora bien, teóricamente, el Yen será una divisa más débil a medio plazo: sobre todo si la Reserva Federal y el Banco Central Europeo incrementan sus tasas de interés.

ESTADOS UNIDOS:

Al final del pasado ejercicio, los estímulos económicos aplicados cumplieron su finalidad, lo que permitió a la economía estadounidense evitar una recaída. De forma que se cerró 2010 con un aumento de su PIB del 2,9%. Es un buen dato, ya que es la mayor expansión registrada en los últimos cinco años (en 2009 cayó un 2,6%).

Hay que desear que los actuales problemas geopolíticos no deterioren la situación, de forma que en el presente año el PIB estadounidense alcance un aumento del 3,5%.

Lo anterior ha sido posible gracias a la mejora de las exportaciones y del gasto de los consumidores y las empresas.

Sin embargo, no está asegurado este repunte en el 2011 ya que perduran dos asignaturas pendientes para que la economía estadounidense pueda mostrar una sólida recuperación: el mercado de la vivienda y el empleo, por lo que es muy difícil que se pueda retirar en este momento la fuerte expansión monetaria que se sigue aplicando.

En principio, el fin de la expansión monetaria está previsto para el mes de junio próximo, por lo que una subida de los tipos de interés por la Reserva Federal podría seguir el camino que se viene anunciando por el Banco Central Europeo para este mes de Abril.

Ahora bien, está empezando a preocupar la situación fiscal, y el consiguiente gigantesco endeudamiento público estadounidense. La capacidad de endeudamiento del Gobierno federal está al límite. Algunos señalan que si las autoridades no toman una decisión al respecto, no será preciso que las Agencias de Calificación rebajen la calificación crediticia de Estados Unidos para que surja un importantísimo problema.
Durante el año 2000 el endeudamiento público alcanzó casi los 6 billones de dólares, con el presidente George Bush se incremento a 10 billones, y en estos momentos casi supone el 100% del PIB estadounidense.

Estas abultadísimas cifras implican que el Tesoro no tendrá capacidad para pedir prestado, y no estará en condiciones de pagar las facturas pendientes, salvo que adopte fortísimos recortes en el Gasto Público.

De hecho se deberán pagar intereses más altos por la deuda y eso provocará que se agrave más el déficit, que va camino de tocar los 1,6 billones de dólares (10% del PIB). La posible pérdida de confianza de los inversores, que esa situación genera, podría obligar a mayores subidas en las tasas de interés.

El fuerte castigo que están sufriendo las economías periféricas europeas, está mostrando hasta dónde puede llegar ese castigo, cuando el mercado duda de la capacidad fiscal de un país.

El tiempo corre, y eso pone nervioso a Jamie Dimon, consejero delegado de JP Morgan Chase. "Si alguien quiere pulsar ese botón, será catastrófico e impredecible; por eso pienso que están locos", dijo el banquero ante la Cámara de Comercio, el principal lobby de los negocios en Washington. Más presión, por tanto, sobre la Casa Blanca y el Congreso. Lo que preocupa a Wall Street es que en Washington, y en particular en la bancada republicana, se vincule la necesidad de elevar el límite de endeudamiento al recorte del gasto público. El ala conservadora, agitada por el movimiento del Tea Party y con la mayoría en la Cámara de Representantes, se siente con fuerza para plantar cara a la oposición demócrata.

El presidente de la Reserva Federal, Bernanke, ha reiterado que se deben hacer los cambios precisos para reducir el déficit presupuestario, pero sin confundir la prioridad de disciplina fiscal a largo plazo, con los retos económicos o problemas a corto plazo, ya que podría peligrar la recuperación económica.
JAPÓN:
El drama del desastre humano y económico del tsunami y posterior crisis nuclear aún no resuelta, ya se ha llevado consigo más del 2% del PIB japonés (según estimaciones de AIR Worldwide y Eqecat, compañías que calculan los riesgos ante este tipo de desastres naturales). Se trata, sin duda, del mayor desafío que afronta Japón desde la Segunda Guerra Mundial.

