martes, 13 de diciembre de 2022

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL A DICIEMBRE DE 2022: aunque la situación económica sigue sujeta a bastantes riesgos, algunos indicadores muestran cierta mejoría. Se ha mitigado el riesgo de recesión, aunque en 2023 sufriremos cierta desaceleración económica.

 

GLOBAL:

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el crecimiento del PIB mundial durante este año 2022 será del 3,2%, y para el siguiente de solo un 2,8%.

La economía mundial se enfrenta a múltiples riesgos entre los que figuran el alto crecimiento de las tasas de inflación, la crisis energética y alimentaria o el riesgo climático, aunque sin duda los desafíos más peligrosos que se presentan en 2023 son la sostenibilidad de la deuda global y la posibilidad de que estalle una crisis geopolítica. De todos ellos depende que el PIB global crezca un 2,8 % en 2023 o se produzca una recesión más acusada.

El riesgo, quizá más importante, sea el nivel de deuda mundial. Su sostenibilidad se deteriora con rapidez, en un contexto en el que los Bancos Centrales buscan controlar la inflación a costa de endurecer su política monetaria.

Las tasas de interés en niveles históricamente tan bajos, así como las continuas compras record de activos financieros por los Bancos Centrales más importantes, permitían mantener los niveles de endeudamiento. Ahora bien, la subida iniciada de los tipos está poniendo de manifiesto los desequilibrios acumulados en los países desarrollados y en ciertas economías emergentes. Esta situación, unida a la fortaleza del dólar en el mercado de divisas, puede dar lugar a la aparición del riesgo de impago. Junto a la fuerte ralentización económica, en algún caso con amenaza de recesión en algunas economías supone una situación compleja.

Como consecuencia de la inflación y su impacto en la renta real de las economías domésticas (disminución de su capacidad de gasto), los Gobiernos han acometido políticas fiscales expansivas, que contradicen a las políticas monetarias restrictivas de las autoridades monetarias.

Otro claro problema es que el endurecimiento de la política monetaria, evidentemente, frena el crecimiento económico e incluso puede incrementar el riesgo de la recesión económica.   

Por otro lado, los importantes riesgos no sólo tienen su origen en factores puramente económicos, ya que también se han acrecentado por el lado geopolítico: la guerra ocasionada por la invasión de Rusia a Ucrania, y que parece que se va a prolongar durante bastante tiempo.

También en Asia, los conflictos entre China y Taiwán, y la guerra comercial entre China y Estados Unidos están aumentando la tensión en la región.

En Latinoamérica, por primera vez en la historia, sus cinco principales economías se van a enfrentar a una situación económica compleja: desaceleración de su PIB, una elevada inflación y aumento del paro, lo que está ocasionando un creciente malestar entre sus ciudadanos (algunos han caído de la clase media a la pobreza).

Finalmente, Oriente Medio es siempre un punto caliente en el mundo. Las protestas y manifestaciones en Irán, ha aumentado la presión. Si bien el Gobierno afirma que los manifestantes son agentes extranjeros.

ESTADOS UNIDOS:

La Reserva Federal parece dispuesta a frenar el ritmo de subida de los tipos de interés. Su presidente, Jerome Powell, ha señalado que la moderación “podría llegar tan pronto como en la reunión de este mes de diciembre”. 

Después de las subidas consecutivas de 0,75 puntos en los tipos de interés, Powell ha dado a entender que la próxima subida será de 0,50 puntos porcentuales.

El presidente de la Fed ha señalado, “mis colegas del FOMC (Federal Open Market Committeeel) y yo estamos firmemente comprometidos con el restablecimiento de la estabilidad de precios. Ya señalamos que preveíamos que serían apropiadas las continuas subidas de tipos para lograr una política lo suficientemente restrictiva como para reducir la inflación al 2%”. Añadiendo que “los efectos plenos de un endurecimiento rápido hasta ahora aún no se han dejado sentir, por lo que tiene sentido moderar el ritmo de nuestras subidas de tipos a medida que nos acercamos al nivel de restricción que será suficiente para bajar la inflación. El momento de moderar el ritmo de las subidas de tipos podría llegar tan pronto como en la reunión de diciembre”.

