miércoles, 6 de marzo de 2013

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL MARZO 2013. El camino no está despejado

Las políticas monetarias aplicadas en la gran mayoría de las principales economías mundiales, han sido de tal importancia y excepcionalidad, que cada vez se encuentran más cercanas a su agotamiento: tasas de interés próximas a cero, e ingentes compras de títulos de deuda pública, no tienen precedentes en la historia económica.


Ahora bien, los bancos centrales que han sido los principales actores en la gestión de la delicada y extraordinaria crisis que padecemos, ¿han agotado su margen de maniobra? o, mejor dicho, ¿no debemos cuestionarnos su actuación y futuro?

GLOBAL:

A nivel mundial ha surgido una interesante discusión entre profesionales y académicos respecto a los objetivos e independencia frente a los Gobiernos, rendición de cuentas, y controles a los que han de someterse los bancos centrales.

En estos momentos, está muy cuestionada su independencia. Como, igualmente lo está la presunción de que sus tareas no son esencialmente políticas. Sus decisiones tienen efectos distributivos y, por lo tanto, no son en absoluto neutrales para la totalidad de administrados.

Es preciso conseguir la legitimación política que le otorguen los ciudadanos en cuyos intereses deberían actuar. Las circunstancias que padecemos obligan a redoblar la guardia frente a las amenazas tecnocráticas que pueden suponer de facto un atentado al funcionamiento democrático real de la sociedad.Las posibles alternativas y decisiones económicas no pueden adoptarse privadamente por una minoritarísima élite que, en base a falsas capacidades, impongasus intereses a la enorme mayoría.

ESTADOS UNIDOS:

La economía de Estados Unidos ha vuelto a asomarse al precipicio ya que no se llegó a ningún acuerdo entre el Gobierno Obama y los republicanos, por lo han comenzado a entrar en vigor los drásticos recortes del presupuesto: el llamado “secuestro del presupuesto” y que supone, nada menos, que 86.000 millones de dólares este ejercicio.

Ben Bernanke, el presidente de la Reserva Federal, advirtió hace un año en su comparecencia semestral ante las dos cámaras del Congreso, que dada la lenta recuperación de la economía estadounidense, el ajuste inmediato en el gasto “representará un lastre significativo” para la recuperación a corto plazo. En especial, por el efecto adverso que tendrá en el empleo y en las rentas de los hogares. Es más, como es lógico,la recuperación económica más lenta reducirá el ritmo de disminución del déficit público.

Los efectos más inmediatos se notarán en los sectores de salud y defensa: 55.000 millones menos en defensa, un recorte de 11.000 millones de dólares en el programa de gastos médicos Medicare (dirigido a las personas de la tercera edad), 1.900 millones menos para investigación en sanidad y prevención de enfermedades y, por citar las más destacables, 725 millones menos en becas para estudiantes. El Gobierno prevé que desaparecerán 750.000 empleos vinculados a la Administración. La estimación de los recortes a realizar en una década ascenderá a 1,2 billones de dólares (del 8% al 9% del presupuesto federal).

No obstante, Bernanke, defendiendo el programa de estímulos monetarios actuales(está comprando deuda pública y activos hipotecarios por valor de 85.000 millones de dólares al mes)insistió en que esta política monetaria actual seguirá aplicándose todo el tiempo necesario (hasta que haya evidencias de una mejora sostenida en el mercado laboral).

El jefe de la autoridad monetaria no podía decir mucho más, salvo reiterar que los tipos de interés subirán cuando la tasa de paro baje del 6,5% o si la inflación supera el 2,5%. Un escenario que no se dibuja para este año ni hasta, al menos, la segunda mitad de 2014. No es solo porque la decisión no depende de él, sino porque en este momento de incertidumbre tampoco puede permitirse el lujo de provocar una reacción brusca en los mercados financieros.

Bernankecalificó el ritmo de expansión económica de “moderado y desigual”, contemplando una “mejora débil” en el mercado laboral.La evolución del precio de la vivienda en las veinte mayores ciudades de Estados Unidos, mostró una revalorización de un 0,2% en diciembre, o de un 6,8% en comparación ese mismo mes de 2011.

Los tipos de interés se mantienen estancados entre el 0% y el 0,25% desde diciembre de 2008. Ahora bien, los recortes automáticos al presupuesto federal, conocidos como “secuestro”, que señalábamos anteriormente por un total de 85.000 millones de dólares, podrían motivar que el próximo día 27 de marzo, el Gobierno se quedase sin fondos, entrando en bancarrota, y dilatando la larga crisis que azota al mundo.

El presidente Obama ha bajado algo “el catastrofismo”, anunciando que lo que estápor llegar no es “el apocalipsis”. Dañará a individuos en particular y a la economía en general”, pudiendo suponer la destrucción de 750.000 empleos y ocasionando alrededor de un punto de caída del PIB del país.

El conflicto que, ya se arrastra desde hace muchos años,consiste en que los republicanos consideran que el gasto del Gobierno es excesivo,postulando mayores recortes, mientras que los demócratas persiguen una reforma fiscal para aumentar los ingresos del Estado a la que los conservadores se oponen.

JAPÓN:

La economía nipona continúa en recesión, ya que en los meses finales del pasado año 2012 se contrajo un 0,1% respecto al verano, enlazando tres trimestres en retroceso.

La caída anualizada se sitúa en el 0,4%, frente al descenso del 3,8% del trimestre anterior. Sólo el notable arranque en los primeros meses del año pasado, permitió a la economía japonesa alcanzar un crecimiento anual del 1,9% en el conjunto del año 2012.

Aun así, Tokio destacó signos de recuperación apoyada en el consumo interno y confió en la mejora de las exportaciones. La fuerte depreciación del Yen respeto a otras divisas persigue precisamente ese efecto, y ha llevado al G-7 (el grupo de las siete mayores economías más industrializadas) a emitir un comunicado para evitar una guerra de divisas.

El Gobernador del Banco Central de Japón, MasaakiShirakawa, insistió en las medidas adoptadas por la entidad emisora no persiguen modificar el tipo de cambio, sino superar de una vez la deflación (caída persistente de los precios)a corto plazo

EUROZONA:

Para muchos economistas, se están desoyendo las lecciones de la historia económica: se acometen a toda velocidad reformas y recortes con la esperanza de que la economía se recupere por si sola. Sin embargo, por ahora, ocurre todo lo contrario.

No hay lugar para, ni tan siquiera, un paquete de estímulos económicos que pueda contrarrestar los fuertes recortes. La eurozona ha caído en recesión económica desde finales de 2012, y ya llevamos tres trimestres consecutivos, con una disminución del 0,6% PIB desde el pasado mes de octubre almes de diciembre (la mayor desde el año 2009).

Las cuatro grandes economías de la región del euro,Alemania, Francia, Italia y España, se encuentran en recesión según la Oficina de Estadísticas Eurostat. Sin embargo, la caída trimestral solo es un poco menor, del 0,5%, si nos referimos a los Veintisiete socios de la UE. La Comisión solo admite que las cifras están “ligeramente por debajo” de las expectativas. No lo parece a la luz de sus últimas previsiones de otoño: Bruselas esperaba una caída del 0,2% para la zona euro y del 0,1% para Alemania en el trimestre, frente al 0,6% publicado para ambos.

Por otro lado, han surgido riesgos políticos que van a traer nuevos episodios de incertidumbre.Más de la mitad de los Veintisiete de la Unión Europea muestra caídas de su actividad económica.

Frente a los “difusos brotes verdes” (el BCE habla de un “contagio positivo” que no termina de aparecer fuera de los mercados financieros), dos de los tres países rescatados están sumidos en lo que ya puede llamarse con todo rigor una depresión profunda: Portugal se contrae a un ritmo cercano al 2% trimestral, y Grecia registra una caída anual del 6%. Se trata de cifras tremendamente preocupantes.

No obstante, si se ha suavizado el riesgo de ruptura del euro, tras el “espaldarazo verbal” del BCE en otoño pasado. Es preciso que Alemania deje de centrarse en reducir el déficit y genere más inflación y gasto, lo que debemos descartar hasta que se celebren sus próximas elecciones.

El FMI ya publicó en diciembre un informe demoledor en el que aseguraba que los ajustes en Europa son un fracaso porque no tienen en cuenta el verdadero impacto de la austeridad sobre el crecimiento, lo que técnicamente podemos denominarcomo efecto de los multiplicadores fiscales: si toda la eurozona aplica a la vez agresivos recortes, el resultado es una recesión y una trampa de deuda. Es evidente que Alemania y Bruselas no están de acuerdo.

Alemania impone una política de austeridad por encima de cualquier otra consideración, a todos los participantes de la eurozona, sin margen para aumentos en el consumo y en la inversión. De esta forma es imposible el necesario crecimiento a corto y medio plazo.

Es posible que a largo plazo la austeridad y la represión indiscriminada del gasto, den lugar a un crecimiento más sólido. Por el momento, esa situación “a más largo plazo” es una hipótesis que sólo sustenta, lo que en la teoría económica, llamamos “Modelo Clásico”. De ahí que Keynes pronunciase aquella famosa frase “a largo plazo todos muertos”.

En el caso de España, si uno de los aspectos esperanzadores es el aumento de las exportaciones, el frenazo de nuestros socios comunitarios puede anular el incipiente impulso motivado por ellas.

No hay inflación y el volumen de paro se encuentra en niveles récord, lo que amenaza de nuevo con esa temida amenaza de “mal difícilmente solucionable”, que es la deflación (Eurostat anunció que la inflación cerró febrero en el 1,8%, la menor cifra en más de dos años).La sobredosis de ajustes en la periferia, sin el acompañamiento de ningún tipo de estímulo económico en el centro, acerca a las economías del Sur de Europa a una situación dramática.

La cifra de paro en la Eurozona (el 11,9%) supone el máximo nivel alcanzado en la historia del euro. Esconde enormes diferencias, pleno empleo en Alemania y Austria, y tasas cercanas al 30% en Grecia y España. De esta forma, el continente europeo se está agrietando: Norte y Sur, acreedores y deudores, presentan cada vez más divergencias y complican así ver la luz al final del túnel.

El Banco Central Europeo no consigue que los efectos de su política monetaria expansiva, con tasas de interés próximas a cero, repercuta en economías como la de España e Italia, dónde sus empresas han de pagar para financiarse, nada menos que, casi un 10%, y la economía francesa continúa bajo el acecho.