Es imposible calcular en estos momentos las pérdidas materiales y económicas de la tercera economía mundial, y existen dudas respecto a cómo el endeudamiento público suplementario, necesario para la reconstrucción, afectará a unas finanzas públicas ya muy deterioradas, cuya deuda ya asciende al 200% del PIB japonés.

UNIÓN EUROPEA:

Hace ya tiempo que Jean-Claude Trichet, adelantó que el BCE iba a subir el tipo de interés de referencia. Así lo ha hecho a comienzos de Abril. Y lo que es peor, se desprende de sus palabras que esta no podría ser la única subida de las tasas a medio plazo, ya que la institución va a estar “muy vigilante" frente a la evolución de los precios.

Muchos analistas han interpretado las palabras del presidente del BCE en el sentido, de que tal vez en junio, y después, lo vuelva a subir. Es decir, en dos ocasiones más durante este año.

No obstante, señaló que “la política monetaria en la eurozona sigue siendo acomodaticia": los tipos se encuentran en niveles excepcionalmente bajos, teniendo en cuenta la evolución reciente de la economía, lo que deja margen para volver a incrementar el precio del dinero en dos o tres meses. Y por si no fuera suficiente ha añadido: "Estamos extremadamente alertas frente a los efectos de segunda ronda (reacción de los salarios y espiral precios-salarios o beneficios-salarios).

De nuevo, a diferencia del Banco de Inglaterra y la Reserva Federal estadounidense, el Banco Central Europeo sigue dando mayor prioridad al control de la inflación que al crecimiento económico.

Por eso, ha sido el primero en abandonar la política monetaria de emergencia, temeroso de que la incipiente recuperación económica y el encarecimiento de las materias primas dispare la inflación.

Sin embargo, el Banco de Inglaterra (a la vez que el BCE incrementaba los tipos de interés) decidió mantener los suyos en el 0,5%. Sin duda para la autoridad monetaria inglesa, priman más las dudas sobre la recuperación -el PIB británico retrocedió de forma inesperada en el cuarto trimestre de 2010-, que el notable repunte de los precios (ya por encima del 4%).

La subida de precios en la zona euro es más contenida (2,6% en marzo), pero la sensibilidad de los consejeros del banco central ante su evolución es mucho mayor. Entre otras cosas, porque su objetivo prioritario es mantener la inflación por debajo del 2%.

Contra ese objetivo del 2% se encuentra el repunte del petróleo (en 120 dólares por barril a principios de abril), compensado en parte por la apreciación del euro (se cambia a 1,43 dólares) y, también la recuperación de los países centrales de la eurozona (Alemania y Francia) que durante la primera mitad de este año han crecido cerca del 3%.

Para España esta subida del tipo de interés oficial es muy negativa. Si definitivamente, se aprobasen dos subidas más hasta final de año (hasta situar los tipos alrededor del 1,75%), el euribor escalaría, al menos, al 3%. Se trataría de una situación tremendamente dura para la capacidad de gasto de las familias españolas en la situación actual.

De nuevo, aparecen las asimetrías en la eurozona: para Alemania una subida de un cuarto de punto quizá sea poco, pero no es oportuno para las economías periféricas de la región.

Respecto a esas divergencias y asimetrías existentes en la eurozona, Trichet ya hace tiempo que indicó que en ocasiones le preguntan cómo puede gestionar el BCE "una zona monetaria única donde está Alemania que crece y España y otros países donde el crecimiento no es halagador". Por lo que recordó que no hace muchos años la situación era la inversa", cuando Alemania se encontraba parada y España registraba un gran crecimiento económico.

Los conflictos en el norte de África, y en particular en Libia, unidos a la imparable demanda energética de los países emergentes han colocado al mercado del crudo petrolífero en un precio muy preocupante. Ya se han alcanzado los 120 dólares por barril de Brent. Según la agencia Fitch, si esa cifra ascendiera a los 150 dólares, Occidente lo pasaría bastante mal. En particular, si el crudo escalase hasta la cifra citada la riqueza de la eurozona caería un 0,7% en 2011.