Por tanto, Powell ha declarado la posibilidad de que la subida de tipos en este mes de diciembre, sea de menor cuantía dándose como más probable una subida de 0,50 puntos.

Sin embargo, respecto a la inflación subyacente (la que excluye el componente más volátil, es decir, energía y productos frescos), probablemente, comience a caer durante el próximo 2023. Sin embargo, el transporte, el componente más importante de la subyacente, no señala una rápida moderación de los precios.

La tasa de paro estadounidense se encuentra en el 3,7% (casi en mínimos durante medio siglo). La creación de empleo se mantiene a buen ritmo y supera las previsiones a pesar de las subidas de tipos de interés de la Reserva Federal. Según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo, la economía de Estados Unidos generó 263.000 empleos no agrícolas en el mes de noviembre.  

Esta fuerte creación de empleo señala la fortaleza del mercado laboral estadounidense, que amenaza a las previsiones y se sobrepone al endurecimiento de las condiciones monetarias. 

Respecto a la evolución de los salarios, desde el 4,7% de octubre, se han acelerado hasta el 5,1% interanual. Algunos analistas señalan el riesgo de una espiral precios - salarios o beneficios – salarios.

Una de las causas de que la demanda de fuerza de trabajo o demanda de trabajadores, supere a su oferta (la población activa, es decir, aquellas personas que buscan empleo o se ofrecen el en mercado de trabajo), es que esa población activa ha disminuido como consecuencia de varios factores: la covid; un mayor ritmo de jubilaciones; y a un menor crecimiento de la población en edad de trabajar en parte por el aumento de la mortalidad y en parte por la caída de la inmigración durante lo peor de la pandemia. En todo caso, los salarios reales (los nominales descontado la inflación, o poder adquisitivo de los asalariados) han disminuido.

La realidad, es que la Reserva Federal ha realizado las subidas de tipos más agresivas desde la década de 1980: los tipos han pasado de un nivel cercano a cero hasta el rango actual del 3,75% al 4% en lo que va de año y probablemente acabarán 2022 en el 4,25% ó el 4,5%.

CHINA:

Las protestas contra la política de covid cero en China se han intensificado, provocando caídas en las principales plazas financieras mundiales y en el mercado del petróleo, que rondó de nuevo sus mínimos anuales. Aparte del peligro del estallido de su “burbuja inmobiliaria”, la política respecto al covid ha impedido deshacer por completo los cuellos de botella que impiden la normalidad en el comercio mundial al mantener atascados los principales puertos del país, en especial el de Shanghái. Después de que la economía china creciera un 8,1% en 2021, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha ido rebajando sus previsiones para este año al 3,2% y para 2023 al 4,4%. Los últimos informes más recientes, advierten de que la salida a la época de restricciones puede ser más lenta de lo esperado.

 REINO UNIDO:

El ministro de Economía, Jeremy Hunt, ha declarado que, según los datos de la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR, en inglés), el Reino Unido ha entrado en recesión (caídas o diminuciones del PIB), y que la inflación británica se situará este año en el 9,1%.

El responsable de economía ha desvelado un nuevo “Plan de Consolidación Fiscal” que incluye una serie de subidas de impuestos y recortes del gasto público para generar 55.000 millones de libras (unos 63.000 millones de euros) en los próximos cinco años, con la finalidad de reducir el endeudamiento del país.

El plan contempla tres pilares: la estabilidad financiera, el crecimiento económico y la protección de los servicios públicos. En particular, se anuncia la rebaja de 150.000 (171.000 euros) a 125.140 libras (143.240 euros) del umbral de ingresos a partir del cual se pagará la banda más alta del impuesto sobre la renta, del 45%, mientras que congelará el mínimo de ganancias anuales libres de impuestos a fin de incluir a más contribuyentes en los próximos años.

Igualmente, se elevará del 25 al 35% el impuesto temporal sobre los beneficios extraordinarios de las empresas de petróleo y gas e impondrá una tasa provisional del 45% sobre esos excedentes a las generadoras de energía.

