viernes, 21 de julio de 2017

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL A JULIO 2017: mejoría con amenazas derivadas del Brexit

Durante el primer trimestre de este año, el volumen global o mundial de deuda ha alcanzado un nuevo récord de 217 billones de dólares (190 billones de euros), una cifra equivalente al 327% del PIB mundial. Supone un incremento anual de  216,4 billones de dólares (189,4 billones de euros).  
Según el Instituto Internacional de Finanzas, las "economías maduras" sumaban al finalizar el primer trimestre de este  año una deuda total de 160,6 billones de dólares (140,7 billones de euros), un 1,4% menos que un año antes, mientras que la deuda de los países emergentes llegaba a 56,4 billones de dólares (49,3 billones de euros), un 5,4% más. El incremento se explica por el mayor endeudamiento de los hogares. La de los Gobiernos se ha mantenido estable.  

GLOBAL:

El Banco Internacional de Pagos  (BIS) ha señalado, en su informe anual, un panorama económico internacional más tranquilo, pero alerta de los riesgos que pueden volver a desencadenar una nueva crisis, cuando el mundo aún no se ha recuperado de la anterior. Peligros que amenazan a países emergentes como China y Brasil, y no especialmente a los que ya sufrieron a la burbuja inmobiliaria, como Estados Unidos, Reino Unido y   España.
El informe analiza los siguientes riesgos: el repunte de la inflación, las  tensiones financieras, un consumo e inversión debilitados por los altos niveles de deuda y, finalmente, un aumento del proteccionismo (el Brexit del Reino Unido, y Trump en Estados Unidos).
Igualmente detecta ciertos síntomas de recalentamiento financiero en los países emergentes: “en estos países, una expansión del crédito ya bastante duradera, normalmente acompañada de aumentos de precios inmobiliarios, indica el crecimiento de los riesgos”
En economías como España, Reino Unido y Estados Unidos, la gran preocupación se centra en “los problemas para arreglar los desequilibrios de su sector financiero, sobre todo en la zona euro”.
En particular, para el sistema financiero, el informe está repleto de “sí, pero...”. Entre los riesgos cita la incertidumbre sobre la recuperación, la necesidad de emprender cambios estructurales ligados a la innovación tecnológica y a las necesidades de consolidación, así como la reducción en los márgenes comerciales de los bancos como consecuencia de los bajos tipos de interés.
El Banco Internacional de Pagos se congratula respecto a que los bajos tipos de interés hayan rebajado los niveles de peligro existentes para el pago de los intereses de la deuda. Situación que podría cambiar, si tornase la situación a  continuas subidas de las tasas de interés.
Para el BIS, otros riesgos provienen del crecimiento del mercado de divisas y del elevadísimo endeudamiento.
Sin embargo, como mayor amenaza se señala “la marcha atrás en la globalización. Igual que nadie aboga por una involución tecnológica, dar marcha atrás en la globalización sería sumamente perjudicial para los niveles de vida".

ESTADOS UNIDOS:

La Fed (Reserva Federal) ha subido los tipos de interés por encima del 1%, encareciendo un cuarto de punto el precio del dinero.
Además ha detallado su plan para desprenderse de la ingente cantidad de  activos (bonos)  que ha acumulado durante la crisis con su ingente política monetaria.
El Banco Central de Estados Unidos ha situado el tipo de interés entre el 1% y el 1,25%. Con incremento ya van cuatro desde la primera que hizo en diciembre de 2016.  Y algunos miembros de la Reserva Federal, ven posible una quinta subida antes de finales de este año.
La Presidenta de la Fed, Janet Yellen, presidenta de la Fed, ha insistido en que el proceso de retirada de estímulos que se inició hace año y medio será gradual. El hecho de que se combine con la venta de deuda podría provocar que el alza de tipos no sea tan rápida. A esto se le suma que está aún por ver si efectivamente llega algún tipo de impulso fiscal de lado de las propuestas del presidente Donald Trump, lo que le daría un mayor margen de actuación a la Reserva Federal.
La Fed acumula activos (deuda pública que ha comprado) por valor de 4,5 billones de dólares, y su eliminación será un proceso que durará “algunos años”.
El balance de la Fed rondaba el billón antes de la crisis. Yellen evitó precisar el momento en el que empezará a ejecutarse el plan de venta de activos: "tan pronto como sea posible”. Según comentó, “será como ver secar la pintura”. De esta manera se quiere evitar tensiones en los mercados que provoquen un repunte inesperado de los tipos. Una vez en marcha, lo único que puede hacerlo descarrilar es un deterioro material en las condiciones económicas.
Por otro lado, la Reserva Federal ha señalado que la moderación del crecimiento a comienzos de este año 2017 fue exclusivamente temporal, considerando que los indicadores económicos evolucionan conforme a lo previsto.
La proyección de crecimiento del PIB estadounidense para este año es del 2,2%, y la tasa de paro bajó al 4,3% en el pasado mes de mayo (el nivel más bajo en 16 años).
Los precios se han moderado por segunda vez en tres meses. Los precios cayeron una décima en mayo. La tasa anual de inflación bajó así al 1,9%. Hace solo cuatro meses estaba en el 2,7%. Eso crea un dilema a Yellen a la hora definir la estrategia a seguir e implica, en principio, que el alza de tipos no será tan automática a partir de ahora.
La decisión de subir las tasas de interés es defendida en base a que “refleja los progresos tanto por el lado del consumo como de la inversión. Anticipa que la economía seguirá expandiéndose a un ritmo moderado y que el mercado laboral se reforzará. Eso, explica la Fed, permitirá que la inflación vuelva a subir y se estabilice en el entorno del objetivo del 2%”.
El mercado de divisas también refleja al dólar cambiándose al nivel más bajo desde octubre del pasado año respecto al resto de las divisas.

UNIÓN EUROPEA:

Transcurrido un año desde el Brexit, según un informe del Servicio de Estudios del Banco de España,  la economía del Reino Unido parece aguantar mejor de lo que se esperaba. Una prueba de ello, es que el gasto de los turistas británicos en España ha aumentado. Sin embargo, los intercambios  comerciales podrían estar resintiéndose.
La economía del Reino Unido se ha comportado mejor de lo previsto y las previsiones apuntan un crecimiento de su PIB al alza hasta el 2% en 2017. La razón es, sin duda, la política monetaria expansiva que ha aplicado el Banco de Inglaterra para compensar la incertidumbre. De hecho, este crecimiento ha permitido que las llegadas de turistas británicos a España aumentaran en 2016 un 12,5% hasta los 17,8 millones, el 23% de todas las visitas de foráneos.
Este dato consolida el liderazgo de Reino Unido como el principal emisor de turistas a España. Y la mejora no solo se refirió al número de visitantes: el gasto en 2016 también aumentó un 12,8% hasta situarse en los 16.000 millones de euros, un 20,9% del total. Además, se observaron incrementos del 3,6% en el gasto medio diario y del 0,3% en el gasto medio por turista. Esta evolución favorable ocurrió “a pesar de la notable depreciación que experimentó la libra frente al euro”, que en 2016 se debilitó un 12,9% de promedio, explica el organismo.
No obstante, el comercio de bienes entre el Reino Unido y España ha venido marcado por una evolución más débil que con el resto de países europeos. Y este empeoramiento “no se puede explicar totalmente por los tipos de cambio” de la moneda. Antes del referéndum relativo al Brexit, las ventas de España a Reino Unido habían crecido un 10,4% en 2015 y un 11,3% en la primera mitad de 2016, por encima del 6,4% y el 5,7% que avanzaron en esos periodos las exportaciones dirigidas al conjunto de la UE.
A partir del Brexit, esta tendencia se ha revertido: las exportaciones a Reino Unido registraron un retroceso del -1,1% en la segunda mitad de 2016 y un crecimiento del 2,5% en el primer cuatrimestre de 2017. En cambio, las ventas a la Unión Europea se anotaron un descenso del -0,9% en la segunda mitad de 2016 y un aumento del 8,8% entre enero y abril de 2017. Es decir, se están comportando mucho mejor las exportaciones al resto de Europa que al Reino Unido. Afirma el Banco de España, que aunque los exportadores de la zona euro al Reino Unido han abaratado sus productos, el esfuerzo no ha sido suficiente para compensar la depreciación de la libra.
Y si se examinan las importaciones españolas de bienes procedentes de Reino Unido, estas también han experimentado “un comportamiento relativo menos favorable que las que tienen su origen en el conjunto de la UE”, si bien esta evolución también estuvo condicionada por la caída de los precios del petróleo. El Banco de España percibe que los exportadores británicos habrían aprovechado la depreciación de la libra para mejorar márgenes y que, aunque todavía sea un poco pronto para extraer conclusiones, "es posible que la incertidumbre sobre el nuevo marco comercial haya afectado a las importaciones procedentes de este país. A más largo plazo, una reducción del grado de integración de Reino Unido dentro de los mercados europeos, en mayor o menor medida en función de la modalidad que finalmente pueda adoptar la relación comercial, conduciría a una disminución de los flujos comerciales. ualquiera de los escenarios se traducirá, probablemente, en un aumento de las barreras arancelarias y no arancelarias”.
Por lo que respecta a la economía italiana, el Gobierno italiano ha aprobado un decreto que autorizó la liquidación de los bancos Popolare di Vicenza y Veneto Banca.
El coste de la operación (unos 5.000 millones de euros iniciales con un margen de hasta 17.000 millones) recaerá sobre los contribuyentes. Una intervención opuesta a la utilizada para el Banco Popular en España, que ha levantado ya las críticas de oposición y asociaciones de consumidores.
La Junta Única de Resolución europea ordenó liquidar ambas entidades después de que el Banco Central Europeo (BCE) declarase que son inviables o estaban en camino de serlo. La única oferta era la del banco Intesa Sanpaolo, que aceptaba hacerse cargo de ambos bancos a cambio de un precio simbólico de un euro y unas rígidas condiciones de financiación pública que incluyen la ampliación del fondo de prejubilaciones por un valor de unos 1.200 millones para reestructurar las plantillas de las tres entidades.
Intesa Sanpaolo solo se quedará con los activos sanos de las dos entidades fallidas, es decir, unos 20.000 millones de euros en créditos. El resto pasará a formar parte de un banco malo y el Estado deberá financiar con unos 5.200 millones de euros iniciales al rescate como primer anticipo. Sin embargo, el fondo de garantía disponible llegará hasta los 17.000 millones (no existen dudas de que terminará alcanzándose esa cantidad cuando comiencen las reclamaciones de los obligacionistas subordinados y se descubra el alcance real del agujero de ambas entidades).
La Comisión Europea emitió un comunicado en el que dio su visto bueno a “las medidas italianas para facilitar la liquidación de los dos bancos, después de un largo periodo de serias dificultades financieras”. La comisaria de Competencia, Margrehe Vestager, añadía que “Italia apoyará la venta de algunas actividades y la transferencia de empleados a Intesa Sanpaolo. Los accionistas y los bonistas junior contribuyen, reduciendo los costes del Estado italiano, mientras que los depositantes quedan protegidos”.
En todo caso, se han suscitado muchos debates, respecto a las razones para utilizar un “rasero” distinto al empleado con el Banco Popular español.
En otro orden, existe bastante inquietud respecto al cumplimiento de las normas por parte de la llamada economía colaborativa. Es por esa razón, que el Parlamento Europeo ha pedido medidas comunes para evitar abusos y garantizar que las normas laborales, fiscales y de protección al consumidor se apliquen también a fenómenos como Uber, Airbnb o Deliveroo.
Se acusa al modelo de que “puede desembocar en situaciones de precariedad”, aunque también piden evitar trabas a la actividad que generan. De la misma forma, la Comisión Europea estudia nuevas directrices para el sector de alojamientos turísticos.
Y es que si bien no quieren ir en contra de la creación de nuevos empleos, se observan las dificultades  para lograr que esos servicios paguen impuestos, coticen por los trabajadores o respondan ante los usuarios como lo hacen los negocios de la economía tradicional.
Si bien se acogió con júbilo  un modelo participativo que procuraba ingresos económicos a segmentos de población con dificultades de acceso al empleo ordinario, la realidad es que el crecimiento vertiginoso de la economía colaborativa ha creado situaciones de competencia desleal (ejemplo es el del transporte urbano).
La realidad, es que los nuevos negocios no paran de crecer: durante 2014 los ámbitos de actividad de la economía colaborativa eran solo seis, actualmente el impacto se ha triplicado.
El Parlamento Europeo alerta sobre “la falta de claridad” de la Comisión en las propuestas que ha planteado hasta el momento y destaca “la importancia de garantizar un alto nivel de protección de los consumidores, de respetar plenamente los derechos de los trabajadores y de velar por el cumplimiento de las obligaciones fiscales” de las compañías. También exige distinguir entre quienes prestan los servicios de manera profesional y los particulares que lo hacen ocasionalmente.
No obstante, el texto del Parlamento Europeo es lo suficientemente ambiguo como para haber recibido el respaldo de sensibilidades políticas muy distantes.: “hay que regular para evitar una doble realidad legal entre la economía digital y la tradicional”.
Según la Comisión Europea “hay que facilitar el desarrollo de estos negocios, pero hace falta certidumbre jurídica”. Un año después de haber presentado una guía no vinculante de buenas prácticas para todos los fenómenos de la economía colaborativa, se está intentando abordar el fenómeno desde el punto de vista sectorial, y se pretende reforzar la responsabilidad de estas plataformas ante los usuarios cuando el servicio se presta en malas condiciones.
El Ejecutivo comunitario quiere igualmente poner coto a los abusos laborales, con la revisión de una directiva sobre contratos de trabajo este mismo año. El objetivo es fijar unas garantías mínimas para cada trabajador, especificando que también cubre a quienes trabajen en negocios de este tipo. También se quiere ampliar el foco de la protección social a estos empleados (autónomos y por cuenta ajena).