Por otro lado, según la revista británica The Economist en un artículo titulado “Duro aterrizaje”, la salud de la zona euro depende del suelo español en manos de la banca.
Señala el artículo que el futuro español está "muy vinculado al sector financiero, que en estos momentos intenta captar un capital adicional necesario situado en 15.000 millones de euros para cumplir con los nuevos requisitos del Gobierno".

Y, asegura, que el destino de los bancos españoles "depende de cómo se desarrolle el quebrado mercado inmobiliario". Vinculado a este problema está el suelo, según sostiene el mencionado artículo.
El suelo fue uno de los puntos calientes durante el boom inmobiliario. "Los ayuntamientos permitieron urbanizar parcelas, dieron permisos de obras y recibieron tasas o un porcentaje de estas tierras", indica.

La dimensión de la burbuja, según señala sólo es ahora evidente, al conocer los datos del Banco de España con los detalles de la exposición del sector al ladrillo.
"Casi una cuarta parte de los bancos ha concedido 320.000 millones de euros a promotores inmobiliarios con el respaldo del suelo, según estimaciones del banco Goldman Sachs. El suelo supone casi la mitad de los 70.000 millones de euros de los activos en propiedad de los bancos", explica The Economist.

Añadiendo: “así, estas instituciones españolas tienen una exposición de más de 100.000 millones en tierras vacías, como prestamistas o como titulares".
Se señala que hay cerca de 1,5 millones de casas sin vender, y que su venta, como mínimo se realizará en cinco años. Muchos bancos contabilizan en sus libros el suelo a precios demasiado altos y se resisten a vender con pérdidas".

En este sentido, frente al fracaso de las pruebas de esfuerzo realizadas a los bancos el año pasado, en los próximos meses (entre marzo y junio) se realizaran unas pruebas de resistencia más severas. Serán realizadas por la Autoridad Bancaria Europea (ABE) que acaba de iniciar sus funciones.

La metodología de las pruebas, parte de un escenario peor respecto a la inflación, crecimiento, y deterioro de los mercados, y afectará al 65% de los bancos europeos (al menos al 50% de los de cada Estado).
Las pruebas se centrarán en la medición del core Tier 1 capital (capital principal de nivel 1: capital y reservas), que es más restrictiva que la del capital Tier 1 [o de nivel 2, que integra también las participaciones preferentes] empleadas en las pruebas del año pasado.

Algunas voces se lamentan, al señalar que las pruebas deberían ser obligatorias para todos los bancos de la UE que tengan activos valorados por encima de 40.000 o 50.000 millones de euros, ya que en caso contrario, la mayoría de los bancos alemanes quedarán exentos del examen.

Las pruebas del año pasado, ya fueron muy desiguales: en la Unión Europea se examinó al 50%, mientras que en España se verificó al 95% de las entidades. Para colmo, se aprobó al Bank of Ireland y el Allied Irish Banks, (los dos únicos examinados en Irlanda) que cayeron en picado en los meses siguientes.

Los resultados de las pruebas serán públicos a mediados de junio tras un examen que será llevado a cabo en consulta con las autoridades nacionales y el Consejo Europeo de Riesgo Sistémico, que preside Jean-Claude Trichet, presidente del BCE.

Por otro lado, se ha logrado sentar las bases del Gobierno Económico de la UE ya que se ha alcanzado el acuerdo de los Veintisiete Estados miembros. Además de política monetaria, la Unión empezará a contar con los primeros instrumentos para elaborar una política económica europea común. El Consejo Europeo ha aprobado los instrumentos para esta mayor gobernanza económica que son el Pacto por el Euro Plus, el fondo de rescate (Mecanismo Europeo de Estabilidad, MEDE), las seis propuestas legislativas que refuerzan la vigilancia presupuestaria y el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, y la realización de pruebas de resistencia más severas a la banca.

