jueves, 14 de septiembre de 2017

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL A SEPTIEMBRE 2017: crecimiento mundial débil, pero mejora la situación


El oro, sin duda el activo refugio más utilizado, ha subido a máximos históricos por encima de los 1.300 dólares la onza. Las razones, para la mayoría de los analistas, se encuentran en la depreciación del dólar respecto a las demás divisas, y el aumento de las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y Corea del Norte.

GLOBAL:

Según el último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), la recuperación económica mundial “avanza a paso firme”.
El crecimiento económico global se estima en el 3,5%. Ahora bien, se ha producido una redistribución de las economías: las que más crecen son España, Brasil y México, mientras que Estados Unidos. Reino Unido y el conjunto de América Latina no registran aumentos significativos.
Señala el FMI, como causas “la elevada incertidumbre respecto a las políticas que se van adoptar y que la situación podría agravarse aún más”.
La mayor potencia del mundo, Estados Unidos, retrocede cuatro décimas respecto a lo avanzado en abril para situarse en el 2,1%. Lejos del 3% que prometió el presidente Trump. Y es que el presidente de la mayor economía mundial continúa sin concretar su plan de estímulos económicos.
Para el Reino Unido el FMI rebaja su previsión en tres décimas para quedarse en el 1,7%, señalando dos causas: el impacto del Brexit con la incertidumbre de los acuerdos que finalmente se alcancen, y la tibieza que está mostrando la economía británica.  
Nuestro país, España es la que más está creciendo dentro de la Eurozona.
Por otro lado, ya han pasado diez años desde que la Reserva Federal en Estados Unidos pusiera en marcha sus históricas medidas para combatir a la Gran Recesión. Pues bien, los mayores “gurús” de las finanzas han tratado de analizar las razones de que la economía global no crezca como se esperaba.
Ese ha sido el tema central de las discusiones en la conferencia anual de banqueros centrales de Jackson Hole, que ha tenido como estrellas principales a Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal, y a Mario Draghi del BCE.
Se trataba de un paso obligado para que los banqueros centrales, ministros de finanzas y grandes figuras del mundo académico discutieran sobre la economía global de una manera informal. El tono de los debates, de hecho, suele ser muy técnico y de carácter privado. La realidad, es que en la reunión no se ha llegado a ninguna conclusión destacable.
Y es que las economías crecen por debajo de su potencial. La teoría económica señala que una mejora del mercado laboral lleva a un alza de los salarios y de los precios. Lo que no está ocurriendo, persistiendo el aumento de los precios  por debajo del nivel objetivo del 2%. Como en más de una ocasión hemos comentado, “vivir para ver”, el problema ahora es que los precios suben poco…

BRASIL:

Tras dos años, Brasil ya no está en recesión. La economía del país ha logrado encadenar dos trimestres seguidos con crecimiento de su PIB, por lo que ya ha abandonado la recesión que ha padecido durante dos años.
Una de las razones ha sido una cosecha agrícola muy fuerte. Sin embargo, el resultado positivo del segundo trimestre llegó favorecido por el sector servicios, que creció un 0,6%, y, sobre todo, el consumo de las familias, que avanzó un 1,6% después de más de dos años en retroceso. El freno a la inflación en este periodo, que llegó a ser negativa en junio, y la rebaja de la los tipos de interés, han sido aspectos que han impulsado el mayor consumo de las familias. 
Según Rebeca de La Rocque Pali, coordinadora de las Cuentas Nacionales de ese pais, “el dato es positivo, pero no debemos llamarle crecimiento. Lo consideraremos como tal cuando sea superior al 0,5%”. Y es que oficialmente se ha insistido en extremar la prudencia, ya que, pese a la mejoría en los últimos tres meses, en el conjunto del primer semestre el consumo de las familias siguió cayendo un 0,6%.
De los tres principales sectores de la economía, solo los servicios crecieron entre marzo y junio. La agricultura permaneció estable y la industria retrocedió un 0,5% después de haber subido un 0,7% en los primeros tres meses del año.
El análisis más compartido por los economistas es que la recuperación resulta aún incierta al no haber una mejora generalizada de los sectores.
Sin duda, un factor que está generando dudas sobre la capacidad del país para salir de la crisis es la fuerte incertidumbre política que ha surgido como consecuencia de las acusaciones de corrupción contra el presidente, Michel Temer.
La inversión de las empresas cayó, lo que evidencia que existe un débil crecimiento y se necesita más tiempo para confirmar la mejoría.
Las exportaciones brasileñas aumentaron un 2,5%, mientras las importaciones cayeron un 3,3%. Las ventas al extranjero que registraron los mayores aumentos fueron las de vehículos automotores, petróleo y gas natural, productos agropecuarios y papel y celulosa. Las caídas más relevantes en las importaciones afectaron a máquinas y equipamientos, excepto en el caso de los relacionados con vehículos.

ESTADOS UNIDOS:

Durante el pasado mes de agosto, la economía estadounidense registró 156.000 nuevos ocupados durante el mes de agosto. Ello implica que hay que descartar que la Reserva Federal vaya a subir los tipos de interés durante este mes de septiembre.
No obstante, se crearon 185.000 empleos de media durante los últimos tres meses (un ritmo bastante sólido), pero la tasa de desempleo aumentó una décima (al 4,4%). En todo caso, se trata de cifras que corresponden a una situación de pleno empleo.
Pese a ello, los salarios suben menos de lo que se espera y la tasa de aumento de los precios es muy baja: una circunstancia contraria, como se señalaba anteriormente, contraria a la teoría económica ortodoxa.
Por tanto, se espera que la próxima subida de tipos de interés sea, como más pronto, en diciembre.
Los salarios están creciendo a un ritmo anual del 2,5%. Lo normal en una fase de recuperación económica es que se acerquen a un aumento del 4%. Hay varios factores que explican esta situación, como la baja cualificación de la mano de obra especializada, la competencia global y la ola de jubilaciones entre la generación del baby-boom, que se ven reemplazados por jóvenes con sueldos más bajos. Esas circunstancias están frenando las subidas de precios.
Estos datos no incluyen los efectos del huracán Harvey, que ha afectado a toda la zona industrial de Houston. Las proyecciones más pesimistas anticipan un coste próximo al 1% del PIB estadounidense.
Por otro lado, es muy probable que en la próxima reunión de la Reserva Federal (el 19 y 20 de septiembre) se active el mecanismo para empezar a desprenderse de deuda.

JAPÓN:

El Banco de Japón (BoJ) ha aplazado hasta, nada menos, que el año 2019 su objetivo de alcanzar una inflación del 2 por ciento anual ante la persistente debilidad del consumo y las tímidas subidas salariales (ya van seis aplazamientos en este sentido).
Un informe del Boj, rebaja en dos décimas el pronóstico de evolución del Índice de Precios de Consumo (IPC) para el ejercicio fiscal de 2018 (que concluye en marzo de 2019) con respecto a su predicción de abril, y señala que la subida media de precios se situará en torno al 1,5 por ciento.
El banco central nipón (Boj) se vio así obligado a posponer la meta de lograr una inflación estable del 2 por ciento a "en torno al ejercicio fiscal 2019", es decir, un año más tarde de lo anteriormente previsto.
Para muchos analistas, la razón es que las subidas salariales que promueve el Ejecutivo de Shinzo Abe no se aplican con la contundencia necesaria (sobre todo para los trabajadores con contratos temporales, que representan más del 40 por ciento de la mano de obra), unido a que el consumo sigue mostrando síntomas de debilidad.
El IPC nipón en mayo fue del 0 por ciento si se excluyen los precios de la energía y de los alimentos frescos, mientras que la cifra de Tokio, que se considera un indicador avanzado de la evolución de los precios a nivel nacional, retrocedió un 0,1 por ciento intermensual, el primer descenso en cuatro años.
A pesar del desalentador panorama en lo que respecta a los precios, el Banco Central de Japón ha revisado al alza su pronóstico de crecimiento del producto interior bruto (PIB) para el actual ejercicio fiscal.
La economía nacional crecerá un 1,8 por ciento este año, según la revisión que añade dos décimas al cálculo anterior, mientras que para 2018 se prevé un crecimiento del 1,4 por ciento, una décima más que su estimación previa.
En la misma línea, el informe del BoJ mejora su diagnóstico de la economía al señalar que ésta "se está expandiendo moderadamente" y "continuará creciendo a un ritmo superior a su potencial, principalmente en el ejercicio 2018".
El BoJ cree que el buen ritmo del PIB terminará por traducirse en precios de consumo más altos, según dijo en rueda de prensa el gobernador de la entidad, Haruhiko Kuroda, quien descartó que se contemplen por ahora medidas de estímulo adicionales.
El banco central nipón decidió así mantener intactas su política de flexibilización monetaria y sus últimas medidas suplementarias, que incluyen una tasa negativa para los depósitos de bancos y su objetivo de mantener los tipos a largo plazo en torno al 0 por ciento.
El BoJ,  a diferencia de los otros dos grandes referentes mundiales en política monetaria (la Reserva Federal estadounidense y el Banco Central Europeo), sigue inamovible dentro de la senda que inició en 2013,

UNIÓN EUROPEA:

Se han creado seis millones de empleos en tres años y la economía crece, disipándose en gran medida las amenazas de los riesgos políticos. Sin embargo, los salarios y precios siguen estancados, por lo que el BCE mantiene intactos los estímulos monetarios.
El BCE anunció que debatirá en otoño la retirada gradual de las compras de activos, aunque Draghi no ha fijado en concreto la fecha, señalando que no se adoptaría ninguna medida en contra de la reactivación. El mercado reaccionó con una apreciación del euro (algo no deseado por el BCE ya que es una mala noticia para los exportadores).
Y es que aunque la reactivación haya llegado merced a las históricas medidas adoptadas, las subidas de precios siguen sin aparecer. Según Draghi, “el trabajo aún no ha acabado”.
No obstante, los mercados están convencidos de que Draghi anunciará la gradual retirada de los estímulos este mes de septiembre, y como más tarde en octubre.
Según ha declarado el presidente del BCE, “lo último que el consejo de Gobierno quiere es un endurecimiento de las condiciones financieras que ralentice el proceso de convergencia de la inflación hacia su objetivo o incluso acabe con él. Por eso estamos listos para activar nuevas medidas extraordinarias si las condiciones empeoran. El BCE debe ser paciente, persistente y prudente”.
En un texto publicado por el BCE, se asegura que “en general, las condiciones financieras continuaron apoyando la expansión económica. Pero las variaciones de precios de algunos segmentos del mercado, sobre todo las divisas extranjeras y la deuda, han provocado un cierto deterioro desde la última reunión”.
El BCE considera aún necesaria una política monetaria muy expansiva para impulsar la inflación subyacente (la que no incluye a los precios más volátiles, como la energía y los alimentos frescos).
A los máximos responsables de la política monetaria europea también les preocupa la errática política del presidente de EE UU, Donald Trump. Según una nota del BCE “existe preocupación respecto a determinados riesgos que han aumentado, en concreto, aquellos relacionados con la incertidumbre política en Estados Unidos, y los riesgos cada vez más grandes en los balances de algunas economías emergentes”.
En todo caso, según datos publicados por Eurostat, la recuperación económica europea parece consolidarse. Los Diecinueve situaron en el segundo trimestre del año su ritmo de crecimiento  por encima del 2% anual. En términos trimestrales, el PIB del euro aumentó un 0,6%, una décima más que en los primeros tres meses del año, con las grandes economías como España (+0,9%), Alemania (+0,6%) o Francia (+0,5%) presentando tasas de avance sólidas.
Incluso Italia, cuestionada por su elevada deuda y la anemia que afecta a su economía desde hace más de 15 años, ha sorprendido favorablemente. Roma ha acelerado el ritmo de crecimiento interanual hasta el 1,5% (es el mejor dato desde el año 2011) y su prima de riesgo ha mejorado.
El PIB de Italia  progresó el 0,4% (menos que la media europea), alejándose de los peores augurios. Reino Unido, en medio de la negociación del Brexit, creció la mitad que los países del euro, mientras que en el conjunto de la UE, el gran impulso a la economía comunitaria vino del Este, con Polonia, República Checa, Rumanía o Letonia creciendo a tasas superiores al 4% anual.
Ahora bien, la realidad es que no se puede mantener un optimismo excesivo, ya que muchos analistas consideran que la incertidumbre y los riesgos no han desaparecido.
En el último informe del FMI sobre la eurozona, la institución alerta  respecto a que el final de la convergencia económica entre los socios del euro puede tener graves efectos y "podría suponer un desafío para la cohesión de la unión monetaria".
Según el Fondo Monetario Internacional, la dicotomía Norte-Sur se ha acentuado peligrosamente tras las turbulencias de la última década. "Alemania es de las economías que mejor ha soportado el ciclón. Pero hay diferencias más allá del eje geográfico Norte-Sur. España y Portugal han salido mejor que Grecia e Italia. Mientras que economías como Holanda y Finlandia han sufrido".
Las alarmas se han encendido en un país nórdico: Finlandia ha sido el único país de la UE que se ha contraído en el último trimestre, con una caída del 0,5%, la primera desde 2012, y su comportamiento viene siendo mediocre debido al declive de industrias clave como la del papel o la decadencia de gigantes tecnológicos venidos a menos como Nokia.
Pese a los datos positivos de crecimiento, hablar de una salida conjunta de la crisis por parte de la zona euro sería, según algunos expertos, aventurado. "Alemania está ahora en mejor situación que antes de la crisis, pero es la excepción, no la regla. Países como España, Portugal, Italia, o por descontado Grecia, siguen estando peor. A nivel agregado no podemos decir que los europeos están mejor ahora que hace diez años".
La cuestión clave es conocer qué sucederá cuando los estímulos del Banco Central Europeo desaparezcan y los tipos bajos queden atrás. "Existen grandes desequilibrios y será un reto para el BCE subir los tipos sin amplificar las desigualdades actuales".

ESPAÑA:

La solidez de la demanda interna, la creación sostenida de empleo y la buena evolución de las exportaciones ha llevado a analistas privados, entidades públicas y organismos internacionales a ir elevando progresivamente sus previsiones de crecimiento para la economía española en este año 2017.
Hace un año los analistas esperaban un frenazo del PIB de hasta casi un punto en el contexto de la victoria del "Brexit" en el Reino Unido y con el Gobierno español en situación de interinidad ante las dificultades para formar un nuevo Ejecutivo.
Sin embargo, el dinamismo del consumo privado, la inversión y el empleo, unido a un sector exterior que mantiene su contribución positiva al PIB, ha contribuido a mejorar unas previsiones que en algunos casos auguran que el crecimiento económico de este año supere al de 2016, que fue del 3,2%.
También se preveía que en 2017 disminuirían los aspectos que han favorecido el crecimiento en ejercicios anteriores y, sin embargo, se mantienen los bajos tipos de interés y el precio del petróleo está contenido, aunque menos barato.
El Gobierno, que en julio elevó su previsión de crecimiento al 3%, ya ha avanzado que la volverá a subir en la actualización del cuadro macroeconómico que acompañará a los Presupuestos de 2018, tras crecer el PIB un 0,9% en el segundo trimestre, una décima más que en el trimestre precedente.
En junio el Banco de España revisó su previsión de crecimiento hasta el 3,1% a la vista de las mejores perspectivas de crecimiento mundial y de la persistencia de unas condiciones financieras favorables, si bien la entidad apuntaba a una progresiva desaceleración a partir de 2018 por una menor vitalidad del consumo achacable a una inflación más alta y a la ausencia de rebajas impositivas.
Entre las previsiones más altas de los analistas privados están las de BBVA Research, Bankia y el Instituto de Estudios Económicos (IEE), que esperan que el crecimiento de este año llegue al 3,3%, una décima por encima de lo que pronostican Analistas Financieros Internacionales (AFI), Funcas y la CEOE.
El BBVA añade como factor para la mejora de sus previsiones la recuperación del mercado inmobiliario, detonante de la crisis y protagonista del mayor ajuste en la última década, sin que ello suponga volver a los desequilibrios del pasado.
De los organismos internacionales, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha sido el último en subir su estimación de crecimiento, hasta el 3,1%, aunque advierte de que será difícil de mantener a medio plazo un avance anual del PIB superior al 3%, y recuerda que la mayor vulnerabilidad de la economía española está en su elevada deuda pública y en la todavía alta tasa de paro.
Asimismo, la agencia de calificación de riesgo Fitch ha elevado su previsión al 3,1%, que en julio mejoró la perspectiva de España por la solidez de la recuperación y la creación de empleo, así como por los progresos en la reducción de los desequilibrios macroeconómicos que aún afronta el país.
En el mismo sentido, durante el pasado mes de agosto ha subido medio punto la confianza del consumidor, situándose en 108,8 puntos. Con el avance de agosto, la confianza de los consumidores se sitúa en máximos históricos y suma tres meses al alza después de haber retrocedido 1,3 puntos en mayo.
El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha publicado el Indicador de Confianza de los Consumidores (ICC), que en agosto ha subido hasta 108,8 puntos, medio punto por encima del nivel registrado en julio y muy superior a los 97,3 de agosto de 2016, siendo los 100 puntos el umbral entre una percepción positiva y negativa.
De los dos indicadores que conforman el ICC, el que se refiere a la situación actual ha subido dos puntos, hasta 105,4, mientras que el de expectativas ha bajado un punto, hasta 112,1.
Respecto a la valoración de la situación actual, el CIS destaca que ha mejorado en la misma medida la percepción de la evolución económica general y de la economía de los hogares en particular, mientras que la percepción sobre las posibilidades de encontrar trabajo ha empeorado ligeramente.
Por otra parte, en agosto se ha registrado un descenso de las expectativas de ahorro, mientras que han aumentado las previsiones de consumo de bienes duraderos, así como la percepción de que subirá la inflación.
Según el sondeo que el CIS usa como base de este indicador, la mayoría de los ciudadanos (64,8 %) piensa que la situación económica actual de su hogar es igual que hace seis meses, frente a los que creen que está peor (18,4 %) y los que opinan que ha mejorado (16,6 %).
También la mayoría reconoce que llega justo a final de mes (43,1 %), aunque un 36 % asegura que puede ahorrar un poco de dinero, frente a los que siguen teniendo dificultades para poder acabar el mes, y se ven obligados a echar mano de sus ahorros o contraer deudas (16,9 %).
Algo más de uno de cada tres encuestados (34,9 %) asegura no tener a ninguna persona desempleada en su entorno, mientras que un 23,5 % declara tener a una o dos personas en paro.
El 37,4 % considera que la situación para encontrar o mejorar el puesto de trabajo es igual que hace seis meses, frente al 33,9 % que la ve mejor y el 25,8 % que cree que ha empeorado.
Además, la práctica totalidad de los encuestados (95,2 %) no tiene planes de comprar una vivienda en el próximo año.
Por otro lado, a finales del pasado agosto se dieron de alta 46.779 personas en la Seguridad Social, mientras que se dieron de baja 313.141 (estas cifras corresponden exactamente al 31 de agosto). Es decir, la afiliación cayó en una sola jornada en 266.362 personas. El fin de la temporada de verano hizo que se extinguieran miles de contratos que no se reponen con nuevas altas precisamente por ese bajón de la actividad turística, lo que, sumado al parón de actividades como la industria o la educación y a la proliferación de contratos cada vez más cortos (incluso de un día) explican el fenómeno.
El dato de récord del pasado junio, al menos, había traído un consuelo, puesto que el saldo medio de aquel mes sí fue positivo. La media de afiliación creció en 87.000 personas en junio. La media de afiliación es el dato que suele usarse para medir el comportamiento del empleo porque elimina los altibajos que se producen en el día a día en las oficinas de la Seguridad Social y la foto del número de cotizantes es más fiel. Sin embargo, acudir a esta media no supone demasiado alivio en agosto. El mes pasado, la media de afiliación registró un descenso de 179.485 cotizantes.
Si bien no ofrece la foto más fiel de la evolución del empleo, el dato diario de afiliación sí muestra la ligereza con que se firman y extinguen contratos en España, debido a la alta, quizá fraudulenta y abusiva temporalidad. Y es que, según la patronal de empresas de trabajo temporal Asempleo, una cuarta parte de los contratos que se firman en España dura menos de siete días. Así, en agosto se firmaron más de 1,5 millones de contratos, de los que apenas el 7,5% eran indefinidos. Los contratos de una semana, de un día incluso, están a la orden del día e incluso muchos empresarios dan de baja a un trabajador al acabar un mes y le vuelven a dar de alta al comenzar el siguiente.
La realidad, es que el fin de la temporada turística supone que miles de personas en hoteles, restaurantes y otras empresas relacionadas con el turismo acaban sus contratos y ya no se renuevan.
Pese a todo, el dato de bajas en la Seguridad Social no es récord. El 30 de junio confluyeron varios factores que hicieron que ese día se dieran de baja 341.334 personas: era viernes (muchos contratos se extinguen en viernes, a lo mejor para volver a firmarse el lunes), fin de mes, fin de trimestre y fin de semestre, un situación propensa a la baja de contratos.
Por otro lado, según la Encuesta de Movimientos Turísticos en Frontera (Frontur), difundida por el Instituto Nacional de Estadística (INE), nuestro país recibió, nada menos, que casi 47 millones de turistas hasta julio, lo que supone un aumento del 11,3% con respecto al mismo periodo del año 2016,.
De enero a julio, Reino Unido, el principal mercado emisor de turistas hacia España, registró un repunte del 8,7%, con más de 10,9 millones de visitantes. Le siguió Alemania, con cerca de 6,9 millones de turistas internacionales, lo que supone un aumento del 9,4%, y Francia, que experimentó un crecimiento del 4,3%, hasta los 6,3 millones de visitantes.
Cataluña fue el primer destino elegido en julio, con 2,5 millones de visitantes extranjeros, un 6,5% más, acaparando el 24,3% del total de llegadas internacionales. Le sigue Baleares, que recibió 2,5 millones de turistas extranjeros, un 5,3% más, con el 23,6% del total y Andalucía (13% del total) que captó 1,4 millones de turistas internacionales, un 12,5% más. En el resto de comunidades, el número de turistas se incrementa un 17,1% en Comunidad Valenciana, un 14,8% en Comunidad de Madrid y un 4% en Canarias.
Por otra parte, en el dato acumulado, un 13,5% más de visitantes extranjeros vino por motivos de ocio, recreo y vacaciones, y los que viajaron a España por motivos de negocio y motivos profesionales descendieron un 1,5%, mientras que los que visitaron España por otros motivos aumentaron un 0,4%. Por último, los que llegaron sin paquete turístico aumentaron un 14,5%, con más de 33 millones, mientras que los que lo hicieron con paquete turístico, alrededor de 13,7 millones se elevaron un 4,2% en comparación con los siete primeros meses del año anterior. La duración media de la estancia de dos a tres noches aumentó un 21,7% y la de cuatro a siete noches un 10,1%.
Por lo que respecta al sector exterior español, las exportaciones también han batido récord en el primer semestre de este 2017, pero la recuperación y, sobre todo, la dependencia energética, trae consigo también un aumento potente de las importaciones. Como consecuencia, el déficit comercial, la brecha entre las ventas y las compras al exterior, alcanzó en junio los 11.088,4 millones de euros, un 40,7% más que el registrado en el mismo periodo de 2016.
Entre los aspectos positivos, destaca el fuerte aumento de exportaciones al resto de la UE y países como China y Argentina. El contrapunto llega del frenazo en el crecimiento de las exportaciones de automóviles.
Por otro lado, es importante señalar, que ha disminuido el llamado “efecto desanimo”, es decir el que padecen aquellos desempleados que, tras un proceso más o menos dilatado e infructuoso de búsqueda de empleo, se desaniman o desalientan y dejan de buscar empleo. Y es que la creación de empleo ha animado a muchos de quienes tiraron la toalla durante la recesión y desistieron de buscar un trabajo, a regresar al mercado laboral. Llegaron a ser más de 570.000 en el verano de hace cuatro años. Los últimos datos reducen este colectivo un 40%, hasta los 343.000 de esta primavera, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este es un movimiento habitual en las salidas de las crisis que ya se nota, por ejemplo en las empresas de trabajo temporal. No obstante, el descenso no es igual para todos: los mayores de 55 años y las mujeres lo siguen viendo mucho más difícil.