ESPAÑA:

El Banco de España ha revisado al alza sus previsiones para la economía española, ya que ha subido en tres décimas  el pronóstico que había realizado hace tres meses. Ha elevado hasta el 3,1% su previsión de crecimiento del PIB este año y al 2,5% en 2018.
De la misma forma, ha mejorado su estimación respecto a la creación de empleo, estimando una tasa de paro del 13,2% a finales de 2019. El motor de todo ello, es la mejoría del contexto internacional.
Las exportaciones han alcanzado máximos históricos, a la vez que se ha reducido la deuda privada y ha mejorado la competitividad externa.
El Servicio de Estudios Económicos del Banco de España explica que “tras la modesta aceleración del PIB observada al inicio del año, la información disponible a la fecha de cierre de estas proyecciones sugiere que el producto podría registrar en el segundo trimestre un ritmo de avance algo superior al previsto hace tres meses. En particular, aunque, el repunte inflacionista habría restado pujanza al gasto de los hogares, los mercados exteriores han experimentado un vigor superior al proyectado anteriormente”
Por otro lado, aunque el panorama se ralentiza el próximo año, se eleva también   la previsión del PIB para 2018, tres décimas más que en el anterior cálculo, y al 2,2% en 2019.
El Banco de España estima que la demanda interna mantendrá su vigor durante 2017 “por la permanencia de las condiciones financieras favorables y el progresivo desapalancamiento (disminución de la deuda) de hogares y empresas”. Se favorece de esta forma el consumo ya que quedará disponible una mayor renta disponible de las familias o economías domésticas.
El sector inmobiliario se va sumando paulatinamente a la recuperación. “Se espera una continuación de la mejoría de la inversión residencial, con el trasfondo de la fortaleza del mercado de trabajo y de la disponibilidad de financiación a coste reducido”.
El empleo “mantendrá ritmos de crecimiento elevados”: aumentará un 2,9% este año y un 2,3% el próximo, tres y cuatro décimas más que en la estimación del pasado mes de abril. No obstante, es previsible una tasa de crecimiento de la productividad “muy modesta”. Igualmente se espera una caída de la población activa en el próximo trienio por el envejecimiento de la misma. Lo que conduce a la previsión de una  tasa de paro en el 13,2% a finales de 2019.
Los riesgos sobre la economía española tienden a diluirse pero no desaparecen. El supervisor alerta del peligro de “un empeoramiento del contexto exterior, por un eventual aumento del proteccionismo comercial, un hipotético endurecimiento de las condiciones financieras globales, y la incertidumbre asociada a la salida del Reino Unido de la UE”.
El Banco de España también ha analizado el comportamiento de los precios. "Tras el intenso repunte del IPC a principios de 2017, se proyecta una ralentización en el resto del año, como resultado de la trayectoria a la baja del componente energético". Se estima que la inflación media este año será del 2% y se proyectan incrementos de precios más moderados para 2018 y 2019 (un 1,3% y un 1,6% respectivamente).
A pesar del buen clima económico, el supervisor vislumbra algunas incertidumbres a nivel interno. Sobre todo, pone el énfasis en “el elevado endeudamiento público y la necesidad de cumplir con la senda de consolidación fiscal pactada con Bruselas”.
Por lo que respecta  al Paro Registrado (estadística del Ministerio de Empleo que recoge a aquellos desempleados que acuden a las Oficinas Empleo a inscribirse como demandantes de empleo) ha bajado en 98.317 personas, el mejor dato de la serie para este mes. Y el empleo, medido con los cotizantes a la Seguridad Social, ha crecido en 87.692 personas.
La mejora laboral, continuada desde 2014, ha reducido el paro registrado a 3,36 millones de desempleados. Y ha elevado la cifra de afiliados a la Seguridad Social hasta los 18,4 millones. En los últimos 12 meses, la Seguridad Social ha ganado 672.835 cotizantes, un 3,79% más que en el mismo periodo del año anterior.
En todo caso, durante el pasado mes de junio han sobresalido la precariedad y la alta rotación en el empleo, ya que, una vez más, se han superado los dos millones de contratos en un solo mes (de 2.089.520 contratos solo el 7,9% son indefinidos).
Es posible, que en las cifras de la próxima EPA (Encuesta de Población Activa) la tasa de temporalidad supere el 27%. Por el momento, tomando las cifras de afiliación al régimen general de la Seguridad Social, ya se aprecia que el total de contratos temporales supera el 30%.
Si sumamos a la de contratos temporales, la de contratos a tiempo parcial, se supera el 42% de los contratos inscritos en el régimen general de la Seguridad Social.
En otro orden, el Consejo General de Economistas y los asesores fiscales del REAF-REGAF han calculado el tamaño de la actividad económica oculta en España. El resultado no deja de sorprender: si en España se declarara toda la actividad, el déficit público seria del 2% y Hacienda ingresaría al año un 2,3% del PIB más cada año.
Concluyen las organizaciones citadas, que la “economía en B” existente en España alcanza los 168.000 millones (nada menos que un 16% del PIB). Esto implica un fraude en la recaudación de 26.000 millones de euros al año.
Si en nuestra economía se ingresara esa cantidad, habríamos salido del Procedimiento de Déficit Excesivo, de Bruselas. Una autoridad académica en esta materia, el profesor austríaco Friedrich Schneider, opina que la economía sumergida es del 16% en España, por debajo de la de Italia o Grecia y en la media europea.
Por otro lado, según el Banco de España, la deuda externa de la economía española ha tocado máximos históricos en términos absolutos. Entre pasivos públicos y privados, el montante total bruto con el exterior ha alcanzado en el primer trimestre de 2017 los 1,911 billones de euros, por encima de los 1,868 billones contabilizados en el trimestre anterior y una cifra nunca registrada en la historia de España.
En porcentaje del Producto Interior Bruto, esta deuda en manos extranjeras ha subido en marzo de 2017 hasta el 170% del PIB, frente al 168% anotado en diciembre de 2016. Incluso con el PIB español creciendo, se incrementa algo la deuda en términos relativos. De ahí que todavía permanezca cerca de los máximos de comienzos de 2015, cuando se dio el récord del 174,6% del PIB.
Con el déficit público a la baja y el sector privado reduciendo deuda, lo normal sería que el endeudamiento externo disminuyese, tal y como ha venido ocurriendo durante los últimos dos años. Sin embargo, eso no ha sucedido en este trimestre. Aunque se trata de un dato volátil y puntual, de confirmarse esta tendencia la economía española podría desperdiciar el crecimiento y no reducir lo suficiente su mayor vulnerabilidad.
No obstante, esas cifras muestran que todos los sectores han reducido deuda, salvo el Banco de España que está viendo crecer sus obligaciones frente al eurosistema a consecuencia de las inyecciones de liquidez que fija la política monetaria del Banco Central Europeo.
Lo anterior es tranquilizador, ya que el Banco de España no va a sufrir de improviso una reclamación para que amortice esta deuda. Tan solo se trata de una liquidez que el Banco de España ha concedido a entidades españolas y que estas se han llevado a otro país del eurosistema, por ejemplo a Alemania, bien sea para abonar una deuda o para invertir. En principio, esa liquidez generada no debe entrañar un gran riesgo para los bancos españoles que la tomaron, en parte porque son bonos que tenían en cartera y que el banco central les compró y, además, porque puede proceder de operaciones de liquidez que el BCE va renovando según vea preciso.
Por tanto, no son pasivos que se vayan a reclamar, y el tipo de deuda es muy importante: las acciones o la inversión directa no representan un gran peligro cuando aumentan, puesto que en el caso de una crisis es el inversor foráneo el que sufre el ajuste de valor. En cambio, si lo que se eleva es pura deuda si sí que supone un problema muy serio, pues la deuda sigue siendo exigible aunque se haya perdido capacidad para devolverla. Es más, amplifica los vaivenes financieros porque hay que renovarla y puede no haber inversores dispuestos a arriesgar su dinero, dejando a la economía sufriendo tipos de interés demasiado onerosos o, incluso, al borde del impago.
Aproximadamente la mitad de la deuda española, ya sea pública o privada, está en manos extranjeras, y eso la hace todavía más sensible a las turbulencias. Italia, por ejemplo, presenta unos niveles de endeudamiento más altos que España. Sin embargo, no tiene apenas deuda con el exterior, la refinancia con los ahorros generados internamente y eso le brinda una mayor sostenibilidad a sus obligaciones financieras. España ha recompuesto algo sus pasivos durante los dos últimos años, incrementando los del Banco de España y aminorando los del resto. Pero en todo caso, todavía queda mucho por hacer.
En otro orden, el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha afirmado que en España "se ha producido una concentración bancaria muy fuerte desde 2008" y que "no contempla" que el sistema bancario español tenga menos de cuatro o cinco grandes bancos "por razones de concentración de riesgo y alternativa de financiación". Según sus datos, en España la cuota de las cinco mayores entidades por volumen de activos es ahora del 72%, (frente al 42% de 2008), "una tasa muy superior" a la de todos los países europeos, excepto Holanda.
Tras la adquisición del Popular por el Santander, el primer ejecutivo del cuarto banco por el negocio en España, “pidió que se reflexione sobre cómo se  financia la economía. En la Unión Europea los créditos están muy bancarizados, más que en Estados Unidos por ejemplo, y en España todavía más que en Europa. Cambiar este modelo exige mucho tiempo y estas características influyen en el tejido industrial, que se compone sobre todo de pequeñas pymes dispersas geográficamente. Una estructura por debajo de cuatro o cinco bancos no lo veo para España por razones de financiación de la economía".
Igualmente, el presidente de Bankia se ha mostrado partidario de que "se investigue lo que se tenga que investigar" sobre las salidas de depósitos de Popular que se produjeron los días antes de su resolución y posterior venta. Estas palabras llegan después de que la presidenta del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Daniéle Nouy, asegurara en el Parlamento Europeo que hay "margen" para que la Justicia española investigue si las comunidades autónomas y ayuntamientos utilizaron información privilegiada para retirar sus depósitos. Ello en contraste con las declaraciones del ministro de Economía, Luis de Guindos, de que no veía nada extraño en las salidas de depósitos del Popular.