El objetivo de este Plan Fiscal del Gobierno de Rishi Sunak, es aumentar en unos 25.000 millones de libras (28.555 millones de euros) la recaudación y recortar el gasto en 30.000 millones de libras (34.266 millones de euros).

De esta forma, el nuevo primer ministro del Reino Unido ha girado 180 grados la política fiscal de los conservadores, y será juzgado por el éxito o fracaso del plan económico, después de que su predecesora, Liz Truss, se viera obligada a dimitir como consecuencia de las graves consecuencias de las turbulencias en los mercados financieros que ocasionó su programa fiscal de bajada de impuestos.

EUROZONA:

La economía creció un 0,2% trimestral (de julio a septiembre), tanto en toda la Unión Europea como en la Eurozona. La misma cifra que ha registrado la tasa de empleo en ese mismo periodo.

Eurostat (la oficina de estadística de la Unión Europea) señala de esta forma la ralentización del Producto Interior Bruto (PIB), que en el segundo trimestre había crecido un 0,8% en los países del euro y un 0,7% en los Veintisiete de la UE.

Según el primer cálculo publicado por dicha oficina de estadísticas, también se moderó la creación de puestos de trabajo con respecto al aumento del 0,4% observado entre abril y junio.

Alemania encara su primer invierno sin gas ruso bastante mejor de lo que predijeron los institutos económicos y el propio Ejecutivo germano. El producto interior bruto (PIB) alemán aceleró su ritmo de expansión en el tercer trimestre hasta el 0,4%, una décima más de lo estimado inicialmente. El dato, unido a otros signos esperanzadores, implica la confianza en que la recesión que se abate sobre el país sea también menos profunda de lo pronosticado. La confianza de los consumidores y empresarios ha mejorado y la inflación podría haber llegado a su tope.

Según la Oficina Federal de Estadística alemana, el crecimiento del 0,4% está muy por encima del incremento del 0,1% registrado entre abril y junio, superando el dato provisional que la propia institución había adelantado.

Los precios industriales, que recogen el coste de los productos a salida de fábrica, aunque siguen estando en un 34.5% más elevados que hace un año, durante el pasado mes de octubre han disminuido algo.

Por otro lado, el índice de clima empresarial del Instituto Ifo (el barómetro económico más importante) parece mostrar que la recesión económica esperada será más suave. La confianza de los empresarios alemanes repuntó en noviembre por segundo mes consecutivo hasta los 86,3 puntos, el valor más alto desde el pasado mes de agosto.

Según el Ifo, “aunque las empresas están algo menos satisfechas con su negocio actual, el pesimismo con respecto a los próximos meses se ha reducido drásticamente”.  

Igualmente, la confianza de los consumidores ha mejorado. Según un estudio de la consultora GfK, se ha situado en -40,2 puntos, frente a los -41,9 del mes anterior. Por tanto, parece que la fuerte caída de la confianza de los consumidores puede haber tocado fondo.

Existe un contenido optimismo respecto al hecho de que, prácticamente, se da por descartado el racionamiento del gas que habría supuesto tremendos problemas para la industria alemana.

Durante el tercer trimestre de 2023, el crecimiento económico se ha visto impulsado por el gasto de consumo final de las economías domésticas, que, pese a la caída de su poder adquisitivo, han viajado. Todo ello, a pesar de unas condiciones muy negativas: elevada inflación, fuerte aumento de los precios de la energía y los problemas de suministro existentes.

En relación al Comercio Exterior o Internacional de la economía germana, a pesar de la difícil situación mundial, creció gracias al elevado número de pedidos y la mejora de las cadenas de suministro en todo el mundo. En definitiva, las exportaciones de bienes y servicios alemanas aumentaron un 2% en el tercer trimestre de 2022 en comparación con el segundo trimestre de 2022, mientras que el aumento de las importaciones del 2,4% fue incluso superior al de las exportaciones. Asimismo, la formación bruta de capital fijo en la construcción descendió un 1,4% y la formación bruta de capital fijo en maquinaria y equipos aumentó un 2,7%.