MERCADOS:

Según los datos de Bolsas y Mercados Españoles (BME), si bien, en el acumulado de todo 2017 la contratación en renta variable española se reduce un 4,2% respecto al pasado ejercicio, la Bolsa española ha negociado en renta variable durante el mes de agosto 33.644 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 9,5% en relación con el mismo periodo del año anterior, En cambio, el volumen de contratación en los ocho primeros meses del año se ha situado en 450.719 millones de euros, un 4,2% por debajo del dato registrado en igual periodo de 2016.
En agosto, el volumen negociado en el segmento de fondos cotizados (ETF) se ha situado en 218,6 millones de euros, un 0,4% inferior al mes precedente y un 15,3% menos que hace un año. El número de negociaciones en ETF´s en agosto se ha situado en 6.532, lo que representa un aumento del 13% respecto al mismo mes de 2016.
Respecto a la negociación de Renta Fija en agosto ha sido de 3.657 millones de euros, alcanzando un volumen acumulado durante los primeros ocho meses del ejercicio de 70.368 millones de euros, un 41,4% menos que un año antes.
Las nuevas emisiones admitidas a cotización en el mercado de deuda privada durante el mes de agosto también registraron el mínimo del año con 1.145 millones de euros, lo que supone un volumen acumulado de 80.488 millones de euros (-15,3%).
En el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF) el total de emisiones incluidas a negociación al cierre de agosto se sitúa en 2.658 millones de euros, un 105% superior al mismo mes del pasado año. El saldo vivo en circulación a 31 de agosto en este mercado fue de 2.358 millones de euros, un 54,7% más en relación a las cifras de hace un año.
Por lo que respecta al mercado de divisas, el euro ha proseguido su tendencia alcista, ya que llegado a superar la barrera de los 1,20 dólares por euro, (no ocurría desde el 2 de enero de 2015). En lo que va de año la moneda europea se ha revalorizado cerca del 15%.
“La moneda comunitaria lleva subiendo todo 2017, aunque incrementó el ritmo tras el encuentro de los bancos centrales en Sintra (Portugal). El discurso de Mario Draghi se interpretó como un aviso de la retirada de estímulos del Banco Central Europeo (BCE), lo que ha dado lugar a una mayor apreciación del euro.

EMPRESAS:

El Corte Inglés registró ventas en su último ejercicio por valor de 15.504,6 millones de euros, casi un 2% más que el año anterior. El grupo de tiendas y grandes almacenes logra así la mayor cifra de negocio en cinco años, encadenando tres ejercicios al alza. De esta forma, deja atrás definitivamente la crisis que sufrió durante los años más duros de la Gran Recesión.
Su beneficio creció el 2,4%, hasta los 161,9 millones de euros, el mayor en tres años. La cifra estuvo marcada por el coste del plan de bajas incentivadas, al que se acogieron 1.341 trabajadores y que le supuso al grupo 178 millones.

La compañía considera que ha sido “un buen año”, con la mejor cifra de negocio en cinco años y mayor beneficio neto en tres años. El mensaje que lanzan fuentes oficiales del grupo es de optimismo sin matices. “Somos el gran almacén con más ventas de Europa y los cuartos a nivel mundial. Ganamos cuota de mercado. Y en 2017 tendremos unos resultados todavía mejores y seguiremos mejorando las ventas y el resultado operativo. Tenemos unas cuentas sanas y hemos sentado las bases para que El Corte Inglés vuelva a vivir una etapa dorada”.

viernes, 21 de julio de 2017

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL A JULIO 2017: mejoría con amenazas derivadas del Brexit

Durante el primer trimestre de este año, el volumen global o mundial de deuda ha alcanzado un nuevo récord de 217 billones de dólares (190 billones de euros), una cifra equivalente al 327% del PIB mundial. Supone un incremento anual de  216,4 billones de dólares (189,4 billones de euros).  
Según el Instituto Internacional de Finanzas, las "economías maduras" sumaban al finalizar el primer trimestre de este  año una deuda total de 160,6 billones de dólares (140,7 billones de euros), un 1,4% menos que un año antes, mientras que la deuda de los países emergentes llegaba a 56,4 billones de dólares (49,3 billones de euros), un 5,4% más. El incremento se explica por el mayor endeudamiento de los hogares. La de los Gobiernos se ha mantenido estable.  

GLOBAL:

El Banco Internacional de Pagos  (BIS) ha señalado, en su informe anual, un panorama económico internacional más tranquilo, pero alerta de los riesgos que pueden volver a desencadenar una nueva crisis, cuando el mundo aún no se ha recuperado de la anterior. Peligros que amenazan a países emergentes como China y Brasil, y no especialmente a los que ya sufrieron a la burbuja inmobiliaria, como Estados Unidos, Reino Unido y   España.
El informe analiza los siguientes riesgos: el repunte de la inflación, las  tensiones financieras, un consumo e inversión debilitados por los altos niveles de deuda y, finalmente, un aumento del proteccionismo (el Brexit del Reino Unido, y Trump en Estados Unidos).
Igualmente detecta ciertos síntomas de recalentamiento financiero en los países emergentes: “en estos países, una expansión del crédito ya bastante duradera, normalmente acompañada de aumentos de precios inmobiliarios, indica el crecimiento de los riesgos”
En economías como España, Reino Unido y Estados Unidos, la gran preocupación se centra en “los problemas para arreglar los desequilibrios de su sector financiero, sobre todo en la zona euro”.
En particular, para el sistema financiero, el informe está repleto de “sí, pero...”. Entre los riesgos cita la incertidumbre sobre la recuperación, la necesidad de emprender cambios estructurales ligados a la innovación tecnológica y a las necesidades de consolidación, así como la reducción en los márgenes comerciales de los bancos como consecuencia de los bajos tipos de interés.
El Banco Internacional de Pagos se congratula respecto a que los bajos tipos de interés hayan rebajado los niveles de peligro existentes para el pago de los intereses de la deuda. Situación que podría cambiar, si tornase la situación a  continuas subidas de las tasas de interés.
Para el BIS, otros riesgos provienen del crecimiento del mercado de divisas y del elevadísimo endeudamiento.
Sin embargo, como mayor amenaza se señala “la marcha atrás en la globalización. Igual que nadie aboga por una involución tecnológica, dar marcha atrás en la globalización sería sumamente perjudicial para los niveles de vida".