La austeridad extrema, asociada a elevadas tasas de paro y a graves crisis como la incertidumbre asociada a los resultados electorales en Italia, debería hacer temer a las autoridades europeas. Sin embargo, no se vislumbra cambio alguno: se reclama a España que suba el IVA, que bajen aún más los salarios,…pero no se solicita con la misma energía más estímulos a aquellos que pueden permitírselo con Alemania a la cabeza.

Algunos analistas confían en un cambio de la política fiscal después de las elecciones alemanas. De nuevo parece que lo importante es “mantenerse en el sillón” antes que solucionar los problemas.

El incremento de precios en la eurozona se ha situado en el 1,8% (el objetivo es el 2%), pero no se espera a corto plazo una bajada del tipo de interés. La realidad es que, como decíamos,muchos opinan que habría que prepararse para una amenaza que inquieta: la deflación.

En contraste el Banco de Inglaterra ha declarado su disposición a fomentar el crecimiento (sin que abandone su objetivo de mantener los incrementos de precios por debajo del 2%). Esto significa que salvo que, en el hecho improbable, de que la inflación se desbocase, no van a tomar medidas que puedan ir contra el crecimiento económico.

Frente al tradicional dilema entre inflación y desempleo (crecimiento), la postura del Banco de Inglaterra no es una novedad, aunque sí que lo haya expresado públicamente de forma tan explícita.

ESPAÑA:

El Banco de España había estimado, para el cuarto trimestre del año 2012, una caída del PIB del 0,6%. El Instituto Nacional de Estadística (INE) lo fijó en el 0,7%, y este mismo instituto lo ha revisado posteriormente al 0,8%.

La variación del PIB en el conjunto del año 2012, tras las correcciones a la baja señaladas, se ha situado en un –1,4%, y Bruselas estima que la recesión durará aún tres trimestres más, hasta enlazar nueve, y que el PIB de este año 2013 volverá a bajar de nuevo un 1,4%.

La caída del PIB en el cuarto trimestre del año pasado se apoya básicamente en la disminución del consumo: un descenso que se produce sobre niveles de gasto ya bajos. Además con un nivel de ahorro muy menguado. Lo que significa, sencillamente, quemuchas familias tienen que racionar todo tipo de gastos para poder llegar a final de mes.

El propio INE ha señalado como causa, el que "la remuneración de los asalariados, principal recurso de los hogares, presenta un descenso del 8,5% frente al del 5,5% del trimestre anterior". Durante los últimos cuarenta años en la economía española no había ocurrido un descenso de tal calibre.Estamos analizando el resultado de una reforma laboral muy agresiva con una actividad económica en declive, todo ello unido al aumento espectacular del paro en España (a finales de 2012 se habían perdido más de 800.000 puestos de trabajo a tiempo completo en relación al año 2011).

Como es de esperar, los restantes componentes de la demanda interna o gasto interno también tuvieron un comportamiento ampliamente depresor: el consumo público (sueldos pagados a funcionarios y pagos realizados por las Administraciones al sector privado) bajo un 0,3% solamente durante el verano. La acumulación de ajustes durante el año 2012 (caídas del 4,1%) no tiene precedentes en toda la serie estadística.

Por si fuera poco, en los meses finales del año pasado, la inversión cayó aún más fuertemente (un -3,9%), en especial en bienes de equipo (-5,4%), lo que no presagia nada bueno para nuestro sector industrial.

Las bajadas de salarios en la economía española parece que llevan camino de convertirse en una regla. Según la Contabilidad Nacional, las remuneraciones salariales han caído durante el año 2012 un 8,5% (nunca antes había ocurrido), en contraste con el excedente de empresas que creció un 1,4%. Según la distribución funcional de la renta, las rentas empresariales superaron por primera vez a las salariales en el reparto de la riqueza respecto al PIB.

Y es que sin la opción para España de devaluar su propia moneda, se ha optado claramente por una devaluación interna: a menores salarios y mayor productividad, menores costes laborales unitarios. Competir en precios bajando los salarios, es la estrategia adoptada para tratar de conseguir ventaja internacional.

El Gobierno español tenía como objetivo para 2012 una rebaja de los costes laborales unitarios del 3,5% respecto al año anterior, y ha conseguido el 3,4%. “Hay signos de que en España los salarios se están volviendo más sensibles a la situación económica”, ha declarado la Comisión Europea celebrándolo a su manera, enrevesada y nada sensible.

Durante los años del boom inmobiliario, el PIB español creció a base de incorporar empleo, consiguientemente, con una productividad muy baja. La remuneración por asalariado aumentó en paralelo a la inflación, y aún más el margen empresarial. Como resultado, España perdió productividad respecto a sus socios europeos.

Un cualificado analista señala que: “el espectacular y brutal aumento del paro español corrige desde 2008 la desventaja en productividad por la simple vía de hacer algo menos con muchos menos (menos producción y muncho meno empleo). Durante el año 2012, la triple R (reforma laboral, recesión y recortes) volvió a acelerar la destrucción de empleo.El aumento habido en la productividad del trabajo ya ha compensado el retraso de los años del boom. Ahora bien, se trata de una productividad pasiva. Debemos lograr ganancias activas con organización del trabajo, con más uso de capital”.

La realidad, es que el descenso acumulado de los costes laborales unitarios desde el año 2009, es mayor que el que logró Alemania entre 2003 y 2007-el paradigma de la moderación salarial-, y esa tendencia ha vuelto a acelerarse y confirmarse durante el año pasado.

La fuerte caída de la demanda interna tuvo su efecto en las importaciones de bienes y servicios que han caído fuertemente, habiendo sido compensadas por el aumento obtenido en las exportaciones.

El hecho, es que la balanza de pagos española registró en diciembre pasado el menor déficit por cuenta corriente desde el inicio de la zona euro, en 1999. Según, el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz“el comportamiento ha sido excepcionalmente positivo, con una corrección del desequilibrio comercial del 71,6% respecto al año anterior. La tasa de cobertura (porcentaje de lasimportaciones que se paga las exportaciones) está por encima del 93%”.

Sin embargo, para la mayoría, debemos matizar ese optimismo: el incremento de la facturación por exportaciones en diciembre se debe, en gran medida al alza del precio de las mercancías. Sin el efecto de los precios, el avance anual se limita al 0,2%. Pero, sobre todo, porque el drástico recorte en el déficit comercial, es consecuencia en mayor medida del desplome de las importaciones.

Los servicios de estudios privados y los propios del Banco de España relacionan de forma directa el brusco descenso de las importaciones con la falta de demanda de una economía en contracción, lo que arroja alguna duda sobre lo que ocurrirá con el saldo exterior cuando ese consumo se recupere. “No es el único factor, ni el más importante”, según señaló García-Legaz, que ofreció otra explicación, más benevolente: “se está produciendo una sustitución de importaciones por productos hechos en España”. Quizá se trata de una explicación difícil de contrastar.

Por otro lado, las previsiones de la Comisión Europea, son un batacazo para la economía española, ya que han supuesto un jarro de agua fría para las posturas del Gobierno español frente a la crisis. Bruselas mantiene sus vaticinios sobre la evolución del PIB (más pesimistas que los del Ejecutivo español) y empeora los relativos al paro y a las cuentas públicas.

Según las autoridades comunitarias,“el déficit muestra una evolución preocupante a pesar de todos los esfuerzos, yel agujero fiscal no mejora”. Ahora bien, según Bruselas, España necesita más margen, menos apremios para cumplir sus objetivos de déficit porque la recesión es mucho más dura de lo esperado a ambos lados de los Pirineos. Por lo que, tanto Bruselas como Madrid, dan por hecho que España dispondrá de esa flexibilidad. Y que, no obstante, a pesar de ese margen, el Gobierno español no tiene más remedio que preparar nuevos ajustes.

La Comisión Europea estima caídas del PIB para todos los trimestres de este 2013. Serán al menos dos años y medio en recesión: sufriremos una caída del PIB más larga y más sostenida (aunque menos intensa) que en la primera fase de Gran Recesión

La tasa de paro ascenderá al 27% en 2013, todo ello conduce a Bruselas a solicitar al Ejecutivo español, aunque sin concretarlas, nuevas reformas: “quedan por delante varios desafíos que requieren una respuesta política amplia y una estrecha vigilancia”. Es decir, continuar por el camino reformista bajo la exigente tutela de la Comisión.

Esa circunstancia presiona al Gobierno español para que especifique que va a hacer durante el año 2014: algunas de sus principales subidas de impuestos eran, en teoría, temporales, y caducan este 2013; el recargo en el IRPF (que elevaba el tipo máximo del 45% al 52% en 2012 y 2013), el gravamen sobre el ahorro (del 19% al 21% en el mismo periodo) o con buena parte de los topes a las deducciones, que han permitido elevar la recaudación del impuesto de sociedades. Frente a ello, Bruselas deja tres opciones: prorrogar las subidas de impuestos que se anunciaron como temporales; nuevas subidas en el IVA; o profundizar en los recortes, con una nueva reforma de las pensiones más severa.

Por otro lado, según fuentes oficiales la deuda pública española batió récords durante el año 2012. En el primer año del Gobierno de Mariano Rajoy, el volumen de pasivo (según los criterios europeos) se disparó hasta los 882.300 millones de euros. Significa que aumentó en un solo ejercicio en 146.000 millones(400 millones de deuda más cada día).

Nunca en la historia económica de España la deuda de las Administraciones Públicas había aumentado tanto en un solo año. El incremento de 2012 deja pequeño incluso al de 2009, el año más negro de la etapa del presidente Rodríguez Zapatero. En cinco años, la deuda ha aumentado en 500.000 millones y se convierte en uno de los grandes lastres para la recuperación de la economía española.

MERCADOS:

A principios de este mes de marzo, tuvo lugar la recuperación de Wall Street respecto a su situación anterior a la Gran Recesión.Esta situación no ha tenido parangón en los parqués de referencia del Viejo Continente, salvo en el caso del Dax de Fráncfort, que se situó a un paso de volver a marcar los máximos que alcanzó en 2007, antes del estallido de la crisis financiera.