MERCADOS:

El volumen de contratación de la Bolsa española se situó en junio en 73.206 millones de euros, un 18% más que en mayo y un 11,1% más que en el mismo mes de 2016, de forma que se convirtió en el mes con mayor volumen de negociación desde abril del año pasado. Durante los seis primeros meses de este año se negociaron en renta variable unos 364.867 millones de euros, un 6,4% menos que en el mismo período de 2016.
El número de negociaciones acumuladas hasta junio ascendió a 26,6 millones, un 11,6% menos que el registrado en el mismo período del ejercicio pasado, mientras que las negociaciones del mes de junio fueron 4,8 millones, un 1% más que en mayo.
El efectivo acumulado hasta junio en el segmento de fondos cotizados fue de 2.292 millones de euros, un 38,7% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior. En junio, el volumen negociado se situó en 376,3 millones de euros, un 14,4% menos que en el mes anterior.
Por otra parte, el número de emisiones de warrants y certificados admitidas a negociación en el primer semestre de 2017 ascendió a 2.584, un 35% menos que en el mismo periodo de 2016.
La actividad del mercado de warrants y certificados hasta junio alcanzó los 243,5 millones de euros, un 38,3% menos que en el mismo periodo de 2016. Durante el mes de junio, el efectivo negociado alcanzó los 36,9 millones de euros, un 3,2% más que en el mes anterior y un 50,7% menos que en el mismo mes de 2016.

EMPRESAS:

Altadis, la filial española de Imperial Tobacco, ha acordado con sus trabajadores pagar 31 millones de euros para no tener que regalarles tabaco. Así lo explica la tabaquera, propietaria de marcas como Fortuna, Nobel o Ducados, en sus cuentas anuales del ejercicio 2016.
La empresa explica que hasta 2006 la empresa venía regalando tabaco promocional y de fumar a sus empleados pero una ley sanitaria aprobada ese año prohibió dicha práctica. Los trabajadores de la antigua Tabacalera recibían desde hace casi un siglo una gratificación extra por parte de la compañía. A principios del siglo XX la empresa les entregaba tabaco de picadura y en los últimos años les regalaba tres cartones de una de las labores de la firma.
Pero a partir de la ley sanitaria de 2006, que también prohibió fumar en locales públicos, estos pagos en especie desaparecieron. Desde entonces los sindicatos han estado reclamando a la compañía que les siguiera entregando tabaco o les ofreciera una compensación. Incluso una sentencia de la Audiencia Nacional de 2006 instó a la sociedad a satisfacer a los trabajadores el importe en metálico equivalente al producto que les había entregado hasta entonces.
Tras diversos recursos ante los tribunales, que llegó hasta el Tribunal Supremo, el año pasado la compañía acordó con los trabajadores una compensación económica “por la compra del derecho a recibir una compensación por la no entrega de tabaco”. La compañía optó por una doble vía, entregar la citada indemnización mediante un único pago o convertirlo en renta vitalicia. La medida le ha supuesto a la compañía un coste de 31,221 millones de euros, de los que ya ha abonado cerca de la mitad. El acuerdo afecta a la totalidad de la plantilla activa y a un amplio porcentaje de los que ya están jubilados, en total algo más de 1.000 empleados.  
                                                                                                                                                                                                          


lunes, 12 de junio de 2017

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL A JUNIO 2017: mejora la economía

España ha logrado recuperar, tras nueve años de crisis, el nivel del PIB real previo al estallido de la Gran Recesión. La novedad consiste en que no ha sido la construcción el motor que impulsado la recuperación, sino las exportaciones que han aumentado su aportación, frente a la disminución de la construcción.

GLOBAL:

El crecimiento en las economías más ricas del mundo se ralentiza. Pese a una coyuntura general positiva, los 35 países que forman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) han registrado durante el primer trimestre de este año una subida del PIB sustancialmente inferior a la del trimestre anterior (un 0,4%).  De octubre a diciembre del año pasado crecieron un 0,7%.
Japón y Alemania son los que más han crecido. La economía germana creció el 0,6%, frente al 0,4% que había dado en el trimestre anterior. Por su parte, Japón aumento su PIB un 0,5% (dos décimas por encima de lo que lo hizo entre octubre y diciembre de 2016).
Sin embargo, Estados Unidos e Italia, aunque su PIB ha crecido un 0,2%, han retrocedido: tres décimas la economía estadounidense, mientras que Italia está estancada (crecimiento cero).
Igualmente, la economía francesa y la británica se encuentran también  estancadas: su  PIB aumentó un 0,3% desde comienzos de 2017, frente a unas subidas en el último trimestre de 2016 del 0,5% y del 0,7% respectivamente.
La economía de la eurozona se mantuvo estable, y la Unión Europea creció un 0,5% (una décima menos que en el trimestre anterior).
En comparación con los datos del primer trimestre de 2016, el PIB de los países de la OCDE creció un 2% (el mismo aumento habido durante el último trimestre del año pasado).
En datos interanuales, la UE mejoró una décima su crecimiento, hasta el 2%, mientras que la zona euro la empeoró una décima, hasta el 1,7%.
Por otro lado, frente a los rasgos fundamentales de las economías actuales (globalización, desigualdad, e importancia desmedida del sector financiero), la Unión Europea ha publicado un documento en el que, defendiendo los beneficios derivados de la globalización, postula “dar forma” a la globalización. Es decir, establecer “un conjunto de reglas globales, que ahora mismo están incompletas”.
Señala que si bien “revertir ese proceso sería un desastre, no hacer nada tampoco es la solución: en 10 años, la globalización, unida al fuerte cambio tecnológico, dejará tantos ganadores como perdedores”.