ESTADOS UNIDOS:

La Fed (Reserva Federal) ha subido los tipos de interés por encima del 1%, encareciendo un cuarto de punto el precio del dinero.
Además ha detallado su plan para desprenderse de la ingente cantidad de  activos (bonos)  que ha acumulado durante la crisis con su ingente política monetaria.
El Banco Central de Estados Unidos ha situado el tipo de interés entre el 1% y el 1,25%. Con incremento ya van cuatro desde la primera que hizo en diciembre de 2016.  Y algunos miembros de la Reserva Federal, ven posible una quinta subida antes de finales de este año.
La Presidenta de la Fed, Janet Yellen, presidenta de la Fed, ha insistido en que el proceso de retirada de estímulos que se inició hace año y medio será gradual. El hecho de que se combine con la venta de deuda podría provocar que el alza de tipos no sea tan rápida. A esto se le suma que está aún por ver si efectivamente llega algún tipo de impulso fiscal de lado de las propuestas del presidente Donald Trump, lo que le daría un mayor margen de actuación a la Reserva Federal.
La Fed acumula activos (deuda pública que ha comprado) por valor de 4,5 billones de dólares, y su eliminación será un proceso que durará “algunos años”.
El balance de la Fed rondaba el billón antes de la crisis. Yellen evitó precisar el momento en el que empezará a ejecutarse el plan de venta de activos: "tan pronto como sea posible”. Según comentó, “será como ver secar la pintura”. De esta manera se quiere evitar tensiones en los mercados que provoquen un repunte inesperado de los tipos. Una vez en marcha, lo único que puede hacerlo descarrilar es un deterioro material en las condiciones económicas.
Por otro lado, la Reserva Federal ha señalado que la moderación del crecimiento a comienzos de este año 2017 fue exclusivamente temporal, considerando que los indicadores económicos evolucionan conforme a lo previsto.
La proyección de crecimiento del PIB estadounidense para este año es del 2,2%, y la tasa de paro bajó al 4,3% en el pasado mes de mayo (el nivel más bajo en 16 años).
Los precios se han moderado por segunda vez en tres meses. Los precios cayeron una décima en mayo. La tasa anual de inflación bajó así al 1,9%. Hace solo cuatro meses estaba en el 2,7%. Eso crea un dilema a Yellen a la hora definir la estrategia a seguir e implica, en principio, que el alza de tipos no será tan automática a partir de ahora.
La decisión de subir las tasas de interés es defendida en base a que “refleja los progresos tanto por el lado del consumo como de la inversión. Anticipa que la economía seguirá expandiéndose a un ritmo moderado y que el mercado laboral se reforzará. Eso, explica la Fed, permitirá que la inflación vuelva a subir y se estabilice en el entorno del objetivo del 2%”.
El mercado de divisas también refleja al dólar cambiándose al nivel más bajo desde octubre del pasado año respecto al resto de las divisas.

UNIÓN EUROPEA:

Transcurrido un año desde el Brexit, según un informe del Servicio de Estudios del Banco de España,  la economía del Reino Unido parece aguantar mejor de lo que se esperaba. Una prueba de ello, es que el gasto de los turistas británicos en España ha aumentado. Sin embargo, los intercambios  comerciales podrían estar resintiéndose.
La economía del Reino Unido se ha comportado mejor de lo previsto y las previsiones apuntan un crecimiento de su PIB al alza hasta el 2% en 2017. La razón es, sin duda, la política monetaria expansiva que ha aplicado el Banco de Inglaterra para compensar la incertidumbre. De hecho, este crecimiento ha permitido que las llegadas de turistas británicos a España aumentaran en 2016 un 12,5% hasta los 17,8 millones, el 23% de todas las visitas de foráneos.
Este dato consolida el liderazgo de Reino Unido como el principal emisor de turistas a España. Y la mejora no solo se refirió al número de visitantes: el gasto en 2016 también aumentó un 12,8% hasta situarse en los 16.000 millones de euros, un 20,9% del total. Además, se observaron incrementos del 3,6% en el gasto medio diario y del 0,3% en el gasto medio por turista. Esta evolución favorable ocurrió “a pesar de la notable depreciación que experimentó la libra frente al euro”, que en 2016 se debilitó un 12,9% de promedio, explica el organismo.
No obstante, el comercio de bienes entre el Reino Unido y España ha venido marcado por una evolución más débil que con el resto de países europeos. Y este empeoramiento “no se puede explicar totalmente por los tipos de cambio” de la moneda. Antes del referéndum relativo al Brexit, las ventas de España a Reino Unido habían crecido un 10,4% en 2015 y un 11,3% en la primera mitad de 2016, por encima del 6,4% y el 5,7% que avanzaron en esos periodos las exportaciones dirigidas al conjunto de la UE.
A partir del Brexit, esta tendencia se ha revertido: las exportaciones a Reino Unido registraron un retroceso del -1,1% en la segunda mitad de 2016 y un crecimiento del 2,5% en el primer cuatrimestre de 2017. En cambio, las ventas a la Unión Europea se anotaron un descenso del -0,9% en la segunda mitad de 2016 y un aumento del 8,8% entre enero y abril de 2017. Es decir, se están comportando mucho mejor las exportaciones al resto de Europa que al Reino Unido. Afirma el Banco de España, que aunque los exportadores de la zona euro al Reino Unido han abaratado sus productos, el esfuerzo no ha sido suficiente para compensar la depreciación de la libra.
Y si se examinan las importaciones españolas de bienes procedentes de Reino Unido, estas también han experimentado “un comportamiento relativo menos favorable que las que tienen su origen en el conjunto de la UE”, si bien esta evolución también estuvo condicionada por la caída de los precios del petróleo. El Banco de España percibe que los exportadores británicos habrían aprovechado la depreciación de la libra para mejorar márgenes y que, aunque todavía sea un poco pronto para extraer conclusiones, "es posible que la incertidumbre sobre el nuevo marco comercial haya afectado a las importaciones procedentes de este país. A más largo plazo, una reducción del grado de integración de Reino Unido dentro de los mercados europeos, en mayor o menor medida en función de la modalidad que finalmente pueda adoptar la relación comercial, conduciría a una disminución de los flujos comerciales. ualquiera de los escenarios se traducirá, probablemente, en un aumento de las barreras arancelarias y no arancelarias”.
Por lo que respecta a la economía italiana, el Gobierno italiano ha aprobado un decreto que autorizó la liquidación de los bancos Popolare di Vicenza y Veneto Banca.
El coste de la operación (unos 5.000 millones de euros iniciales con un margen de hasta 17.000 millones) recaerá sobre los contribuyentes. Una intervención opuesta a la utilizada para el Banco Popular en España, que ha levantado ya las críticas de oposición y asociaciones de consumidores.
La Junta Única de Resolución europea ordenó liquidar ambas entidades después de que el Banco Central Europeo (BCE) declarase que son inviables o estaban en camino de serlo. La única oferta era la del banco Intesa Sanpaolo, que aceptaba hacerse cargo de ambos bancos a cambio de un precio simbólico de un euro y unas rígidas condiciones de financiación pública que incluyen la ampliación del fondo de prejubilaciones por un valor de unos 1.200 millones para reestructurar las plantillas de las tres entidades.
Intesa Sanpaolo solo se quedará con los activos sanos de las dos entidades fallidas, es decir, unos 20.000 millones de euros en créditos. El resto pasará a formar parte de un banco malo y el Estado deberá financiar con unos 5.200 millones de euros iniciales al rescate como primer anticipo. Sin embargo, el fondo de garantía disponible llegará hasta los 17.000 millones (no existen dudas de que terminará alcanzándose esa cantidad cuando comiencen las reclamaciones de los obligacionistas subordinados y se descubra el alcance real del agujero de ambas entidades).
La Comisión Europea emitió un comunicado en el que dio su visto bueno a “las medidas italianas para facilitar la liquidación de los dos bancos, después de un largo periodo de serias dificultades financieras”. La comisaria de Competencia, Margrehe Vestager, añadía que “Italia apoyará la venta de algunas actividades y la transferencia de empleados a Intesa Sanpaolo. Los accionistas y los bonistas junior contribuyen, reduciendo los costes del Estado italiano, mientras que los depositantes quedan protegidos”.
En todo caso, se han suscitado muchos debates, respecto a las razones para utilizar un “rasero” distinto al empleado con el Banco Popular español.
En otro orden, existe bastante inquietud respecto al cumplimiento de las normas por parte de la llamada economía colaborativa. Es por esa razón, que el Parlamento Europeo ha pedido medidas comunes para evitar abusos y garantizar que las normas laborales, fiscales y de protección al consumidor se apliquen también a fenómenos como Uber, Airbnb o Deliveroo.
Se acusa al modelo de que “puede desembocar en situaciones de precariedad”, aunque también piden evitar trabas a la actividad que generan. De la misma forma, la Comisión Europea estudia nuevas directrices para el sector de alojamientos turísticos.
Y es que si bien no quieren ir en contra de la creación de nuevos empleos, se observan las dificultades  para lograr que esos servicios paguen impuestos, coticen por los trabajadores o respondan ante los usuarios como lo hacen los negocios de la economía tradicional.
Si bien se acogió con júbilo  un modelo participativo que procuraba ingresos económicos a segmentos de población con dificultades de acceso al empleo ordinario, la realidad es que el crecimiento vertiginoso de la economía colaborativa ha creado situaciones de competencia desleal (ejemplo es el del transporte urbano).
La realidad, es que los nuevos negocios no paran de crecer: durante 2014 los ámbitos de actividad de la economía colaborativa eran solo seis, actualmente el impacto se ha triplicado.
El Parlamento Europeo alerta sobre “la falta de claridad” de la Comisión en las propuestas que ha planteado hasta el momento y destaca “la importancia de garantizar un alto nivel de protección de los consumidores, de respetar plenamente los derechos de los trabajadores y de velar por el cumplimiento de las obligaciones fiscales” de las compañías. También exige distinguir entre quienes prestan los servicios de manera profesional y los particulares que lo hacen ocasionalmente.
No obstante, el texto del Parlamento Europeo es lo suficientemente ambiguo como para haber recibido el respaldo de sensibilidades políticas muy distantes.: “hay que regular para evitar una doble realidad legal entre la economía digital y la tradicional”.
Según la Comisión Europea “hay que facilitar el desarrollo de estos negocios, pero hace falta certidumbre jurídica”. Un año después de haber presentado una guía no vinculante de buenas prácticas para todos los fenómenos de la economía colaborativa, se está intentando abordar el fenómeno desde el punto de vista sectorial, y se pretende reforzar la responsabilidad de estas plataformas ante los usuarios cuando el servicio se presta en malas condiciones.
El Ejecutivo comunitario quiere igualmente poner coto a los abusos laborales, con la revisión de una directiva sobre contratos de trabajo este mismo año. El objetivo es fijar unas garantías mínimas para cada trabajador, especificando que también cubre a quienes trabajen en negocios de este tipo. También se quiere ampliar el foco de la protección social a estos empleados (autónomos y por cuenta ajena).