En el caso de la Bolsa española, el selectivo Ibex 35 está prácticamente en la mitad de puntos que marcó,en su récord histórico,hace seis años.Con el mercado todavía disfrutando con lo que serían los últimos coletazos del boom inmobiliario, el Ibex 35 llegó a los 15.945 puntos en noviembre de 2007. Sin embargo, en la actualidad está pugnando por rebasar los 8.500 enteros.

En las otras plazas de referencia del Viejo Continente, la Bolsa de Milán todavía está a un 64% de sus máximos de 2007;es esa la misma distancia que separa al parqué de Londres de sus récords históricos, y en el caso del parisino Cac 40, es del 38%.

Respecto al mercado de la vivienda, hay que señalar que se están empezando a encontrar buenas oportunidades de inversión en este sector. De media, los precios de la vivienda han bajado alrededor de un 30% desde principios de 2008. Sin decir que no vayan a seguir cayendo los precios, quizá en determinados segmentos –viviendas de alta calidad en centros de ciudades- puede que se haya alcanzado cierto suelo en los precios.

EMPRESAS:

El beneficio agregado de las mayores compañías, aquellas incluidas en el Ibex 35, fue el más bajo desde 2002. Si se amplía el análisis al conjunto de los grupos cotizados el balance es aún más devastador: los resultados conjuntos, debido al enorme lastre de Bankia, entran en números rojos por primera vez en la historia.

En concreto, las ganancias de las empresas del Ibex en 2012 fueron de 14.080 millones de euros, un 57,66% menos que en 2007. La facturación de estas compañías mejoró un 6,58%, mientras que el resultado de explotación (partida que recoge la evolución orgánica del negocio) cayó un 31,65%.

Las cuentas retroceden una década, y lo hacen fundamentalmente por dos razones. La primera es la exposición de los bancos al sector inmobiliario y las fuertes provisiones que han tenido que aplicar para cumplir con las dos modificaciones legislativas aprobadas por el Gobierno del PP durante el pasado año. El segundo factor tiene que ver con la gran debilidad del negocio doméstico de las compañías. Si no llega a ser por la aportación de las actividades exteriores el descalabro de las cuentas sería aún mayor. Latinoamérica, EE UU y Asia han actuado de sostén. Otro motivo de la debilidad hay que buscarlo en las dotaciones realizadas por las grandes constructoras para poner al día el valor de sus negocios e inversiones.

En el Ibex 35 hay siete compañías que cerraron el ejercicio 2012 en pérdidas. Destacan los números rojos de ArcelorMittal, ACS, FCC, Sacyr Vallehermoso e IAG.

jueves, 7 de febrero de 2013

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL A FEBRERO 2013: la corrupción agrava la desconfianza.


Cada día tienen mayor influencia en la marcha económica los estados de ánimo de los agentes en general. La confianza para los empresarios es determinante, ya que influye notablemente en sus decisiones de inversión y estrategias a medio y largo plazo. Pues bien, según un Barómetro Empresarial publicado, los empresarios españoles no confían en la evolución del entorno económico más inmediato, es decir, en la situación y evolución  la maltrecha economía española.

GLOBAL:

Mario Draghi, presidente del BCE, declaró en la reciente cumbre de Davos, "la percepción que tenemos es que el nivel de actividad va camino de estabilizarse a niveles muy bajos y esperamos que se produzca una recuperación a finales de año. Pero el camino está lleno de dudas porque todavía hoy el objetivo estratégico para la Eurozona este año es superar la fragmentación de los mercados financieros".
El anuncio de Draghi, el pasado 6 de septiembre, anunciando la disposición a conceder el respaldo a la Deuda Pública de Italia y España mediante el programa de compra de esos bonos a los Gobiernos que lo solicitaran formalmente, dio lugar a una manifiesta relajación de las tensiones financieras. Supuso además el respaldo a la viabilidad de la eurozona que se encontraba muy cuestionada, debido a la falta de decisiones realmente eficaces por parte de las instituciones europeas.
Igualmente, el alejamiento de la amenaza sobre la economía global derivada del “abismo fiscal” en Estados Unidos fue otro factor que calmó las tensiones del mercado financiero. También la disposición de los principales bancos centrales, liderados por la Reserva Federal estadounidense, adoptando decisiones poco frecuentes, ha cooperado muy favorablemente.
Estas favorables circunstancias han dado paso a una muy buena acogida en las subastas a los bonos soberanos de Italia y España, con una considerable presencia de inversores extranjeros. Ahora bien, con todo, lo más positivo ha sido la buena acogida a los valores privados: algunas de las más importantes empresas españolas más internacionaladas han logrado, incluso, precios más favorables que los propios bonos emitidos por el  Tesoro Público.
Ahora bien, la economía real continúa estancada. Es necesario para retornar al crecimiento económico, que la generación de rentas permita sustentar el crecimiento de los beneficios empresariales y, desde luego, la recaudación impositiva de los Gobiernos. Las previsiones de crecimiento de la economía mundial para el conjunto del año no amparan precisamente la euforia financiera. La más reciente, del FMI, señala que la economía mundial crecerá un 3,5% en 2013, apenas tres décimas más que en 2012.
Un año más, la esperanza se mantiene en las economías emergentes: solo China será responsable del 40% del crecimiento económico mundial. Los estímulos decididos por el nuevo Gobierno japonés también forman parte de esa renovada, aunque tímida expansión global. Sin embargo, poco podemos esperar de la región del euro, que depende del renovado dogma de las autoridades alemanas relativo a la extrema austeridad presupuestaria, con sus efectos sumamente contractivos. Ello sin tener en cuenta las lentas y confusas decisiones adoptadas.
El FMI retrasa la recuperación en la eurozona desde la recesión actual y la califica de frágil. En todo caso, totalmente dependiente de las amenazas de inestabilidad bancaria y de los sustos en la prima de riesgo.

ESTADOS UNIDOS:

La primera economía mundial sufrió en el último trimestre del año pasado un brusco frenazo. Por primera vez en los últimos tres años y medio, Estados Unidos ha vuelto a registrar una leve contracción económica (crecimiento negativo del 0,1 por ciento Producto Interior Bruto) según los datos facilitados por el Departamento de Comercio. No obstante, durante todo el año 2012 la economía estadounidense creció a una tasa de aumento del 2,2 por ciento (cuatro décimas más que en 2011).
Algún analista apunta que “el PIB cayó un 0,1 por ciento en el cuarto trimestre, tras haber subido un 3,1 por ciento en el anterior”, y señala a los dos factores que contribuyeron a un importante crecimiento económico entre julio y septiembre del año pasado (los gastos de defensa y los inventarios que retrocedieron durante el cuarto trimestre del año pasado).
La importante corrección del crecimiento (casi 2,6puntos porcentuales) es consecuencia, entre otras cosas, del fuerte recorte del gasto federal habido durante el último trimestre de 2012 (la mayor caída desde 1973), ya que el gasto en todos los niveles de gobierno se redujo en un 6,6 por ciento.
Un hecho que prueba que, a corto plazo, la reducción de presupuestos podría hacer mella directa en el crecimiento estadounidense.      .
Sin embargo, si echamos un vistazo a la radiografía económica del país durante los meses de octubre y diciembre, los pilares que sostienen la recuperación a este lado del Atlántico confirmaron su solidez.
El gasto del consumidor mejoró un 2,2 por ciento, desde el 1,6 por ciento anterior, mientras que el crecimiento de la inversión residencial se disparó un 15,3 por ciento, un síntoma que prueba que el sector inmobiliario vuelve a recobrar algo de fuerza.
Dentro del sector privado, la inversión empresarial repuntó un 8,4 por ciento después de haber caído un 1,8 por ciento en el tercer trimestre, y sólo las exportaciones decepcionaron al caer un 5,7 por ciento en su tasa anualizada.

JAPÓN:

El Fondo Monetario Internacional (FMI) mientras le pide al Reino Unido menos austeridad y un replanteamiento de su política fiscal, a Japón le advierte sobre los nuevos estímulos económicos que están aplicando sus autoridades, apercibiéndole que “conlleva riesgos importantes”. Añade que “la recuperación de la economía japonesa provocada por los estímulos podría ser de corta duración, y las perspectivas de crecimiento de la consiguiente deuda pública podrían ser significativamente peores”.
Los estímulos fiscales en Japón ya se han aplicado reiteradamente durante su ya larga crisis, impulsando el crecimiento económico temporalmente.
Los estímulos monetarios han conseguido que se deprecie el Yen –algo fundamental para incentivar sus exportaciones- pero para el FMI las repercusiones de estas medidas para el crédito y la inflación no están claras.

CHINA:

El Gobierno ha comunicado un plan para tratar de reducir las tremendas desigualdades sociales que existen en el país: aumentará el salario mínimo y gravará más a las empresas estatales para recaudar fondos para financiar la Seguridad Social. El salario mínimo deberá situarse en el 40% del salario medio urbano en la mayor parte de China para el año 2015.
Las medidas anunciadas responden a la creciente preocupación por el fuerte descontento ciudadano con la corrupción oficial, los excesos del partido, y las grandes disparidades sociales.
El coeficiente de Gini (mide las disparidades en la distribución de la renta, en una escala de 0 a 1, de forma que 1 es la mayor igualdad) fue del 0,474 en 2012 (los analistas consideran que por encima del 0,4 existe un potencial peligro de aumento de la conflictividad social).
 “La brecha entre las zonas urbanas y las rurales y la diferencia de ingresos entre ciudadanos es relativamente grande, estos están distribuidos irregularmente, hay problemas obvios de ingresos no claros e ilegales, y algunos grupos viven en condiciones difíciles”, señala el documento publicado por el Consejo de Estado de China.
El plan no solo contempla más gasto social, sino también reformas estructurales: una de las principales medidas adoptadas exige a las empresas estatales para 2015 un incremento del 5% en el porcentaje de los beneficios que deben aportar al Gobierno. Se trata de un paso crucial para financiar el desarrollo de los sistemas de pensiones y seguridad social, sin los cuales las familias se resisten a consumir para disponer de ahorros con los que hacer frente a la vejez o a problemas de salud. Además, los aumentos de sueldo de los altos ejecutivos en las compañías estatales deberán ser inferiores a los de los empleados.
Con el incremento del salario mínimo el Gobierno pretende conseguir la necesaria transformación del modelo económico ligándolo más al consumo interno y menos a la inversión y las exportaciones. El plan promete más gasto en sanidad y educación, y crear más oportunidades para que los trabajadores emigrantes de las zonas rurales transfieran su residencia legal a las ciudades, donde los sueldos y los servicios sociales son mejores.
La mayoría de analistas considera que incrementar los ingresos de la población rural no solo es necesario para mantener la estabilidad social, sino también para impulsar el consumo y garantizar un crecimiento económico continuado a largo plazo.