El Pacto por el Euro Plus consiste en una serie de compromisos que deben asumir los Estados del euro y otros países de la UE que deseen suscribirlo voluntariamente. Se persigue lograr una mayor competitividad (por medio de la contención salarial), fomentar el empleo (reformas del mercado laboral); asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas (control del gasto en pensiones, sanidad y prestaciones sociales) y reforzar la estabilidad financiera (reforma de la supervisión y nuevas pruebas de resistencia a la banca). A cambio Alemania aceptará un fondo de rescate para los países con dificultades.

El MEDE prevé un fondo de 500.000 millones efectivamente disponibles y del que Alemania es su principal contribuyente con el 27,1%.

La realidad es que “aún no se ha escrito el final de la historia”, la banca irlandesa necesita una inyección adicional de 24.000 millones de euros para mantenerse a flote y garantizar su futuro, que pasará necesariamente por una profunda reestructuración del sistema financiero. El Banco Central de Irlanda emitió ese diagnóstico, una vez realizadas a las principales entidades las nuevas pruebas de solvencia.

La situación irlandesa equivale a una nacionalización virtual del sistema bancario irlandés, en el que el anterior Ejecutivo ya se vio forzado a comprometer hasta 46.000 millones de euros. La factura total, una vez añadidos otros 24.000 millones a lo largo de los dos próximos años para tapar los agujeros de solvencia, ascenderá 70.000 millones, cifra que supone el 45% del PIB irlandés.

Por lo que respecta al otro gran foco de inquietud, Portugal, su situación financiera continuó agravándose, de tal forma que tuvo que solicitar el rescate en una situación límite (los tipos de interés de los bonos portugueses escalaron a, nada menos, que el 10%).

La Comisión Europea comenzará a negociar con Portugal el programa de consolidación fiscal que deberá acompañar al rescate del país. Una vez que se alcance un acuerdo sobre el plan de ajuste entre la Comisión y los partidos políticos portugueses, deberá ser aprobado por los ministros de Economía de la eurozona y de la UE, probablemente en su reunión del 16 de mayo. En ese momento se aprobará también el rescate de 80.000 millones.

Según el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, "la ayuda europea se dará bajo estrictas condiciones negociadas con los principales partidos políticos" del país. Las negociaciones comenzarán "inmediatamente" en colaboración con el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, que participará en el programa.
El plan de ajuste deberá ser más estricto que él no aprobado por el Parlamento portugués el 23 de marzo pasado. Según declaró el ministro finlandés de Economía, Hyrki Katainen, "el plan debe ser realmente estricto porque de lo contrario no tiene sentido avalar el crédito de nadie".

Ahora lo que preocupa es el riesgo de contagio, si bien la tónica general entre autoridades públicas y mercados es que este se ha mitigado. El consejero delegado del Fondo Temporal de Rescate de la zona euro (EFSF, según sus siglas en inglés), Klaus Regling, ha asegurado que el paso dado por Portugal ayudará a evitar el contagio a otros países de la eurozona, más concretamente, a España. "Los mercados han reaccionado muy positivamente a la petición de asistencia financiera de Portugal. La visión predominante de los mercados es que el rescate de las tres economías más débiles de la zona euro (Grecia, Irlanda y Portugal) contribuirá a evitar un contagio más allá".

Según Regling, "esto afecta especialmente cuando miras la situación de España, ya que los mercados aprecian la diferenciación entre la deuda portuguesa y la española”. La verdad, es que los diferenciales de los bonos de ambos países (rentabilidad exigida con respecto al bund alemán) han tenido comportamientos o trayectorias contrarias en las últimas semanas.

“Los mercados entienden ahora mucho mejor los fundamentos económicos de los distintos países de la zona del euro, por lo que los riesgos de un contagio son mucho menores que hace unos seis meses. La deuda pública española tiene mercado".

En relación a la economía del Reino Unido, ha crecido este año medio un punto menos de lo esperado, recortándose igualmente las estimaciones para el crecimiento de este año y del siguiente.