ESPAÑA:

El Banco de España ha revisado al alza sus previsiones para la economía española, ya que ha subido en tres décimas  el pronóstico que había realizado hace tres meses. Ha elevado hasta el 3,1% su previsión de crecimiento del PIB este año y al 2,5% en 2018.
De la misma forma, ha mejorado su estimación respecto a la creación de empleo, estimando una tasa de paro del 13,2% a finales de 2019. El motor de todo ello, es la mejoría del contexto internacional.
Las exportaciones han alcanzado máximos históricos, a la vez que se ha reducido la deuda privada y ha mejorado la competitividad externa.
El Servicio de Estudios Económicos del Banco de España explica que “tras la modesta aceleración del PIB observada al inicio del año, la información disponible a la fecha de cierre de estas proyecciones sugiere que el producto podría registrar en el segundo trimestre un ritmo de avance algo superior al previsto hace tres meses. En particular, aunque, el repunte inflacionista habría restado pujanza al gasto de los hogares, los mercados exteriores han experimentado un vigor superior al proyectado anteriormente”
Por otro lado, aunque el panorama se ralentiza el próximo año, se eleva también   la previsión del PIB para 2018, tres décimas más que en el anterior cálculo, y al 2,2% en 2019.
El Banco de España estima que la demanda interna mantendrá su vigor durante 2017 “por la permanencia de las condiciones financieras favorables y el progresivo desapalancamiento (disminución de la deuda) de hogares y empresas”. Se favorece de esta forma el consumo ya que quedará disponible una mayor renta disponible de las familias o economías domésticas.
El sector inmobiliario se va sumando paulatinamente a la recuperación. “Se espera una continuación de la mejoría de la inversión residencial, con el trasfondo de la fortaleza del mercado de trabajo y de la disponibilidad de financiación a coste reducido”.
El empleo “mantendrá ritmos de crecimiento elevados”: aumentará un 2,9% este año y un 2,3% el próximo, tres y cuatro décimas más que en la estimación del pasado mes de abril. No obstante, es previsible una tasa de crecimiento de la productividad “muy modesta”. Igualmente se espera una caída de la población activa en el próximo trienio por el envejecimiento de la misma. Lo que conduce a la previsión de una  tasa de paro en el 13,2% a finales de 2019.
Los riesgos sobre la economía española tienden a diluirse pero no desaparecen. El supervisor alerta del peligro de “un empeoramiento del contexto exterior, por un eventual aumento del proteccionismo comercial, un hipotético endurecimiento de las condiciones financieras globales, y la incertidumbre asociada a la salida del Reino Unido de la UE”.
El Banco de España también ha analizado el comportamiento de los precios. "Tras el intenso repunte del IPC a principios de 2017, se proyecta una ralentización en el resto del año, como resultado de la trayectoria a la baja del componente energético". Se estima que la inflación media este año será del 2% y se proyectan incrementos de precios más moderados para 2018 y 2019 (un 1,3% y un 1,6% respectivamente).
A pesar del buen clima económico, el supervisor vislumbra algunas incertidumbres a nivel interno. Sobre todo, pone el énfasis en “el elevado endeudamiento público y la necesidad de cumplir con la senda de consolidación fiscal pactada con Bruselas”.
Por lo que respecta  al Paro Registrado (estadística del Ministerio de Empleo que recoge a aquellos desempleados que acuden a las Oficinas Empleo a inscribirse como demandantes de empleo) ha bajado en 98.317 personas, el mejor dato de la serie para este mes. Y el empleo, medido con los cotizantes a la Seguridad Social, ha crecido en 87.692 personas.
La mejora laboral, continuada desde 2014, ha reducido el paro registrado a 3,36 millones de desempleados. Y ha elevado la cifra de afiliados a la Seguridad Social hasta los 18,4 millones. En los últimos 12 meses, la Seguridad Social ha ganado 672.835 cotizantes, un 3,79% más que en el mismo periodo del año anterior.
En todo caso, durante el pasado mes de junio han sobresalido la precariedad y la alta rotación en el empleo, ya que, una vez más, se han superado los dos millones de contratos en un solo mes (de 2.089.520 contratos solo el 7,9% son indefinidos).
Es posible, que en las cifras de la próxima EPA (Encuesta de Población Activa) la tasa de temporalidad supere el 27%. Por el momento, tomando las cifras de afiliación al régimen general de la Seguridad Social, ya se aprecia que el total de contratos temporales supera el 30%.
Si sumamos a la de contratos temporales, la de contratos a tiempo parcial, se supera el 42% de los contratos inscritos en el régimen general de la Seguridad Social.
En otro orden, el Consejo General de Economistas y los asesores fiscales del REAF-REGAF han calculado el tamaño de la actividad económica oculta en España. El resultado no deja de sorprender: si en España se declarara toda la actividad, el déficit público seria del 2% y Hacienda ingresaría al año un 2,3% del PIB más cada año.
Concluyen las organizaciones citadas, que la “economía en B” existente en España alcanza los 168.000 millones (nada menos que un 16% del PIB). Esto implica un fraude en la recaudación de 26.000 millones de euros al año.
Si en nuestra economía se ingresara esa cantidad, habríamos salido del Procedimiento de Déficit Excesivo, de Bruselas. Una autoridad académica en esta materia, el profesor austríaco Friedrich Schneider, opina que la economía sumergida es del 16% en España, por debajo de la de Italia o Grecia y en la media europea.
Por otro lado, según el Banco de España, la deuda externa de la economía española ha tocado máximos históricos en términos absolutos. Entre pasivos públicos y privados, el montante total bruto con el exterior ha alcanzado en el primer trimestre de 2017 los 1,911 billones de euros, por encima de los 1,868 billones contabilizados en el trimestre anterior y una cifra nunca registrada en la historia de España.
En porcentaje del Producto Interior Bruto, esta deuda en manos extranjeras ha subido en marzo de 2017 hasta el 170% del PIB, frente al 168% anotado en diciembre de 2016. Incluso con el PIB español creciendo, se incrementa algo la deuda en términos relativos. De ahí que todavía permanezca cerca de los máximos de comienzos de 2015, cuando se dio el récord del 174,6% del PIB.
Con el déficit público a la baja y el sector privado reduciendo deuda, lo normal sería que el endeudamiento externo disminuyese, tal y como ha venido ocurriendo durante los últimos dos años. Sin embargo, eso no ha sucedido en este trimestre. Aunque se trata de un dato volátil y puntual, de confirmarse esta tendencia la economía española podría desperdiciar el crecimiento y no reducir lo suficiente su mayor vulnerabilidad.
No obstante, esas cifras muestran que todos los sectores han reducido deuda, salvo el Banco de España que está viendo crecer sus obligaciones frente al eurosistema a consecuencia de las inyecciones de liquidez que fija la política monetaria del Banco Central Europeo.
Lo anterior es tranquilizador, ya que el Banco de España no va a sufrir de improviso una reclamación para que amortice esta deuda. Tan solo se trata de una liquidez que el Banco de España ha concedido a entidades españolas y que estas se han llevado a otro país del eurosistema, por ejemplo a Alemania, bien sea para abonar una deuda o para invertir. En principio, esa liquidez generada no debe entrañar un gran riesgo para los bancos españoles que la tomaron, en parte porque son bonos que tenían en cartera y que el banco central les compró y, además, porque puede proceder de operaciones de liquidez que el BCE va renovando según vea preciso.
Por tanto, no son pasivos que se vayan a reclamar, y el tipo de deuda es muy importante: las acciones o la inversión directa no representan un gran peligro cuando aumentan, puesto que en el caso de una crisis es el inversor foráneo el que sufre el ajuste de valor. En cambio, si lo que se eleva es pura deuda si sí que supone un problema muy serio, pues la deuda sigue siendo exigible aunque se haya perdido capacidad para devolverla. Es más, amplifica los vaivenes financieros porque hay que renovarla y puede no haber inversores dispuestos a arriesgar su dinero, dejando a la economía sufriendo tipos de interés demasiado onerosos o, incluso, al borde del impago.
Aproximadamente la mitad de la deuda española, ya sea pública o privada, está en manos extranjeras, y eso la hace todavía más sensible a las turbulencias. Italia, por ejemplo, presenta unos niveles de endeudamiento más altos que España. Sin embargo, no tiene apenas deuda con el exterior, la refinancia con los ahorros generados internamente y eso le brinda una mayor sostenibilidad a sus obligaciones financieras. España ha recompuesto algo sus pasivos durante los dos últimos años, incrementando los del Banco de España y aminorando los del resto. Pero en todo caso, todavía queda mucho por hacer.
En otro orden, el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha afirmado que en España "se ha producido una concentración bancaria muy fuerte desde 2008" y que "no contempla" que el sistema bancario español tenga menos de cuatro o cinco grandes bancos "por razones de concentración de riesgo y alternativa de financiación". Según sus datos, en España la cuota de las cinco mayores entidades por volumen de activos es ahora del 72%, (frente al 42% de 2008), "una tasa muy superior" a la de todos los países europeos, excepto Holanda.
Tras la adquisición del Popular por el Santander, el primer ejecutivo del cuarto banco por el negocio en España, “pidió que se reflexione sobre cómo se  financia la economía. En la Unión Europea los créditos están muy bancarizados, más que en Estados Unidos por ejemplo, y en España todavía más que en Europa. Cambiar este modelo exige mucho tiempo y estas características influyen en el tejido industrial, que se compone sobre todo de pequeñas pymes dispersas geográficamente. Una estructura por debajo de cuatro o cinco bancos no lo veo para España por razones de financiación de la economía".
Igualmente, el presidente de Bankia se ha mostrado partidario de que "se investigue lo que se tenga que investigar" sobre las salidas de depósitos de Popular que se produjeron los días antes de su resolución y posterior venta. Estas palabras llegan después de que la presidenta del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Daniéle Nouy, asegurara en el Parlamento Europeo que hay "margen" para que la Justicia española investigue si las comunidades autónomas y ayuntamientos utilizaron información privilegiada para retirar sus depósitos. Ello en contraste con las declaraciones del ministro de Economía, Luis de Guindos, de que no veía nada extraño en las salidas de depósitos del Popular.