INDIA:

La economía de India se ha convertido en la de mayor crecimiento del PIB del mundo: el FMI pronostica un avance del 7,2% para 2017.
Este crecimiento es preciso para sacar de la pobreza a una población de 1.250 millones de personas. Es necesario acometer inversiones cuantiosísimas, y por ello el Gobierno ha previsto un ingente plan de inversiones, aunque supeditado a conseguir parte de los recursos precisos en Europa.
Se pretende una inversión de, nada menos que, un billón de dólares destinada sobre todo a infraestructuras hasta el año 2025: seis grandes puertos nuevos, 250 aeropuertos, 100 ciudades convertidas en inteligentes gracias a la digitalización, la construcción de 20 millones de viviendas protegidas al año, y un nuevo impulso a la fabricación en India.
Más de 300 millones de personas en la India viven en la más absoluta miseria, y se incorporan, cada año, 12 millones de jóvenes al mercado laboral.

ESTADOS UNIDOS:

Parece que la Reserva Federal estadounidense considerar "apropiado" un aumento de las tasas de interés en este mes de junio, para el caso de que se confirmen los datos de aumento de su PIB, de que el mercado laboral mantiene su fortaleza, y de que la subida de los precios siga acercándose al objetivo del 2%.
El banco central de Estados Unidos (Fed) decidió mantener sin cambios los tipos de interés tras su reunión de abril, ya que las aún persisten incertidumbres globales y, sobre todo, debido a los posibles efectos que tendría sobre la economía americana. Todo ello, hizo inclinar la balanza hacia la cautela y los tipos se mantuvieron en los niveles de entre 0,25% y el 0,5% que se fijaron en diciembre, tras el primer alza de tipos en casi una década.
Algunos miembros de la Fed instaron a "comunicar claramente" esta  intención del banco central para despejar las incertidumbres de los mercados.
De momento, las cifras respaldan el objetivo de la Fed: el dato de ventas minoristas aumentó un 1,3% en abril (el mayor crecimiento mensual en un año). La Reserva Federal confía en que el aumento del consumo sostenga el crecimiento del PIB, cuya previsión ha elevado ligeramente para este año.
Por otra parte, Estados Unidos creó 160.000 empleos en abril, algo por debajo de la cifra prevista pero que aún mantiene la tasa de desempleo en el 5%. Además, los salarios mantuvieron su tendencia alcista y crecieron un 0,3%, hasta 25,53 dólares por hora. En los últimos doce meses, el incremento acumulado se sitúa en el 2,5%. Este dato ayudará a que la inflación siga subiendo. Por otra parte, la producción industrial de Estados Unidos creció un 0,7 % en abril, por encima de los pronósticos de los analistas, y tras haber caído un 0,9 % en marzo.
En caso de confirmarse la subida de tipos de la Reserva Federal en este mes de junio, aún habría margen para dos o tres nuevas subidas durante este año 2017.

BRASIL:

La economía de Brasil registró durante el primer trimestre de este año un crecimiento trimestral de 1%. Se trata del primer aumento habido después de ocho trimestres consecutivos de caídas de su producto interior bruto. 
El PIB de Brasil sufrió una importante disminución del 3,8% en 2015 y de 3,6% en 2016. Y para este año, la mayoría de analistas, prevé un crecimiento del 0,5%.
Si bien, las autoridades están celebrando “el fin de la peor recesión de la historia" de Brasil, el país sigue sufriendo una grave crisis política, que puede arruinar la mejoría.  
Por sectores económicos, el aumento trimestral registró un impresionante crecimiento de la Agricultura, de 13,4%, basado en el mayor volumen de las cosechas y en la buena resistencia de los precios de las commodities (productos destinados a uso comercial, generalmente productos genéricos, básicos, y sin mayor diferenciación entre sus variedades). La industria creció 0,9%, mientras que los servicios se mantuvieron estables.

EUROZONA:

Los precios en el conjunto de los diecinueve países del euro, durante el pasado mes de mayo se han quedado en el 1,4%. Por tanto, se ha mantenido por debajo de las expectativas que esperaban un 1,5%, y moderándose frente al 1,9% alcanzado durante el mes de abril.
Consiguientemente, nos hemos alejado del objetivo del 2% del BCE, y por tanto disminuyendo las presiones para que disminuyan los fuertes estímulos de la política monetaria.
La evolución de los precios se debe, en particular, a la caída de los precios de los productos energéticos (ascendieron un 4,6%, frente al 7,6% del mes de abril).
La inflación subyacente, la que no recoge los precios de los alimentos frescos y energía debido a su mayor volatilidad, subió en el pasado mayo un 1%, frente al 1,3% del mes abril.
Por otro lado, la Comisión Europea, dentro de las recomendaciones específicas del Semestre Europeo, ha vuelto a mostrar sus recomendaciones para que Alemania, aproveche su margen fiscal como resultado de varios años cuadrando unas cuentas públicas sin déficit. Se trata de que aumente su demanda interna, logrando un avance inversor sostenible en el tiempo.
La Comisión ha vuelto a recomendar al Gobierno alemán, que acelere la inversión pública en general, pero "especialmente en educación, investigación y desarrollo, así como para abordar sus carencias en infraestructuras. De la misma forma, ha pedido a Ángela Merkel que cree las condiciones para impulsar los salarios reales, respetando el papel de los agentes sociales".
Sin embargo, a Francia le reclama exactamente lo contrario. La Comisión da a la segunda economía de la eurozona de plazo hasta finales de año para reducir el déficit por debajo del 3% del PIB.
La Comisión ha pedido nuevas medidas de ahorro, ya que teme que el agujero en las cuentas públicas de París caiga este año al 3%, e incluso al 3,2% durante el próximo año.
Sin embargo, la Comisión Europea ha señalado que detecta "tendencias positivas": ya ha propuesto cerrar los procedimientos por déficit excesivo a Croacia y Portugal, ya que ambos han reducido el agujero de sus cuentas públicas por debajo del 3% del PIB, límite fijado por las normas europeas. "Se trata del reconocimiento de los logros de croatas y portugueses para salir de la crisis, que ha tenido un impacto social fuerte".
Solamente Francia, España, Grecia y el Reino Unido mantendrán abierto el proceso de déficit excesivo, frente a los veinticuatro países que en el año 2011 se encontraban en esa situación.
Por lo que respecta a nuestra economía, la Comisión recomienda a España que “no puede dormirse en los laureles de la recuperación por los riesgos que acechan, y debe seguir ajustando, dando una vuelta de tuerca a la reforma laboral, pese a que ha aprobado dos en un lustro”. No obstante, lamenta la ineficiencia del gasto público, y vuelve a situar la corrupción entre los males de la economía española”.
Por otro lado, el Gobierno alemán ha reiterado su rechazo a los eurobonos y a fórmulas de deuda común en la eurozona, tras el documento de reflexión que ha presentado la Comisión Europea, cuya finalidad era profundizar en la unión económica y monetaria.
Según la portavoz del Ministerio de Finanzas alemán, Friederike von Tiesenhausen, "antes de hablar de compartir nuevos riesgos es necesario reducir los riesgos en los mercados financieros".
Y es que el Gobierno alemán sigue apostando por impulsar el desarrollo de toda la UE y evitar divisiones entre los estados de la eurozona y los no miembros, fomentando el crecimiento a través de reformas estructurales y de la disminución de las deudas soberanas.
Además, Alemania va a enviar a la Comisión Europea un informe con propuestas para el futuro marco de los Fondos de Cohesión, en el que los liga al cumplimiento de los principios del Estado de derecho por parte de los países receptores.
La Unión Europea es una comunidad de valores y esos valores son la base de la "credibilidad" del bloque, por lo que es "razonable" que los fondos de cohesión, un elemento central de las políticas comunitarias, se liguen al respeto de los derechos humanos y de los principios del Estado de derecho.
Alemania recomendará así a la Comisión que se estudie la posibilidad de "condicionar" los fondos a un examen del cumplimiento de esos valores y principios democráticos en los países receptores. Sin duda, el mensaje va dirigido, particularmente, a Polonia y a Hungría.

ESPAÑA:

Una magnífica noticia, es que, nueve años después del máximo que alcanzó en 2008, el  PIB español casi ha superado durante mayo su nivel precrisis.
El PIB real, es decir en euros constantes, casi ha recuperado el nivel previo al estallido de la burbuja inmobiliaria, los 1,124 billones que alcanzó en el tercer trimestre de 2008. La situación es el resultado del acelerón de la economía española habido durante el segundo trimestre de este ejercicio.
La circunstancia de que la Semana Santa este año haya caído en abril, unido a los favorables datos de afiliación de dicho mes (212.212 empleos creados) ha provocado que el nivel precrisis del PIB se esté recuperado antes de lo previsto.
En el periodo de enero a marzo de este año, el PIB español  se ha elevado un 0,8%,   con lo que en el primer trimestre el PIB había recuperado el 99,6% de lo perdido durante la crisis.
Para el conjunto del año, la Comisión Europea y el Banco de España auguran un 2,8% de crecimiento, mientras que los servicios económicos del BBVA estiman un 3%, superior al 2,7% que calcula el Gobierno español.
El pilar de la recuperación está siendo el consumo, que continúa creciendo impulsado por la fortaleza del empleo. Pese a ello, Economía advierte que la demanda interna “se ha desacelerado ligeramente en los meses transcurridos del año por la moderación del consumo privado”.
Sin embargo, el factor determinante está siendo, sin duda, el sector exterior,   ya que las exportaciones se consolidan como el componente más dinámico del PIB español: hasta el mes de febrero las ventas al exterior crecieron al 8,5% y en su última revisión al alza, el Gobierno mejoró la contribución de la demanda externa en una décima al 0,5 frente al 2,2 de la interna, que también revisó el Ejecutivo otra décima al alza por el aumento de la inversión. Y es que según fuentes del BBVA, “nunca se había invertido en maquinaria y equipo tanto en España como ahora. Supone un 7,5% del PIB (un nivel similar al de año 2007) y este vigor hace pensar que se está invirtiendo en sectores dirigidos a las exportaciones”.
Lo más importante, es que el PIB español actual es muy diferente, con menor peso de la construcción y mayor de las exportaciones.
Sin embargo, tenemos el mismo PIB de 2008 pero con dos millones menos de trabajadores, lo que señala que la recuperación del empleo es más lenta. Implica que tenemos una mayor productividad.
España produce más que en 2008 pero, según la Encuesta de Población Activa (EPA), si en el primer trimestre de dicho año teníamos 20,62 millones de ocupados ahora esta cifra es de 18,44 millones. Asimismo, el paro en 2008 era del 13,79% mientras que en marzo ascendió al 18,75%, un nivel similar al de 2009.
Es notorio que los sueldos tampoco son los mismos que existían previamente a la crisis económica: durante el 2016, la remuneración de los asalariados, ascendía a 526.098 millones de euros, un 47% del PIB. Un montante que supone un 6% menos de los 559.777 millones que alcanzó en 2008 (el  50,08% del PIB), cuando la economía superaba los 20 millones de ocupados, pero también inferior a los 530.986 millones de 2011 (un 49,5%) año en el que España acabó con 18,15 millones de ocupados, menos que en la actualidad.
Sin embargo, en el lado negativo hay que citar según datos del Banco de España y los cálculos realizados por el Ministerio de Economía, de acuerdo con la previsión de PIB para 2017 recogida en el Programa de Estabilidad 2017-2020, que la deuda del conjunto de las administraciones públicas alcanzó los 1,129 billones de euros durante el pasado mes de marzo.
Ello representa un aumento de 11.160 millones de euros respecto al mes anterior y se sitúa en el 100,33% del PIB, De esta forma, la deuda pública se incrementa en marzo por cuarto mes consecutivo y repunta un 1% respecto al mes de febrero, con lo que vuelve a marcar un nuevo máximo de la serie histórica del Banco de España, que data del año 1995.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), un aspecto muy positivo, anteriormente citado, es el favorable comportamiento del turismo, ese tradicional motor de la economía española, ya que cerca de 20 millones de turistas visitó España en el primer trimestre del año (un 11,6% más que en los primeros cuatro meses de 2016).
Casi 4,4 millones de turistas llegados a España hasta abril fueron británicos, el principal país emisor y una cifra un 9,6% mayor que hace un año.
Desde Alemania llegaron en este mismo periodo más de 2,84 millones de turistas (un 11,2% más) y desde Francia la cifra alcanzó los 2,81 millones de personas (un 6,9% más que entre enero y abril de 2016).
En este periodo de 2017, el 24,6% de los turistas visitaron Canarias; el 23,6% eligió Cataluña; el 14,4% estuvo en Andalucía; y el 10,5% prefirió la Comunidad Valenciana. Canarias, líder en visitas, recibió casi 5 millones de turistas, un 9,4% más que en el periodo de enero a abril del año pasado.
A Cataluña llegaron más de 4,7 millones de visitantes internacionales, un 8,4% más; y Andalucía recibió 2,9 millones de turistas, un 10,7% más.
De los casi 20 millones de extranjeros llegados hasta abril, 16,6 millones lo hicieron vía aérea, un 13,4% más que en el mismo periodo de 2016. Las entradas de visitantes en los puertos españoles registró en este mismo primer tercio del año un incremento del 20%, hasta los 387.697 turistas.
También hasta abril se redujeron en un 10,5% los viajes de negocios de extranjeros a España, hasta 1,46 millones de personas, y la duración de la estancia mayoritaria es la de cuatro a siete noches, con más de 4,8 millones de personas.
Solo en abril, España recibió a 7,1 millones de turistas internacionales, un 16% más que en el mismo mes de 2016 en el que, incluso, se celebró ese año la Semana Santa.
En el análisis del periodo agregado de marzo a abril, ya que este año la Semana Santa se celebró en marzo, el INE observa un aumento del 11,7% en el número de turistas respecto al mismo bimestre de 2016.
También han sido buenos, los datos del mercado laboral durante el pasado mes de mayo, aunque muestran las dos características más claras de la recuperación:
Una: se crea empleo a un ritmo alto: la afiliación media a la Seguridad Social aumentó en casi 7.200 nuevos cotizantes al día, 223.192 en un mes.
La otra: la precariedad crece a una velocidad mayor. Por primera vez en la historia se firmaron más de dos millones de contratos en un solo mes. No es el único signo de inestabilidad laboral. El porcentaje de indefinidos es del 8,2%.
Uno de cada cuatro contratos dura una semana o menos, y la duración media de los temporales se acorta sobre la de hace 10 años (54,6 días frente a 81 días).
El propio Banco de España ha vuelto a alertar sobre el problema, señalando la “temporalidad creciente, y la elevada volatilidad de la contratación” en el mercado laboral español.
Sin duda, uno de los motores de la creación de empleo, ha sido la hostelería. El empleo en esta rama de actividad ha mostrado vigor durante toda la recuperación y el mes pasado no fue una excepción. En un solo mes, el régimen general contó con 65.409 afiliados más en esta rama de actividad. Le siguieron las actividades administrativas, con 24.349 cotizantes más, y el comercio, con 15.793.
También se aprecia la recuperación en el sector de la construcción. El sector que tantos puestos de trabajo destruyó y que ha sido el que más ha pesado en el desplome laboral, ha sido el que más ha crecido porcentualmente en los últimos 12 meses. Los 60.819 afiliados nuevos que ha ganado en este año suponen un incremento del 8,8%.
Sin embargo en el lado opuesto, encontramos a las finanzas y los seguros, ya que en ellas se continúa destruyendo empleo. Son las únicas ramas que registran un comportamiento negativo junto a la de empleados de hogar.
En otro orden, el Banco de España ha alertado respecto a que los beneficios empresariales están creciendo más que los salarios. Tras un periodo de moderación entre 2014 y 2015, en 2016 se produjo un repunte de los beneficios por encima de la evolución de los costes laborales.
Durante la crisis era normal que los excedentes empresariales aguantasen porque las compañías necesitaban sanearse. Sin embargo, durante 2016 los beneficios registraron un crecimiento que, en opinión del organismo, "puede ser indicativo de un insuficiente grado de competencia en algunos mercados en un contexto de aumento de la demanda. Los indicadores de competitividad-precio han seguido mejorando, a pesar del comportamiento expansivo de los márgenes empresariales”.
Alerta el Banco de España, respecto a que una subida no justificada de los  salarios y márgenes puede acabar mermando la competitividad y al comercio exterior, necesarios para mantener el empleo y seguir recortando la "excesiva" dependencia de la financiación exterior.
Todavía no se han percibido estos efectos sobre las remuneraciones de los asalariados. Como señala el Banco de España, los nuevos trabajadores contratados cobran un salario medio inferior al de los ya empleados. El elevado desempleo presiona todavía a la baja sobre las retribuciones. Pero, por el contrario, sí que se detecta "el dinamismo que siguieron mostrando las rentas de las sociedades no financieras, apoyadas en el notable crecimiento del excedente bruto de explotación, a su vez relacionado con la moderación de los gastos de personal, el reducido nivel del precio del petróleo y la disminución de los gastos financieros", según se plasma en el documento elaborado por el servicio de estudios económicos.
El Banco de España aunque prevé unas buenas expectativas para la economía española, consecuencia del bajo precio del petróleo, los bajos tipos de interés o una política fiscal relajada, afirma que estos factores pueden agotarse.
Según la institución, "el impacto de estos factores transitorios habría sido mayor en España que en el conjunto del área del euro" (dos tercios del crecimiento mayor de lo esperado se deben a esos factores temporales), pero su impacto podría agotarse, convirtiéndose en riesgos que "interactúen" con las "fragilidades" que aún persisten en la economía española. Es decir, la entidad sostiene que el crecimiento económico continuará, pero que este “se irá ralentizando conforme se vayan disipando los vientos de cola”.
También señala el Banco de España otros riesgos que podrían dañar al sector exterior español: el excesivo endeudamiento chino, las consecuencias de un impulso fiscal en Estados Unidos, el Brexit, o el auge del proteccionismo.
Igualmente "el elevado endeudamiento de la economía española supone una vulnerabilidad ante eventuales aumentos adicionales de los tipos de interés". Los tipos sólo pueden ir hacia arriba. Y la deuda pública ronda el 100% del PIB. "Esta situación subraya la necesidad de trazar un plan de consolidación presupuestaria a medio plazo, en un contexto en el que en 2016, por segundo año consecutivo, la política fiscal adoptó un sesgo expansivo", según el Banco de España.
A pesar de la reducción de deuda en el sector privado, el informe resalta que los niveles de endeudamiento en relación con la renta siguen siendo muy elevados. Sectores ligados a la construcción y el inmobiliario, pequeñas empresas y familias con rentas bajas aún dedican una proporción muy alta de sus ingresos a devolver deudas. Y de igual modo que los bajos tipos han impulsado las rentas, un aumento de los tipos "tendría un impacto contractivo muy grave sobre las rentas de empresas, familias y Administraciones”.
En el caso de hogares y compañías, el impacto de las alzas de tipos podría ser muy rápido por estar financiados con crédito a corto e hipotecas variables, que se renuevan cada poco tiempo. Por grupos de edad, los hogares más jóvenes acusarían más una subida de tipos, lo que tendría un efecto mayor sobre la demanda interna porque presentan mayor propensión a consumir.
En cambio, los pasivos del Estado permanecen en niveles muy altos y dependen más de los tipos a largo, que ya están subiendo. Aunque el impacto sea más gradual porque tiene la deuda a más largo plazo y esta tarde más en renovarse, el efecto sobre las cuentas públicas será al final bastante más sustancial. De ahí que sea "prioritario retomar el proceso de consolidación fiscal".
Por último, el supervisor identifica la baja rentabilidad de las entidades financieras como "un elemento de vulnerabilidad".
Desde una perspectiva a largo plazo, el Banco de España considera que los principales factores que limitan el crecimiento son el desempleo estructural, el envejecimiento de la población y la baja productividad. Amplios colectivos sufren dificultades para beneficiarse de la recuperación y corren "el riesgo de verse desplazados del mercado de trabajo permanentemente". El envejecimiento reduce la población que está trabajando; tiene efectos negativos sobre la productividad y entraña un reto para el sistema de pensiones. A falta de nuevas fuentes de ingresos para la Seguridad Social, las reformas aprobadas harán que en el futuro se produzca "una reducción de la pensión media sobre el salario medio".