Respecto a la inflación, la oficina europea de estadísticas, Eurostat, reveló que la inflación media en la Unión Europea durante el pasado mes de noviembre, se ha reducido desde el récord histórico del 10,6% de octubre, hasta el 10%. Durante el mes de noviembre, los precios de la energía se han moderado al 34,9% (en octubre subieron el 41,5%), mientras que los alimentos frescos han crecido un 13,8%.  

La tasa de inflación subyacente se ha mantenido invariable en el 5% por segundo mes consecutivo, situándose en valores de máximos históricos.

Observando el detalle de cada economía de la zona, se aprecia, que España, es el país con la menor tasa de todos los países, con el 6,6%. De forma que el diferencial de precios favorable a España respecto a la eurozona, se ha ampliado durante el pasado noviembre a 3,4 puntos porcentuales desde los 3,3 del mes de octubre.

Respecto a las economías con tasas más elevadas, se encuentran los denominados países bálticos: Letonia registra una tasa del 21,7%, Lituania y Estonia en ambos casos el 21,4%.

En algunas de las economías más importantes de la zona, se siguen registrando niveles de inflación de dos dígitos: Italia registra el 12,5%, Portugal el 10,3% y Austria el 11,1% interanual.

El Banco de España, al analizar la menor inflación relativa de la economía española, ha señalado que las medidas que ha aprobado el Ejecutivo español han conseguido una disminución de dos puntos porcentuales al IPC. También la meteorología ha puesto de su parte. El viento que ha soplado en los días centrales de mes ha sido clave en la reducción de la factura de la luz. Entre esto y la caída en la cotización del gas, las tarifas eléctricas de muchos hogares españoles han bajado considerablemente.

La situación, es totalmente insólita (lo tradicional siempre ha sido lo contrario): durante la primera década de este siglo XXI, España tuvo una consolidada trayectoria inflacionista, mayor que sus socios. Nunca se había llegado a un punto como el actual, en el que el IPC español está 3,4 puntos por debajo de la media de los 19 países área monetaria.

Sin embargo, en general, según la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, “la inflación no ha tocado techo todavía. Al ver los principales componentes de la inflación hoy, sean alimentos, combustibles o energía, no se ve que tengan una dirección que lleve a concluir que la inflación ha llegado al máximo y que bajará en el corto plazo. La situación actual es de alta incertidumbre conllevando muchos riesgos. En este entorno, con impactos complicados sobre la economía, las decisiones del Consejo de Gobierno seguirán dependiendo de los datos y se ajustarán a un enfoque de reunión por reunión. El grado de avance y la rapidez con la que lo hagamos dependerán de nuestras perspectivas actualizadas, de la persistencia de las perturbaciones, de la reacción de los salarios y de las expectativas de inflación. Hasta los niveles necesarios para garantizar que la inflación vuelva a nuestro objetivo del 2% a medio plazo”.

Por otro lado, según el BCE, la gran diferencia en la tasa de inflación en cada país, implica “bastante dificultades para la política monetaria en un entorno tan dispar”.  Estas diferencias se han observado en las diferentes posiciones políticas: los representantes alemanes han postulado una política monetaria más agresiva en la lucha contra la inflación, mientras que la francesa Manon Aubry, copresidenta del grupo de Izquierda Unitaria, ha reprochado al BCE su postura contraria a subidas de salarios significativas que subsanen en parte las pérdidas de poder adquisitivo sufridas.

Lagarde ha señalado que “los mercados laborales están fuertes y probablemente podrían soportar sueldos más altos. Los datos que llegan sugieren que los sueldos están subiendo, por lo que continuaremos examinando sus implicaciones sobre la inflación a medio plazo. Lo que le preocupa al BCE no es solo que aumentos importantes provoquen espirales inflacionistas, sino que también que golpeen a la capacidad productiva de toda la economía”.

En ese contexto, igualmente, la presidenta del BCE ha señalado que “los tipos de interés son y serán la principal herramienta para luchar contra la inflación. Tipos de interés más altos reduce la presión de la demanda al hacer más caros los préstamos. Esto reducirá la presión de los precios. Sin embargo, los ajustes tardarán un tiempo en notarse en la economía”.