EUROZONA:

Según los cálculos provisionales de la Oficina Federal de Estadística alemana, el país ha comenzado a pagar la factura de su imposición de austeridad extrema. Aunque el contagio ya se venía apreciando, hasta ahora, la economía germana había sido capaz de mantener un tenue crecimiento pese a la entrada en recesión de la zona euro. Y es que en el último trimestre de 2012, Alemania ha sufrido cierta caída de su Producto Interior Bruto (PIB).
La primera economía europea creció, durante el año recién terminado, sólo el 0,7%. Con ello, en el cuarto trimestre habría retrocedido hasta un 0,5% respecto al trimestre anterior. Es la mayor caída de la actividad económica alemana desde el fin de la Gran Recesión, en 2009.
La caída ha resultado ser más intensa de lo que esperaban la mayoría de analistas. No obstante, se espera que Alemania salga de la recesión, ya que los indicadores de confianza de los empresarios alemanes han mejorado, anticipando de esta forma que probablemente el PIB alemán se recupere algo en el comienzo de este año 2013.
Durante los ejercicios 2010 y 2011, el PIB alemán aumentó un 4,2% y un 3%, respectivamente (en el año 2009 disminuyó un 5%). En la actualidad a la recesión económica que sufre la eurozona (absorbe el 40% de las exportaciones alemanas), se ha unido la suave ralentización de China, India y Brasil.
El Bundesbank (Banco Central de Alemania) ha corregido a la baja sus previsiones para este año 2013, anunciando que el PIB crecerá un 0,4% en lugar del 1,6% que habían calculado en estudios anteriores. El Instituto Macroeconómico IMK, próximo a los sindicatos, es más optimista y espera por su parte un crecimiento del 0,8%.
Sin duda, dado que el verdadero motor económico de Alemania son sus exportaciones, esa es la causa del enfriamiento: en el año 2012 crecieron un 4,1% (un poco más de la mitad de lo que lo hicieron en 2012).
En el pasado mes de noviembre, las exportaciones de bienes y servicios germanos se redujeron un 3,4% respecto al mes anterior (el peor registro en más de un año). La disminución de la demanda de productos “Made in Germany”, motivó que muchas empresas alemanas revisaran sus compras, reduciendo parte de sus gastos: la inversión en maquinaria y equipos cayó, nada menos que, un 4,4% respecto a 2012, (el primer retroceso habido desde el año 2009).
Sin embargo, aunque débilmente, el año pasado creció el consumo interno un 0,8% respecto al año anterior. Las cifras laborales siguen siendo excelentes, aunque el mercado laboral ya está perdiendo oxígeno. La tasa de paro ha aumentado hasta el 6,9% y se espera que supere el 7% este año. Alemania ya ha intensificado su programa de subvenciones públicas a los empleados que vean reducidas sus jornadas laborales. El sistema evita despidos y el aumento del número de parados. El llamado “kurzarbeit” (reducción temporal de jornada) se incrementa desde el verano pasado, llegando a afectar en noviembre a 88.000 trabajadores. Tanto la patronal como los sindicatos alemanes defienden que este método detuvo la sangría de empleos durante la recesión de hace cuatro años.
La estabilidad del mercado laboral y el moderado aumento de los salarios hace que los alemanes sigan dispuestos a consumir. A mediados de 2012, los salarios reales en Alemania habían crecido un 1% respecto al año anterior. Así y todo, nadie espera que una población tan dada al ahorro se ponga a gastar dinero alegremente mientras acecha la crisis que está hundiendo a sus socios.
Por otro lado, Alemania ha terminado 2012 con un superávit en sus cuentas públicas equivalente al 0,1% de su PIB (es el primero en cinco años y el tercero desde la unificación en 1990). La economía alemana se está beneficiando del gran número de personas con trabajo (se encuentra en su máximo histórico de 41,5 millones de personas).
La realidad, es que Alemania se endeuda a costes mínimos gracias a la crisis de sus socios: los bonos alemanes son el valor refugio europeo en la crisis de la deuda soberana que afecta a los periféricos. Así se pasó de un déficit del 4,1% en 2010 al 0,8% en 2011, y al superávit en 2012.
Ante el suficiente margen de maniobra que le otorga su ventajosa situación presupuestaria, muchos economistas postulan que Alemania debería estimular su crecimiento.
En otro orden, once Estados de la Unión Europea (suponen las dos terceras partes del PIB de la UE) se han puesto de acuerdo para avanzar hacia la adopción de la tasa Tobin. Se trata de un impuesto sobre las operaciones financieras con un doble objetivo: recaudar recursos suficientes como para que los responsables de esta crisis compensen el daño que provocaron en las arcas públicas y, por otro lado, tratar de desincentivar unas prácticas que aportan poco a la economía real y que han dejado a tantos países en una crisis tan profunda.
Tras vencer las resistencias de Gobiernos como el británico y el polaco, los ministros de Finanzas de la UE han dado el visto bueno a una medida que, según los cálculos del Instituto Alemán para la Investigación Económica, podría recaudar alrededor de 37.000 millones de euros al año en los 11 países que se han decidido a adoptarla (España, Alemania, Francia, Italia, Portugal, Bélgica, Austria, Grecia, Estonia, Eslovenia, y Eslovaquia).
Después de que el Consejo Económico y Financiero de la UE impulsara la tasa Tobin a través de la cooperación reforzada (un mecanismo ideado para avanzar en decisiones en las que no existe consenso en los Veintisiete), ahora la Comisión Europea tendrá que presentar su propuesta para que sea aprobada por los Estados miembros. Bruselas ya cuantificó en 2011 los porcentajes del gravamen: 0,1% para la compraventa de acciones y bonos, y 0,01% para los productos derivados. No obstante son los Gobiernos los que tienen la última palabra. Esta tasa no se aplicaría a los pequeños inversores.
Bruselas confía en que el impuesto entre en vigor este año o el próximo, pero algunos observadores recelan de que, efectivamente, vaya aplicarse.
En todo caso, quedan muchos detalles por definir: ¿qué efectos tendrá el que sólo se aplique en una parte de la UE? ¿A qué se van a destinar los fondos recaudados? ¿Irán directamente a Bruselas, como reclama la Comisión, o a cubrir los déficit de los presupuestos nacionales, según desean los Estados miembros?

ESPAÑA:

Según el FMI, 2013 será peor que el año 2012. España seguirá a la cola de la recuperación entre las economías avanzadas (sólo Grecia está peor que España).
Señala el Fondo, que el Producto Interior Bruto (PIB) de España se contraerá este año un 1,5% (en octubre auguraba una caída del 1,4%). Y según ha señalado el Banco de España, el 2012 se ha cerrado con un retroceso del  1,3% (supone el triple de lo esperado por el Gobierno, que insiste en mantener una caída del 0,5%).
La comparación con el resto del mundo no es buena: el PIB español se queda muy lejos del 3,5% que se prevé para la economía internacional en 2013 y del 1,4% proyectado para los países ricos.
Ahora bien hay coincidencia entre los economistas del FMI y del Gobierno, al estimar que el crecimiento en España volverá en el año 2014. Ahora bien, a un ritmo muy leve, que según el FMI será un 0.8% de aumento del PIB.
En un contexto de clara insuficiencia de demanda en la economía española, las familias, en especial las perceptoras de rentas bajas, están sufriendo las peores consecuencias de la crisis. El comportamiento del mercado de trabajo es suficientemente explícito al respecto. España no solo sufre la tasa de paro más elevada de todas las economías desarrolladas, sino que también es una de las que tiene peores perspectivas para el conjunto del año en curso.
El empleo seguirá destruyéndose, y no será fácil que la tasa correspondiente baje del 27%, donde podría situarse en marzo de este año. Ocurre además que la familia media española mantiene un muy elevado nivel de endeudamiento, mayoritariamente amparado en hipotecas sobre viviendas cuyo valor no deja de descender.
Todo ello explica suficientemente el fuerte desplome del consumo privado en España. El último dato conocido de ventas del comercio minorista, el correspondiente a diciembre, es demoledor. Han caído un 10,7% lo que, sin duda, viene a completar el conjunto de señales indicativas de esa muy difícil situación, agravada en los últimos meses del pasado año.
La fuerte caída del consumo privado es la variable que más ha contribuido a esa sustancial disminución del PIB en el último trimestre de 2012.
El importante descenso de la renta disponible de la familia media española, le está obligando a utilizar ahorro del pasado para sufragar el consumo básico. Así se observa en el descenso de la riqueza financiera de las familias, las ventas de activos financieros y el descenso de los depósitos bancarios.
Se ha reducido el endeudamiento familiar, pero se mantiene en cotas muy altas (equivalente al 123% de la renta disponible) y, además, en demasiados hogares ya no trabaja ningún miembro de la unidad familiar.
La fuerte reducción del consumo privado alcanza a la alimentación. En realidad, todas las empresas dependientes del consumo privado hace tiempo que revisan a la baja sus previsiones de ingresos y beneficios. Los bancos incluidos, lo que precisamente no favorece la normalización de la actividad crediticia.
Está desafortunadamente claro que la caída de la inversión, los cierres  empresariales, y los últimos descensos de las exportaciones a los demás países de la UE, motivan que no consigamos acerquemos a corto plazo a ese nivel de crecimiento del PIB (alrededor de un 2%) que se precisa para volver a crear empleo.
Por todo ello, para corregir esta dramática situación no sólo es preciso prolongar los plazos de cumplimiento en la reducción de déficit público español, sino también exigir a los más poderosos la puesta en práctica de políticas de estímulo de sus demandas.
Sin duda, lo más grave en España son los volúmenes de desempleo que se están alcanzando. Según la Encuesta de Población Activa (EPA)  del INE nos quedamos a la puerta de la cifra de 6 millones de personas. Sin duda en el primer trimestre de este 2013 la sobrepasaremos.
Lo que sí rebasamos ya hace unos cuantos trimestres es el máximo histórico de la tasa de paro de la Encuesta de Población Activa (EPA), que mantiene su tendencia al alza y alcanzó el 26% en el último trimestre del año pasado.
Hacer previsiones sobre el comportamiento del empleo a corto plazo, sobre la evolución de la emigración o de la tasa de actividad es bastante difícil, ya que dependerá de la evolución del paro.
Para 2013 se parte de las hipótesis de que la población en edad de trabajar (población con 16 y más años) continúe acelerando ligeramente su ritmo de descenso y que la tasa de actividad se estabilice (número de activos por cada 100 personas en edad de trabajar).
La otra variable es el empleo, que viene determinado por la evolución del PIB y por la productividad aparente del factor trabajo. Las previsiones apuntan a que el PIB siga cayendo hasta el tercer trimestre de 2013 y que la productividad se desacelere, lo que daría lugar a caídas del empleo durante todo el año, aunque a un ritmo decreciente. El resultado de todo ello en términos de paro es que, corregido de estacionalidad, siga aumentando en los dos primeros trimestres del año y se estabilice después a una tasa del 26,7% de la población activa, es decir, algo por encima de los seis millones de personas. Desde luego, un panorama nada alentador.
A estas alturas desde la última reforma laboral, podemos afirmar que ninguna creará empleo en plena recesión, pero teóricamente debería frenar la caída del empleo, produciendo el ajuste por los salarios (este es el argumento que esgrimen sus defensores). Pues bien, casi 12 meses después, no se ha logrado ese objetivo: la tasa de paro ha pasado del 22,8% al 26%. Incluso cuando se compara lo sucedido durante el último año con lo que pasó en 2009, otro año nefasto para el empleo, se observa que el desplome se ha acelerado. Y esto sucede en un mercado laboral dónde no ha dejado de caer el empleo en los últimos cinco años.
La reforma laboral acometida tenía por misión corregir la pérdida de empleos que se produce cuando entramos en una crisis económica. Se facilitó a las empresas bajadas de sueldo unilaterales, traslados o reducciones de jornada. Se pretendía que esa, la llamada flexibilidad interna, fuera la primera opción ante los problemas económicos. Pero en la misma ley se facilitó y abarató el despido. La gran mayoría de analistas señala que “este tipo de reformas deben hacerse en épocas de crecimiento, que es cuando se crea empleo”.
En el lado positivo de estos últimos meses, hay que citar que la Balanza por Cuenta Corriente (el saldo de las operaciones de bienes, servicios y transferencias entre España y el resto del mundo) registró en noviembre un superávit de 1.777,4 millones de euros, el mayor desde 1990, cuando arranca la serie estadística difundida por el Banco de España. Los datos consolidan al sector exterior como el mejor impulsor de la economía española.
El buen comportamiento de la balanza de pagos de noviembre está relacionado con la reducción del déficit comercial (exportaciones de bienes menos importaciones de bienes), que se situó en noviembre en 776,1 millones de euros, uno de los mejores de la serie estadística. Y eso a pesar de que las exportaciones sufrieron en noviembre un frenazo por el agravamiento de la recesión en el corazón de Europa. Este dato revela la gran dependencia española de los países del entorno europeo.
También hay que tener en cuenta que las importaciones siguen a la baja por la continua pérdida de poder adquisitivo de la economía española. Además, este capítulo está afectado por el alto importe de la factura energética con el exterior por el constante aumento del precio de los combustibles (petróleo y gas). “La disminución del déficit comercial se concentró en su componente no energético, cuyo saldo volvió a ser positivo, mientras que el déficit energético siguió ampliándose”, ha señalado el Banco de España en un comunicado.
El superávit de la balanza de servicios, impulsado sobre todo por el sector turístico, sirvió para apuntalar la cifra positiva de la balanza de pagos de España en noviembre. Otro de los capítulos que explican el buen dato de noviembre es el saldo de las transferencias corrientes, que arrojó un saldo de 1.902 millones de euros, el segundo mayor de la estadística del Banco de España.
A pesar de que noviembre fue un buen mes para el sector exterior no compensa el déficit acumulado durante los primeros once meses del año pasado. El déficit por cuenta corriente ascendió hasta los 13.132 millones de euros, un 60% menor que el registrado el año precedente.
La cuenta financiera volvió a arrojar en noviembre datos positivos por tercer mes consecutivo tras despejarse en septiembre las dudas sobre la supervivencia del euro. Durante buena parte del año los inversores extranjeros huyeron de España, pero como hemos comentado anteriormente, desde que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, despejó las dudas sobre la moneda única a final del verano pasado, los inversores internacionales regresaron a la economía española. Esto se tradujo en la entrada neta de 13.177 millones de euros a los mercados y bolsas españolas en noviembre. No obstante, esta vuelta de los inversores aún no compensa la importante fuga neta de capitales durante los primeros once meses de 2012, que asciende a 197.897 millones, cinco veces más que el año pasado, lo que revela las dificultades de financiación de la economía española.
A pesar de ello, se aprecia una ligera mejoría en los últimos meses. Los inversores extranjeros inyectaron en España 20.865 millones de euros en noviembre, sobre todo a través de la compra de acciones y la adquisición de deuda, tanto pública como privada. Frente a esto, sacaron 16.725 millones en préstamos, depósitos y operaciones temporales como cesión de activos.
Otra buena noticia, es que los bancos españoles quieren devolver el dinero de los préstamos del BCE  incluso antes de tiempo, ya que necesitan poner de manifiesto en los mercados su “mala salud de hierro”.
Para los analistas, el hecho de que la banca española que ha sido objeto del rescate europeo y de un zarandeo continuo en los mercados, tenga esa disposición a devolver las deudas, es una excelente señal. Se trata de una muestra de confianza o vuelta a una relativa normalidad.
Aunque también podría interpretarse como un empeño por quedar bien. Los principales bancos españoles se apresuran a mandar mensajes al mercado: Banco Popular (que se ha visto obligado a ampliar capital recientemente) adelantó ayer que devolverá 1.300 millones de los 17.000 que pidió al BCE en las dos subastas. Sabadell y Bankinter han asegurado que reintegrarán cifras similares, y BBVA tiene previsto reembolsar entre enero y febrero una parte sustancial de los 22.000 millones que solicitó.
Una muy buena noticia, es que según las estadísticas del Eurosistema, la apelación de las entidades españolas al auxilio del BCE registró un descenso notable. De diciembre a noviembre, el nivel de deuda de la banca española con el emisor del euro bajó un 8%, para quedarse en 313.109 millones, el nivel más bajo desde mayo pasado.
El sector financiero español necesita aún una porción muy notable del enorme volumen de liquidez  (1,1 billones de euros) con el que el BCE inundó a la banca de los Diecisiete para evitar el colapso financiero. Pero también este trozo de la tarta es ahora menor (pasa del 38,5% al 35,4% del crédito neto), un indicador de que sus necesidades no son tan acuciantes como antes. Y de que  la reestructuración de la banca (menos negocio, menos oficinas, menos empleados) está cogiendo ritmo.
Además, las entidades nacionalizadas recibieron al cierre de 2012 casi 39.500 millones del fondo de rescate europeo, inyección que contabiliza como deuda pública española al estar garantizada su devolución por el fondo estatal de reestructuración bancaria, el FROB. Su traducción en liquidez no es inmediata: lo que reciben son títulos de deuda emitida por el fondo de rescate que le pueden servir como garantía ante el BCE para pedir más crédito.
El préstamo neto del Eurosistema se mantiene en niveles similares al de meses precedentes (884.094 millones).
Las entidades nacionalizadas también traspasaron activos por 37.000 millones al “banco malo” SAREB (Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria)  en diciembre (85.000 inmuebles y 270.000 hipotecas).
Las cuatro entidades nacionalizadas (lo que se denomina Grupo 1), Bankia, Catalunya banc, Novagalicia y Banco de Valencia, está negociando recibir comisiones de hasta el 6% por vender y financiar los activos que han traspasado a la SAREB, ya que serán los bancos los que sigan comercializando los activos traspasados.

MERCADOS:

Los inversores en Bolsa esperaban con atención el dato del PIB del cuarto trimestre de Estados Unidos que finalmente sentó muy a las Bolsas. Además los graves escándalos de corrupción política motivaron de nuevo sobresaltos en la Prima de Riesgo española, lo que igualmente afectó a la cotización del Ibex.
Además el euro aceleró la carrera alcista que mantiene con el dólar una vez que se conoció el dato del PIB estadounidense anteriormente citado. Hasta el punto de que, por primera vez en los últimos trece meses, un euro se intercambió por 1,35 dólares.

Pero el cruce entre ambas divisas se amplió más una vez que la Reserva Federal (Fed) confirmase que la actividad económica estadounidense "se había detenido en los últimos meses" y se mostrase dispuesta a continuar su política monetaria expansiva. La intención de la Fed de seguir con su plan de compra de bonos y de mantener los tipos bajos (entre el 0 y 0,25%) llevaron al euro a los 1,3587 dólares, el nivel más alto que no tocaba desde noviembre de 2011.
El euro se ha apreciado más de un 12% desde los mínimos que marcó a mediados de junio. En aquel momento, de auge de la crisis de deuda de los países periféricos, solo se necesitaban 1,2 dólares para comprar un euro. El peligro, según apuntan muchos analistas, es que la fortaleza del euro continúe hasta representar un freno real para la competitividad que han ganado las exportaciones de los países euro en los últimos meses, entre ellos España.
Por otro lado, el precio de la vivienda libre en España terminó 2012 en 1.531 euros por metro cuadrado, un 10% menos que el año anterior, de acuerdo al estudio hecho público por el Ministerio de Fomento. Estas cifras devuelven al sector a los niveles registrados en el segundo trimestre de 2004. Desde los 2.101 euros que llegó a costar el metro cuadrado cuando la burbuja inmobiliaria llegó a su tope, durante el primer trimestre de 2008, la vivienda se ha depreciado un 27,1%.