MERCADOS:

Existe un viejo refrán que dice, “vende tus acciones en mayo y marchate”. La realidad es que en los meses de verano la Bolsa experimenta ciertas bajadas en las cotizaciones.
El índice ha acabado el mes de mayo en una cifra próxima a los 10.800, y ha estado muy influido por las fuertes bajadas de la cotización del Banco Popular.
En relación al mercado de divisas o de cambios, la sorpresa de este año está siendo la depreciación del dólar.
Si bien, hacer previsiones sobre el comportamiento de las divisas es harto complicado, la depreciación del dólar tiene mucho que ver la cada vez menor probabilidad de que el nuevo presidente americano vaya a ser capaz de sacar adelante las reformas económicas previstas.
Por tanto, no está nada claro que va a ocurrir con la cotización del dólar. Al menos, parece claro que se situará entre los 1,05 y 1,15 dólares por euro. En esos niveles se encuentra, teóricamente, el punto de equilibrio que determina la teoría de la paridad de poder adquisitivo.
Respecto a los tipos de interés, pese a que la deuda todavía se sitúa en niveles altos, las familias y empresas españolas gastan menos que nunca en intereses en proporción al PIB. Según las estadísticas del Banco de España, los hogares desembolsan menos incluso que cuando apenas tenían deuda: un 1,5% del PIB frente al 3% de mediados de los noventa, cuando empezó a cobrar fuerza el proceso de endeudamiento. Y mucho menos que el 4,9% del PIB que pagaron a principios de la crisis. Si se compara con esos máximos, el ahorro de empresas y hogares alcanza los 90.000 millones. Y ello gracias al Banco Central Europeo, que ha llevado el euríbor a tipos negativos.
Y es que el euríbor hipotecario, el índice que se constituye a partir de los préstamos entre bancos, se encuentra en negativo, lo que facilita que la factura de intereses de los hogares caiga a mínimos. Y ello ocurre porque los bancos están pagando por prestar a otras entidades.
Tras haber inyectado el BCE muchos fondos, a los bancos les sobra la liquidez y tienen un problema para gestionarla. Cuesta caro guardar dinero físico en una caja fuerte. Así que en un primer momento la solución consistía en dejarla en depósito en el BCE. Sin embargo, Mario Draghi decidió imponer a las entidades una penalización del -0,4% por depositar su dinero ocioso en el banco central. En un mercado con exceso de liquidez, los bancos se han visto forzados a prestarse entre sí a tipos negativos, siempre que no se alcance ese -0,4%.

En lugar de prestar a otros bancos, las entidades también podrían destinar su liquidez a bonos. Pero la rentabilidad de estos también está en negativo por las compras masivas del BCE. En definitiva, tener el dinero en un lugar seguro se cobra caro.

miércoles, 17 de mayo de 2017

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL A MAYO 2017: la economía española crece por encima de la media, y mejoran las expectativas.

En el club de las grandes economías desarrolladas, España volverá a ser este año la que más crezca, seguida de Estados Unidos y Reino Unido. El FMI calcula una expansión del 2,6% en 2017, lo que supone una mejora de tres décimas respecto a la última estimación del pasado enero, y se sitúa una décima por encima de la previsión oficial del Gobierno.

GLOBAL:

Según el economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), “la aceleración que esperábamos desde hace tiempo parece materializándose. Las perspectivas de crecimiento mundial para este 2017, se sitúan en el 3,5%, lo que suponiendo una mejoría leve (una décima), respecto a la anterior previsión de hace cuatro meses, sin embargo, marca un cambio de tendencia sobre los últimos años”.
Durante el pasado año, se registró un crecimiento económico global del 3,1%, y el FMI mantiene su previsión para el próximo 2018 en un 3,6% de aumento de la producción mundial.
No obstante, preocupa el “lento crecimiento” de las economías desarrolladas, y también la ralentización que está sufriendo la economía de China (crecerá su PIB un 6,6% y un 6,2%, respectivamente durante 2017 y 2018).
El FMI también ha advertido, respecto a las incertidumbres y riesgos geopolíticos que se mantienen abiertos, que provocan temores que, pese al optimismo de los mercados financieros, puedan dar lugar a un  retraimiento de las inversiones.
Por otro lado, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, ha tratado de evitar asperezas con el presidente Trump, afirmando que “espera progresos con la nueva Casa Blanca”. Lagarde  aseguró que en el FMI, aunque no son una organización dedicada a mejorar el comercio mundial, están preocupados por tratarse de un “motor crucial para el crecimiento economico”.
La directora del FMI prometió que batallaría “por un terreno de juego justo y equilibrado”. Se trata de una expresión similar a la que el presidente Trump ha repetido hasta la saciedad para denunciar que Estados Unidos ha jugado en desventaja frente a países como China. Ahora bien, según Lagarde, las medidas que se adopten, no pueden conducir a “medidas proteccionistas”.
Como ya se ha comentado inicialmente, aunque las previsiones del FMI para la economía mundial para este año mejoraron una décima, del 3,4% al 3,5%, el organismo está preocupado por el Brexit en el Reino Unido y las elecciones en Francia (una posible victoria de la ultraderechista La Pen en Francia "causaría desde luego un gran trastorno y supondría un riesgo de distanciamiento de la UE").
Y es que las proclamas nacionalistas también están ganando fuerza en la eurozona, cuyas previsiones de crecimiento, aunque han mejorado una décima, se mantiene en un débil 1,7% para este año, el mismo ritmo lento del año 2016. Alemania, tan solo crecerá un 1,6%, manteniendo su criticado gran superávit comercial.
No obstante Lagarde celebró el posible aumento de la inversión en la economía germana y también de la ayuda a los refugiados. Este año habrá elecciones en Alemania, y el FMI realiza sus pronósticos con mucho cuidado.

LATINOAMERICA:

Según el FMI, Latinoamérica ha logrado superar la recesión económica. Ahora bien, su recuperación será más débil de lo deseado.
Se prevé para este año por el Fondo, para toda la región, un débil crecimiento del 1,1%. Y para el 2018 será del 2%, igualmente inferior a las expectativas.
Para la economía mexicana, una de las más importantes, prevé  un crecimiento del 1,7% este año, y de un 2% en 2018. Una de las causas que se cita, son las incertidumbres en sus relaciones comerciales con Estados Unidos.
Para Brasil, frente a la contracción económica (caída del PIB) del 3,6% en 2016, se espera un débil crecimiento del 0,2% durante este 2017, y para 2018 del 1,7%.   
Según el FMI la mejoría de la economía brasileña se debe a la menor  incertidumbre política y al avance en el programa de reformas, aunque la economía siga amenazada por los graves casos de corrupción.
En Argentina, la estabilidad interna también permitirá que su economía deje de contraerse y crezca su PIB a un ritmo del 2,2% este año, manteniéndose en 2018, si se recuperan las exportaciones y la inversión.
El punto más negro se localiza en la economía venezolana: su PIB se contraerá, nada menos, que un 7,4% este 2017, y un 4,1% en 2018. “La monetización de los déficits fiscales, las amplias distorsiones económicas y las graves restricciones a las importaciones alimentan una inflación en rápido aumento”: los precios, según el FMI, subirán, nada menos, que un 720% este año y un 2.070% el que viene.
Por lo que respecta a Chile y Colombia, sus economías crecerán un 1,7% y un 2,3% respectivamente en 2017. Aunque los países exportadores de petróleo van a seguir atravesando dificultades.
Según el FMI, la economía de Bolivia tendrá la tasa de crecimiento más alta de la región este año. Le sigue la de Perú, con un 3,5%, y Paraguay, con un 3,3%. Estos tres países avanzarán un 3,7% en 2018. Ecuador, por su parte, se contraerá un 1,6% y seguirá arrastrando un ligero descenso de su PIB de tres décimas el año próximo.
No coinciden las condiciones financieras en cada una de estas economías: los tipos de interés se recortan en Brasil mientras suben en México. Algo parecido ocurre con las divisas: el peso mexicano sufrió una notable  depreciación tras las elecciones en EE UU y, sin embargo, se ha fortalecido recientemente, alcanzando los niveles previos a la victoria de Trump. En cualquier caso, persisten los riesgos de las amenazas proteccionistas de Trump.

ESTADOS UNIDOS:

El rendimiento de la economía estadounidense con el presidente Donald Trump, durante el primer trimestre de este 2017, ha sido mediocre: la actividad económica creció en ese periodo a una tasa anual equivalente (el correspondiente al trimestre, pero anualizado) del  0,7%.
Se trata de una cifra muy alejada de sus promesas del 4% durante su campaña electoral, y supone una merma notable frente al 2,1% de aumento en el tramo final del mandato del presidente Obama.
Esta desaceleración económica, que se viene dando año tras año, refleja la dificultad que tiene la mayor potencia del mundo para registrar en su PIB un aumento superior al 2%.
Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal, ya había señalado que había que acostumbrarse a vivir con unas tasas de crecimiento que están por debajo del potencial y, desde luego, se trata del ritmo de crecimiento económico más lento habido en tres años.
Veremos si las iniciativas que promueve Trump logran cambiar esa tendencia. El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, insiste en que el plan permitirá elevar el crecimiento a un ritmo sostenido del 3%.
El presidente Trump quiere recortar la presión fiscal a los individuos y las empresas, disminuir aún más la regulación e intervención de las autoridades en la economía estadounidense, e incrementar el gasto en infraestructuras. Pero hasta ahora las medidas adoptadas han sido más bien simbólicas.
Respecto a los consumidores estadounidenses, la evolución del gasto de los hogares mostró un crecimiento muy pobre (0,3%), frente al 3,5% a final de 2006. Es el menor incremento en el consumo privado desde 2009, que aporta dos tercios al crecimiento. En parte refleja la moderación en la compra de grandes productos como los automóviles.
Sin embargo, la inversión en el sector inmobiliario subió un 13,7%: las ventas de viviendas crecieron durante el pasado marzo a un ritmo anual del 4,5%. El precio medio de venta subió cerca de un 7%. La inversión empresarial, entre tanto, mejoró un 10,4%. Se trata de un aumento respecto a trimestres anteriores.
Todo ello, podría dar a la Reserva Federal un “descanso” en la normalización de la política monetaria en Estados Unidos: subió tres veces los tipos de interés. Los dos últimos incrementos se produjeron en diciembre y marzo. Se esperan, al menos, dos subidas más de un cuarto de punto este año (en junio y en diciembre), lo que dejaría el precio del dinero próximo al 1,5%. Para el próximo 2018 se esperan tres subidas, dependiendo de las iniciativas de Trump.
Por otro lado, en este reciente mes de abril, el empleo ha repuntado en Estados Unidos, habiéndose registrado durante el mes 211.000 nuevos ocupados. La tasa de paro se redujo al 4,4%, una décima menos que en marzo, y se coloca así al nivel más bajo desde mayo de 2007, antes de que la economía cayera en la Gran Recesión.
El dato de empleo supone una mejoría en relación a los 79.000 nuevos contratos firmados en marzo, que en su caso se revisó además a la baja en cerca de 20.000 ocupados respecto a lo anticipado hace un mes. El total de empleos creados en los tres primeros meses de la presidencia de Donald Trump supera el medio millón de ocupados, a pesar de la decepcionante situación económica hasta marzo. Pero la realidad, es que la economía se encuentra en una situación de pleno empleo, por lo que las empresas están teniendo dificultades para cubrir nuevos empleos, por lo que los salarios se han incrementado tres décimas.
La situación del mercado de trabajo refuerza los argumentos de la Reserva Federal para mantener el proceso iniciado de normalización de la política monetaria, aunque de forma gradual.