ESPAÑA:

La Comisión Europea ha dado su aprobado a los últimos presupuestos del Gobierno de Pedro Sánchez. En su análisis, el Ejecutivo comunitario concluye que las cuentas públicas de 2023 han logrado la cuadratura de un círculo complejo: que el gasto corriente no suba más de lo que puede crecer la economía española a medio plazo, y eso con las pensiones subiendo un 8,5% el año que viene. La cruz del análisis está en las medidas aprobadas para afrontar la crisis. No son lo suficientemente focalizadas sobre hogares y empresas vulnerables y deben retirarse en cuanto la inflación afloje.

Por tanto, los presupuestos han recibido el respaldo de Bruselas. Señalando la Comisión que “sin olvidar que España, como otros cinco Estados de la UE, tiene una deuda muy alta, que se acerca al 120%”.

Hace tiempo que la Comisión Europea, como también el Banco Central Europeo, postula que las medidas anticrisis que adopten los Estados miembros se concentren todo lo posible en quienes más lo necesitan: hogares con bajos ingresos y empresas en apuros provocados por la subida de los precios energéticos. Añaden, además, que este respaldo debe ser temporal, pues piensa el Ejecutivo comunitario que el alto volumen de deuda pública de la Unión Europea obliga a ajustar los presupuestos a la más mínima oportunidad. Por eso ha aprovechado la evaluación anual de los presupuestos y las recomendaciones semestrales para poner énfasis en que estas medidas de apoyo deben ser de “calidad”.  

Respecto al crecimiento económico, la mayoría de analistas prevé que el PIB español crecerá este año un 4,5% (tres décimas más de lo estimado en septiembre) pero recorta su previsión para el Producto Interior Bruto (PIB) de 2023 desde el 1,9% hasta el 1,1%.

El Fondo Monetario Internacional, FMI, espera un crecimiento para el año próximo del 1,2%; el Banco de España un 1,4%; la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, la OCDE, un 1,5%; y el Gobierno español un 2,1%.

Por tanto, España conseguiría esquivar la recesión técnica (caídas del PIB durante al menos dos trimestres consecutivos).

Respecto al déficit público, la mayoría señala que se mantendrá en un nivel elevado. En concreto, el saldo negativo de las cuentas públicas sería de una cifra equivalente al 4,8% del PIB este año y del 4,5% en el próximo 2023.

Por otro lado, según el dato adelantado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación ha continuado moderándose. En noviembre, el Índice de Precios al Consumo (IPC) ha crecido un 6,8% con respecto al mismo mes del año pasado, que se sitúa cinco décimas por debajo del 7,3% que marcó en octubre.

Entre las causas del retroceso de la inflación española, la energía es la protagonista de la relajación de los precios en los últimos meses. La electricidad, particularmente, apunta a un nuevo abaratamiento en un noviembre en el que se ha batido récord de generación eólica. Pero también los precios internacionales del petróleo apuntan en la misma dirección. El INE destaca precisamente la electricidad y los carburantes entre los componentes con mayor influencia en la bajada del IPC con respecto a los meses previos. También cita la ropa y el calzado porque, como ya pasó en octubre, en esta nueva temporada han subido menos que en la de 2021, lo que ayuda a bajar la inflación puesto que esta se mide interanualmente.

Sin embargo, se mantiene la inflación subyacente, situándose en el 6,3% (una décima más). El indicador excluye los precios de alimentos frescos y de la energía por considerarse muy volátiles, tratando de medir la tendencia futura de los precios. Su mantenimiento, confirma la previsión del Banco Central Europeo (BCE), que ha señalado que la situación inflacionista está lejos de remitir en Europa, manteniendo su anuncio de nuevas subidas de las tasas de interés oficiales.

No obstante, la presidenta del organismo, Christine Lagarde, también destacó la dificultad, como ya hemos citado, de implementar la actual política monetaria (encarecer el precio del dinero para contener el consumo y, con ello, el crecimiento de los precios) con situaciones tan dispares entre los socios de la moneda única. España fue el segundo país, por debajo de Francia, con menor incremento del IPC en octubre. El dato conocido seguirá manteniéndola con toda seguridad en torno a esas posiciones.