EMPRESAS:

El Santander en el año 2000 gano 2.258 millones y en el año recién acabado, 2.205 millones. En medio del ciclo, pasó por la exuberancia como tantas entidades en la burbuja inmobiliaria, aunque el Santander sigue en pie para contarlo. El punto álgido de esta borrachera fue junio de 2008, cuando el presidente, Emilio Botín, declaró: “El Santander aspira a ganar más de 10.000 millones en 2008”. La entidad acababa de lograr 9.060 millones, un podio desde el que se veía todo al alcance de la mano.
Pero llegó el hundimiento de Lehman Brothers, tres meses después de aquellas declaraciones, y el capitalismo se puso al borde del precipicio. Desde entonces los resultados del Santander no han dejado de caer. El diagnóstico del presidente del Santander (“la crisis es como la fiebre de los niños, que empieza muy fuerte y luego se baja”), no fue acertado.
Botín ha anunciado que la entidad ganó en 2012 un 59% menos, tras dotar 18.800 millones a provisiones. De ellos, 6.100 millones fueron a cubrir todo el riesgo inmobiliario y los dos reales decretos del Gobierno del PP.
Botín ha augurado: “en 2012 el beneficio ha marcado un punto de inflexión. Este año veremos un fuerte aumento, una vez terminados los saneamientos especiales”. No obstante, en 2013 el Santander aún tendrá que destinar 800 millones al banco malo, el Sareb.
El banco ha anunciado que devolverá 24.000 millones pedidos al BCE y se quedará con 11.000 más por si acaso.

sábado, 12 de enero de 2013

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL ENERO 2013


Es muy rentable partir de unas malas previsiones para sorprender positivamente con cualquier mejora que se tenga sobre esas expectativas tan negativas. ¿Será ese el final del año 21013que acabamos de comenzar?
Por ahora los riesgos y las amenazas que se plantean son de tal magnitud que no es posible esperar un final precisamente optimista para este quinto año de crisis, que como mejor podemos catalogarlo es de persistencia de la incertidumbre.

GLOBAL:

La región del euro ha vuelto a entrar en recesión a finales de 2012; la amenaza del “abismo fiscal” en Estados Unidos ha frenado la producción durante los últimos los últimos meses de año acabado; y China e India han registrado un crecimiento menos intenso de lo previsto.
Es muy ilustrativo el pronóstico de la agencia de calificación Fitch:  “esperamos un crecimiento global débil en 2013, en particular entre las principales economías desarrolladas —EE UU, Eurozona, Japón y Reino Unido—, que con toda probabilidad registrarán solo una mejora marginal del crecimiento interanual, dado que continúa la débil recuperación de la crisis de 2008”.
Hay consenso respecto al hecho de que la primera parte de 2013 se de prácticamente por perdida mientras persistan las incertidumbres, y los mercados estarán más preocupados por el temor a un escenario más oscuro. Ahora bien, durante la segunda mitad del año, el ocaso actual podría derivar en un panorama más despejado.
La Reserva Federal estadounidense ha anunciado el mantenimiento de bajos tipos de interés hasta que el paro baje al 6,5% (7,7% en el pasado noviembre). Como veremos, en este momento, se ha conseguido despejar –al menos durante dos meses- el temido abismo fiscal, por lo que, de momento,  Europa vuelve a mostrarse a corto plazo como la amenaza para la economía mundial.
Aunque las probabilidades de una apocalíptica quiebra de la eurozona son más remotas, las  políticas aplicadas en la eurozona están haciendo que sean las grandes economías del corazón del euro, como Francia o Alemania, las que converjan hacia la recesión en la que se encuentra la periferia y solo los más optimistas calculan un crecimiento positivo en la región en 2013 (algunos analistas esperan, durante este primer trimestre, una nueva bajada de los tipos de interés por el BCE desde el 0,75% actual).
Pese a los grandilocuentes anuncios, no se han concretado medidas hacia la unión bancaria y, muchos menos, hacia la unión fiscal, por lo que se mantiene la desconfianza ya que no existe una hoja de ruta que nos conduzca a tan importantes metas.
Por otro lado, la economía de Japón, después de más de dos décadas sufriendo una espiral de deflación, crisis bancaria y recesión, no preocupa por su incidencia en la economía global. En contraste,  todos las observadores  miran a China, ya que se mantienen los temores a una posible caída del ritmo de crecimiento del PIB de ese país (para este nuevo año se espera un crecimiento del 7,5%, frente al 9,3% del año 2011). Por esa razón, muchas analistas esperan un nuevo aumento de las inversiones públicas en infraestructuras.
No menos importante, es la pregunta respecto a la posible recuperación de los créditos al sector privado. Cosa que, pese a los enormes estímulos monetarios  habidos, no ha ocurrido.

ESTADOS UNIDOS:

Momentáneamente se ha detenido, durante dos meses, el abismo fiscal. Pero la primera subida, en veinte años, de los impuestos a los ricos, no soluciona los problemas del déficit público y los desequilibrios estructurales de la economía estadounidense. Desafortunadamente, en pocas semanas más, se materializaran las amenazas para la estabilidad económica mundial.
Ha quedado clara la imposibilidad de una decisión conjunta de demócratas y republicanos, por lo que, más pronto que tarde, tendrán que enfrentarse a unas negociaciones mucho más complicadas para evitar lo que algunos ya llaman “súper abismo fiscal”.
El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, ya ha firmado una orden para la extensión provisional del techo de deuda de EE UU, que necesitará ya la aprobación del Congreso estadounidense cuando alcance su tope definitivo dentro de, aproximadamente, dos meses. Los republicanos no van a conceder esa extensión sin la condición de fuertes recortes del gasto público, lo que puede poner al país, de nuevo, en el borde de la suspensión de pagos.
En dos meses también entrarán en vigor de forma automática los recortes de gastos, en torno a los 110.000 millones de dólares, que según lo acordado se ha pospuesto por ese periodo.
Los demócratas no quieren esos recortes, ya que afectaría a gastos esenciales, como el seguro de desempleo o las subvenciones al Medicare (el programa de asistencia sanitaria a los pensionistas). Y los republicanos tampoco los desean, pero por razones muy distintas (la mitad de esos recortes se aplicaría al presupuesto militar del Pentágono).
Obama se ha comprometido con los demócratas (en cuya ala izquierda existe cierta frustración por las concesiones realizadas a los republicanos), a seguir subiendo los impuestos a los estadounidenses de más elevados ingresos: “las reducciones de gastos tienen que ir mano a mano con nuevas reformas de nuestros tipos impositivos para que las grandes corporaciones y los individuos más ricos no se aprovechen de ventajas y deducciones que no están al alcance de la gran mayoría de los norteamericanos”
El nuevo Congreso elegido –con una presencia del Tea Party más reducida- será más moderado, pero no lo suficiente como para esperar un cambio significativo. Los ultraconservadores siguen teniendo un peso enorme en el Partido Republicano, por lo que sólo pueden esperarse compromisos parciales que eviten grandes traumas inmediatos a la economía, pero no el problema fundamental de un déficit y una deuda insostenibles.
El acuerdo logrado, que aumenta la presión fiscal (tanto para las rentas salariales como para las procedentes de inversiones) a los ingresos superiores a los 400.000 dólares anuales, representa una aportación suplementaria a las arcas del Estado de más de 600.000 millones de dólares en una década. Cantidad estimable, pero ridícula comparada con los 4 billones de dólares en que crecerá el déficit en ese mismo periodo, según la Oficina de Presupuesto del Congreso.
Algunos demócratas se quejan de que debería haber bajado la barrera de cotización para conseguir aumentar la recaudación. Pero incluso aunque el límite se hubiera establecido en los 250.000 dólares, como quería el presidente Obama, los ingresos en la década sólo habrían ascendido a los 800.000 millones de dólares, aún lejos del déficit previsto.
Mayores impuestos a las corporaciones y a los ricos, como pide el presidente, puede ayudar, indudablemente, y tendrán que formar parte de cualquier arreglo. Pero será difícil una solución definitiva sin concesiones también importantes de parte de los demócratas para la reforma del estado del bienestar.
La deuda pública equivale a alrededor del 90% del PIB estadounidense. Obama lo ha reconocido, al afirmar: “creo que vamos a tener que encontrar medios para reformar Medicare sin perjudicar a nuestros pensionistas, y creo que hay gastos públicos innecesarios que vamos a tener que eliminar”.
Parte de esos gastos en los que piensa el presidente están en el presupuesto militar, que no ha sido tocado en décadas y que ahora disfruta aún del suplemento para dos guerras que han acabado o están a punto de acabar.

CHINA:

Algo está cambiando en el panorama laboral chino. Resulta que en la provincia de Jiangsu, los trabajadores se han plantado y han bloqueado la entrada a la fábrica que una importante empresa industrial española tiene allí. Frente al fracaso de las negociaciones entre patronal y trabajadores, el ambiente “caldeado” llevó a los responsables de la fábrica  a llamar a la policía… al final hasta tuvo que intervenir el ejército.
El jefe de la policía descartó usar la fuerza “porque la situación podría resultar incontrolable” y aconsejó al gerente: “Despida discretamente a los cabecillas en los próximos días, pero acepte las demandas de los trabajadores”. El trato llegó varias horas después megáfono en mano, y la muchedumbre se dispersó. Consiguió un aumento de sueldo del 10% de media, y la promesa de que no se eliminarán las horas extra a pesar del descenso de pedidos.
El español responsable de la producción declaró que “lidiar con los trabajadores chinos es una pesadilla. La rotación es muy alta y nos hace daño, y el aumento de los costes laborales junto a la apreciación del yuan nos ha restado mucha competitividad”.
No se trata de un caso aislado. Según estudios oficiales, las disputas laborales han crecido en China casi el 25% cada año en la última década y el ritmo ha aumentado desde 2008, cuando se aprobó la reforma laboral. Así, si en 1999 se contabilizaron menos de 200.000 conflictos laborales, en 2008 su número rozó el millón.
Desde entonces, la mayoría de los salarios mínimos establecidos a nivel provincial crecen por encima del 20% anual. Ya son muy pocos los territorios que marcan remuneraciones mínimas por debajo del equivalente a 100 euros al mes o un euro la hora. Con las horas extraordinarias ya nadie cobra menos de 2.000 yuanes (unos 250 euros) en la línea de montaje, reconoce el gerente español. Por esa razón, señala, muchas empresas de sectores como el textil o la industria pesada están cerrando y buscando alternativas en Vietnam o en India. Apple ha ido más allá, y ha anunciado que reubicaría la producción de sus ordenadores de nuevo en Estados Unidos.
Los trabajadores saben que tienen la sartén por el mango. La estricta política del hijo único que ha provocado una notable caída en la tasa de fertilidad y el impresionante crecimiento económico del país han dado fuerza a un colectivo que hasta ahora nunca había tenido voz.
Aunque los sindicatos no oficiales están prohibidos, los trabajadores han comenzado a organizarse. La mayoría son asociaciones espontáneas que surgen en las grandes empresas fruto del descontento generalizado de la plantilla.
Este vuelco ha provocado que empresarios y activistas sindicales  demanden la reinstauración en la Constitución de una cláusula que fue eliminada en 1982 y que garantiza el derecho a la huelga. Actualmente no hay ninguna normativa que lo regule, y las huelgas están en un limbo legal. Lo que permite que algunos empresarios opten por medios violentos para reprimirlas.
Sin duda, el gigante Foxconn, la subcontrata taiwanesa que fabrica Iphone e Ipad para Apple y da empleo a casi 1,5 millones de chinos, es la que mejor refleja la revolución del trabajador chino. Esta compañía saltó a las portadas de prensa en todo el mundo en 2010, cuando 13 trabajadores se quitaron la vida en sus instalaciones. Sufrían una presión excesiva y llegaban a hacer más de 83 horas extra al mes, según aseguraba una ONG estadounidense.