UNIÓN EUROPEA:

Según los datos publicados por Eurostat (Oficina Estadística de la Unión Europea), el PIB de la eurozona creció un 0,5% entre los meses de enero a marzo (el mismo aumento del trimestre anterior). Esto supone un aumento anual del 1,7%.
El crecimiento económico del conjunto de los Estados de la Unión Europea durante el primer trimestre del año fue del 0,4% (por debajo del 0,6% registrado entre noviembre y diciembre). En tasa interanual, el avance fue del 1,9%.
España continúa siendo una de las economías que más crece (un 0,8% entre enero y marzo), muy por encima de la media de la eurozona. Por su parte, la economía francesa sólo se expandió un 0,3%, una cifra que los analistas atribuyen a la campaña electoral para las elecciones presidenciales.
Pese al dato decepcionante de Francia, el crecimiento de la eurozona supera ampliamente al de Estados Unidos, cuya tasa interanual durante el primer trimestre fue apenas del 0,7% (frente al 1,7% de la eurozona), el ritmo más bajo en tres años; y al de Reino Unido, que se expandió un 0,3% entre enero y marzo. 
Para algunos analistas, la mejora económica de la eurozona aumenta la presión sobre el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, para que empiece a eliminar gradualmente su programa de compra de deuda. Draghi ya ha comentado que aunque se prevé que la  recuperación "continúe consolidándose y ampliándose, todavía persisten riesgos a la baja por la lentitud en las reformas y la incertidumbre mundial”.
Y es que Mario Draghi sostiene que el estímulo monetario sigue siendo necesario para lograr el objetivo de que la subida de precios se sitúe en el 2% de forma sostenible a medio plazo. No obstante, el BCE ya ha disminuido su ritmo de compra de deuda de 80.000 a 60.000 millones de euros al mes, pero ha señalado que las mantendrá "hasta el final de diciembre de 2017 o hasta una fecha posterior si fuera necesario", subrayando que seguirán en vigor en todo caso hasta que se observe un ajuste sostenido de la senda de inflación compatible con el objetivo de inflación de la entidad.
Por ello, el BCE ha mantenido el tipo de interés de referencia en el 0%, mientras que el tipo aplicado a la facilidad de préstamo continuará en el 0,25%, y el interés de la facilidad de depósito seguirá en el -0,40%.
En este sentido, el Banco Central Europeo ha reiterado que los tipos de interés oficiales se mantendrán en los niveles actuales, "o en niveles inferiores", durante un período prolongado que superará con creces el horizonte de sus compras netas de activos.
La tasa de inflación interanual de la zona euro se sitúo en el pasado mes de  marzo en el 1,5%, frente al 2% observado en el mes anterior, mientras que la tasa interanual de inflación súper-subyacente (además de energía y alimentos frescos excluye también la evolución de los precios del alcohol y el tabaco), se situó en el 0,7%, frente al 0,9% del mes anterior (la cifra más baja desde abril de 2016).
Por otro lado, en relación al Brexit, la Comisión Europea ha señalado que es necesario que el Reino Unido salde sus cuentas pendientes con la Unión Euroea, y garantice los derechos tanto de los europeos residentes en Reino Unido como de los británicos que viven en la UE.
Según fuentes de la Unión Europea, “algunos han creado la ilusión de que el Brexit no tendrá impacto, que se puede negociar rápido, y no es el caso. De forma que se está exigiendo al Gobierno británico una previsión clara de los desembolsos anuales que ha de realizar para arreglar las cuentas pendientes, sosteniendo que todos los ciudadanos europeos que recalen en Reino Unido antes de la salida efectiva de la UE (el 30 de marzo de 2019) tienen derechos adquiridos, y que por tanto, podrán invocarlos ante el Tribunal de Justicia de la UE hasta el día de su muerte”.
Han sido los propios Estados miembros de la UE, quienes han insistido en endurecer la posición de los Veintisiete. Holanda, Alemania, Francia y también España han reclamado que la salida británica no les cueste un euro (en el caso de España, que no le reste fondos) del periodo presupuestario 2014-2020. En derechos de ciudadanos, también España (junto a otros países del sur y los del Este) presiona para asegurar que los 4,5 millones de personas afectadas (3,2 millones de comunitarios en Reino Unido y 1,3 británicos en el resto de Europa) no sufran cambios (como si no hubiese ocurrido el Brexit).
Y es que la falta de prisas del Reino Unido (estamos casi un año después del referéndum del Brexit),  han cansado al resto de los Estados miembros, que exigen ahora un pago exhaustivo de todos los compromisos adquiridos en la UE antes de la salida (entre ellos, el cheque millonario a Turquía por la acogida de refugiados que se irá desembolsando durante muchos años). Incluso piden que Londres cubra los gastos que generará el traslado de las dos agencias comunitarias que ahora alberga y que deberán reubicarse en otros países comunitarios (España aspira a acoger la del medicamento). Bruselas niega, además, que Reino Unido pueda recibir compensación alguna por los activos comunitarios (edificios y otras propiedades de la UE) a los que ya no tendrá acceso y que se abonaron con dinero de los Estados, incluido el británico.
En otro orden, la creación de un nuevo euríbor, otro índice que sirva de referencia para las hipotecas variables, se retrasa. El Instituto Administrador de los Índices Bancarios, ha concluido que no se puede llevar adelante un nuevo modelo de euríbor que sustituya al actual tal y como exigía la legislación europea: “bajo las actuales condiciones de mercado no será factible evolucionar de la metodología del actual euríbor a una basada completamente en transacciones". Esto es lo que sostiene la filial de las patronales bancarias europeas que ha llevado a cabo el estudio de la nueva metodología supervisado por los reguladores nacionales, incluida la española CNMV (Comisión Nacional de los Mercados y Valores).
Por otro lado, una mala noticia, es que Europa que era una especie de “máquina de la convergencia”: el mercado interior y los fondos europeos facilitaban la reducción de la brecha de renta per cápita, se ha acabado: documentos de la Comisión Europea admiten que, a pesar de la recuperación, las divergencias entre países y regiones persisten: “en los últimos años, la convergencia se ha desacelerado considerablemente, incluso se ha detenido”.
España, que superó la renta per cápita europea antes de la crisis, está ahora claramente por debajo de la media de la eurozona, situada en torno a los 30.000 euros anuales. Con índices de pobreza y de desigualdad al alza. Y con una tasa de paro que solo supera Grecia y que está muy lejos del 5% de Alemania. “La crisis ha afectado a Europa por diferentes vías, pero particularmente a sus jóvenes generaciones”, asegura el documento. “Por primera vez desde la II Guerra Mundial, hay un riesgo real de que los jóvenes vivan peor que sus padres”.

ESPAÑA:

El mercado de trabajo en España está mostrando signos contrapuestos: según la EPA (Encuesta de Población Activa del INE) correspondiente al primer trimestre de este año, la mejoría laboral, que se prolonga ya durante tres años, ha sufrido en el comienzo de 2017 un cierto frenazo. La destrucción de empleo tradicional de los primeros tres meses del año, que no ha contado con alivio alguno, ha sido de 69.800 puestos de trabajo. El paro, por su parte, subió en 17.200 personas, cebándose exclusivamente en mujeres. Estos datos, completados con una nueva caída de la población activa, han elevado la tasa de desempleo hasta el 18,75%.
En invierno es habitual que en España se destruya empleo y que suba el paro. Posteriormente, cuando se acerca la Semana Santa, la contratación se anima, muy especialmente en la hostelería, y la coyuntura se invierte hasta que llega el otoño. Pero la Semana Santa este año no ha aliviado el primer trimestre, porque cayó en abril. Así que en el arranque de 2017 se ha reducido el número total de puestos de trabajo hasta los 18,44 millones y el paro ha crecido hasta los 4,25 millones de desempleados.
Esta ausencia de temporada turística durante marzo, se ha sentido con claridad en la encuesta de población activa (EPA) relativa al primer trimestre,  al observar lo sucedido en la rama de la hostelería. En el primer trimestre del año, ocupaba a 1,486 millones de trabajadores, 18.000 menos que el año anterior en el mismo periodo pese a que en todo el conjunto de la economía hay casi 410.000 ocupados más.
También en el comportamiento regional se nota este fenómeno, pues son Cataluña, Baleares y la Comunidad Valencia, junto a Galicia, las comunidades autónomas donde más ha subido el paro.
Al contrario de lo que ha sucedido en la hostelería, otras ramas sí que han registrado incrementos anuales de empleo, como la agricultura, la construcción o el comercio.
La misma explicación, en cambio, sirve para afirmar que lo más probable es que este año toda la contratación que lleva aparejada este corto periodo vacacional aflorará en el segundo trimestre. Este fenómeno servirá para que se mantenga la tendencia de creación de empleo que se mantiene desde que hace tres años comenzara a crearse empleo, algo que se constata cuando los datos de la EPA se limpian de los altibajos que provocan las temporadas turísticas o las campañas agrícolas y muestran que los puestos de trabajo aumentaron un 0,7% en los tres primeros meses.
También apuntalará el crecimiento el previsible tirón del empleo público, ahora que el Gobierno ha dado luz verde a la oferta de 67.000 plazas de funcionarios para este año. Si se ejecutan estos planes, lo más probable es que se invierta o, al menos, se alivie la evolución a la baja de las plantillas públicas. Según las cifras del INE, tanto en el último año como en el último trimestre los trabajadores de la Administración han disminuido en 44.400 y 12.300 ocupados, respectivamente en esos periodos.
Otro de los aspectos más relevantes de los datos divulgados de la última EPA  es que el aumento del desempleo se ha centrado exclusivamente en las mujeres, entre quienes ha subido el paro en 21.700 personas. En cambio, entre los hombres ha bajado en 4.500 desocupados.
Una de las características propias de los primeros compases del año es el retroceso de la temporalidad. Los contratos con fecha de caducidad están muy asociados a actividades de temporada, como la hostelería. En particular, este año el retroceso ha sido de 122.600 empleos asalariados temporales frente a un incremento entre los fijos de 78.000. Esto ha situado la tasa de temporalidad en el 25,8%, ocho décimas más que el año anterior.
Sin embargo, en contraste con lo anterior, si nos atenemos a las cifras publicadas por el Ministerio de Empleo, correspondientes al Paro Registrado (aquellos que se inscriben como desempleados demandantes de empleo en las Oficinas de Paro), la bajada del desempleo durante el pasado mes de abril ha sido histórica: la mayor de toda la serie (que empieza a mediados de los años 80) para cualquier mes: nunca se había producido un descenso de 129.000 parados. 
Quizá lo más importante, sea la subida de la afiliación de 212.216 personas, récord para el mes de abril y que además permite recuperar la cifra  de 18 millones de afiliados alcanzados por primera vez en agosto de 2009. Por comparar, el año pasado el paro bajó en 83.599 personas y la afiliación subió en 158.038 en abril.
El paro registrado ha bajado en todas las comunidades autónomas, salvo en Melilla, que sube en 162 personas. Las bajadas más importantes se han dado en Andalucía (-33.984), Cataluña (-20.266) y Madrid (-12.375).
Por sectores, el crecimiento del empleo lo han liderado en abril los sectores más relacionados con el turismo: la hostelería y el comercio, pero los aumentos se han dado en todos los sectores y en todas las comunidades autónomas. No ha habido retrocesos en la afiliación durante el pasado mes de abril.
Si nos fijamos en la contratación, durante el pasado mes de abril se han firmado más de 1.600.000 contratos (una subida de un 4% respecto al año pasado). El ritmo de subida de la contratación indefinida es más lento, de un 3,8%. En total, los indefinidos representan el 9,4% del total de los contratos firmados.
En cuando a los datos de protección social, la cobertura (el porcentaje de parados que han trabajado antes y tiene acceso a prestación o subsidio) sube: está en 54,8%, algo más de un punto y medio más que hace un año.
Por lo que respecta a la evolución de los precios, la inflación ha vuelto a crecer durante el pasado mes de abril. El dato adelantado del Índice de Precios al Consumo subió durante el mes pasado hasta situarse en el 2,6%, (tres décimas más que en marzo, cuando se situó en el 2,3% desde el 3% que había registrado en enero y febrero).
Según el INE (Instituto Nacional de Estadística), un factor ha contribuido especialmente al acelerón del índice en abril: la subida de los precios de los servicios turísticos por la Semana Santa. Según el INE, el precio de la electricidad, que se ha mantenido estable frente a la bajada registrada el año pasado, también tira del índice de precios hacia arriba.
Y es que la Semana Santa ha dado lugar a un nuevo récord turístico en España. El buen tiempo ha abarrotado las playas, y ha animado a los rezagados a escaparse al campo o a visitar otras ciudades. El aspecto negativo han sido los precios que han aumentado al crecer la demanda.
Así, el IPC subió en abril un 1% respecto al mes de marzo, según el indicador adelantado del INE. Hay que remontarse hasta abril de 2012 para encontrar una subida mensual mayor en ese mes. También aquel año la Semana Santa cayó en abril. Además, los precios encadenaron en abril ocho meses consecutivos al alza, desde que en septiembre se situaran en positivo por primera vez desde julio de 2015.
Finalmente, el INE informa de que el indicador adelantado del IPC Armonizado, el que se elabora con la misma metodología que en el resto de países de la UE para poder realizar comparaciones, se situó en abril en el 2,6% (cinco décimas más que en el mes anterior).
En otro orden, la confianza del consumidor subió siete puntos el pasado mes de abril en relación al mes anterior, hasta situarse en 106,7 puntos, nivel solo siete décimas inferior al máximo histórico alcanzado en diciembre de 2015. Este fuerte repunte de la confianza se debe al aumento de la valoración que hacen los ciudadanos de la situación actual y, en menor medida, a la mejora de sus expectativas.
Con el avance de mes de abril, la confianza de los consumidores encadena dos meses consecutivos de ascensos tras haber repuntado en marzo 4,6 puntos. Este indicador ha recuperado en el cuarto mes del año los descensos experimentados a lo largo de 2016 y en los dos primeros meses de 2017.

MERCADOS:

La Bolsa ha vivido un buen cuatrimestre, al menos de momento, pero lo más importante es que el alivio que ha supuesto el triunfo de Macron en la primera vuelta de las presidenciales francesas, junto a los resultados empresariales que se van publicando, han dado lugar a mejoras en el mercado.
Además, a excepción de unas pocas que cotizan a precios demasiado elevados, las acciones parecen estar baratas y con potenciar de subida, por lo que la posibilidad de sostener el nivel de los 11.500 podría alcanzarse.
No obstante, es preciso extremar la prudencia. Aunque haya analistas muy optimistas que ven potenciales alcistas muy importantes, hay que tener sumo cuidado.
Para algún analista, el conocido aforismo "Sell in May and go away", que en castellano significa: “vende en mayo y vete”, aunque con cierta frecuencia haya sido válido, no es de obligado cumplimiento.
Hay que observar los resultados de la segunda vuelta en Francia para tomar decisiones. Si saliera victoriosa Le Pen, el batacazo bursátil podría ser histórico. Y si ganara Macron, se intensificaría el alza de las cotizaciones, para continuar con moderadas correcciones.
También habrá que estar pendiente de la evolución de los precios del petróleo, que se mantiene en torno a los 50 dólares el barril. Su subida complicaría la situación.
Por otro lado, el Euribor sigue en caída libre, pareciendo que no ha tocado fondo. En abril ha cerrado el mes a -0.118%. Esta tendencia ha propiciado que la cuota de un préstamo medio para la compra de vivienda que se tenga que revisar en estos momentos, se beneficie de una bajada de 65 euros anuales.

EMPRESAS:

La multinacional Repsol alcanzó un beneficio neto de 689 millones de euros en el primer trimestre de este año, un 59% superior a los 434 millones obtenidos en el mismo periodo del ejercicio anterior.
La empresa atribuye la mejora a los planes implantados para afrontar el actual escenario de precios bajos. Los proyectos en curso del programa de sinergias y eficiencias supusieron más de 500 millones de euros del objetivo establecido para 2017. Se espera que este año el programa aporte un total de 2.100 millones.
El beneficio neto ajustado de Repsol, se situó en 630 millones, una mejora del 10% frente a los 572 millones del primer trimestre de 2016. Este beneficio ajustado excluye el impacto patrimonial de las variaciones en el precio del crudo (que ha subido en el trimestre) y los extraordinarios. Entre estos últimos, Repsol ha contabilizado un deterioro de 31 millones en el valor de los activos exploratorios en el Golfo de México, "conforme a la evolución prevista de los planes de desarrollo del área".
Los negocios de la compañía continuaron su senda positiva, con un destacado comportamiento del Upstream (exploración y producción), que con 224 millones, superó en 207 millones el resultado obtenido en los tres primeros meses de 2016. El negocio de Downstream (refino y comercialización) se mantuvo como gran generador de caja de la compañía y alcanzó un resultado de 500 millones de euros, en línea con el obtenido entre enero y marzo de 2016.
La buena evolución de los negocios permitió que el resultado bruto de explotación (EBITDA) mejorase un 80%, hasta los 1.844 millones, aunque ese EBITDA incluye el impacto patrimonial por la mejora del precio del petróleo, frente a las caídas del primer trimestre de 2016.
La producción media del trimestre fue de 693.400 barriles equivalentes de petróleo al día, un 3% inferior a la del mismo periodo de 2016. El decline natural y cese de producción en campos de Noruega y Estados Unidos y la pérdida de producción por la venta de activos en Indonesia y Trinidad y Tobago se ha visto compensado por la aportación de Reino Unido, Libia y Brasil, país donde la puesta en marcha del yacimiento Lapa contribuyó a alcanzar un nuevo récord de producción de Repsol. En Libia, se reinició la producción a finales de 2016, pero se han producido dos paradas "por causas externas", del 28 de marzo al 2 de abril y del 9 al 27 de abril.

En cuanto a la actividad exploratoria, en el mes de marzo Repsol anunció el mayor descubrimiento convencional de hidrocarburos logrado en los últimos 30 años en suelo de Estados Unidos, realizado en la prolífica zona del North Slope de Alaska. La compañía estima que los recursos contingentes de la formación donde se realizó el hallazgo, denominada Nanushuk, alcancen aproximadamente 1.200 millones de barriles recuperables de crudo ligero.