La inflación se ha reducido cuatro puntos en los últimos cuatro meses, situando a España como una de las economías de Unión Europea en la que más ha disminuido la inflación. Además, no se aprecian efectos de segunda ronda, es decir, de una espiral de precios salarios.

Por otro lado, por lo que respecta al mercado de trabajo, en noviembre el número de parados se redujo en 33.512 personas, distanciando algo más al número de desempleados de la cifra de los tres millones, situándolo en los 2.881.380 desempleados (la cifra más baja en este momento del año desde 2007). Por el contrario, el empleo se resintió, aunque muy poco: se destruyeron 155 puestos de trabajo. Lo que mantuvo el número de afiliados medios a la Seguridad Social por encima de los 20 millones por octavo mes consecutivo (20.283.631).

Los trabajadores más jóvenes y el colectivo femenino han resultado ser los principales beneficiados de la disminución de la cifra de parados: siguen siendo mayoría, pero el total de mujeres paradas disminuyó durante noviembre en alrededor de 20.000 personas, situándose en los niveles más bajos en este mes desde 2008 (1.727.559). Igualmente, el desempleo juvenil (parados menores de 25 años) disminuyó algo más de 4.000 personas (se sitúa en 207.936 jóvenes).

Sin embargo, el número de cotizantes a la Seguridad Social casi no ha cambiado respecto al mes anterior. En noviembre se destruyeron 155 puestos de trabajo, algo que no había sucedido en este periodo ni en 2020, ni en 2021.

Según el Ministerio, “el número total de afiliados medios se situó en noviembre en los 20.283.631 (10.747.427 hombres y 9.536.203 mujeres), que son 531.273 afiliados más que hace un año. Esta caída, a pesar de ser estadísticamente menor, contrasta con los noviembres de los años 2017 a 2019, en los que, de promedio, se registró un retroceso de 37.000 afiliados”,

Durante el pasado mes de noviembre, se celebraron 1.424.283 contratos (cuatro de cada 10 fueron de carácter indefinido, una cantidad sustancialmente inferior a la del mes anterior (-99.856), y casi 600.000 menos que en el mismo periodo del año anterior. El cómputo acumulado del año también es inferior al de 2021 (-582.383).

El número de contratos fijos-discontinuos (se contabilizan como indefinidos desde el año 1985), igualmente, ha bajado respecto a los registrados durante el pasado mes de octubre.

En cualquier caso, descontando la estacionalidad y el efecto calendario, el número de afiliados a la Seguridad Social creció en 78.695 personas, alcanzando la cifra de 20.319.146 trabajadores. La cifra ya acumula 19 meses consecutivos al alza. El Ministerio espera un crecimiento de la afiliación para todo el año 2022 próximo al 4% (el mayor crecimiento de los últimos años).

Por sectores económicos con respecto a octubre, el Paro Registrado ha disminuido en todos, con especial incidencia en los Servicios (-25.083 personas), seguidos de la Agricultura (-4.507 personas), la Industria (-3.783 personas) y la Construcción (-1.924 personas). Territorialmente, ocho comunidades autónomas tienen un menor número de desempleados: las mayores caídas se produjeron en la Comunidad Valenciana (-15.330), Andalucía (-11.169) y Comunidad de Madrid (- 7.757).

MERCADOS:

Durante el mes de noviembre, las subidas registradas por las Bolsas en noviembre se vieron acompañadas de volumen negociado, aportando algo de solidez a la subida. Según datos de BME (Bolsas y Mercados Españoles), el volumen de negociación en el mes de noviembre fue de 2,8 millones, lo que supone un crecimiento intermensual del 4,4%.

En el mercado de renta fija el volumen contratado en noviembre alcanzó los 9.375,1 millones, un 10,7% menos que el mes anterior. Las admisiones a negociación, incluyendo emisiones de deuda pública y de renta fija privada, se situaron en los 25.300,3 millones. El saldo vivo se situó en 1,79 billones de euros, con un aumento del 0,7% frente al mes anterior y del 4,5% en lo que va de año.