La inflación, que está situada en el 4,4%, (superior al objetivo del 2%) continuará por encima hasta el año 2013.

Está por ver el daño político que puedan producir los ajustes en el Reino Unido: las perspectivas de crecimiento recortadas para este año del 2,1% al 1,7% y las del que viene del 2,6% al 2,5%; la inflación instalada previsiblemente entre el 4% y el 5% durante todo 2011 (se augura una subida de tipos pese a la fragilidad del crecimiento); y, finalmente, el paro aumentando.

Por otro lado, Alemania que exige la moderación salarial para Europa, (la ha reclamado como condición para ampliar el fondo de rescate europeo y, en definitiva, al Pacto por el Euro) ha visto como el incremento de sus salarios ha sido del 1,5% (más del doble que en España).

ESPAÑA:

El Gobernador del Banco de España, Fernández Ordoñez, ha declarado que la recuperación de la economía española aún está por llegar -previsiblemente para mediados de 2012- por lo que este año 2011 seguirá siendo un año de ajustes. Se mostró preocupado por el “distanciamiento” del mercado laboral español en relación a los “socios más prósperos de Europa que tienen tasas de paro más bajas, ya que se han ajustado con otros tipos de contratos y de negociación colectiva”.

Por su lado, el Ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, ha declarado que “ninguna reforma laboral da frutos a corto plazo, señalando que España está abocada a vivir lustros de moderación o sensatez salarial”.

Y es que el creciente empeoramiento del mercado laboral ha obligado al Gobierno a elevar, de nuevo, su previsión de paro para 2011, que en lugar del 19,3% anterior, estima que acabará 2011 en el 19,8%. Cinco décimas por encima de la estimación que efectúo en septiembre pasado. Con todo se trata de una previsión muy inferior a las del Banco de España, la Comisión Europea o el promedio de las previsiones de analistas privados que recogen la Fundación de Cajas de Ahorros, que estiman cifras de tasas de paro por encima del 20% a finales de 2011.

No obstante, Elena Salgado continúa argumentando que, aunque moderadamente, al final de este año la tasa de paro será más baja que la actual: "la previsión del Gobierno es que no se va a llegar a los cinco millones de desempleados este año, por lo que tampoco se va alcanzar -esa cifra- durante los siguientes ejercicios ya que la tasa de paro tocará un máximo en este primer trimestre".

Respecto al crecimiento económico, la vicepresidenta Salgado señaló que "a medida que se vayan corrigiendo los desequilibrios, la recuperación va a ir ganando fuerza. " En 2011 la reactivación va a depender del sector exterior en mayor medida" lo que permitirá compensar el menor crecimiento del consumo de las economías domésticas (se estima que cerrará el año con un aumento del 0,9%, la mitad de la anterior estimación).

Sin embargo, el Ejecutivo sigue manteniendo que el Producto Interior Bruto español crecerá un 1,3% durante 2011, frente a la de los organismos internacionales, que estiman un crecimiento entre el 0,7% y el 0,8%. Sin embargo, rebaja la previsión del 2,5% al 2,3% para 2012; y la de 2013, del 2,7% al 2,4%. Para 2014, prevé un crecimiento del 2,6%. Lo que no cambia, son las previsiones de déficit público comprometidos ante Bruselas. De esta manera, el Gobierno mantiene que el desequilibrio presupuestario bajará al 6% en 2011, al 4,4% al año siguiente y volverá al límite del 3% en 2013.

Por otro lado, el FMI es algo más optimista sobre España de lo que era hace unos meses, ya que en su informe semestral "Perspectivas Económicas Mundiales" del FMI sitúa el crecimiento del PIB español en el 0,8 % para 2011 y mejora en una décima su previsión para 2012, al pronosticar un crecimiento del 1,6 %.

Además, el FMI sitúa la tasa de desempleo en el 19,4 % este año frente al 19,8 % que prevé el Ejecutivo español.