MERCADOS:

El volumen de contratación de la Bolsa española se situó en junio en 73.206 millones de euros, un 18% más que en mayo y un 11,1% más que en el mismo mes de 2016, de forma que se convirtió en el mes con mayor volumen de negociación desde abril del año pasado. Durante los seis primeros meses de este año se negociaron en renta variable unos 364.867 millones de euros, un 6,4% menos que en el mismo período de 2016.
El número de negociaciones acumuladas hasta junio ascendió a 26,6 millones, un 11,6% menos que el registrado en el mismo período del ejercicio pasado, mientras que las negociaciones del mes de junio fueron 4,8 millones, un 1% más que en mayo.
El efectivo acumulado hasta junio en el segmento de fondos cotizados fue de 2.292 millones de euros, un 38,7% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior. En junio, el volumen negociado se situó en 376,3 millones de euros, un 14,4% menos que en el mes anterior.
Por otra parte, el número de emisiones de warrants y certificados admitidas a negociación en el primer semestre de 2017 ascendió a 2.584, un 35% menos que en el mismo periodo de 2016.
La actividad del mercado de warrants y certificados hasta junio alcanzó los 243,5 millones de euros, un 38,3% menos que en el mismo periodo de 2016. Durante el mes de junio, el efectivo negociado alcanzó los 36,9 millones de euros, un 3,2% más que en el mes anterior y un 50,7% menos que en el mismo mes de 2016.

EMPRESAS:

Altadis, la filial española de Imperial Tobacco, ha acordado con sus trabajadores pagar 31 millones de euros para no tener que regalarles tabaco. Así lo explica la tabaquera, propietaria de marcas como Fortuna, Nobel o Ducados, en sus cuentas anuales del ejercicio 2016.
La empresa explica que hasta 2006 la empresa venía regalando tabaco promocional y de fumar a sus empleados pero una ley sanitaria aprobada ese año prohibió dicha práctica. Los trabajadores de la antigua Tabacalera recibían desde hace casi un siglo una gratificación extra por parte de la compañía. A principios del siglo XX la empresa les entregaba tabaco de picadura y en los últimos años les regalaba tres cartones de una de las labores de la firma.
Pero a partir de la ley sanitaria de 2006, que también prohibió fumar en locales públicos, estos pagos en especie desaparecieron. Desde entonces los sindicatos han estado reclamando a la compañía que les siguiera entregando tabaco o les ofreciera una compensación. Incluso una sentencia de la Audiencia Nacional de 2006 instó a la sociedad a satisfacer a los trabajadores el importe en metálico equivalente al producto que les había entregado hasta entonces.
Tras diversos recursos ante los tribunales, que llegó hasta el Tribunal Supremo, el año pasado la compañía acordó con los trabajadores una compensación económica “por la compra del derecho a recibir una compensación por la no entrega de tabaco”. La compañía optó por una doble vía, entregar la citada indemnización mediante un único pago o convertirlo en renta vitalicia. La medida le ha supuesto a la compañía un coste de 31,221 millones de euros, de los que ya ha abonado cerca de la mitad. El acuerdo afecta a la totalidad de la plantilla activa y a un amplio porcentaje de los que ya están jubilados, en total algo más de 1.000 empleados.  
                                                                                                                                                                                                          


lunes, 12 de junio de 2017

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL A JUNIO 2017: mejora la economía

España ha logrado recuperar, tras nueve años de crisis, el nivel del PIB real previo al estallido de la Gran Recesión. La novedad consiste en que no ha sido la construcción el motor que impulsado la recuperación, sino las exportaciones que han aumentado su aportación, frente a la disminución de la construcción.

GLOBAL:

El crecimiento en las economías más ricas del mundo se ralentiza. Pese a una coyuntura general positiva, los 35 países que forman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) han registrado durante el primer trimestre de este año una subida del PIB sustancialmente inferior a la del trimestre anterior (un 0,4%).  De octubre a diciembre del año pasado crecieron un 0,7%.
Japón y Alemania son los que más han crecido. La economía germana creció el 0,6%, frente al 0,4% que había dado en el trimestre anterior. Por su parte, Japón aumento su PIB un 0,5% (dos décimas por encima de lo que lo hizo entre octubre y diciembre de 2016).
Sin embargo, Estados Unidos e Italia, aunque su PIB ha crecido un 0,2%, han retrocedido: tres décimas la economía estadounidense, mientras que Italia está estancada (crecimiento cero).
Igualmente, la economía francesa y la británica se encuentran también  estancadas: su  PIB aumentó un 0,3% desde comienzos de 2017, frente a unas subidas en el último trimestre de 2016 del 0,5% y del 0,7% respectivamente.
La economía de la eurozona se mantuvo estable, y la Unión Europea creció un 0,5% (una décima menos que en el trimestre anterior).
En comparación con los datos del primer trimestre de 2016, el PIB de los países de la OCDE creció un 2% (el mismo aumento habido durante el último trimestre del año pasado).
En datos interanuales, la UE mejoró una décima su crecimiento, hasta el 2%, mientras que la zona euro la empeoró una décima, hasta el 1,7%.
Por otro lado, frente a los rasgos fundamentales de las economías actuales (globalización, desigualdad, e importancia desmedida del sector financiero), la Unión Europea ha publicado un documento en el que, defendiendo los beneficios derivados de la globalización, postula “dar forma” a la globalización. Es decir, establecer “un conjunto de reglas globales, que ahora mismo están incompletas”.
Señala que si bien “revertir ese proceso sería un desastre, no hacer nada tampoco es la solución: en 10 años, la globalización, unida al fuerte cambio tecnológico, dejará tantos ganadores como perdedores”.

INDIA:

La economía de India se ha convertido en la de mayor crecimiento del PIB del mundo: el FMI pronostica un avance del 7,2% para 2017.
Este crecimiento es preciso para sacar de la pobreza a una población de 1.250 millones de personas. Es necesario acometer inversiones cuantiosísimas, y por ello el Gobierno ha previsto un ingente plan de inversiones, aunque supeditado a conseguir parte de los recursos precisos en Europa.
Se pretende una inversión de, nada menos que, un billón de dólares destinada sobre todo a infraestructuras hasta el año 2025: seis grandes puertos nuevos, 250 aeropuertos, 100 ciudades convertidas en inteligentes gracias a la digitalización, la construcción de 20 millones de viviendas protegidas al año, y un nuevo impulso a la fabricación en India.
Más de 300 millones de personas en la India viven en la más absoluta miseria, y se incorporan, cada año, 12 millones de jóvenes al mercado laboral.

ESTADOS UNIDOS:

Parece que la Reserva Federal estadounidense considerar "apropiado" un aumento de las tasas de interés en este mes de junio, para el caso de que se confirmen los datos de aumento de su PIB, de que el mercado laboral mantiene su fortaleza, y de que la subida de los precios siga acercándose al objetivo del 2%.
El banco central de Estados Unidos (Fed) decidió mantener sin cambios los tipos de interés tras su reunión de abril, ya que las aún persisten incertidumbres globales y, sobre todo, debido a los posibles efectos que tendría sobre la economía americana. Todo ello, hizo inclinar la balanza hacia la cautela y los tipos se mantuvieron en los niveles de entre 0,25% y el 0,5% que se fijaron en diciembre, tras el primer alza de tipos en casi una década.
Algunos miembros de la Fed instaron a "comunicar claramente" esta  intención del banco central para despejar las incertidumbres de los mercados.
De momento, las cifras respaldan el objetivo de la Fed: el dato de ventas minoristas aumentó un 1,3% en abril (el mayor crecimiento mensual en un año). La Reserva Federal confía en que el aumento del consumo sostenga el crecimiento del PIB, cuya previsión ha elevado ligeramente para este año.
Por otra parte, Estados Unidos creó 160.000 empleos en abril, algo por debajo de la cifra prevista pero que aún mantiene la tasa de desempleo en el 5%. Además, los salarios mantuvieron su tendencia alcista y crecieron un 0,3%, hasta 25,53 dólares por hora. En los últimos doce meses, el incremento acumulado se sitúa en el 2,5%. Este dato ayudará a que la inflación siga subiendo. Por otra parte, la producción industrial de Estados Unidos creció un 0,7 % en abril, por encima de los pronósticos de los analistas, y tras haber caído un 0,9 % en marzo.
En caso de confirmarse la subida de tipos de la Reserva Federal en este mes de junio, aún habría margen para dos o tres nuevas subidas durante este año 2017.