El mercado de derivados financieros negoció el mes pasado 1,99 millones de contratos por un importe nominal de 35.457 millones de euros. El volumen negociado en los once primeros meses del año aumentó un 4,9% en futuros sobre Ibex 35, un 3,7% en futuros mini Ibex y un 10,6% en opciones sobre acciones respecto al mismo periodo del año anterior. Por su parte, la negociación en los futuros sobre acciones y las opciones sobre acciones aumentó un 161% y un 29,5% más que en octubre, respectivamente. 

A nivel mundial, los números rojos sacudieron las bolsas asiáticas, con Hong Kong a la cabeza, y luego, aunque de forma mucho más limitada, los parqués en Fráncfort, París o Londres.  Y es que la economía China ha alimentado en todo este año el pesimismo de los mercados.

Por otro lado, respecto al Euribor ha habido dos hechos: por un lado, el índice al que se referencian la mayoría de las hipotecas variables (normalmente la cuota se actualiza una vez al año) ha dejado de crecer con tanta fuerza. Ha acabado el mes de noviembre en el 2,828%, solo dos décimas por encima del 2,629% de octubre. Por tanto, finalizando la carrera de alzas que comenzó en el verano pasado.

No obstante, los endeudados en préstamos hipotecarios han visto incrementar sus intereses en, nada menos, que 3,3 puntos porcentuales. Esto, en la práctica, supone un encarecimiento de las cuotas del 44%, aunque ese porcentaje puede oscilar algo en función del diferencial que se tenga contratado.

Según el INE, en el caso de una hipoteca media (143.222 euros en septiembre de este año,) con un plazo de amortización de 24 años, y con un diferencial respecto al Euribor de más un punto, las cuotas a pagar se elevarían unos 234 euros al mes. Así, en estos casos pasarán a abonar unos 761 euros en lugar de 527 euros si el euríbor siguiese en el umbral de noviembre de 2021. En un año implica pagar 2.807 euros más que en el ejercicio anterior.

Esta escalada del Euribor afectará, más pronto o más tarde, a casi cuatro millones de hogares (en España hay unos cinco millones de hipotecas, de las que 3,7 millones son a tipo variable). Y lo peor, es que previsiblemente seguirá subiendo como resultado de las próximas subidas de los tipos que decida el Banco Central Europeo (BCE).

Por todo ello, el Banco de España espera que en los próximos meses tenga lugar cierto deterioro de la renta de las familias.

EMPRESAS:

La petrolera española CEPSA ha anunciado una inversión de 5.000 millones de euros para convertir a Andalucía en el mayor polo europeo de hidrógeno verde. El proyecto, con una capacidad de 2000 MW y una producción de hasta 300.000 toneladas de hidrógeno verde, multiplica por diez al mayor anuncio realizado en Europa en el sector, hecho por Shell en Países Bajos el pasado julio. Esto permitirá a la compañía la exportación de sus derivados como el amoniaco o metanol verdes, así como avanzar en su propia descarbonización.

La iniciativa, que generará 10.000 puestos de trabajo, posibilita que España pueda ser un líder global en la transición energética, a la vez que desarrolla sus capacidades de exportación.

 Las dos plantas previstas por la compañía en Palos de la Frontera (Huelva) y San Roque (Cádiz) se pondrán en marcha a partir de 2026, llegando al máximo de su capacidad hacia 2028.

Estas plantas permiten la descarbonización de la producción de biocombustibles avanzados para la aviación y el transporte marítimo y terrestre. Cepsa calcula una reducción de las emisiones de seis millones de toneladas de CO2 al año.

La economía española tiene el objetivo de alcanzar el 10% de toda la capacidad de producción de hidrógeno prevista por la Unión Europea en 2030. El Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, como denomina CEPSA a la iniciativa presentada, podría suponer hasta la mitad de lo generado por el país en 2030. La petrolera incluso resalta que en Andalucía ya se consume el 40% del hidrógeno que se produce en España, pero que este nuevo proyecto busca sustituir el hidrógeno sucio, o gris, que actualmente alimenta a las grandes industrias del acero o las refinerías.