La realidad es que el mercado de trabajo empeora día tras día, sin dar la más mínima señal de leve mejoría: el Paro Registrado (los desempleados que se inscriben en las Oficinas de Empleo) ha vuelto a aumentar en marzo para alcanzar un nuevo récord de 4,33 millones (un ritmo de 1.110 de nuevas personas desempleadas por día). Pese al pronóstico oficial de que el deterioro laboral está tocando suelo, marzo que tradicionalmente es un mes bueno para el empleo, ha dado nuevos disgustos.

Además, pese a la reforma laboral, se produce una nueva caída de la contratación indefinida. Gana peso la contratación temporal frente a la indefinida. Desde luego, la próxima Encuesta de Población Activa (EPA) podría ser demoledora.

Por otro lado, muy interesantes son las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) que muestran la evolución del PIB español por comunidades autónomas:

La industria fue el único sector económico, junto a la agricultura, que creció en 2010. Navarra (1,2% de aumento) y el País Vasco (un 0,8%), que tienen un menor problema del ladrillo y un gasto público mayor, fueron las comunidades que más crecieron en 2010. A ellas se suma Castilla y León, que con un 0,8%.

Según el INE, el PIB español retrocedió ligeramente (no llegó su caída al 0,1%). Pero las diferencias territoriales son muy importantes: en el extremo opuesto a Navarra, País Vasco y Castilla-León, se hallan Andalucía (-0,9%), Castilla-La Mancha (-0,9%) y Canarias (-0,8%). Las tres, además, están entre las que acumulan más desempleo, con tasas superiores al 28% en las economías andaluza y canaria.

Cataluña y Madrid, las dos mayores economías españolas, reflejan muy bien la evolución habida en el Producto Interior Bruto español. Ambos territorios prosiguen estancados. Cataluña pasa a crecer un 0,1%, tras una notable recuperación (en 2009, el año de la Gran Recesión, se apuntó un -4,2%), guiada por las exportaciones. Aragón y Comunidad Valenciana, que también se dejaron más de un 4% en 2009, no lograron dejar atrás los números rojos (-0,5% y -0,6%), pese a tener, como Cataluña, una industria exportadora de peso.

El PIB de Madrid refleja un crecimiento casi inapreciable (0,002%), que no fue suficiente para compensar el aumento de población en 2010 (casi un 1% más que el año anterior). El efecto llamada de la capital en tiempos de crisis (la tasa de paro de la comunidad madrileña, con un 16%, está entre las más bajas) se traduce en esta ocasión en un notable descenso de la renta por habitante, uno de los indicadores económicos más relevantes. El PIB per cápita madrileño cayó un 0,6% frente al aumento del 0,5% en el PIB per cápita español.

El retroceso del PIB per cápita madrileño (29.963 euros por habitante) altera el orden de las regiones con mayor renta por habitante. Madrid cedió la primera posición a País Vasco (31.314 euros) en 2007 y ahora, tras la notable recuperación de Navarra en 2010, deja el segundo puesto a la comunidad foral (29.982 euros). Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha, con cerca de 17.000 euros por habitante, vuelven a ser las autonomías con menor PIB per cápita.

Por lo que respecta al comportamiento de los precios, el IPC adelantado correspondiente al mes de marzo señala que los precios se han mantenido en la tasa del 3,6% (en variación anual). Es decir, no ha habido variación respecto al IPC de febrero, que como consecuencia de la escalada de precios de las materias primas se elevó en ese mes al citado 3,6%.

Por otro lado, según el Barómetro empresarial de la Fundación Ortega- Marañón, el estado de ánimo de los empresarios permanece “bajo cero”. El diagnóstico sobre la economía española que hacen los responsables de compañías con más de 10 trabajadores está en niveles mínimos: los consultados puntúan la situación con un 2,9 en una escala de 0 a 10, una décima por encima de la oleada anterior. La percepción que tienen los empresarios del sector al que se dedican también sigue siendo muy desfavorable (3,4).