EUROZONA:

Las palabras del presidente del BCE, Mario Draghi, fueron suficientes para rebajar las tensiones en la eurozona durante el 2012, sin embargo para 2013 no serán suficientes para recuperar la normalidad de la zona.
Ahora está obligado a cumplir su promesa de comprar bonos de aquellos países endeudados con tipos de interés elevados si, efectivamente, esos países padecen más presiones en su prima de riesgo y solicitan por fin el rescate (entre ellos España).
Otro reto, sumamente importante, es dirigir los primeros pasos del intento de creación del Nuevo Regulador Bancario Común, que debería estar en marcha en el año 2014, y que estará sometido a la autoridad general del BCE. El supervisor tendrá que establecer una separación estricta entre la nueva institución y los órganos del Gobierno del Banco Central Europeo, asegurándose de que las preocupaciones relativas al sistema bancario, no afecten en el momento de fijación de los tipos de interés.
Todo ello, buscando la credibilidad y la autoridad del nuevo supervisor sobre los diecisiete diferentes reguladores bancarios nacionales.
Finalmente, quizá aún más prioritario, es demostrar que puede articular medidas que fomenten el crecimiento económico, y no sólo repetir la “cantinela” por su reiteración, de más reformas estructurales y austeridad. El elevado desempleo en la región obliga a medidas más drásticas, como prestar a muy largo plazo a los bancos de la Europa periférica a un interés muy bajo, a cambio de que estos se comprometan a prestar a las pequeñas y medianas empresas.
Por otro lado, según el economista jefe del BCE, Peter Praet, el anuncio de la puesta en marcha de la nión bancaria europea ha ayudado a frenar la fuga de capitales en España. Señaló que el proyecto de unión va a contribuir a reactivar los préstamos interbancarios, los flujos financieros transfronterizos y la economía real, afirmando que España ha sido uno de los países beneficiados con el acuerdo porque el capital está empezando a regresar al país.
“Entre diciembre de 2011 y agosto de 2012 el país (España) sufrió fugas de capitales gigantescas de 300.000 millones de euros, a lo que hay que sumar 100.000 millones más que habían salido el año anterior. La desconfianza era tan grande que los directivos de un banco español se las arreglaron para colocar el dinero contante en sus filiales extranjeras mientras los depósitos de los clientes particulares emigraban también”.
El economista jefe del BCE señaló: “muy felizmente, hemos constatado que desde el verano pasado han regresado a España entre 40.000 y 50.000 millones de euros”, y achaca ese retorno “a dos razones”. La primera es que “los países del sur, Portugal, Italia y también Irlanda están equilibrando su balanza de pagos exterior, lo que demuestra que los programas de saneamiento presupuestario (los recortes) y de mejoría de la competitividad en los ‘países de la periferia’ dan resultados. Por otra parte, la perspectiva de una unión bancaria ofrece seguridad: en el futuro, la salud de los bancos ya no dependerá de sus países de origen”.
Respecto a un posible rescate a España, señaló que “no se trataría de un plan de rescate del BCE sino de poner en marcha un programa de intervenciones monetarias condicionado a la puesta en funcionamiento de un programa del Fondo Monetario Internacional y del Mecanismo Europeo de Estabilidad”, aconsejando que se lleve a efecto “fuera del periodo de tensiones de los mercados”.

ESPAÑA:

La información más reciente (boletín económico del Banco de España) relativa al último trimestre del año 2012 señala una continuación de la caída de la actividad económica como resultado de la contracción de la demanda interna. Según el citado informe, “la economía seguirá en caída libre en el último trimestre lastrada por el retroceso del consumo”. Y a  falta de conocer los datos definitivos de la economía entre octubre y diciembre, el Banco de España ha certificado que en el tercer trimestre la actividad se contrajo un 0,3% en términos intertrimestrales. Este dato es una décima mejor que el del trimestre anterior. Pero las previsiones del último trimestre auguran que será peor.
La subida del IVA, que entró en vigor el pasado septiembre, afectó al gasto de los hogares. El consumo privado muestra una “tónica contractiva”. El índice de comercio al por menor, el más fiable para chequear la salud del consumo, registró en octubre un retroceso intermensual del 0,5% (el descenso interanual fue del 8,1%). Las matriculaciones de vehículos, que aumentaron un 5,3% en noviembre respecto al mes anterior gracias al Plan PIVE del Gobierno (el plan de ayudas para el sector del automóvil), fue el único dato favorable del consumo.
Hasta ahora los únicos datos favorables de la economía española eran el turismo y las exportaciones. Pero el Banco de España constata en su informe mensual “una moderación del dinamismo mostrado por el turismo en la parte central del año”.
Las exportaciones se están convirtiendo en el único motor de arrastre de la actividad económica. Las ventas al exterior de bienes aumentaron en octubre un 8,6% respecto al mismo mes del año pasado impulsadas por las operaciones a países de fuera de la Unión Europea. Por el lado contrario, las importaciones cayeron en octubre un 6,3% respecto al año anterior. Este vigoroso aumento de las exportaciones y la debilidad de las importaciones permitieron reducir el déficit comercial un 59% en octubre. No obstante, estos indicadores revelan la debilidad de la economía española, puesto que las importaciones caen por la caída de las rentas disponibles y las exportaciones por la rebaja de precios, que está aumentado la competitividad de las empresas españolas.
Esta situación afecta positivamente a la balanza de pagos que en septiembre arrojó un saldo positivo por tercer mes consecutivo de 423 millones de euros, lo que ha permitido reducir sensiblemente las necesidades de financiación de España. Así durante los nueve primeros meses del año el país necesitó 12.600 millones para financiar sus actividades económicas, menos de la mitad que hace un año.
El Banco de España destaca también que la no actualización de las pensiones con el IPC sirve para avanzar en los objetivos de consolidación fiscal —reducir el déficit y frenar el alza de la deuda pública— pero reducen la renta disponible y afectan al consumo, lo que repercute en la economía.
Los recortes y las subidas fiscales emprendidos por todas las Administraciones públicas han tenido reflejo en el déficit público. La desviación presupuestaria del conjunto de las Administraciones públicas hasta octubre es de unos 55.000 millones —un 5,5% del PIB aproximadamente, cuando el objetivo es del 6,3%—. Este desfase presupuestario es inferior en 5.800 millones al del mismo periodo de 2011. Supone un buen dato para el Ejecutivo, que ha conseguido limitar la sangría del déficit público en un escenario de recesión. No obstante, si se tiene en cuenta el impacto de las ayudas a la banca, que se pagará con el rescate de Bruselas, el déficit público ascendería hasta los 99.600 millones, el 9,96% del PIB.
En relación al más grave problema de la economía española, el fortísimo paro, la campaña navideña ha supuesto una mejoría, ya que en el mes de diciembre el Paro Registrado (aquellos de acuden a inscribirse como desempleados a las Oficinas de Paro) bajó en 59.094 tras cuatro meses consecutivos de subidas.
Aunque el departamento que dirige la ministra Fátima Bañez señaló que es "el mejor dato registrado en un mes de diciembre en toda la serie histórica" puede venir explicado por las contrataciones derivadas de la campaña de navidad. Ahora bien pese al dato de este último mes del año, es insuficiente para compensar el balance de todo el año 2012, en el que el paro ha aumentó en 426.364 personas, el equivalente a un alza del 9,64%, hasta las 4.848.723 personas.
Sin embargo, la Seguridad Social perdió en diciembre 88.367 cotizantes respecto a noviembre, con lo que acaba el año en 16.442.681 afiliados medios, un 4,57% o 787.240 ocupados menos que en 2003. De la caída registrada en el último mes del ejercicio, el Ministerio destaca que del total, 63.440 (el 71,8 %) han sido cuidadores no profesionales de la ley de dependencia, un dato que se explica porque desde noviembre, con los recortes, el Gobierno ha dejado de pagar la cotización de este colectivo.
No obstante, hay que recordar que para analizar la situación del mercado de trabajo español, hay que referirse a la Encuesta de Población Activa (EPA) que elabora trimestralmente el Instituto Nacional de Estadística (INE). Según la última EPA publicada, la correspondiente al tercer trimestre de 2012, el número de parados supera los 5,7 millones (un millón por encima de las del paro registrado).
Por otro lado, el crédito en manos de los españoles sigue bajando mientras los impagos aumentan, por lo que la tasa de morosidad ha seguido aumentando.
Y es que los bancos, cajas, cooperativas y establecimientos financieros de crédito registraron a octubre de 2012, unos 189.618 millones de euros en créditos considerados “dudosos”, lo que elevó la mora al 11,23%. Tanto el montante de millones como el porcentaje sobre el total se convirtieron en el récord de la serie de datos provisionales publicados por el Banco de España. Aunque en realidad llueve sobre mojado: es el quinto mes que se bate la cifra registrada en el anterior. Las empresas del ladrillo, todavía en plena resaca de la burbuja inmobiliaria, disparan los impagos de su sector al 26,4%.
En realidad, dentro del total del crédito, las familias son bastante más cumplidoras, aunque sus impagos también hayan aumentado. Durante el pasado trimestre las hipotecas morosas suponían un 3,6% del total, frente al 2,7% de un año antes. Son los préstamos considerados como financiación para la actividad productiva los que impulsan la estadística trimestral.
Este grupo, en el que se enmarca la actividad empresarial, aglutina el 77% del crédito moroso español. De los 886.962 millones en préstamos en manos de empresas, 146.866 millones son de dudosa devolución, es decir, el 16,6%. Y dentro de este grupo, también hay clases. Mientras que en el sector servicios la morosidad del crédito es del 7,9% (son dudosos 10.620 millones de los 135.140 millones que controla la hostelería, el comercio o el transporte) en la construcción se dispara. En el tercer trimestre la mora de las empresas del ladrillo se elevó al 26,4%. Durante el mismo trimestre solo un año antes era del 16%. En el sector de la agricultura entre julio y septiembre el crédito dudoso era del 8,6% y en los servicios, del 17,3%.
Por otro lado, un aspecto positivo es la fuerte mejoría habida en nuestra balanza comercial. El problema es, como señalábamos anteriormente, que una parte de esa mejora se deba la propia recesión económica (se importa menos como consecuencia de que la producción y actividad económica es más baja).
El déficit comercial acumulado entre enero y octubre del año pasado, se situó en 28.056,4 millones de euros, el 28,3% menos respecto al mismo periodo de 2011. Como consecuencia, la Tasa de Cobertura (porcentaje de importaciones que pueden pagarse con las exportaciones en ese periodo) podría llegar al 86,8% (las exportaciones de mercancías han aumentado el 4,2% con respecto al mismo periodo de 2011, mientras que las importaciones han descendido el 1,6%).
Los principales sectores exportadores han sido el de bienes de equipo, alimentos, productos químicos, automóviles y semimanufacturas.
Otro aspecto a destacar es que, según el Banco de España, la deuda externa (casi se triplicó en una década evidenciando los excesos de la economía española: la adicción al crédito de bancos, empresas y particulares), durante junio y septiembre del 2012, disminuyó en más de 45.000 millones de euros (de 1,795 a 1,750 billones).
Ahora bien, este es sólo el comienzo del ajuste, ya que al inicio del segundo trimestre de 2012, la deuda de la economía española con el resto del mundo rondaba, nada menos, que el 170% del PIB. Entre junio y septiembre de 2012, esa proporción disminuyó al 165,7% del PIB español.
La causa de la disminución de la deuda externa durante el verano de 2012 está en el sector financiero. La banca española elevó su crédito a empresas y familias mucho más allá de lo que le permitían los depósitos de los clientes, recurriendo a la financiación exterior. El colapso del mercado interbancario nacional durante la crisis elevó aún más esa dependencia para refinanciar operaciones de endeudamiento a corto plazo, que financiaban créditos a plazos superiores. Y cuando los mercados se cerraron a la banca española, fue el Banco Central Europeo (BCE) el que asumió buena parte de esa financiación, que en las estadísticas se reflejan como depósitos del exterior en el Banco de España.
Entre el segundo y tercer trimestre, el endeudamiento de la banca española con el exterior, incluido el importe debido al Banco Central Europeo, disminuyó en 58.000 millones, para rozar los 940.000 millones. Es otro indicio de que el rescate europeo ha acelerado la reestructuración del sector financiero, que los bancos saldan toda la deuda que pueden, sin realizar nuevas operaciones, lo que indefectiblemente conduce a un descenso anual del crédito concedido a empresas y familias superior al 5%. Ello no conlleva precisamente a la salida de la crisis a corto plazo.
En el caso de las Administraciones Públicas, la deuda externa ha aumentado en 17.000 millones del segundo al tercer trimestre de 2012. En el aumento, desde un punto de vista optimista, puede verse el aumento de confianza de los inversores internacionales hacia la Deuda Pública española, tras el compromiso del Banco Central Europeo a su respaldo en caso de que el Gobierno español pida el rescate.