BRASIL:

La economía de Brasil registró durante el primer trimestre de este año un crecimiento trimestral de 1%. Se trata del primer aumento habido después de ocho trimestres consecutivos de caídas de su producto interior bruto. 
El PIB de Brasil sufrió una importante disminución del 3,8% en 2015 y de 3,6% en 2016. Y para este año, la mayoría de analistas, prevé un crecimiento del 0,5%.
Si bien, las autoridades están celebrando “el fin de la peor recesión de la historia" de Brasil, el país sigue sufriendo una grave crisis política, que puede arruinar la mejoría.  
Por sectores económicos, el aumento trimestral registró un impresionante crecimiento de la Agricultura, de 13,4%, basado en el mayor volumen de las cosechas y en la buena resistencia de los precios de las commodities (productos destinados a uso comercial, generalmente productos genéricos, básicos, y sin mayor diferenciación entre sus variedades). La industria creció 0,9%, mientras que los servicios se mantuvieron estables.

EUROZONA:

Los precios en el conjunto de los diecinueve países del euro, durante el pasado mes de mayo se han quedado en el 1,4%. Por tanto, se ha mantenido por debajo de las expectativas que esperaban un 1,5%, y moderándose frente al 1,9% alcanzado durante el mes de abril.
Consiguientemente, nos hemos alejado del objetivo del 2% del BCE, y por tanto disminuyendo las presiones para que disminuyan los fuertes estímulos de la política monetaria.
La evolución de los precios se debe, en particular, a la caída de los precios de los productos energéticos (ascendieron un 4,6%, frente al 7,6% del mes de abril).
La inflación subyacente, la que no recoge los precios de los alimentos frescos y energía debido a su mayor volatilidad, subió en el pasado mayo un 1%, frente al 1,3% del mes abril.
Por otro lado, la Comisión Europea, dentro de las recomendaciones específicas del Semestre Europeo, ha vuelto a mostrar sus recomendaciones para que Alemania, aproveche su margen fiscal como resultado de varios años cuadrando unas cuentas públicas sin déficit. Se trata de que aumente su demanda interna, logrando un avance inversor sostenible en el tiempo.
La Comisión ha vuelto a recomendar al Gobierno alemán, que acelere la inversión pública en general, pero "especialmente en educación, investigación y desarrollo, así como para abordar sus carencias en infraestructuras. De la misma forma, ha pedido a Ángela Merkel que cree las condiciones para impulsar los salarios reales, respetando el papel de los agentes sociales".
Sin embargo, a Francia le reclama exactamente lo contrario. La Comisión da a la segunda economía de la eurozona de plazo hasta finales de año para reducir el déficit por debajo del 3% del PIB.
La Comisión ha pedido nuevas medidas de ahorro, ya que teme que el agujero en las cuentas públicas de París caiga este año al 3%, e incluso al 3,2% durante el próximo año.
Sin embargo, la Comisión Europea ha señalado que detecta "tendencias positivas": ya ha propuesto cerrar los procedimientos por déficit excesivo a Croacia y Portugal, ya que ambos han reducido el agujero de sus cuentas públicas por debajo del 3% del PIB, límite fijado por las normas europeas. "Se trata del reconocimiento de los logros de croatas y portugueses para salir de la crisis, que ha tenido un impacto social fuerte".
Solamente Francia, España, Grecia y el Reino Unido mantendrán abierto el proceso de déficit excesivo, frente a los veinticuatro países que en el año 2011 se encontraban en esa situación.
Por lo que respecta a nuestra economía, la Comisión recomienda a España que “no puede dormirse en los laureles de la recuperación por los riesgos que acechan, y debe seguir ajustando, dando una vuelta de tuerca a la reforma laboral, pese a que ha aprobado dos en un lustro”. No obstante, lamenta la ineficiencia del gasto público, y vuelve a situar la corrupción entre los males de la economía española”.
Por otro lado, el Gobierno alemán ha reiterado su rechazo a los eurobonos y a fórmulas de deuda común en la eurozona, tras el documento de reflexión que ha presentado la Comisión Europea, cuya finalidad era profundizar en la unión económica y monetaria.
Según la portavoz del Ministerio de Finanzas alemán, Friederike von Tiesenhausen, "antes de hablar de compartir nuevos riesgos es necesario reducir los riesgos en los mercados financieros".
Y es que el Gobierno alemán sigue apostando por impulsar el desarrollo de toda la UE y evitar divisiones entre los estados de la eurozona y los no miembros, fomentando el crecimiento a través de reformas estructurales y de la disminución de las deudas soberanas.
Además, Alemania va a enviar a la Comisión Europea un informe con propuestas para el futuro marco de los Fondos de Cohesión, en el que los liga al cumplimiento de los principios del Estado de derecho por parte de los países receptores.
La Unión Europea es una comunidad de valores y esos valores son la base de la "credibilidad" del bloque, por lo que es "razonable" que los fondos de cohesión, un elemento central de las políticas comunitarias, se liguen al respeto de los derechos humanos y de los principios del Estado de derecho.
Alemania recomendará así a la Comisión que se estudie la posibilidad de "condicionar" los fondos a un examen del cumplimiento de esos valores y principios democráticos en los países receptores. Sin duda, el mensaje va dirigido, particularmente, a Polonia y a Hungría.

ESPAÑA:

Una magnífica noticia, es que, nueve años después del máximo que alcanzó en 2008, el  PIB español casi ha superado durante mayo su nivel precrisis.
El PIB real, es decir en euros constantes, casi ha recuperado el nivel previo al estallido de la burbuja inmobiliaria, los 1,124 billones que alcanzó en el tercer trimestre de 2008. La situación es el resultado del acelerón de la economía española habido durante el segundo trimestre de este ejercicio.
La circunstancia de que la Semana Santa este año haya caído en abril, unido a los favorables datos de afiliación de dicho mes (212.212 empleos creados) ha provocado que el nivel precrisis del PIB se esté recuperado antes de lo previsto.
En el periodo de enero a marzo de este año, el PIB español  se ha elevado un 0,8%,   con lo que en el primer trimestre el PIB había recuperado el 99,6% de lo perdido durante la crisis.
Para el conjunto del año, la Comisión Europea y el Banco de España auguran un 2,8% de crecimiento, mientras que los servicios económicos del BBVA estiman un 3%, superior al 2,7% que calcula el Gobierno español.
El pilar de la recuperación está siendo el consumo, que continúa creciendo impulsado por la fortaleza del empleo. Pese a ello, Economía advierte que la demanda interna “se ha desacelerado ligeramente en los meses transcurridos del año por la moderación del consumo privado”.
Sin embargo, el factor determinante está siendo, sin duda, el sector exterior,   ya que las exportaciones se consolidan como el componente más dinámico del PIB español: hasta el mes de febrero las ventas al exterior crecieron al 8,5% y en su última revisión al alza, el Gobierno mejoró la contribución de la demanda externa en una décima al 0,5 frente al 2,2 de la interna, que también revisó el Ejecutivo otra décima al alza por el aumento de la inversión. Y es que según fuentes del BBVA, “nunca se había invertido en maquinaria y equipo tanto en España como ahora. Supone un 7,5% del PIB (un nivel similar al de año 2007) y este vigor hace pensar que se está invirtiendo en sectores dirigidos a las exportaciones”.
Lo más importante, es que el PIB español actual es muy diferente, con menor peso de la construcción y mayor de las exportaciones.
Sin embargo, tenemos el mismo PIB de 2008 pero con dos millones menos de trabajadores, lo que señala que la recuperación del empleo es más lenta. Implica que tenemos una mayor productividad.
España produce más que en 2008 pero, según la Encuesta de Población Activa (EPA), si en el primer trimestre de dicho año teníamos 20,62 millones de ocupados ahora esta cifra es de 18,44 millones. Asimismo, el paro en 2008 era del 13,79% mientras que en marzo ascendió al 18,75%, un nivel similar al de 2009.
Es notorio que los sueldos tampoco son los mismos que existían previamente a la crisis económica: durante el 2016, la remuneración de los asalariados, ascendía a 526.098 millones de euros, un 47% del PIB. Un montante que supone un 6% menos de los 559.777 millones que alcanzó en 2008 (el  50,08% del PIB), cuando la economía superaba los 20 millones de ocupados, pero también inferior a los 530.986 millones de 2011 (un 49,5%) año en el que España acabó con 18,15 millones de ocupados, menos que en la actualidad.
Sin embargo, en el lado negativo hay que citar según datos del Banco de España y los cálculos realizados por el Ministerio de Economía, de acuerdo con la previsión de PIB para 2017 recogida en el Programa de Estabilidad 2017-2020, que la deuda del conjunto de las administraciones públicas alcanzó los 1,129 billones de euros durante el pasado mes de marzo.
Ello representa un aumento de 11.160 millones de euros respecto al mes anterior y se sitúa en el 100,33% del PIB, De esta forma, la deuda pública se incrementa en marzo por cuarto mes consecutivo y repunta un 1% respecto al mes de febrero, con lo que vuelve a marcar un nuevo máximo de la serie histórica del Banco de España, que data del año 1995.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), un aspecto muy positivo, anteriormente citado, es el favorable comportamiento del turismo, ese tradicional motor de la economía española, ya que cerca de 20 millones de turistas visitó España en el primer trimestre del año (un 11,6% más que en los primeros cuatro meses de 2016).
Casi 4,4 millones de turistas llegados a España hasta abril fueron británicos, el principal país emisor y una cifra un 9,6% mayor que hace un año.
Desde Alemania llegaron en este mismo periodo más de 2,84 millones de turistas (un 11,2% más) y desde Francia la cifra alcanzó los 2,81 millones de personas (un 6,9% más que entre enero y abril de 2016).
En este periodo de 2017, el 24,6% de los turistas visitaron Canarias; el 23,6% eligió Cataluña; el 14,4% estuvo en Andalucía; y el 10,5% prefirió la Comunidad Valenciana. Canarias, líder en visitas, recibió casi 5 millones de turistas, un 9,4% más que en el periodo de enero a abril del año pasado.
A Cataluña llegaron más de 4,7 millones de visitantes internacionales, un 8,4% más; y Andalucía recibió 2,9 millones de turistas, un 10,7% más.
De los casi 20 millones de extranjeros llegados hasta abril, 16,6 millones lo hicieron vía aérea, un 13,4% más que en el mismo periodo de 2016. Las entradas de visitantes en los puertos españoles registró en este mismo primer tercio del año un incremento del 20%, hasta los 387.697 turistas.
También hasta abril se redujeron en un 10,5% los viajes de negocios de extranjeros a España, hasta 1,46 millones de personas, y la duración de la estancia mayoritaria es la de cuatro a siete noches, con más de 4,8 millones de personas.
Solo en abril, España recibió a 7,1 millones de turistas internacionales, un 16% más que en el mismo mes de 2016 en el que, incluso, se celebró ese año la Semana Santa.
En el análisis del periodo agregado de marzo a abril, ya que este año la Semana Santa se celebró en marzo, el INE observa un aumento del 11,7% en el número de turistas respecto al mismo bimestre de 2016.
También han sido buenos, los datos del mercado laboral durante el pasado mes de mayo, aunque muestran las dos características más claras de la recuperación:
Una: se crea empleo a un ritmo alto: la afiliación media a la Seguridad Social aumentó en casi 7.200 nuevos cotizantes al día, 223.192 en un mes.
La otra: la precariedad crece a una velocidad mayor. Por primera vez en la historia se firmaron más de dos millones de contratos en un solo mes. No es el único signo de inestabilidad laboral. El porcentaje de indefinidos es del 8,2%.
Uno de cada cuatro contratos dura una semana o menos, y la duración media de los temporales se acorta sobre la de hace 10 años (54,6 días frente a 81 días).
El propio Banco de España ha vuelto a alertar sobre el problema, señalando la “temporalidad creciente, y la elevada volatilidad de la contratación” en el mercado laboral español.
Sin duda, uno de los motores de la creación de empleo, ha sido la hostelería. El empleo en esta rama de actividad ha mostrado vigor durante toda la recuperación y el mes pasado no fue una excepción. En un solo mes, el régimen general contó con 65.409 afiliados más en esta rama de actividad. Le siguieron las actividades administrativas, con 24.349 cotizantes más, y el comercio, con 15.793.
También se aprecia la recuperación en el sector de la construcción. El sector que tantos puestos de trabajo destruyó y que ha sido el que más ha pesado en el desplome laboral, ha sido el que más ha crecido porcentualmente en los últimos 12 meses. Los 60.819 afiliados nuevos que ha ganado en este año suponen un incremento del 8,8%.
Sin embargo en el lado opuesto, encontramos a las finanzas y los seguros, ya que en ellas se continúa destruyendo empleo. Son las únicas ramas que registran un comportamiento negativo junto a la de empleados de hogar.
En otro orden, el Banco de España ha alertado respecto a que los beneficios empresariales están creciendo más que los salarios. Tras un periodo de moderación entre 2014 y 2015, en 2016 se produjo un repunte de los beneficios por encima de la evolución de los costes laborales.
Durante la crisis era normal que los excedentes empresariales aguantasen porque las compañías necesitaban sanearse. Sin embargo, durante 2016 los beneficios registraron un crecimiento que, en opinión del organismo, "puede ser indicativo de un insuficiente grado de competencia en algunos mercados en un contexto de aumento de la demanda. Los indicadores de competitividad-precio han seguido mejorando, a pesar del comportamiento expansivo de los márgenes empresariales”.
Alerta el Banco de España, respecto a que una subida no justificada de los  salarios y márgenes puede acabar mermando la competitividad y al comercio exterior, necesarios para mantener el empleo y seguir recortando la "excesiva" dependencia de la financiación exterior.
Todavía no se han percibido estos efectos sobre las remuneraciones de los asalariados. Como señala el Banco de España, los nuevos trabajadores contratados cobran un salario medio inferior al de los ya empleados. El elevado desempleo presiona todavía a la baja sobre las retribuciones. Pero, por el contrario, sí que se detecta "el dinamismo que siguieron mostrando las rentas de las sociedades no financieras, apoyadas en el notable crecimiento del excedente bruto de explotación, a su vez relacionado con la moderación de los gastos de personal, el reducido nivel del precio del petróleo y la disminución de los gastos financieros", según se plasma en el documento elaborado por el servicio de estudios económicos.
El Banco de España aunque prevé unas buenas expectativas para la economía española, consecuencia del bajo precio del petróleo, los bajos tipos de interés o una política fiscal relajada, afirma que estos factores pueden agotarse.
Según la institución, "el impacto de estos factores transitorios habría sido mayor en España que en el conjunto del área del euro" (dos tercios del crecimiento mayor de lo esperado se deben a esos factores temporales), pero su impacto podría agotarse, convirtiéndose en riesgos que "interactúen" con las "fragilidades" que aún persisten en la economía española. Es decir, la entidad sostiene que el crecimiento económico continuará, pero que este “se irá ralentizando conforme se vayan disipando los vientos de cola”.
También señala el Banco de España otros riesgos que podrían dañar al sector exterior español: el excesivo endeudamiento chino, las consecuencias de un impulso fiscal en Estados Unidos, el Brexit, o el auge del proteccionismo.
Igualmente "el elevado endeudamiento de la economía española supone una vulnerabilidad ante eventuales aumentos adicionales de los tipos de interés". Los tipos sólo pueden ir hacia arriba. Y la deuda pública ronda el 100% del PIB. "Esta situación subraya la necesidad de trazar un plan de consolidación presupuestaria a medio plazo, en un contexto en el que en 2016, por segundo año consecutivo, la política fiscal adoptó un sesgo expansivo", según el Banco de España.
A pesar de la reducción de deuda en el sector privado, el informe resalta que los niveles de endeudamiento en relación con la renta siguen siendo muy elevados. Sectores ligados a la construcción y el inmobiliario, pequeñas empresas y familias con rentas bajas aún dedican una proporción muy alta de sus ingresos a devolver deudas. Y de igual modo que los bajos tipos han impulsado las rentas, un aumento de los tipos "tendría un impacto contractivo muy grave sobre las rentas de empresas, familias y Administraciones”.
En el caso de hogares y compañías, el impacto de las alzas de tipos podría ser muy rápido por estar financiados con crédito a corto e hipotecas variables, que se renuevan cada poco tiempo. Por grupos de edad, los hogares más jóvenes acusarían más una subida de tipos, lo que tendría un efecto mayor sobre la demanda interna porque presentan mayor propensión a consumir.
En cambio, los pasivos del Estado permanecen en niveles muy altos y dependen más de los tipos a largo, que ya están subiendo. Aunque el impacto sea más gradual porque tiene la deuda a más largo plazo y esta tarde más en renovarse, el efecto sobre las cuentas públicas será al final bastante más sustancial. De ahí que sea "prioritario retomar el proceso de consolidación fiscal".
Por último, el supervisor identifica la baja rentabilidad de las entidades financieras como "un elemento de vulnerabilidad".
Desde una perspectiva a largo plazo, el Banco de España considera que los principales factores que limitan el crecimiento son el desempleo estructural, el envejecimiento de la población y la baja productividad. Amplios colectivos sufren dificultades para beneficiarse de la recuperación y corren "el riesgo de verse desplazados del mercado de trabajo permanentemente". El envejecimiento reduce la población que está trabajando; tiene efectos negativos sobre la productividad y entraña un reto para el sistema de pensiones. A falta de nuevas fuentes de ingresos para la Seguridad Social, las reformas aprobadas harán que en el futuro se produzca "una reducción de la pensión media sobre el salario medio".

MERCADOS:

Existe un viejo refrán que dice, “vende tus acciones en mayo y marchate”. La realidad es que en los meses de verano la Bolsa experimenta ciertas bajadas en las cotizaciones.
El índice ha acabado el mes de mayo en una cifra próxima a los 10.800, y ha estado muy influido por las fuertes bajadas de la cotización del Banco Popular.
En relación al mercado de divisas o de cambios, la sorpresa de este año está siendo la depreciación del dólar.
Si bien, hacer previsiones sobre el comportamiento de las divisas es harto complicado, la depreciación del dólar tiene mucho que ver la cada vez menor probabilidad de que el nuevo presidente americano vaya a ser capaz de sacar adelante las reformas económicas previstas.
Por tanto, no está nada claro que va a ocurrir con la cotización del dólar. Al menos, parece claro que se situará entre los 1,05 y 1,15 dólares por euro. En esos niveles se encuentra, teóricamente, el punto de equilibrio que determina la teoría de la paridad de poder adquisitivo.
Respecto a los tipos de interés, pese a que la deuda todavía se sitúa en niveles altos, las familias y empresas españolas gastan menos que nunca en intereses en proporción al PIB. Según las estadísticas del Banco de España, los hogares desembolsan menos incluso que cuando apenas tenían deuda: un 1,5% del PIB frente al 3% de mediados de los noventa, cuando empezó a cobrar fuerza el proceso de endeudamiento. Y mucho menos que el 4,9% del PIB que pagaron a principios de la crisis. Si se compara con esos máximos, el ahorro de empresas y hogares alcanza los 90.000 millones. Y ello gracias al Banco Central Europeo, que ha llevado el euríbor a tipos negativos.
Y es que el euríbor hipotecario, el índice que se constituye a partir de los préstamos entre bancos, se encuentra en negativo, lo que facilita que la factura de intereses de los hogares caiga a mínimos. Y ello ocurre porque los bancos están pagando por prestar a otras entidades.
Tras haber inyectado el BCE muchos fondos, a los bancos les sobra la liquidez y tienen un problema para gestionarla. Cuesta caro guardar dinero físico en una caja fuerte. Así que en un primer momento la solución consistía en dejarla en depósito en el BCE. Sin embargo, Mario Draghi decidió imponer a las entidades una penalización del -0,4% por depositar su dinero ocioso en el banco central. En un mercado con exceso de liquidez, los bancos se han visto forzados a prestarse entre sí a tipos negativos, siempre que no se alcance ese -0,4%.

En lugar de prestar a otros bancos, las entidades también podrían destinar su liquidez a bonos. Pero la rentabilidad de estos también está en negativo por las compras masivas del BCE. En definitiva, tener el dinero en un lugar seguro se cobra caro.