Un 86% de los empresarios encuestados asegura que su empresa ha sufrido el impacto de la crisis, cuyos efectos siguen sin ceder. El 51% percibe que este fuerte impacto nocivo no ha cambiado y el 34% cree que incluso ha ido a peor. El sector industrial no se recupera, y la ausencia de crédito continúa pesando sobre todos los sectores de la economía: no varía la gran mayoría de los empresarios que opinan que en estos momentos es más difícil que hace dos años conseguir financiación para su empresa (77%). Y lo que es peor: no creen que la situación vaya a mejorar a corto plazo. Tres de cada cuatro encuestados responde que aún queda tiempo hasta que la economía mundial remonte la marcha; y los que opinan esto mismo para el caso español crecen hasta un aplastante 92%.

El profundo descontento del empresariado se aprecia en el suspenso que dan al Gobierno (el 78% desaprueba la gestión del presidente, José Luis Rodríguez Zapatero) y a la oposición (el 70% tampoco aprueba al líder del PP, Mariano Rajoy).

MERCADOS:

Durante el pasado marzo se han conjurado todos los elementos contra la Bolsa española: Trichet con sus amenazas de subidas de tipos de interés; las rebajas de calificación de las agencias de ratings; el conflicto libio y el alza de los precios del petróleo; el terremoto de Japón y el último día: la banca irlandesa. Pese a todo, el balance no ha sido muy negativo: cae el 2,5% en marzo, saldándose el último trimestre con un avance del 7,28%.

Respecto al precio del petróleo, definitivamente parece haber abandonado la tónica de estabilidad y volvió a repuntar en los mercados por la incertidumbre sobre el conflicto en Libia y su contagio a otros países productores de petróleo. El barril de crudo tipo brent, el de referencia en Europa, rebasó la cota de los 120 dólares por primera vez desde el 22 de agosto de 2008.

Por su parte, en el Nymex de Nueva York, el barril West Texas alcanzó los 108,78 dólares, con lo que alcanza su precio más alto desde septiembre de 2008.

En relación al Euríbor, el indicador que fija el precio de la mayoría de hipotecas en España, ha superado el 2% en su tasa diaria por primera vez desde marzo de 2009.

Las hipotecas que se revisen con este dato subirán una media de 600 euros al año. Se trata del mayor repunte en las cuotas desde julio de 2008. No obstante, es más que posible que en este mes de abril se produzcan mayores subidas.

Finalmente, la cifra de matriculaciones de automóviles durante el pasado marzo, 88.396 unidades, suponen una caída del 29,1% sobre el mismo mes del año anterior. Se pone de relieve que uno de los principales test del consumo de los particulares sigue sin reaccionar. Se cierra el primer trimestre con unas ventas de 208.151 unidades y un retroceso del 27,3%.

EMPRESAS:

Mercadona cerró el ejercicio 2010 con un beneficio neto de 398 millones de euros, un 47% más que el anterior. Juan Roig, presidente y propietario de la mayor cadena de supermercados de España con 1.310 tiendas, comentó que "lo más coherente" es comparar los resultados de 2010 con los de 2008, una estimación que arroja un aumento del 24% de los beneficios, porque la cadena optó por recortar ganancias en 2009 para bajar sus precios una media del 10% y mantener a sus clientes pese a la crisis.

La facturación de Mercadona creció un 6% en 2010 y alcanzó los 16.485 millones de euros. El margen de beneficios fue del 2,6%. La cadena de supermercados abrió 60 tiendas nuevas y cerró 14. Invirtió 575 millones de euros en sus nuevos locales, en la adaptación de otros ya existentes y en obras de construcción de los bloques logísticos de Villadangos del Páramo (León), Guadix (Granada) y Plaza (Zaragoza).
La cadena emplea a 63.500 trabajadores fijos tras incorporar a otros 1.500 en 2010.

Según Roig, el precio del “carrito menú” (la unidad de compra que requiere una familia) se ha rebajado un 4% en 2010 después de haber caído un 10% el año anterior. Unas rebajas acumuladas que representan un ahorro para las familias españolas de 2.200 millones de euros. "Hemos asumido un 0,2% del PIB", presumió Roig.