MERCADOS:

El euríbor a doce meses, el indicador que más se utiliza para calcular las hipotecas, cerró el año 2012 con un nuevo mínimo histórico, en el entorno del 0,549 %, la tasa media mensual más baja en sus más de diez años de historia.
De esta manera, la cuota de una hipoteca contratada hace un año por un importe medio de 150.000 euros, con un plazo de amortización de 25 años, se verá reducida en más de 100 euros al mes o más de 1.200 euros al año.
El euríbor acumula trece meses consecutivos de descensos, los cuatro últimos por debajo del precio oficial del dinero en la zona del euro (0,75 %). 
Como es sabido, es el tipo de interés al que se prestan dinero los bancos en la zona del euro, y suele variar en función de las subidas o bajadas que aplica el Banco Central Europeo (BCE) a los tipos de interés.
A partir de esta nueva bajada, las entidades financieras tendrán que aplicarla en las nuevas hipotecas que concedan y en aquellas que se revisen de acuerdo a este indicador.
Por otro lado, el número de hipotecas constituidas sobre viviendas fue de 19.105 en el pasado mes de octubre, con una caída del 14,4% respecto al mismo mes de 2011, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Con el retroceso interanual de octubre, las viviendas hipotecadas encadenan ya 30 meses de caídas consecutivas. Además, la cifra total de hipotecas sobre viviendas es la más baja en cualquier mes dentro de la serie histórica comparable, iniciada en 2003. El ‘suelo’ de viviendas hipotecadas se registró el pasado mes de agosto, cuando se constituyeron 21.106 hipotecas, 89 menos que en septiembre.
En los diez primeros meses del año, las hipotecas constituidas sobre viviendas se redujeron un 33,2% en relación al mismo periodo de 2011, con una disminución del 38,8% en el capital prestado y del 8,4% en el valor promedio de las hipotecas.
De acuerdo con los datos del INE, durante el décimo mes del año se constituyeron 31.405 hipotecas sobre fincas rústicas y urbanas (dentro de éstas últimas se incluyen las viviendas), cifra que supone un descenso del 19,8% respecto a octubre de 2011.
El capital de los créditos hipotecarios concedidos bajó un 21,2%, hasta los 3.574,3 millones de euros, en tanto que el importe medio de las hipotecas constituidas sobre el total de fincas ascendió a 113.816 euros, un 1,7% menos que en octubre de 2011.

EMPRESAS:

El fabricante de sanitarios Roca ha anunciado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que supone el despido de 486 trabajadores, el cierre de la planta de Alcalá de Guadaira (Sevilla) y el cese de cerca del 70% de la actividad del centro de Alcalá de Henares (Madrid). La medida afecta a una cuarta parte de los 2.000 trabajadores que tiene el grupo en España y a un tercio de los de la filial en la que se concentran las extinciones de contrato, Roca Sanitarios.
Según fuentes sindicales, los directivos de la empresa comunicaron a los representantes de los trabajadores que el ERE se presentaba por razones económicas, organizativas y productivas. En un comunicado, la empresa señaló que la “crisis económica” y, en concreto, “el hundimiento del sector de la construcción” ya llevaron a la empresa a ejecutar un ERE en 2010 que afectó a unos 625 empleados y varios expedientes temporales que todavía hoy se están aplicando. Según la empresa, las “medidas de reactivación del mercado” que se han efectuado no han surtido apenas efecto, de modo que la producción ha caído el 41% desde 2009 y el 68% desde 2006. Roca señaló que ello supone que la producción actual de las plantas españolas no alcance el 30% de su capacidad total y, añadió, si sigue esta tendencia en 2013 se fabricará el doble de lo que se vende.
Fuentes sindicales critican la medida ya que, según afirman, se apoya en la estrategia de la multinacional de seguir creciendo en base a la deslocalización.
En contraste, según el diario Expansión, los presidentes y consejeros delegados de las empresas del Ibex suman más de 150 millones en blindajes (indemnizaciones por despido en caso de relevo en sus puestos). En estas cifras no están incluidos los bonus, ni los sustanciosos planes de pensiones que disfrutan. Los presidentes de Iberdrola y Repsol, además de los blindajes de 27,84 y 17,2 millones de euros que poseen, respectivamente, cuentan con bonus y planes de pensiones.
En la misma línea, poco explicada y muy ilustrativa de lo que está ocurriendo, las Sociedades de Inversión de Capital Variable (SICAV), conocidas por ser el vehículo de inversión preferida de las grandes fortunas y las familias más poderosas de España. A diferencia del resto de sociedades, tributan por sus beneficios un 1%, frente al 25% que pagan las pequeñas y medianas empresas o el 30% de las grandes.
Esta discriminación fiscal ha dado lugar a varias iniciativas legislativas (a las que se han opuesto los dos partidos mayoritarios españoles) para que se aumente la fiscalidad sobre estas sociedades. 
El Gobierno español ha asegurado que no elevará la presión fiscal de las SICAV porque “los participantes podrían trasladar fácilmente sus inversiones a otro país de la UE con una fiscalidad más ventajosa, y se perdería para España el negocio que genera la gestión y administración de estas sociedades. Además de que a la hora de modificar el régimen fiscal de estas sociedades hay que ponderar detenidamente los efectos de la deslocalización que pueden producirse”.
El patrimonio total gestionado por las SICAV asciende a 23.778 millones de euros, con 405.084 accionistas, en 3.045 sociedades. La rentabilidad ponderada por patrimonio medio asciende al 3,79% en el acumulado anual hasta septiembre.
Las SICAV no están al alcance de cualquier ahorrador. Para constituir una de ellas es preciso un capital inicial de 2,4 millones de euros y contar con más de cien participantes. El beneficio tributa al 1% en el Impuesto de Sociedades, aunque sus partícipes individuales tributan cuando venden sus participaciones al tipo correspondiente en el IRPF, del 21% al 27%.
Entre las SICAV que poseen más patrimonio está Morinvest, gestionada por BBVA, en la que participa la empresaria Alicia Koplowitz; Allocation, vinculada a la familia del Pino, propietarios de Ferrovial; Soandres de Activos, de Rosalía Mera, fundadora junto a Amancio Ortega de Inditex (Zara) o Kefren de la familia Entrecanales, máximos accionistas de Acciona.